[Diapositivas] Las cuatro estaciones del Gran Santuario de Ise

Nakano Haruo (Fotografías)[Perfil]

[01.01.2014] Leer en otro idioma : ENGLISH | 日本語 | 简体字 | 繁體字 | FRANÇAIS | العربية | Русский |
Cada 20 años, el Gran Santuario de Ise es reconstruido en una ceremonia conocida como shikinen sengū. Nakano Haruo, fotógrafo nacido en Ise, ha capturado los distintos rostros que muestra este santuario a lo largo de las cuatro estaciones.

El Santuario de Ise afronta un nuevo año

La deidad del Santuario de Ise (prefectura de Mie) fue devuelta a su lugar en octubre de 2013 tras completarse las obras de renovación que se llevaron a cabo al cumplirse el ciclo de 20 años. En Ise, el pabellón que sirve de asiento a la divinidad es desmontado y reconstruido completamente cada dos decenios con nuevos materiales, respetando el diseño y técnicas originales, para que conserve siempre el mismo aspecto, lo que le ha ganado el sobrenombre de “santuario de la eterna juventud”. Repuesta la deidad en su milenario aposento, el Ise Jingu se mostraba más esplendoroso que nunca. ¿No les agradaría hacer una visita en Año Nuevo, para renovar el espíritu paseando por la crujiente grava de sus caminos?

Nacido en una familia que comercia con pescado y hace las preceptivas ofrendas al Santuario de Ise, frecuenté en mi niñez sus jardines y terrenos, que mudan al ritmo del ciclo estacional. En primavera perseguía a los pajarillos que saltaban de rama en rama; en verano percibía el agradecimiento con que recibían las plantas una repentina lluvia; en otoño me embelesaba admirando los rayos de sol que se colaban entre las hojas teñidas de rojo, y en invierno me dejaba sorprender por la blancura de aquel familiar paisaje tras alguna de las infrecuentes nevadas. Aquel recinto sagrado era para mí una mina de ilusiones.

Pero, entre todas estas bellezas, mis preferencias eran para las aguas del Isuzugawa, o Río de los Cincuenta Cascabeles, que fluían siempre frescas y apacibles cualquiera fuese la estación. Aquella corriente era para mí un reflejo del interminable fluir del tiempo por el santuario. El Isuzugawa fecunda los terrenos de la región de Shima hasta su desembocadura en el mar, donde sus aguas se evaporan y vuelven a verterse sobre los bosques del santuario en forma de lluvia. Hallamos aquí la imagen primigenia de Japón, el país envuelto en su naturaleza.

Texto y fotografías: Nakano Haruo

  • [01.01.2014]

Fotógrafo nacido en 1952 en la ciudad de Ise, en la prefectura de Mie. Colabora con revistas y otras publicaciones, a las que proporciona una gran variedad de imágenes de las cuatro estaciones en el templo sintoísta de Ise y del santuario de Izumo Taisha, que ha recopilado durante sus muchos años de trabajo. En la actualidad, fotografía también otros santuarios por todo Japón, y se encarga de documentar gráficamente las excavaciones arqueológicas en Israel relacionadas con la Biblia. Entre sus obras, destacan Ise Jingū meguri aruki e Izumo Taisha yururi tabi, publicadas ambas por la editorial Poplar, y Koshō no densetsu, de la editorial Shinchōsha. Pertenece a la Asociación de Fotógrafos Profesionales de Japón.

website:http://www.harubow.com

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