Enfoques Leyendas de Japón
El fotógrafo Araki Nobuyoshi: un artista indomable

Iizawa Kōtarō [Perfil]

[20.04.2017] Leer en otro idioma : ENGLISH | 日本語 | 简体字 | 繁體字 |

El crítico fotográfico Iizawa Kōtarō nos desvela los secretos de uno de los grandes genios de la fotografía en Japón.

El fotógrafo Araki Nobuyoshi goza de una fama y popularidad que traspasan las fronteras de su país. En la actualidad, continúa realizando exposiciones contundentes en museos de arte y galerías de Japón y el extranjero, además de publicar libros con su obra. El hecho de que haya superado las 500 publicaciones resulta extraordinario, e incluso podría decirse que se trata de algo sin precedentes.

Tombeau Tokyo, 2016. Copia en gelatina de plata. © Araki Nobuyoshi. Cortesía de la Galería Taka Ishii.

La fotografía autobiográfica

Araki nace en 1940 en el distrito tokiota de Shitaya, Taitō en la actualidad. Su familia tiene un negocio de fabricación de sandalias geta y su padre, Chōtarō, es un apasionado de la fotografía. La afición de este último es precisamente lo que lo empuja a agarrar la cámara cuando todavía era estudiante de primaria.

Justo delante de su casa se encuentra el Jōkan-ji, que durante su infancia se convierte en un patio de juegos para él. Históricamente, este templo es conocido por tratarse del lugar donde, durante el período Edo (1603-1868), se depositaban los cuerpos sin vida de las prostitutas del barrio rojo de Yoshiwara que no tenían familia, de ahí que recibiera el sobrenombre de Nagekomidera, esto es, el templo de los restos. En años posteriores, Araki pasaría a referirse a su estilo básico de fotografía con el término de creación propia erotos, formado al combinar los vocablos eros –vida, sexualidad– y tanatos –muerte–. Su don para oscilar entre este mundo y el más allá podría tener su origen precisamente en el lugar que lo vio crecer.

Ya en su época de estudiante de secundaria superior o bachillerato, Araki aspiraba a convertirse en fotógrafo, de ahí que en 1959 ingresara en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Chiba, concretamente el departamento dedicado a la fotografía. En 1963 logra graduarse, si bien había tenido dificultades para completar los créditos, dado que la mayoría de las asignaturas eran de contenido científico. Posteriormente, comienza a trabajar en la agencia de publicidad Dentsū. En 1964, la revista Taiyō, dedicada a los contenidos visuales, le otorga un galardón, tras convocar la primera edición de su concurso público, por el que había sido su trabajo de fin de carrera, Sacchin. Esta obra, que acaba convirtiéndose en su debut como fotógrafo, retrata la vitalidad de los niños de su vecindario.

Sentimental na Tabi.

Durante sus años en Dentsū, combina su labor de camarógrafo con la realización de exposiciones de las instantáneas de desnudos que toma en el estudio de la firma. Además, utiliza las fotocopiadoras de la oficina para elaborar a mano su libro de fotografías Xerox Shashinchō (Álbum de fotografías Xerox), que luego él mismo reparte; es un guerrillero de la fotografía. De esta época destaca particularmente Sentimental na Tabi (Viaje sentimental), la autopublicación de 1971 en la que reúne las imágenes de su luna de miel en Kioto y Kyūshū con Aoki Yōko, compañera suya en la agencia de publicidad.

En el prólogo de esta obra, Araki afirma que, en su opinión, la fotografía es lo más parecido a una novela autobiográfica. Ese modo de entender las imágenes, como una novela autobiográfica que va tejiendo con cariño las relaciones entre uno y sus allegados, pasaría posteriormente a conocerse como fotografía autobiográfica y se iría convirtiendo en una de las corrientes más importantes de la fotografía en Japón. No obstante, Sentimental na Tabi no se limita a reflejar la relación personal entre Araki y su esposa, sino que, más bien, está compuesta para contar una historia mitológica y universal sobre el camino del mundo de los vivos al de los muertos y el regreso de este último al primero.

