Consecuencias del fraude contable en Toshiba
[03.09.2015] Leer en otro idioma : ENGLISH | 日本語 | 简体字 | 繁體字 |

En un informe publicado el 20 de julio, un comité independiente de expertos que analizó prácticas de fraude contable en Toshiba determinó que la empresa había llevado a cabo prácticas contables inapropiadas siguiendo los dictados de la dirección. Esta revelación provocó las dimisiones del actual director general y de los dos anteriores, causando así la mayor crisis a la que se ha enfrentado Toshiba desde su fundación. La exageración de las ganancias de una de las principales corporaciones japonesas está teniendo un enorme impacto tanto en Japón como en el extranjero.

Dimisión del director general actual y de los anteriores

Con la publicación del informe del comité, presidido por Ueda Koichi, antiguo fiscal supervisor de la Fiscalía General de Tokio, el actual director general y los dos anteriores de Toshiba dimitieron el 21 de julio. Los tres, el presidente Tanaka Hisao, el vicepresidente Sasaki Norio y el consejero principal Nishida Atsutoshi, habían dirigido Toshiba durante los últimos diez años. Además, junto con Tanaka y Sasaki, otros seis directores que supuestamente habían participado en estas prácticas contables inapropiadas dimitieron del consejo de administración de Toshiba, formado por dieciséis miembros.

El presidente Muromachi Masashi se hará cargo interinamente de la compañía y trabajará para reajustar su estructura directiva. A mediados de agosto se anunciará un nuevo equipo de dirección y se convocará una junta general extraordinaria de accionistas en septiembre. Pero sigue habiendo mucha incertidumbre. El 21 de julio, el vicepresidente Sasaki dimitió también de puestos como el de vicepresidente del Keidanren (Federación Empresarial de Japón) y el de miembro del sector privado del Consejo de Competitividad Industrial del Gobierno.

En conferencia de prensa, el presidente Tanaka se disculpó por el escándalo y admitió preguntas. Declaró que aceptaba solemnemente el informe investigador y ofrecía sus disculpas a los accionistas de Toshiba y a otros depositarios. Asimismo, subrayó que promovería la reforma de la estructura empresarial de Toshiba acelerando la consolidación y la selección de los proyectos empresariales, y que garantizaría la idoneidad de los planes de financiación mediante la venta de bonos comercializables y propiedades inmobiliarias.

Ganancias hinchadas hasta los 156.200 millones de yenes

Toshiba es el segundo mayor conglomerado de maquinaria electrónica de Japón, con unas ventas consolidadas de 6,5 billones de yenes. ¿Qué ha podido ocurrir en esta distinguida compañía cuyos principales ejecutivos han sido presidentes del Keidanren?

Las prácticas contables inadecuadas de Toshiba fueron descubiertas a principios de 2015. La Comisión de Supervisión de Valores comenzó a investigar la contabilidad de los negocios de Toshiba relacionados con infraestructuras, y la compañía reconoció a principios de abril que se habían descubierto prácticas inadecuadas. Cuando la revelación de estas prácticas contables inapropiadas se extendieron hasta las divisiones de televisión, semiconductores y ordenadores personales, el valor de las acciones de Toshiba se desmoronó. A mediados de mayo, el presidente Tanaka se disculpó ante la prensa y anunció la creación de un comité de expertos independiente.

El informe publicado por ese comité indicó que las prácticas contables inapropiadas de Toshiba se prolongaron durante casi siete años, desde el año fiscal 2008 hasta el tercer trimestre del año fiscal 2014, y que las ganancias habían sido hinchadas hasta los 156.200 millones de yenes. El informe reveló las demandas y la implicación sistemática de los altos cargos directivos durante este periodo, con casi todas las principales divisiones implicadas, desde infraestructuras hasta televisiones y ordenadores personales. También se destaca que se habían puesto en prática medidas complejas, como la ocultación de la situación a la compañía auditoria.

Obsesión por los beneficios

Las prácticas contables inapropiadas se concentraron durante el periodo en que Sasaki fue presidente. A Sasaki se le presionaba para recuperar los beneficios que se habían desplomado durante la recesión económica acaecida tras la quiebra de Lehman Brothers en 2008. A las divisiones que no podían cumplir los objetivos de beneficios se les instaba a conseguir objetivos absolutos como un “reto”. Cuando la consecución de estos objetivos resultaba difícil, recurrían a prácticas contables fraudulentas, como el registro por adelantado de beneficios futuros y el aplazamiento de pérdidas para años posteriores.

