Ayuda a la medida de los damnificados del terremoto
La labor de los expertos en asistencia en la prefectura de Kumamoto
[27.05.2016] Leer en otro idioma : ENGLISH | 日本語 | 简体字 | 繁體字 | Русский |

Más de un mes después del terremoto, muchos esperan la ayuda

Damnificados de la tercera edad en la escuela primaria de Kinokura, habilitada como refugio en la localidad de Mifune.

Ha pasado más de un mes desde el terremoto que afectó el 16 de abril a la prefectura de Kumamoto. Las principales infraestructuras y servicios van restableciéndose, y el número de damnificados que se alojan en refugios, que llegó a superar los 180.000, ha disminuido hasta los 10.000. Los centros escolares públicos, cerrados por el desastre, han ido retomando la actividad; el 11 de mayo se ofrecían clases en todos. También se ha comenzado a construir viviendas provisionales para los desplazados, por lo que puede decirse que las zonas afectadas han empezado a realizar esfuerzos hacia la restauración. Sin embargo, existen lugares en los que los daños han sido tan graves que incluso han afectado a la funcionalidad de las autoridades y áreas en las que la ayuda todavía no llega a aquellos más vulnerables en caso de un desastre, las personas mayores o con alguna discapacidad, que precisan de asistencia y cuidados.

Situación de los daños en la prefectura de Kumamoto (a 15 de mayo)

Fallecidos 49
Muertes indirectas 19
Desaparecidos 1
Heridos 1.664 (de estos, 348 de gravedad)
Número de refugios 235
Damnificados en refugios 10.434
Destrozos en viviendas 2.847 totalmente destruidas
5.324 con daños en el 50 % de su superficie
32.408 parcialmente dañadas
Falta de suministro de agua unos 2.400 hogares

(datos de la prefectura de Kumamoto)

Kikumoto Keiichi, representante de la Asociación de Expertos en Asistencia de Japón.

Kikumoto Keiichi, representante de la Asociación de Expertos en Asistencia de Japón, explica la situación desde su experiencia proporcionando ayuda en la prefectura de Kumamoto:

“En los refugios, las personas con algún tipo de discapacidad y sus familiares se muestran tímidos. Son muchos los que deciden no bañarse aunque el personal de las Fuerzas de Autodefensa instale un baño; no quieren molestar al resto de personas alojadas allí. Es necesario escuchar las peticiones de los interesados, a quienes les resulta difícil hablar en estos términos, y hacer todo lo posible para satisfacer sus necesidades, por ejemplo, ayudarlos a asearse en algún centro de atención cercano. Hay que realizar los ajustes adecuados en aspectos como la administración y las instalaciones”.

Ayudar a quienes no expresan sus peticiones

Los expertos en asistencia se centran en asesorar sobre qué servicios de ayuda y cuidados son adecuados en la vida diaria de las personas con algún tipo de discapacidad, en base a Ley General de Asistencia a las Personas con Discapacidad. Su papel destacó también tras el Gran Terremoto del Este de Japón; se encargaron de labores como garantizar la presencia de voluntarios y la habilitación de nuevos lugares donde atender a las personas con algún tipo de discapacidad en aquellas zonas en las que los servicios públicos de atención se vieron gravemente afectados y, por lo tanto, este colectivo no podía acceder a la asistencia necesaria. En el caso de Kumamoto, Kikumoto y otros expertos se desplazaron a la prefectura inmediatamente después del seísmo y, en colaboración con las autoridades locales encargadas de la asistencia, se dedican a proporcionar los servicios necesarios en función de cada situación personal. Para ello, preguntaron directamente a quienes podrían necesitar asistencia; a fecha del 11 de mayo, habían terminado un estudio de unos 2.000 casos.