La denuncia de sus desnudos excesivos

En 1972 Araki abandona Dentsū e inicia su carrera como autónomo. Los medios de comunicación comienzan a mostrar su característico aspecto –con bigote y gafas negras–; es entonces cuando su carrera versátil evoluciona tras autodenominarse un genio. Sus instantáneas escandalosas de desnudos cobran una gran atención y se lo asocia con la obscenidad, pero esto no impide que una parte de su trabajo comience a recibir críticas muy favorables, y prueba de ello es su elección para participar , en 1974, en una exposición del Museo Nacional de Arte Moderno, en Tokio, bajo el título Quince fotógrafos.

Tombeau Tokyo, 2016. Copia en gelatina de plata. © Araki Nobuyoshi. Cortesía de la Galería Taka Ishii.

En 1981 la editorial Byakuya Shobō funda la revista Shashin Jidai. Cada número de la publicación incluye imágenes de Araki en sus tres series más importantes –Paisajes, Jóvenes féminas y Vida fotográfica de Araki Nobuyoshi–; el fotógrafo se entrega a ampliar su obra. El magacín está dirigido a hombres jóvenes, con instantáneas eróticas y artículos diversos, e incluye también los trabajos ambiciosos de profesionales como Moriyama Daidō, Kurata Seiji y Kitajima Keizō; es una publicación llena de vida. Si observamos obras de Araki de esta época como Araki Nobuyoshi Nisenikki (Seudodiario de Araki Nobuyoshi; editorial Byakuya Shobō, 1980), Shashin Shōsetsu (Novela fotográfica; editorial Shūeisha, 1981) o Shōjo Sekai (El mundo de las chicas; editorial Byakuya Shobō, 1984), podremos apreciar que se dedica a pulir la técnica que se traduce en esa fotografía autobiográfica: la ambigüedad de la línea que separa la realidad de la ficción hechos reales y ficción y la agresividad de todo lo visible.

A la izquierda, el primer número de Shashin Jidai. A la derecha, Araki Nobuyoshi Nisenikki.

En 1988 Shashin Jidai es denunciada por sus desnudos excesivos. Tras suspenderse su publicación, Araki presenta dos de sus obras maestras un año más tarde: Tōkyō Monogatari (Cuentos de Tokio; editorial Heibonsha) y Tokyo Nude (Tokio al desnudo; editorial Motherbrain). La primera de ellas refleja la metamorfosis del Tokio en el que nació y creció, los cambios de la era Shōwa a la Heisei.

Tōkyō Monogatari.

Un fotógrafo representativo de Japón

Su entorno se trastocaría en esta época. Su esposa, con la que llevaba dos décadas, moriría de cáncer de útero en 1990. Sin embargo, Araki incorpora ese cambio drástico de la vida a su fotografía; se entrega en cuerpo y alma a ella y logra superar el bache sublimando su obra. En 1991 publica Sentimental na Tabi, Fuyu no Tabi (Viaje sentimental, viaje de invierno; editorial Shinchōsha), una obra en la que combina las imágenes de la que había publicado hacía veinte años y las instantáneas del diario fotográfico que recopila antes y después del fallecimiento de Yōko, y para el cual emplea una cámara compacta que marca la fecha de cada imagen. El texto y las fotografías elaborados con el máximo detalle constituyen la suma de esa fotografía autobiográfica que ha venido desarrollando hasta la fecha.

Sentimental na Tabi, Fuyu no Tabi.

El fallecimiento de su esposa marca el inicio de una segunda etapa en la carrera de Araki, que aspira a pulir su técnica, más si cabe. Todos los libros de esta época constituyen obras maestras llenas de fuerza y tensión: Tokyo Lucky Hole (Tokio, el agujero de la suerte; editorial Ohta, 1990), Kūkei, Kinkei (Vistas del cielo, vistas cercanas; editorial Shinchōsha, 1991) y Erotos (editorial Libroport).

Erotos.

Por otra parte, la obra de Araki cobra atención también en el extranjero en esta época. Empezando por la exhibición Akt Tokyo, que alberga en 1992 el Forum Stadtpark de la localidad austriaca de Gratz, va celebrando exposiciones individuales de gran tamaño en ciudades como Viena, París, Londres, Roma, Taipéi y Londres. En cuanto a su país de origen, en 1999 el Museo de Arte Contemporáneo de Tokio organiza la muestra Sentimental na Shashin, Jinsei (Vida y fotografías sentimentales). Además, entre 1996 y 1997, la editorial Heibonsha publica, en 20 tomos, Araki Nobuyoshi Shashin Zenshū (Obra completa de Araki Nobuyoshi). En ese momento ya se lo considera definitivamente una de las figuras más representantivas de la fotografía contemporánea en Japón.