Asimismo, Toshiba aplazó el registro de los costes de su negocio nuclear Westinghouse. Cuando Tanaka sustituyó a Sasaki como presidente en 2013 reconoció el problema de las ganancias sobredimensionadas. Aunque ciertas secciones de la empresa ya habían resuelto el problema en marzo de 2015, las prácticas contables fraudulentas continuaron en muchas otras divisiones. Una vez adoptado este tipo de prácticas, el proceso se iba repitiendo en años fiscales posteriores por motivos de coherencia.

Inexistencia de una política de gestión empresarial eficaz

¿Cómo se explica esta mala praxis continuada? El informe cita una  preocupación obsesiva por los beneficios dentro de Toshiba y la presión de los superiores para conseguir objetivos en el contexto de una cultura corporativa donde ir en contra de los deseos de los superiores era prácticamente imposible.

Otro razón citada fue la falta de directores externos con una buena experiencia en finanzas y gestión dentro del comité de auditores corporativos, que habrían podido poner fin a esa situación. Aunque había directores externos controlando la gestión del comité auditor que eran conscientes de la existencia de incorrecciones, como el registro por adelantado de beneficios futuros, no se encontró ninguna prueba de que el comité lo hubiese considerado un problema. Dicho de otro modo, la gestión corporativa a través de directores externos se había reducido a una ineficiente formalidad.

La Bolsa de Tokio (TSE) creó un código de gestión corporativa en 2015 que especifica la forma en que deben ser gestionadas las compañías cotizantes, e incluso las responsabilidades del consejo directivo. El código pretende aumentar la transparencia de la gestión, contribuyendo así a lograr un valor corporativo más alto y una mayor confianza de los inversores tanto domésticos como extranjeros. El hallazgo del escándalo contable de Toshiba en un momento pregonado como “el primer año de gestión corporativa” demuestra que a los directores externos, cuyo rol es controlar la gestión desde una perspectiva independiente, no les resulta sencillo desempeñar su trabajo como debieran.

Toshiba puede tener que enfrentarse a demandas colectivas

El coste para Toshiba de su escándalo contable es inmenso. Tras la publicación del informe, la Comisión de Supervisión de Valores abrirá una investigación exhaustiva, y Toshiba podría recibir una multa administrativa. Asimismo, la TSE está considerando calificar las acciones de Toshiba como “valores en alerta”.

Las repercusiones del escándalo contable no solo han afectado a los accionistas y a la bolsa sino también a la sociedad y a la comunidad internacional. El escándalo puede llegar a dañar la confianza en las compañías y mercados japoneses. El descenso de la confianza del mercado en Estados Unidos de América provocó el desplome de las acciones de Toshiba en ese país. Los inversores individuales, quejosos de haber sufrido pérdidas, ya llevaron a Toshiba a los tribunales el 21 de julio. Estos inversores afirman que Toshiba violó la Ley Federal de Valores y exigen compensaciones por pérdidas causadas por la caída de las acciones de la compañía. En los próximos meses pueden llegar a presentarse demandas colectivas contra Toshiba por parte de inversores extranjeros y nacionales.

Una lección para todas las compañías japonesas

Se rumorea que se acabará imponiendo una multa de carácter penal a Tanaka y a los dos presidentes que le precedieron. En el pasado, el presidente de Livedoor fue hallado culpable de fraude contable y se le aplicó una multa de 5.300 millones de yenes. Las irregularidades contables de Toshiba son treinta veces más grandes que las de Livedoor. No obstante, aunque la exageración de los beneficios de Toshiba es enorme en comparación con Livedoor, se considera que su grado de mala intención es pequeño. Por ello, algunos observadores expertos afirman que es improbable que se presenten cargos penales contra Toshiba.

El coste y el tiempo que necesitará Toshiba para recuperar tanto el mercado perdido como la confianza de los consumidores y rehabilitar la compañía serán descomunales. Toshiba debe abordar muchas cuestiones, como la puesta en práctica de medidas para la prevención de escándalos similares, la reconstrucción de las operaciones para recuperarse del golpe sufrido por las ganancias y la venta de activos para fortalecer su posición financiera. Todas las compañías japonesas con presencia global deben considerar la mala praxis de Toshiba y sus posteriores consecuencias como una valiosa lección.

Escrito originalmente en japonés por el departamento editorial de Nippon.com y publicado el 22 de julio de 2015. Foto principal (de izquierda a derecha): el director general Muromachi Masashi, el presidente Tanaka Hisao y otros cargos ofrecen sus disculpas por el escándalo contable en la sede central de Toshiba de Minato-ku, Tokio, el 21 de julio de 2015. © Jiji.

  • [03.09.2015]
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