Editorial 13
Inestabilidad internacional - Política energética - Elecciones internas del PDJ y PLD

Shiraishi Takashi [Perfil]

[19.10.2012] Leer en otro idioma : ENGLISH | 日本語 | 简体字 | 繁體字 | FRANÇAIS | العربية |

Senkaku: innecesaria provocación a China

En su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas del día 26 de septiembre de 2012, el primer ministro japonés, Noda Yoshihiko, en indirecta alusión a la cuestión de las islas Senkaku, que enfrenta a Japón con China, y a la de Takeshima, que lo enfrenta con Corea del Sur, afirmó que los intentos por hacer realidad las ideas o las pretensiones de un país mediante la utilización unilateral de la fuerza o la amenaza son totalmente inaceptables; que Japón hace un llamamiento a todos los países para que acepten la jurisdicción obligatoria de la Corte Internacional de Justicia, y que mantendrá firmemente su principio de atenerse al derecho internacional y solucionar sus disputas territoriales o marítimas de forma pacífica. De esta forma, Noda invitó a todos los países a aprovechar la Corte Internacional de Justicia para solucionar estos conflictos.

Personalmente, como ya expresé en mi columna del Yomiuri Shimbun de fecha 23 de septiembre (24 de septiembre en el Daily Yomiuri), creo que el gobierno no tenía necesidad de excitar ni provocar a China con un acuerdo del Consejo de Ministros que de forma deliberada y ostentosa afirma que las islas Senkaku, sobre las que Japón ejerce un dominio efectivo, son territorio japonés. Mi impresión era que si Japón daba ese paso, China mostraría su rechazo frontal, elevaría la tensión en las aguas de las Senkaku y montaría una gran campaña internacional para hacer ver que las islas son territorio chino, haciendo así difícil que Japón pudiera mantener su postura de no reconocer ningún conflicto internacional sobre la soberanía de las Senkaku, fuesen cuales fuesen las pretensiones de China o de Taiwán. En ese sentido, si el gobierno de Japón da un viraje hacia el reconocimiento de la existencia de un conflicto entre Japón y China por la soberanía de las Senkaku, entonces me parecería coherente la propuesta de Noda de servirse de la Corte Internacional de Justicia como instrumento de resolución de las disputas en torno a territorios o aguas territoriales en los casos de las Senkaku y de Takeshima.

Contradicciones en materia energética lastran al PDJ

Por lo que respecta a la política energética, la posición del gobierno tampoco es coherente en absoluto. El día 14 de septiembre, durante la reunión del Consejo de Energía y Medio Ambiente, presidido por el ministro de Estrategia Nacional Furukawa Motohisa, el gobierno aprobó la Estrategia Innovadora en Energía y Medio Ambiente, cuya meta es “movilizar todos los recursos políticos disponibles para hacer posible la paralización total de las plantas nucleares del país antes de que finalice el decenio de 2030”. En la Estrategia se establecen los principios para aplicar estrictamente la normativa que fija en 40 años la vida operativa de una central nuclear, volver a poner en marcha, entre las centrales nucleares paralizadas tras primera revisión periódica después del Gran Terremoto del Este de Japón, solo aquellas cuya seguridad haya sido comprobada por la Comisión Reguladora Nuclear, y no construir nuevas centrales ni ampliar las existentes. Al mismo tiempo, se especifica que se seguirá la directriz de reabrir las centrales nucleares existentes, a las que se califica de “importante fuente de energía eléctrica”.

El gobierno planeaba, sobre esta base, aprobar mediante una decisión del Consejo de Ministros la Estrategia Innovadora en Energía y Medio Ambiente. Pero el texto encontró una gran oposición desde sectores tan diversos como la industria, el mundo sindical, los entes locales y regionales que acogen en su suelo centrales nucleares o, en el ámbito internacional, Estados Unidos, país con el que Japón ha firmado un acuerdo en materia nuclear. Quizás por esta razón, el gobierno ha tomado la inusual decisión de aprobar en el Consejo de Ministros solo los delineamientos básicos de su política energética, rebajando la Estrategia, con su objetivo de desnuclearización total, a la categoría de documento de referencia. El texto resultante aprobado por el Consejo de Ministros incluye la siguiente frase: “(La futura política energética) se ejecutará con flexibilidad y continuas verificaciones y revisiones, sobre la base de la estrategia energética y medioambiental, estableciendo un debate responsable tanto con los gobiernos locales y regionales como con la comunidad internacional, y obteniendo la comprensión de la ciudadanía.”