“Ahora que se cumple un mes del terremoto, es extremadamente importante garantizar un lugar donde vivir. Las condiciones para las personas con discapacidad difieren, de ahí que nuestra labor consista en encontrar una vivienda que se adecue a las necesidades de cada individuo y coordinar los servicios de asistencia para ese domicilio nuevo. Recuerdo un caso reciente: teníamos a una familia con un hijo que asiste a una escuela para invidentes que llevaba tiempo buscando un refugio con habitaciones individuales. Logramos que pudieran mudarse a la ciudad de Kōshi, pero se encontraba lejos de su domicilio, por lo que al niño le resultaba difícil ir al colegio. Para hacer posible que acuda al centro educativo, estamos buscando a un voluntario que pueda llevarlo y recogerlo. La reapertura de las escuelas es una buena noticia, pero en el caso de los centros de educación especial, sigue habiendo muchos niños que tienen problemas para ir a clase, por lo que queremos hacer todo lo que esté en nuestra mano para ayudarlos a la brevedad posible”, explica Kikumoto.

Nagasaki Toshinari, profesor en la Universidad Rikkyō.

Nagasaki Toshinari es profesor en la Universidad Rikkyō y experto en prevención del riesgo de desastre y en información sobre catástrofes, además de representante de la Fundación Plataforma de Colaboración. Durante su estancia en las zonas afectadas por el terremoto de Kumamoto ha recabado información de los enviados de la Asociación de Expertos en Asistencia de Japón, datos que incluye en un sistema de información sobre desastres que él mismo ha desarrollado. Tras el Gran Terremoto del Este de Japón, numerosas organizaciones proporcionaron asistencia de forma individual, de ahí que los damnificados fueran objeto de diversos estudios de contenido similar, algo que les supuso una carga muy pesada. Teniendo esto en cuenta, en esta ocasión se han empleado las tecnologías de la información para hacer posible una asistencia precisa basada en una forma efectiva de compartir datos. Además, las casas prefabricadas donadas por la organización sin ánimo de lucro del artista Shimizu Kuniaki y las autocaravanas adquiridas gracias a la asistencia de la Fundación Nippon han sido de gran ayuda en los esfuerzos en las zonas afectadas.

“Además de contar con un alojamiento cercano a las zonas afectadas, podemos usarlas como oficina. En lugares como la localidad de Mashiki, donde incluso la funcionalidad de las autoridades locales se ha visto gravemente afectada, es de gran ayuda tener un lugar que sirve de sede y punto de encuentro del personal. Gracias a las viviendas prefabricadas y las autocaravanas proporcionamos una asistencia más detallada”, afirma Kikumoto.

Los expertos en asistencia posan delante de la vivienda prefabricada que utilizan como oficina.

Con el objetivo de unificar la asistencia proporcionada por organizaciones sin ánimo de lucro, voluntarios y otros colectivos de la sociedad civil, el 26 de abril se inauguró en las inmediaciones del Gobierno de la prefectura de Kumamoto una sucursal del Centro de Ayuda a la Restauración tras un Desastre de la Fundación Nippon, en calidad de base para una coordinación con la Administración exenta de complicaciones.

Personal de organizaciones sin ánimo de lucro en la sucursal de Kumamoto del Centro de Ayuda a la Restauración tras un Desastre de la Fundación Nippon (imagen cortesía de la Fundacción Nippon).

“Queremos contribuir a activar las labores de asistencia, para lo cual disponemos de este lugar donde compartir información e intercambiar posturas con los representantes de las organizaciones sin ánimo de lucro, que pueden servirse de este espacio como oficina. Además, deseamos seguir respondiendo a las necesidades cambiantes de las zonas afectadas; desde aquí podemos instar también a las empresas a que envíen voluntarios”, cuenta Umetani Yoshiaki, director del Centro.

Texto: Kawasaki Miho, de la redacción de Nippon.com
Imágenes: Hashino Yukinori

Fotografía de la cabecera: Estudiantes de secundaria de la localidad de Mashiki se dirigen a clase (imagen del 9 de mayo cortesía de Jiji Press).

(Traducción al español del original en japonés)

  • [27.05.2016]
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