El valor de la educación en Japón: “think different”

Almoamen Abdalla [Perfil]

[27.05.2014] Leer en otro idioma : ENGLISH | 日本語 | 简体字 | 繁體字 | العربية |

“En este país existe una igualdad relativa entre todos los estratos sociales. Los ricos no presumen en exceso y los pobres no se ven humillados. Un verdadero espíritu de igualdad que nace del convencimiento de que todos somos iguales como personas se extiende de punta a punta del mapa social.” El orgullo de los japoneses (Fujiwara Masahito; Bungei Shunjū)

Esta es una cita que legó el célebre japonólogo británico Basil Chamberlain (1850 – 1935) y que aún es vigente hoy en día, a juzgar por el espíritu de igualdad que sigue reinando en la sociedad japonesa actual. Pero, ¿cuál es el origen de ese “espíritu de igualdad” en Japón?

Igualdad y educación en Japón

Me vienen a la mente las siguientes palabras de Fukuzawa Yukichi: “El Cielo no crea a ningún hombre mejor que los demás ni crea a ninguno peor que los demás.” “Al nacer no hay diferencia entre ricos y pobres. Solo el estudio hace al noble y al rico, y la ignorancia, al pobre y al plebeyo.”

Estos fragmentos forman parte de la obra Gakumon no susume (El estímulo del aprendizaje) de Fukuzawa Yukichi, un superventas del período Meiji (1868-1912).

Me pregunto si el origen del espíritu de igualdad de la sociedad japonesa no es precisamente esa filosofía que proclama el estudio como principal recurso para establecerse como persona. Fukuzawa Yukichi ya apuntaba hace 140 años que lo que decide el futuro de un país no es ni el desarrollo económico ni la explotación de los recursos naturales, sino el conocimiento y la educación para cultivarlo.

Al evocar las trascendentales palabras de Fukuzawa no pude evitar pensar en el caos que impera en el mundo árabe actual.

El mundo árabe necesita del conocimiento japonés

Han pasado ya dieciocho años desde que llegué a Japón. Me siento tentado de decir que han pasado muy deprisa, pero la verdad es que han sido dieciocho años muy intensos. Los primeros diez años, aunque sacudidos por situaciones que sobrepasan la imaginación, fueron muy valiosos. También los ocho posteriores hasta llegar a donde me encuentro ahora estuvieron repletos de vicisitudes.

Hace poco en la universidad donde trabajo recibí una petición inesperada. Se trataba de presentar la Universidad de Tōkai y la educación japonesa en la feria Najah de educación superior y estudios en el extranjero (promovida por el Gobierno de Emiratos Árabes Unidos) que iba a celebrarse en Abu Dabi, la capital de EAU.

Los países árabes, antaño célebres como importante cuna del conocimiento en la prolongada historia de la humanidad, están haciendo un esfuerzo por recuperar la gloria pasada de la región. Lo que persiguen es un modelo nuevo, distinto de los que ha visto el mundo árabe hasta la fecha y distinto también del modelo de desarrollo y educación occidental. Y el modelo de desarrollo y educación con el que han dado en su búsqueda muchos de los países árabes es precisamente el de Japón. Así es: en estos momentos la mayoría de los países árabes están iniciando una carrera para hacerse con el “conocimiento” de Japón. Como resultado, el interés por Japón está subiendo como la espuma en todo el mundo árabe. Y lo que más atrae ese apasionado interés es la ciencia y la tecnología japonesas, así como la forma de aprenderlas.

¿Qué tipo de educación quiere exportar Japón al resto del mundo?

Japón no parece descontento ante tal llamado al amor por parte del mundo árabe. Lo cierto es que el Gobierno y las instituciones educativas de Japón están más interesados que nunca en hacer llegar su “conocimiento” al resto del mundo como estrategia para montarse en la ola de la globalización. También en esa línea se ha anunciado el plan de aumentar en 300.000 el número de estudiantes internacionales para 2020 con el fin de atraer a Japón a los estudiantes más brillantes de todo el mundo.

Sin embargo, ¿qué tipo de educación puede exportar Japón? Es decir, ¿qué valor puede ofrecer para que valga la pena desplazarse desde otros países hasta Japón para estudiar?

Más de diez universidades japonesas participaron en la feria educativa que tuvo lugar en Abu Dabi. Cada una de ellas se esforzó al máximo por resaltar el atractivo de su carácter propio y su modelo educativo, pero los visitantes mostraron una reacción generalmente desapasionada. Fuera por motivos como la distancia geográfica o la dificultad del idioma, la verdad es que los estudiantes potenciales no vieron en las universidades japonesas ningún valor que les motivase lo suficiente para desplazarse hasta el “lejano Japón” en lugar de a los países occidentales.

Creo que de cara al futuro es necesario que Japón vuelva a considerar qué tipo de valor ofrece la educación que pretende exportar al resto del mundo.

(Traducido al español del original en japonés)

  • [27.05.2014]

Profesor adjunto del Centro de Estudios Internacionales de la Universidad de Tōkai. Nacido en El Cairo, (Egipto) en 1975. En 2001 se graduó en Lengua y Cultura Japonesas en la Facultad de Literatura de la Universidad Gakushūin. Doctorado en lingüística comparativa del japonés y el árabe en la Escuela de Postgrado de Humanidades de la misma universidad. Trabaja como profesor de árabe en la cadena televisiva NHK y ha hecho de intérprete de personalidades como los emperadores de Japón, los mandatarios de los países árabes y el presidente de la Autoridad Nacional Palestina Mahmud Abás en el espacio Al Jazeera News emitido por NHK-BS. Entre sus principales publicaciones se cuentan Chizu ga yomenai arabujin, michi wo kikenai nihonjin (Los árabes no saben leer los mapas y los japoneses no saben pedir direcciones; Shōgakukan) y Arabiago ga omoshiroi hodo mi ni tsuku hon (Libro para aprender árabe curiosamente rápido; Chūō Shuppan).

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