Se dice a menudo que la política es arte, y este texto, realmente, es pura filigrana, un engañoso “atornasolado” de soberbia factura. Después de ser tomada esta decisión por el Consejo de Ministros, Noda apareció en un programa de televisión, en el que manifestó lo siguiente: “Oída la voz del pueblo, la desnuclearización total antes de finalizar el decenio de 2030 sigue siendo un firme objetivo que ha sido aprobado por el Consejo de Ministros. Me gustaría que se entendiera que las grandes directrices y el proceso que se seguirá en adelante han sido aprobados por el Consejo de Ministros”. Sin embargo, por muchas veces que se lea el texto, no se comprende qué es lo que pretende hacer el gobierno a largo plazo y, si la clave está en el pasaje que dice “continuas verificaciones y revisiones”, ¿debemos esperar que, con el tiempo, la Estrategia sea verificada y revisada?

Viendo así las cosas, no debemos sorprendernos si el Plan Básico de la Energía que el gobierno prevé lanzar este año queda, de hecho, en suspenso. El presidente del Subcomité de Asuntos Fundamentales de la Comisión Asesora de Recursos Naturales y Energía, Mimura Akio (presidente también del Consejo de Administración de la antigua corporación siderúrgica Nippon Steel) ha denunciado ya las numerosas contradicciones y la imposibilidad de tomar decisiones, exigiendo una revisión de la Estrategia.

Según informaciones difundidas por el Yomiuri Shimbun el día 15 de septiembre, desde que el 6 de septiembre del presente año lanzó la propuesta de “movilizar todos los recursos políticos disponibles para hacer posible la paralización total de las plantas nucleares del país antes de que finalice el decenio de 2030”, el gobierno empezó a idear subterfugios para no tener que ceñirse a esta propuesta, y tras la reunión a puerta cerrada de los ministros relacionados, celebrada el día 14 de ese mes, en la versión definitiva del gobierno aparecía la cláusula “responder con flexibilidad a cualquier cambio que pueda ocurrir”; es decir, que se llegó a un acuerdo para ampliar el margen de maniobra política. Dicho de forma muy sencilla, el gobierno, sin desentenderse del todo del Partido Democrático de Japón (PDJ), que trata de contentar a la opinión pública con el eslogan de la “desnuclearización total”, al mismo tiempo idea subterfugios para asegurarse la adecuación a la realidad y la flexibilidad de su política energética. El resultado es la “atornasolada” decisión del Consejo de Ministros. Si esto es así, podrá decirse entonces que este texto es una monumental obra de arte de esta administración del PDJ, elaborada entre un partido que, con miras a las próximas elecciones, trata de fijar un política energética, eje sobre el que se articula la economía del país, y un gobierno que no quiere verse limitado por esa política.

El PDJ y el PDL eligen a sus líderes. ¿Para cuándo las elecciones generales?

En la convención extraordinaria del día 21 de septiembre, el Partido Democrático de Japón (PDJ) procedió a elegir a su nuevo presidente, cargo que recayó de nuevo sobre el primer ministro Noda Yoshihiko, quien obtuvo una amplia ventaja sobre sus contrincantes. Una vez reelegido, Noda pidió a Koshiishi Azuma que continuara en su puesto de secretario general del partido. Koshiishi ha priorizado hasta ahora la armonización entre las diversas tendencias que existen en el seno del partido, y ha defendido públicamente la conveniencia de convocar las elecciones a la Cámara Baja durante el próximo verano, para hacer coincidir su fecha con la de las elecciones a la Cámara Alta. Lógicamente, la continuidad de Koshiishi al frente del aparato del partido refuerza la hipótesis de que Noda no va a disolver la Cámara Baja durante el presente año.

Igualmente, el Partido Liberal Democrático (PLD) eligió el día 26 de septiembre a su nuevo presidente. Abe Shinzō, que ya tiene experiencia en ese mismo cargo, se impuso en la segunda ronda sobre el ex presidente del Consejo de Investigaciones Políticas del partido, Ishiba Shigeru, que había resultado vencedor en la primera ronda. Al parecer, el fuerte rechazo que producía Ishiba entre algunos popes del partido, como el ex primer ministro Mori Yoshirō o Aoki Mikio, quien ha ostentado cargos como el de presidente del grupo parlamentario del PLD en la Cámara Alta, pudo favorecer que Abe, también ex primer ministro, fuese finalmente elegido. A la vista de las muchas encuestas que se han realizado, es muy probable que el PLD venza en las próximas elecciones y vuelva a obtener el poder político. Se espera que Abe presione por todos los medios a Noda para que haga realidad su promesa de convocar elecciones “a corto plazo”, que fue el compromiso que contrajo en agosto, antes de la aprobación en la Cámara Alta de su proyecto de ley para aumentar el impuesto sobre el consumo, ante el entonces presidente del PLD, Tanigaki Sadakazu.

