Un nuevo centro comercial para Minamisanriku en el sexto aniversario del Gran Terremoto del Este de Japón
El traslado desde las instalaciones provisionales, un nuevo punto de partida

Kikuchi Masanori [Perfil]

[27.03.2017] Leer en otro idioma : ENGLISH | 日本語 | FRANÇAIS | Русский |

Han pasado seis años desde el Gran Terremoto del Este de Japón que devastó la ciudad de Minamisanriku en la prefectura de Miyagi, entre otras regiones. El centro comercial local de Sun Sun, que había continuado su actividad en unas instalaciones provisionales, ha vuelto a abrir sus puertas en unas nuevas instalaciones situadas en un terreno elevado. Aunque las tareas de construcción de infraestructuras continúan en esta ciudad, la apertura del centro se ha convertido en un símbolo de la reconstrucción.

Una gran acogida por parte de los consumidores en el primer día de apertura

El 3 de marzo de 2017, haciendo un juego de palabras con la lectura en japonés de las cifras que forman la fecha (3/3), abrió sus puertas el nuevo Centro Comercial Sun Sun de Minamisanriku-Shizugawa en la ciudad de Minamisanriku, una de las zonas que fueron afectadas por el tsunami provocado por el Gran Terremoto del Este de Japón de 2011 en la prefectura de Miyagi. Pasados cinco años desde que este centro comercial fuese trasladado a unas instalaciones provisionales en febrero de 2012, finalmente se materializaron los planes para la plena reconstrucción de las instalaciones en el centro de la ciudad. Aunque ese día sopló un fuerte viento glacial, el lugar quedó abarrotado de turistas y visitantes de la localidad.

El interesante edificio construido con madera es una obra del arquitecto Kuma Kengo. Para su construcción se ha utilizado madera de cedros de Minamisanriku.

“Hemos trabajado con ahínco entre todos para abrir todos los comercios para el sexto aniversario del desastre. Estoy contento de que hayamos podido cumplir con el día de apertura sin retrasos después de un largo periodo de preparativos”. El presidente de la Asociación de Establecimientos del Centro Comercial Sun Sun de Minamisanriku-Shizugawa Abe Tadahiko, de 54 años, sonríe al decir esto.

Un nuevo comienzo con 28 establecimientos en un terreno elevado

El nuevo centro comercial consta de seis bloques construidos sobre una sola planta de madera, y se sitúa unos 600 metros más cerca del mar que las instalaciones provisionales. Los costes de construcción alcanzaron los 700 millones de yenes, de los cuales 500 millones provinieron de los fondos gubernamentales para la reconstrucción. De las 28 tiendas que tiene este centro comercial, entre las que hay restaurantes, pescaderías, tiendas de ropa o supermercados, 23 de ellas se han trasladado desde las instalaciones provisionales y otras cinco son nuevos negocios.

El presidente de la Asociación de Establecimientos del Centro Comercial Sun Sun Abe Tadahiko: “Me tranquiliza que por fin hayamos llegado a la apertura”.

Abe Tadahiko, que regenta un negocio de té en el centro comercial, asegura con grandes aspiraciones que “A partir de ahora es cuando comenzamos de verdad. Tener un negocio en un entorno tan complicado conlleva muchos problemas, pero los comerciantes del lugar estamos trabajando juntos para prosperar y cumplir las expectativas de los consumidores locales”.

Acudí como reportero a Minamisanriku justo después del desastre del 11 de marzo de 2011 y otra vez en marzo de 2013, y puedo decir que hoy el lugar presenta un paisaje completamente diferente en el que se puede ver el progreso en las obras de reconstrucción de viviendas públicas en los terrenos en la falda de la montaña. La tierra extraída de esos terrenos durante la reconstrucción de esas casas ha sido llevada en volquetes a las zonas menos elevadas que fueron destruidas por el tsunami y con ella se están creando varios montículos piramidales de color marrón pálido aplanados en su parte superior.

El nuevo Centro Comercial Sun Sun está en uno de estos montículos de tierra a una altura de unos 10 metros sobre el nivel del mar. En el oeste, colina abajo y entre varios de estos montículos de tierra elevados, está un recordatorio de la tragedia que dejó el tsunami, la que fue la oficina de prevención de desastres de la localidad.

Los montículos de tierra en los alrededores del Centro Comercial Sun Sun. Salvo la estructura metálica de oficina de prevención de desastres de la localidad que se puede ver a la derecha, no quedan más vestigios del gran tsunami que asoló la zona.

