La ultraderecha en Internet y la derechización de Japón

Furuya Tsunehira [Perfil]

[26.01.2016] Leer en otro idioma : ENGLISH | 日本語 | 简体字 | 繁體字 | FRANÇAIS | العربية |

En los últimos tiempos la existencia de un sentimiento de rechazo hacia Corea y China y del discurso del odio es cada vez más latente en la sociedad japonesa. Analizamos la situación actual de este tipo de ideología y el futuro de la misma, particularmente en Internet.

La ultraderecha en Internet no es sinónimo de las clases pobres

En Japón se utiliza el término netto uyoku –ultraderecha en Internet­– para referirse a aquellas personas que se sirven de la red con el objetivo de expresar opiniones derechistas, un fenómeno que también recibe el nombre de netto hoshu –conservadurismo en Internet–. En este espacio cerrado destacan los comentarios anticoreanos, pero también abundan los usuarios que se manifiestan en contra de China, de los principales medios de comunicación japoneses –a excepción del periódico Sankei– y de una visión de la historia basada en lo dictaminado en los Juicios de Tokio. En la actualidad, la clase conservadora concede una gran importancia a esta postura; la presencia de la extrema derecha en la red y el estrato social que aboga por el conservadurismo son compatibles.

Según un estudio que llevé a cabo de forma independiente a principios de 2013, la media de edad de las personas que manifiestan este tipo de opiniones en la red ronda los 40 años. El 75 % son hombres y viven en grandes ciudades del área metropolitana de Tokio y prefecturas colindantes como la de Kanagawa. Sus ingresos anuales suelen ser un poco más altos que los de la media de su generación. Además, han cursado estudios universitarios de cuatro años de duración. Se pueden encontrar más detalles sobre estos grupos oligopólicos en el libro Netto uyoku no gyakushū (El contraataque de la extrema derecha japonesa en Internet; editorial Sōwasha, 2013).

Desde los primeros años de la década de 2000, se compara el fenómeno del netto uyoku con la extrema derecha de Europa, representada por agrupaciones como el Frente Nacional en Francia. En el caso europeo, se trata de un movimiento xenófobo que surge del descontento latente entre las clases con ingresos bajos, que consideran que los inmigrantes roban puestos de trabajo. Esta visión, que asocia automáticamente los comentarios ultraderechistas en Internet con la perspectiva histórica de las clases más pobres de Japón, cobró fuerza con el cambio de milenio y cuenta todavía a día de hoy con adeptos como el polémico dibujante de manga Kobayashi Yoshinori. Sin embargo, lo cierto es que carece de fundamento alguno.

Como ya hemos mencionado anteriormente, en Japón las personas que difunden en la red comentarios ultraderechistas se concentran en los grandes núcleos urbanos, particularmente en Tokio y sus alrededores, y pertenecen a la clase media. Se estima que serían unos dos millones de habitantes, como mucho dos millones y medio, de la población total del país. Este dato se deriva de los resultados correspondientes a las últimas elecciones a gobernador de Tokio, que tuvieron lugar en la primavera de 2014. En estos comicios, el candidato Tamogami Toshio, que contaba con un gran apoyo en los círculos de extrema derecha en Internet, consiguió 600.000 votos. Además, durante las elecciones a la Cámara Baja, celebradas en diciembre del mismo año, el Partido para las Generaciones Futuras –la agrupación reconoció oficialmente a Tamogami y gozaba también de popularidad entre los usuarios característicos del netto uyoku­– se hizo con aproximadamente 1.420.000 votos de representación proporcional. Finalmente, la agrupación obtuvo dos escaños.

La Copa Mundial de Fútbol Japón/Corea del Sur 2002 y el surgimiento de la ultraderecha en Internet

Los orígenes de la presencia de la ultraderecha japonesa en Internet se remontan a 2002, año en que se celebró la Copa Mundial de Fútbol de la FIFA Japón/Corea del Sur. Durante la competición se respiraba un ambiente de fervor en el archipiélago, y los principales medios de comunicación del país saturaron a la opinión pública con una información equiparable a la manía, pero no se hacían eco de la agresividad que el equipo surcoreano mostraba en el terreno de juego. La red acabó convirtiéndose en la vía de escape de aquellos que querían expresar su descontento por lo que estaba ocurriendo. Internet era el único espacio libre fuera del ‘control’ establecido por los medios de comunicación, que no hablaban de las críticas a la Copa y al conjunto surcoreano. La gran desconfianza hacia los medios de comunicación, en particular en torno a la información sobre Corea del Sur, es la causa de que el sentimiento anticoreano se convirtiera posteriormente en uno de los atributos de la extrema derecha japonesa en el ciberespacio.

Años después de la competición, los participantes en una manifestación anticoreana convocada en Internet en 2012 –unas 10.000 personas– no se concentraron frente a la embajada de Corea del Sur en la capital japonesa, sino que decidieron mostrar su descontento frente a la sede del canal de televisión privado Fuji TV, en la bahía de Tokio. Este hecho representa un ejemplo simbólico del fenómeno del netto uyoku.

