Cinco emperadores de Japón

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[31.10.2017] Leer en otro idioma : ENGLISH | العربية | Русский |

El sistema imperial de Japón se remonta a las primeras crónicas históricas de Japón y hunde sus raíces en la prehistoria legendaria. Los emperadores rara vez impusieron su mando directamente, pero a menudo han sido influyentes en la política. También desempeñaron un papel importante en el sintoísmo como sacerdotes, y son tradicionalmente considerados como descendientes de una línea directa que les une con la diosa sol Amaterasu.

El Emperador Jinmu

Este primer emperador legendario de Japón fundó el país en el año 660 antes de Cristo según el Kojiki y el Nihon Shoki, las crónicas escritas a comienzos del siglo VIII. Antes de ascender al trono, se dice que ganó una victoria decisiva cuando un pájaro dorado descendió de los cielos y se posó en su arco, deslumbrando a sus enemigos. En 1873, el Gobierno Meiji estableció un día festivo conocido como Kigensetsu, celebrado el 11 de febrero, para conmemorar su ascensión al trono. El gobierno japonés de tiempos de guerra lo celebró con entusiasmo en 1940, cuando supuestamente se celebraban los 2.600 años del comienzo de su reinado. Este festivo fue prohibido durante la posguerra, pero reinstaurado como Día de la Fundación Nacional, festivo en todo el país, en 1966.

La Emperatriz Suiko (554–628)

Suiko, la 33.ª tennō en el orden tradicional, ascendió al trono en el año 592 para convertirse en la primera Emperatriz no legendaria y la primera de las ocho mujeres que, según ha quedado registrado en la historia, ocuparon el Trono del Crisantemo. Suiko gobernó con la ayuda de su celebrado sobrino el Príncipe Shōtoku (718–770) como regente. Ella vivió una era en la que el budismo floreció en Japón y el templo Hōryūji fue construido en Nara. Japón también comenzó a enviar misiones diplomáticas a China durante su reinado.

El Emperador Antoku (1178–85)

Habiendo ascendido al trono a la tierna edad de dos años, Antoku no fue más que una mera figura simbólica, ya que el verdadero poder lo ostentaba su abuelo, el líder militar Taira no Kiyomori. Su corta vida estuvo marcada por la guerra entre los clanes Taira y Minamoto entre 1180 y 1185, un conflicto que llegó a su punto álgido en 1185 con la batalla naval de Dan-no-Ura. Este joven emperador se ahogó junto a su abuela Tokiko, la esposa de Kiyomori, cuando huía con los soldados del clan Taira que habían sobrevivido. Antes de morir Tokiko le dijo al joven emperador: “En las profundidades del océano está nuestra capital.” Con él se hundió la espada sagrada, uno de los tres tesoros sagrados de la Casa Imperial.

El Emperador Go-Daigo (1288–1339)

Los emperadores a menudo se veían involucrados en intrigas políticas. Exiliado a las islas Oki por conspirar para destruir el shogunato Kamakura en 1331, el Emperador Go-Daigo huyó en 1333, cuando su golpe triunfó en el siguiente intento. No obstante, su gobierno tuvo un corto recorrido: fue obligado a huir cuando Ashikaga Takauji se rebeló contra él en 1335. Takauji estableció el shogunato Muromachi, colocando un nuevo emperador en el trono, pero Go-Daigo estableció una corte rival en el Sur que reclamó la soberanía hasta 1392, cuando el Emperador Go-Kameyama abdicó en favor de Go-Komatsu de la corte del Norte.

El Emperador Kōmei (1831–67)

El 121.º tennō según el orden tradicional fue Kōmei, que reinó de 1846 a 1867. Durante esta tumultuosa época en Japón se vio presionado para abrirse a un mundo que se modernizaba aceleradamente. Aunque se mostraba escéptico ante la necesidad de relacionarse con las naciones extranjeras, Kōmei dejó a un lado la tradición para desempeñar un papel político más activo. Su oposición a la apertura de Japón culminó con su “orden para expulsar a los bárbaros” de 1863. La viruela segó su vida en 1867, y su hijo el Emperador Meiji viviría el surgimiento de Japón como actor en el mundo. Kōmei fue el último emperador con múltiples nengō, o nombres de era, durante su reinado. A partir del Emperador Meiji el nengō ha sido elegido al comienzo del reinado, siendo utilizado como el nombre póstumo del Emperador.

Créditos de las imágenes

El Emperador Jinmu: Wikimedia Commons
(https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Tenn%C5%8D_Jimmu.jpg)
La Emperatriz Suiko: Wikimedia Commons
(https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Empress_Suiko_2.jpg)
El Emperador Antoku: Wikimedia Commons
(https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Emperor_Antoku.jpg)
El Emperador Go-Daigo: Wikimedia Commons
(https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Emperor_Godaigo.jpg)
El Emperador Kōmei: Wikimedia Commons
(https://commons.wikimedia.org/wiki/File:The_Emperor_Komei.jpg)

(Imagen del encabezado: un grabado de Utagawa Kuniyoshi que presenta al Emperador Antoku en los hombros de Taira no Tokiko, recibiendo un informe del guerrero Saga Gorō Mitsutoki durante la batalla de Dan-no-ura. Cortesía de Kuniyoshi Project.)

 

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  • [31.10.2017]

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