Un entorno financiero todavía complicado para los negocios

Para Abe Takekazu, dueño de la panadería Yūshindō de 52 años con el que hablé hace cuatro años, también es un nuevo comienzo. La superficie de su nuevo establecimiento es dos veces más amplia que la que tenía en las instalaciones provisionales.

Abe Takekazu es el dueño actual de Yūshindō, un negocio fundado en 1910. En su nuevo escaparate hay una amplia variedad de dulces y de pan.

“El entorno sigue siendo duro para los negocios, como antes. La clave está en saber si podemos mantener las ventas en la época en la que menos afluencia de turistas hay. Pero no quiero quedarme esperando a que vengan los clientes. Quiero salir en busca de los consumidores de la localidad vendiendo a docimicilio para superar esta mala época”.

En el nuevo centro comercial los locales están sujetos a un sistema de alquiler, y su uso no es gratuito como en las instalaciones provisionales. Entre otras responsabilidades, Abe debe pagar un alquiler mensual que ronda los 200.000 yenes y el salario de los empleados, pero está dispuesto a salir adelante.

Hasunuma Akira, un cliente de 46 años llegado de la ciudad de Rifu en la prefectura de Miyagi, habla de su sorpresa al ver cómo ha cambiado la ciudad después de visitar por última vez las instalaciones provisionales en mayo del año pasado, hace 10 meses.

“Me sorprendió ver la extensión de las elevaciones de terreno en lo que solía ser el lugar más vivo de la ciudad. Las carreteras de la ciudad ni siquiera están construidas todavía. Rifu, donde vivo, está junto a la gran ciudad de Sendai, y se tarda más de una hora en coche en llegar aquí. Pero incluso así debo decir que este centro comercial tiene mucha comida de calidad que solo se puede encontrar aquí, como todo este pescado fresco. Si se pueden tomar cosas buenas, creo que la gente vendrá de otras ciudades para probarlas”.

En abril al Centro Comercial Sun Sun se le unirá otro lugar de compras llamado Minamisanriku Hamāre Utatsu, situado en el distrito de Utatsu al noreste de la ciudad. En este centro comercial, más pequeño, habrá ocho establecimientos entre los que se contarán restaurantes, tiendas de ropa y otros negocios, algunos de los cuales se trasladarán desde las instalaciones provisionales del centro comercial de Isatome-Fukkō.

El nuevo centro comercial será “un ejemplo de la reconstrucción de la ciudad”

Los centros comerciales de Shizugawa y Utatsu son gestionados por la empresa   Minamisanriku Machizukuri Mirai (El Futuro de la Ciudad de Minamisanriku, en español), creada con las aportaciones de los propietarios de los negocios de la ciudad. Miura Hiroaki, presidente de esta empresa y al mismo tiempo dueño de la tienda de alimentación Marusen en el Centro Comercial Sun Sun, insiste en que “No podremos sobrevivir si seguimos haciendo las cosas como en el pasado”.

Miura Hiroaki, presidente de Minamisanriku Machizukuri Mirai, perdió todos los nueve edificios de su propiedad por el tsunami, incluyendo su casa y sus tiendas. Al igual que la tienda en el centro comercial, está tratando de reconstruir poco a poco las instalaciones de su empresa.

“Cada establecimiento debe ir ofreciendo nuevas ideas. Con la apertura de los nuevos centros comerciales, por ejemplo, una tienda de telas para kimono se ha convertido en una lavandería que hoy tiene una gran demanda. Si no lo intentamos no conseguiremos nada. Se nos ha puesto a prueba como emprendedores”.

Por el momento se han creado estos dos nuevos centros para el encuentro de todos, pero esto no es más que un pequeño avance por la parte de los negocios. Los vecinos afectados por el desastre que se vieron obligados a vivir mucho tiempo en refugios temporales podrán comenzar una nueva vida en las viviendas permanentes construidas por la municipalidad, y también ha avanzado la recuperación del puerto y la industria pesquera, como el cultivo de la ostra y la alga wakame, la especialidad de la localidad. Sin embargo muchas otras tareas de reconstrucción aún no han terminado. El nuevo ayuntamiento de la ciudad no se trasladará a su nuevo edificio desde sus oficinas provisionales hasta al menos el otoño. Mientras tanto la población sigue descendiendo en una ciudad que ya sufría la despoblación, de los 17.700 habitantes que tenía antes del desastre, en la actualidad hay 13.500 personas. Y los mayores de 65 años superan el 30 % del total de los residentes.

Yonekura Shin’ichi, gerente del Hotel Kanyō, uno de los alojamientos de lujo de la localidad que fueron utilizados como refugio tras el desastre, insiste en que la inauguración del nuevo centro comercial debe convertirse en un ejemplo de la reconstrucción de la ciudad.

