El problemático traslado del Mercado de Tsukiji
¿Es Toyosu un destino viable para el nuevo mercado?

Kawamoto Daigo [Perfil]

[04.11.2016] Leer en otro idioma : ENGLISH | 日本語 | 简体字 | 繁體字 | FRANÇAIS | Русский |

El Mercado de Tsukiji, apodado “la cocina de Tokio”, es una lonja de pescado conocida en el mundo entero. Después de que la gobernadora de Tokio, Koike Yuriko, aprobase posponer el traslado del mercado a Toyosu, se supo que en el nuevo terreno no se había realizado el rellenado del suelo requerido como medida de seguridad contra la contaminación. La detección de sustancias nocivas en concentraciones superiores a los estándares recomendados en las aguas subterráneas está sembrando la inquietud entre los actores involucrados en el proyecto.

El traslado del Mercado de Tsukiji, la mayor lonja de Japón, de su ubicación actual en el barrio tokiota de Chūō a Toyosu, en el barrio de Kōtō, pasa por un momento muy turbulento. A pesar de que el traslado al nuevo solar se aprobó oficialmente hace quince años gracias a una durísima decisión del sector, el 31 de agosto de 2016, a dos meses de inaugurar las nuevas instalaciones, la gobernadora de Tokio Koike Yuriko anunció su aplazamiento. Desde entonces han aflorado problemas que han enturbiado el futuro del proyecto, como la contaminación del suelo o su sospechoso plan arquitectónico.

Una inversión de 20.000 millones de yenes en los preparativos

“Esto no es ninguna broma. Parece que (el Gobierno Metropolitano) se esté burlando de nosotros”. Con estas palabras Itō Hiroyasu, presidente de la Asociación del Mercado de Tsukiji —formada por colectivos de mayoristas e intermediarios de pescado y de verduras—, expresaba su enfado ante la decisión de la gobernadora Koike Yuriko de posponer el traslado. En vistas de la inminente mudanza, ya habían empezado a ultimarse los preparativos —cuya inversión total supera los 20.000 millones de yenes—, que incluyen la instalación de neveras industriales, la construcción de plantas de desecho y tratamiento de residuos, las obras para el suministro eléctrico de las oficinas, el montaje de comedores y taquillas, etc.

La gobernadora Koike justificó el retraso basándose en tres puntos: 1) la preocupación por la seguridad; 2) los costes desorbitados y faltos de transparencia, y 3) la insuficiente difusión de información. El anuncio se acompañó del establecimiento de un equipo de expertos para solucionar los problemas del mercado, dejando clara la intención de revisar las vicisitudes del proyecto hasta la fecha y proponer medidas para su futuro desarrollo.

El aspecto que más preocupaba sobre el traslado a Toyosu eran los problemas de seguridad. En 2008 en el terreno donde ha de situarse el nuevo mercado, antiguamente ocupado por una fábrica de Tokyo Gas, se hallaron niveles de benceno 43.000 veces superiores al estándar y otras sustancias nocivas que evidenciaron la necesidad de un saneamiento intensivo del suelo.

Koike: “¿Por qué se fijó el traslado antes de completar los estudios finales?”

Hasta el momento el Gobierno Metropolitano venía desarrollando las operaciones de saneamiento del terreno aconsejado por un comité de especialistas, y desde noviembre de 2014 llevaba a cabo estudios de control de las aguas subterráneas para garantizar su seguridad. Los estudios llevaban dos años en progreso, pero las pruebas definitivas estaban programadas para después del día del traslado, el 7 de noviembre de 2016. La gobernadora Koike consideraba problemático que el traslado se hubiera fijado con anterioridad a los estudios finales.

Aunque los siete estudios de control efectuados hasta agosto de 2016 no habían detectado ninguna anomalía, los resultados del estudio final no se conocerán hasta enero de 2017. La viabilidad del Mercado Nuevo de Toyosu estará en el aire hasta entonces.

La fecha de inauguración del mercado se acordó entre el Gobierno Metropolitano y los empresarios del mercado. Muchos creen que la decisión se vio fuertemente influida por las prisas del Gobierno Metropolitano por completar la segunda carretera de circunvalación de la ciudad, cuyo recorrido pasará por el emplazamiento del Mercado de Tsukiji, ante la cercanía de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio 2020.

La mayoría de los empresarios del mercado consideraban más conveniente fijar el traslado para un período tranquilo como febrero que para noviembre, que es cuando empiezan los preparativos para la temporada de fin de año; aun así, según cuenta uno de los representantes, “por respeto a la voluntad del Gobierno Metropolitano, todas las asociaciones comerciales prometieron hacer lo necesario para poder inaugurar el mercado el 7 de noviembre”.

El hallazgo de zonas sin rellenado contra la contaminación del suelo

La Asociación del Mercado de Tsukiji reaccionó inmediatamente en contra de la decisión de la gobernadora Koike de posponer el traslado argumentando que “iba a crear muchos desbarajustes” y solicitando su reconsideración, pero Koike respondió que no podía acceder a la demanda.