Por consiguiente, la extrema derecha que se manifiesta en Internet en Japón se diferencia de los grupos xenófobos de Europa en que no surge del descontento entre las clases desfavorecidas por la presión económica, sino que se deriva de un fuerte sentimiento de indignación hacia los principales medios de comunicación del país y la postura equilibrada que mantienen a la hora de informar sobre Corea del Sur, así como su actitud, que roza la manía. Se trata, además, de personas de clase media con un nivel cultural relativamente alto. En otras palabras, a diferencia de Europa, los usuarios característicos del netto uyoku no pertenecen a las clases desfavorecidas.

El dilema que plantea que el netto uyoku carezca de una agrupación política que lo represente

Como el netto uyoku se originó en este trasfondo histórico, Internet era el único espacio cerrado donde las personas ultraderechistas podían manifestar sus opiniones, motivo por el cual este movimiento no podía contar con un partido político que lo representara. Aunque en Japón existen también agrupaciones de corte liberalista semejantes a la extrema derecha que campa en la red, están presentes, al mismo tiempo, el Partido Comunista y el Socialdemócrata, con una cantidad de votos de representación proporcional de seis millones y un millón trescientos mil, respectivamente; tradicionalmente, estas formas representan a la izquierda. Dicho de otro modo, el predominio en el ciberespacio de los usuarios con opiniones afines a la extrema derecha se debe a la frustración de estos por la falta de una agrupación política que haga que se escuche su voz.

Por ello, estas personas solían apoyar, de forma individual, a políticos del Partido Liberal Demócrata (PLD) con opiniones más derechistas; algunos de ellos son destacadas figuras de la agrupación como Koizumi Jun’ichirō, Abe Shinzō y Aso Tarō. Sin embargo, la creación del Partido para las Generaciones Futuras, que representó todas las opiniones del netto uyoku durante los comicios a la Cámara Baja de 2014, y los resultados obtenidos por el mismo en la votación sirvieron para revelar la presencia en la red de una extrema derecha ajena al PLD.

En las elecciones a gobernador de Tokio celebradas en 2014 la ultraderecha predominante en Internet no mostró su apoyo a Masuzoe Yōichi, el candidato respaldado por el Partido Liberal Demócrata, sino a Tamogami Toshio, que no pertenece al PLD. Además, el hecho de que en las elecciones generales de ese mismo año estos grupos conservadores de la red mostraran su simpatía por una formación opositora como el Partido para las Generaciones Futuras es un claro reflejo del dilema que suponía la falta de una agrupación política que representara las ideas del netto uyoku.

Una perspectiva histórica fácil de entender pensando en The Matrix

La película estadounidense The Matrix, dirigida por los hermanos Wachowski en 1999, ayuda a responder fácilmente a la pregunta de por qué personas de la clase media japonesa que viven en grandes núcleos urbanos sienten fascinación por expresar opiniones en contra de Corea del Sur y de los principales medios de comunicación de su país en un espacio cerrado como es Internet. En este largometraje de ciencia ficción el protagonista, un ingeniero informático de nombre Neo que trabaja para una gran empresa y pertenece a la clase media, se despierta en el mundo ‘real’ y decide rebelarse contra la inteligencia computacional que domina a la humanidad.

En el caso de Japón, el netto uyoku representaría a aquellos que se han dado cuenta de que los grandes grupos de poder, los medios de comunicación, ocultan la realidad, motivo por el cual Internet se convierte en Matrix, el único espacio donde pueden acceder a la información verdadera.

Lamentablemente, las clases de Historia de la educación pública en Japón se presentan insuficientes, en particular en lo que se refiere a los hechos más recientes, sobre los que no se suele enseñar mucho. El actual sistema de acceso a la universidad no otorga suficiente importancia a la historia contemporánea del país.

El sentimiento anticoreano y la perspectiva histórica contraria a los Juicios de Tokio de los que hace apología la extrema derecha en Internet tienen cabida en el vacío que representan las carencias de la educación pública japonesa; el discurso malicioso surgido en la red sienta las bases de la visión sobre la historia. Destaca especialmente el hecho de que en los centros escolares de Japón apenas se enseña sobre la Segunda Guerra Mundial. Para evitar que se produzcan debates sobre la historia, en la educación pública los acontecimientos ocurridos antes y después del conflicto bélico se pasan por alto. Aunque ciertos miembros de la clase media con poca curiosidad intelectual saben de las bombas atómicas que Estados Unidos lanzó en Hiroshima y Nagasaki, apenas tienen conocimientos sobre hechos como el Incidente de Manchuria, las estrategias de Japón en el norte de China, las denominadas Operaciones en el Sur y lo acontecido durante la ocupación de los Aliados en el archipiélago nipón. La perspectiva histórica de corte derechista a la que el netto uyoku concede importancia es fruto del vacío creado por las carencias de la educación pública. En otras palabras, las carencias de las clases de Historia del sistema educativo japonés han servido para que ciertas personas de clase media que no tienen conocimientos de la historia contemporánea de Japón consoliden en Internet la xenofobia y las teorías de conspiración maliciosas que han sentado las bases de la visión del mundo que la extrema derecha muestra en la red. Estos individuos consideran que se trata de un despertar y se equiparan a Neo en The Matrix.