“La atención de los medios respecto al desastre se está reduciendo últimamente. En los dos años que siguieron al desastre logramos sacar adelante nuestros negocios gracias a a la gente de la industria de la construcción, a los observadores de las administraciones, turistas y voluntarios que vinieron, por lo que hubo cierta prosperidad tras el desastre, pero en los últimos tres o cuatro año el número de huéspedes ha continuado descendiendo. En adelante tendremos que celebrar nuevos eventos en los que publicitar las especialidades de la localidad y los lugares populares para atraer la llegada de más clientes de fuera de la ciudad, de la prefectura e incluso del país”.

Las personas mayores no tienen con quién hablar en sus nuevas viviendas

Bloques de viviendas gestionados por la municipalidad para los afectados por el desastre en el área de Shizugawa en Minamisanriku. La construcción de otras muchas viviendas ha terminado ya en esta ciudad, pero aún quedan muchas personas que continúan en viviendas provisionales.

Miyakawa Hakiko recibió de sus vecinos una tarjeta con mensajes antes de abandonar la vivienda provisional donde vivía. “Aún no he superado la tristeza de perder mi hogar en el tsunami, pero he podido seguir adelante con el apoyo de mis vecinos”.

Aproveché para visitar también el área de las casas reconstruidas en la zona de la montaña. Estas viviendas están situadas a entre uno y dos kilómetros del Centro Comercial Sun Sun, pero el camino es tan accidentado que resulta difícil para las personas mayores que no conducen ir y venir a pie. Hay un autobús de línea que lleva hasta el centro comercial, pero no se puede decir que haya muchas paradas ni muchos servicios.

Miyakawa Hakiko, de 82 años, se ha trasladado con su hijo y nieto a una de estas viviendas reconstruidas hace escasamente un mes.

“Hemos vivido cerca de seis años ya en el edificio provisional. Era incómodo por el poco espacio que hay. Pero eramos muchos vecinos y la vida no era tan solitaria. Ahora tenemos una casa nueva, pero cuando no están mi hijo y los demás durante el día no tengo con quién hablar. Si hubiera mejores medios de transporte iría a menudo al centro comercial”.

Continúan los trabajos para construir infraestructuras en la ciudad

El director de la división de Promoción Industrial del ayuntamiento Takahashi Kazukiyo explica qué es lo que se espera de aquí en adelante en el proceso de reconstrucción:

“Los centros comerciales son un modelo del avance de la revitalización de la ciudad. Normalmente se construyen estos centros comerciales después de crear las infraestructuras, pero nosotros queríamos que se convirtiesen en un símbolo de la reconstrucción. En los próximos uno o dos años tenemos planeado finalizar los trabajos de construcción de carreteras y parques, estaciones y medios de transportes con la colaboración del Gobierno nacional y de la prefectura”.

No cabe duda de que el nuevo centro comercial ha dado vida al lugar y se ha convertido en un rayo de esperanza. Sin embargo, también se siente que no será sencilla la recuperación verdadera del terreno devastado y la emocional de las personas que perdieron a sus familiares, sus amigos y su hogar en el violento tsunami que arrasó esta localidad. Es importante que los que no somos víctimas de este desastre y vivimos en otros lugares por lo menos pensemos en la realidad que vive esta localidad y continuemos prestando atención a lo que aquí ocurre. Esto es lo que he pensado mientras observaba los volquetes y camiones que continúan trabajando aquí en las tareas de reconstrucción.

La estructura metálica de la oficina de prevención de desastres, donde muchas personas murieron el 11 de marzo de 2011. El paisaje de los alrededores ha cambiado considerablemente, pero esta estructura permanece como recordatorio del desastre.

El puerto de Shizugawa bañado por las tranquilas aguas del mar. Las obras para la reconstrucción del puerto continúan y hay nuevos edificios.

Fotografías (a excepción del encabezado) tomadas por el autor del texto.

Fotografía del encabezado: un evento para celebrar la inauguración del Centro Comercial Sun Sun de Minamisanriku-Shizugawa. El 3 de marzo en la ciudad de Minamisanriku de la prefectura de Miyagi. (Jiji)

  • [27.03.2017]

Periodista nacido en Hokkaidō en 1965. Tras trabajar como reportero de plantilla en el Hokkaidō Shimbun, se estableció por cuenta propia. Actualmente su trabajo se centra en entrevistas y artículos de sociedad para revistas como AERA, Chūō Kōron, Shinchō 45 y President. Autor del libro Sokkishatachi no kokkai hiroku (Apuntes de los taquígrafos de la Dieta; Shinchō Shinsho, 2010).

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