Aun así, el Gobierno Metropolitano se mostró predispuesto a asignar las compensaciones económicas necesarias para paliar los costes que conllevará el retraso a los empresarios del mercado: “Queremos emprender las acciones adecuadas para minimizar todo lo posible el impacto del retraso. En breve definiremos los pormenores del plan de compensación”.

Los empresarios del mercado esperaban que el Gobierno Metropolitano reasignara el traslado a una fecha “lo más cercana posible”, pero el 10 de septiembre se descubrió un problema superlativo, a saber, la existencia de “cavidades subterráneas sin rellenar” de la que los medios se han hecho eco desde entonces.

Las medidas para evitar la contaminación del suelo del Mercado de Toyosu incluían la excavación de 2 metros de la superficie del terreno y el posterior rellenado de 4,5 metros, pero las inspecciones revelaron que el subsuelo sobre el que se situarían las principales instalaciones de los mayoristas e intermediarios pesqueros, que ocupa un tercio del total del terreno, no se había rellenado.

La verdad camuflada tras una cadena de irresponsabilidades

Hasta hace poco el Gobierno Metropolitano declaraba públicamente en su página web que se había completado el rellenado del suelo de todo el terreno del mercado, atendiendo a las recomendaciones de un comité de especialistas que habían debatido las medidas de seguridad contra la contaminación del suelo. El informe emitido tras la evaluación sobre el impacto medioambiental realizada antes de construir las instalaciones también daba por hecho el rellenado.

El Gobierno Metropolitano ha explicado que es necesario instalar tuberías y comprobar el estado de la contaminación de las aguas de las cavidades subterráneas sin rellenar, pero estas medidas no solo contradicen las recomendaciones de los especialistas sino que ni siquiera se sabe de quién provienen ni cuándo se concibieron. Los cinco últimos directores responsables de la jurisdicción del Mercado Mayorista Central Metropolitano de Tokio han venido haciéndose los despistados sobre la cuestión.

La gobernadora Koike declaró tajantemente la situación la había provocado un “sistema irresponsable”. Se ha apuntado la posibilidad de que la verdad quedase enterrada por la falta de coordinación interna de la organización, a pesar de haber realizado investigaciones exhaustivas.

La misteriosa cavidad subterránea sin rellenar presenta partes con más de veinte centímetros de agua acumulada donde se ha detectado plomo y arsénico, aunque a niveles supuestamente inferiores a los estándares medioambientales.

La oposición al traslado por la contaminación de las aguas subterráneas

Dada la situación, los empresarios del Mercado de Tsukiji observan los hechos con una marcada desconfianza hacia las acciones del Gobierno Metropolitano. ¿Se podrá garantizar la seguridad y la tranquilidad en el Mercado de Toyosu? En el octavo estudio de control, que se realizó el 29 de septiembre y cubrió todo el terreno del mercado, se detectaron por primera vez niveles de benceno y arsénico superiores a los estándares medioambientales.

“¿Al final podremos ir a Toyosu o no?”, se preguntan preocupados los mayoristas y los intermediarios de Tsukiji. No son pocos los que temen que la reputación del mercado quede manchada para siempre a pesar de que el Gobierno Metropolitano llegue a confirmar su seguridad.

Además de las numerosas voces del Partido Comunista de Tokio que reclaman la suspensión del traslado del mercado, entre los grupos contrarios a la operación empiezan a surgir defensores de retomar la renovación el Mercado de Tsukiji. Las obras de renovación que se emprendieron hace años en Tsukiji acabaron dejándose a medias, y ahora que los interesados habían accedido al sacrificio de trasladar el mercado, la operación se pospone. Aun con un futuro tan incierto, en Tsukiji sigue como siempre la ajetreada venta de la paparda del Pacífico, el salmón, el bonito, las ostras y todos los frutos del mar que se consumen entre el otoño y el invierno.

Con la guerra comercial de finales y principios de año en Tsukiji a la vuelta de la esquina y sin un pronóstico claro, las elevadas expectativas sobre la capacidad de la gobernadora Koike para solucionar el problema del traslado a Toyosu cohabitan con el temor a que el porvenir del Mercado de Tsukiji —cocina de Tokio y toda el área metropolitana— acabe afectando a los puertos pesqueros de todo el país e incluso a la distribución mundial del pescado.

Fotografía del titular: La gobernadora de Tokio, Koike Yuriko (en el frente a la derecha), observa el Mercado de Tsukiji. Barrio de Chūō, Tokio, el 16 de agosto de 2016. (Jiji Press)

  • [04.11.2016]

Jefe del departamento que cubre los asuntos pesqueros en la agencia Jiji Press. Nacido en Tokio en 1967. Tras graduarse en la Universidad de Senshū, entró a trabajar en Jiji Press en 1991. Lleva 25 años cubriendo las noticias del Mercado de Tsukiji. Ha publicado Rupo: Za Tsukiji (Reportaje sobre el Mercado de Tsukiji; Jiji Press, 2010).

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