La fusión del conservadurismo y la ultraderecha en Internet

Este discurso malicioso que se ha difundido en Internet tiene su origen en las clases conservadoras ya existentes. El netto uyoku surgió durante la Copa Mundial de Fútbol de la FIFA Japón/Corea del Sur 2002, pero el conservadurismo se remonta a mucho antes; se gestó en los círculos cerrados de la aristocracia, que contaban con el periódico Sankei, consolidado en los inicios del crecimiento económico acelerado, y la revista mensual Seiron, que se estableció en la década de 1970. En este contexto nació una ideología contraria a los Juicios de Tokio que exigía la abolición de lo acordado en Yalta y Potsdam –como ya se ha mencionado, se trata de una perspectiva de la historia de corte ultraderechista que pasa por alto la enseñanza de los hechos contemporáneos en la educación pública japonesa–. Sin embargo, el discurso conservador comenzó a trasladarse a medios más accesibles para la extrema derecha en Internet con la llegada del canal de televisión derechista Sakura a portales como Youtube y Nico Nico Video, además del servicio de pago Sky PerfectTV, en 2004.

Como hemos dicho al principio, el netto uyoku y el conservadurismo son movimientos compatibles. Tras la Segunda Guerra Mundial el discurso conservador se veía reflejado solamente en la prensa, pero la existencia de medios como el canal de televisión Sakura permitió que esta doctrina penetrara también en Internet. Sin embargo, ocurre a veces que las ideologías conservadoras que se transmiten en vídeo y no en papel se deforman hasta convertirse en teorías conspiratorias. Existe, además, el problema que representa la capacidad de recepción de aquellas personas de la clase media que carecen de una cultura de lectura. Por consiguiente, los pilares teóricos sobre los que se construye el netto uyoku se deterioran y no existe tiempo suficiente como para enmendar este retroceso, de ahí que en la actualidad ambas corrientes se estén fusionando. El netto uyoku y el conservadurismo, cuyos orígenes son diferentes, ya se han unificado y en ocasiones manifiestan tedencias xenófobas y contrarias a China y Corea.

El ocaso del netto uyoku

Este tipo de movimientos de ultraderecha en Internet están viviendo su ocaso bajo el segundo Gobierno del primer ministro Abe Shinzō. A finales de 2014 el Ministerio de Justicia inició una campaña para la erradicación del discurso del odio y se tomaron medidas como exigir el pago de cuantiosas indemnizaciones al mayor grupo de ultraderecha de Japón, Zaitokukai, una asociación contraria a los privilegios de los que gozan los ciudadanos surcoreanos y norcoreanos que residen en el archipiélago nipón. Tanto la Administración como los tribunales comenzaron a dar de lado a esta agrupación.

En momentos en los que se aboga por ilegalizar el discurso del odio e imponer castigos severos a quienes lo difundan, el Gobierno de Abe Shinzō, que fomenta políticas basadas en el pacifismo proactivo, debe seguir frenando el avance del netto uyoku, un movimiento capaz de dañar el prestigio de Japón como nación.

En las elecciones a la Cámara Baja que tuvieron lugar en octubre de 2015, el Partido para las Generaciones Futuras, el único de todo Japón que representa a los partidarios del netto uyoku, perdió todos los escaños que había conseguido –el PLD los recuperó– y estuvo al borde de la disolución.

De esta situación se desprende que la clase conservadora de Japón, cuya postura es razonable y moderada y cuya presencia no se limita a Internet, muestra signos de crecer paulatinamente y sustituir al netto uyoku, de tendencias nada claras. Por consiguiente, la derechización de Japón –en el sentido del avance de la extrema derecha en Internet– queda todavía lejos de ser una preocupación.

Imagen de la cabecera: manifestación en contra de los extranjeros en Japón llevada a cabo el 21 de abril de 2013 en la calle Ōkubo, en el distrito tokiota de Shinjuku (imagen cortesía de Jiji Press).

(Traducción al español del original en japonés del 17 de noviembre de 2015)

  • [26.01.2016]

Comentarista especializado en Internet y el conservadurismo en la red, en medios de comunicación y en corrientes de pensamiento propias de los jóvenes nacido en Sapporo en 1982. Suele aparecer en el programa Timeline, en la emisora de radio Tokyo FM. Estudió en el Departamento de Historia de la Facultad de Literatura de la Universidad Ritsumeikan. Entre sus obras, destacan Netto uyoku no gyakushū (El contraataque de la extrema derecha japonesa en Internet; editorial Sōwasha, 2013), Wakamonoha hontōni ukeika shite iru noka (¿La juventud realmente se está derechizando?; editorial Aspect, 2014), Netto uyoku no owari: hate speech wa naze nakunaranai noka (El final de la extrema derecha japonesa en Internet: ¿por qué no desaparece el discurso del odio?; editorial Shobunsha, 2015) y Sayokumo uyokumo uso bakari (Tanto la izquierda como la derecha no hacen más que mentir; editorial Shinchōsha, 2015).

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