Con todo, no existen visos de que al fotógrafo vayan a agotársele los experimentos atrevidos de la mente. En la década de 2000, su técnica se vuelve más flexible: pinta las fotografías, escribe en ellas, realiza collages… En ocasiones, anuncia sus obras como un verdadero pintor o calígrafo. Isaku Sora 2 (Obra póstuma cielo 2; editorial Shinchōsha, 2009) incluye 254 trabajos recopilados a modo de diario, del 1 de enero al 15 de agosto de 2009, en los que las fotografías y los collages y las pinturas constituyen un todo armonioso en el que la mezcla del eros y el tanatos alcanza una originalidad superior.

Isaku Sora 2.

Un afán creador incesante

En 2008 lo hospitalizan y operan de un cáncer de próstata; en 2010 su gato Chero, con el que llevaba muchos años de convivencia, fallece a los 22 años; un año más tarde, ocurre el Gran Terremoto del Este de Japón; en 2013 pierde la vista del ojo derecho por una trombosis arterial. Son unos años negativos para el fotógrafo. La balanza del eros y el tanatos se inclina marcadamente hacia el segundo de estos conceptos. No obstante, en los días anteriores y posteriores a su intervención quirúrgica toma fotografías, que recopila en Tōkyō Zenritsusengan (Cáncer de próstata en Tokio; editorial Wides, 2009), además de dedicar toda una obra a la triste enfermedad de su mascota, Chero Aishi (Muerte y amor de Chero; editorial Kawade Shobōshinsha, 2010). También publica Sagan no Koi (El amor del ojo izquierdo, 2014), en el que pinta con rotulador negro la parte de derecha de las diapositivas. De todas estas series se desprende su fuerte deseo de seguir creando.

En 2014 los Museos de Arte de Toyota y de Niigata y la Galería Shiseidō albergan la exposición Ōjōshashū (Fotografías de la muerte). En estas muestras presenta varias obras contundentes: Dōro (Carretera, que la editorial Kawade Shobōshinsha publica ese mismo año bajo el título Michi, esto es, Camino) y Higashi no Sora (El cielo del este), instantáneas que toma con la cámara colocada en dirección a Fukushima tras el desastre de 2011, entre otras. De abril a septiembre de 2016, el Museo Guimet, en París, alberga la gran muestra retrospectiva Araki, que incluye también trabajos nuevos. El público europeo vuelve a ser consciente de lo mucho que intimida el mundo de este fotógrafo.

Tombeau Tokyo reúne las obras expuestas en la gran muestra retrospectiva del Museo Guimet.

Araki, que antaño solo era conocido por una minoría, es en la actualidad uno de los pesos pesados de la fotografía en todo el mundo. Sin embargo, el estilo básico de su obra permanece inalterado. Aunque existe cierta preocupación por su estado de salud, recientemente ha expresado su intención de exponer obras nuevas en unos cinco lugares distintos en 2017. En ocasiones incorpora un toque humorístico, al tiempo que juega levemente con diversas imágenes y muestra una fuerza mágica que arrastra al espectador hacia su mundo. Posiblemente siga haciendo lo mismo en el futuro.

Tombeau Tokyo, 2016. Copia en gelatina de plata. © Araki Nobuyoshi. Cortesía de la Galería Taka Ishii.

Imagen del encabezado: Retrato de Araki Nobuyoshi © Nobuyoshi Araki

Agradecimientos: Galería Taka Ishii y Restaurante de Fotos Megutama

(Traducción al español del original en japonés)

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  • [20.04.2017]

Crítico de fotografía. Shashin Bitsujukan he Yōkoso (Bienvenidos al Museo de Fotografía; editorial Kōdansha Gendaishinsho) le ha valido el Premio Suntory a las Ciencias Sociales y las Humanidades, mientras que la Asociación de Fotografía de Japón le ha concedido su galardón anual por Geijutsushashin to Sono Jidai (La fotografía artística y su época; editorial Chikuma Shobo). Además, ejerce de jurado en la elección para su exposición de trabajos elaborados por el público general y planifica exhibiciones fotográficas. En los últimos años ha publicado numerosas obras sobre setas.

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