Por otra parte, los medios de comunicación, en previsión de la formación de un nuevo gobierno, centran su atención en las diferencias de planteamientos entre Abe y Noda en materias como desnuclearización –donde se debatiría si se va a aspirar a una desnuclearización total o si, aun considerando una reducción de la dependencia con respecto a esa energía, resulta ahora irresponsable hablar de desnuclearización total–, o impuesto sobre el consumo –en cuyo caso el debate estaría entre mantener las subidas anunciadas por el gobierno (8% en 2014 y 10% en 2015) o aceptar la posibilidad de una subida–, pero sin dar el paso en el supuesto de que la deflación actual se prolongase en el futuro. No pretendo decir que esta confrontación no sea importante. Pero cuando hablamos del estado de la economía japonesa, no debemos olvidar los siguientes hechos.

En 2007, año previo al estallido de la crisis desatada por la quiebra de Lehman Brothers, el producto interno bruto (PIB) nominal de Japón era de 512.9 billones de yenes, con unas exportaciones por valor de 83.9 billones, unas importaciones que llegaban a los 73.1 billones, un superávit en la balanza comercial de 10.8 billones, unos ingresos netos procedentes del extranjero de 17.2 billones y un producto nacional bruto (PNB) de 530.1 billones. En 2011, el PIB nominal es de 468.4 billones, las exportaciones de 66.5 billones, las importaciones de 68.1 billones, existe un déficit en la balanza comercial de 2.6 billones, los ingresos netos desde el extranjero son de 14.7 billones y el PNB, de 483.1 billones. Dicho de otra forma, en estos cinco años el PIB se ha reducido en un 8,7%, las exportaciones en un 20,7%, las importaciones en un 6,8%, los ingresos netos desde el extranjero en un 14,5% y el PNB, en un 8,7%. La balanza comercial entró en número rojos en 2011 debido a la situación que se desencadenó tras el accidente en la central nuclear Fukushima Daiichi, que obligó a aumentar las importaciones de energía. Esta situación continuará en el futuro. Al margen de quién sea el próximo primer ministro, detener esta tendencia a la caída prolongada de los indicadores económicos es el mayor reto estratégico que afronta Japón.

Primer aniversario de nippon.com e inicio del servicio en lengua árabe

Por cierto, este mes de octubre nippon.com celebra su primer aniversario, y lo hace sumando a su repertorio de idiomas (japonés, inglés, chino, francés y español) uno nuevo: el árabe. El número de accesos que registra cada mes nuestro sitio supera ya al que ejemplares imprimidos por una típica revista japonesa de discusión de temas de actualidad (rondanshi). Como saben quienes estén interesados en los estudios del Japón moderno y contemporáneo, revistas como Chūō Kōron o Kaizō han desempeñado un importante papel en la formación de la opinión pública japonesa durante las eras Taishō (1912-1926) y Shōwa (1926-1989). Para formar una opinión pública con una sólida base intelectual, nuestra época sigue necesitando tribunas similares a las que han venido ofreciendo estas revistas. Con el apoyo de nuestros muchos lectores, esperamos hacer de nippon.com una de esas tribunas.

(Escrito el 1 de octubre de 2012 y traducido al español del original en japonés)

  • [19.10.2012]

Es doctor en historia por la Universidad de Cornell. En la actualidad es presidente del Instituto Nacional de Doctorados para Estudios Políticos (en inglés GRIPS, National Graduate Institute for Policy Studies); presidente del Instituto de las Economías en Desarrollo (en inglés IDE, Institute of Developing Economies) de la Organización Japonesa para el Fomento del Comercio Exterior (en inglés JETRO, Japan External Trade Organization); también es miembro ejecutivo del Consejo de Política de Ciencia y Tecnología, Oficina del Gabinete. Es autor, entre otras obras, de Teikoku to sono genkai (El Imperio y sus límites) y Más allá de Japón: La dinámica del regionalismo en el Este Asiático (coeditor). Es jefe de redacción de Nippon.com.

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