Yoshimura Yūji, el arquitecto japonés que diseña Barcelona
[15.03.2016] Leer en otro idioma : 日本語 |

Hace quince años que Yoshimura Yūji se marchó de Japón para dedicarse a la arquitectura en Barcelona, donde ha participado en la planificación urbanística de la ciudad colaborando con distintos organismos públicos. Hablamos con este arquitecto de Nagoya para preguntarle por las vicisitudes de su trabajo en Barcelona y sus aspiraciones de futuro.

Yoshimura Yūji

Yoshimura YūjiNacido en 1977 en la prefectura de Aichi. Arquitecto. Se licenció en Arquitectura por la Universidad de Chūbu en el año 2000. Reside en Barcelona desde 2001. Ha trabajado en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, la Agencia de Ecología Urbana de Barcelona y el Centro de Innovación del Transporte de Cataluña. Actualmente es codirector de laboratory urban DECODE y socio investigador del SENSEable City Lab del Massachusetts Institute of Technology (MIT). Entre sus principales proyectos se encuentran el plan urbanístico de peatonalización del distrito barcelonés de Gracia y el plan de modificación de las rutas de autobuses urbanos de Barcelona. En los últimos años ha participado en proyectos de análisis de movimientos peatonales a partir de los Big Data que han obtenido resonancia internacional, como el desarrollo de un sistema de análisis de itinerarios de peatones a partir del historial de movimiento de las tarjetas de crédito y un estudio de los visitantes del Museo del Louvre con sensores Bluetooth. Es autor del blog Chichūkai Burogu (Blog del Mediterráneo; http://blog.archiphoto.info/).

Mudarse a Barcelona sin saber nada de la ciudad

ENTREVISTADORA ¿Qué le llevó a trasladarse de su Nagoya natal a Barcelona en 2001?

YOSHIMURA Mudarme a Barcelona fue algo circunstancial. Como arquitecto, mi objetivo final era abrir mi propio despacho, para lo que antes quería aprender el oficio bajo las órdenes de un profesional que admiraba mucho, y que resultó ser un español que vivía en Barcelona. Contacté con él por correo electrónico y aceptó mi propuesta, así que me fui a Barcelona.

En esos tiempos no sabía ni una palabra de español, pero creía que eso no me supondría ningún problema porque podría comunicarme en inglés. Era tan optimista que creía que en tres meses estaría totalmente adaptado.

ENTREVISTADORA Barcelona es la capital de la comunidad autónoma de Cataluña, donde además del español también se habla el catalán.

YOSHIMURA Al llegar a Barcelona ni siquiera conocía la diferencia entre el español y el catalán, y me extrañaba que los carteles de las calles estuvieran en dos idiomas. Y es que me planté en Barcelona sin saber nada de su realidad sociocultural.

ENTREVISTADORA Aun así, terminó participando en proyectos de gestión del tráfico urbano que requieren amplios conocimientos culturales y sociales del lugar, como los proyectos de la Agencia de Ecología Urbana de Barcelona (Ayuntamiento de Barcelona) y los del Centro de Innovación del Transporte de Cataluña (Gobierno de la Generalitat de Cataluña).

YOSHIMURA Como vivir en Barcelona no era mi objetivo, al principio la ciudad no me interesaba, pero a medida que pasaba el tiempo fui experimentando sus bondades. La comida era buena, el tiempo era bueno, y al vivir allí me di cuenta de que era un lugar interesante. El primer año me las apañé comunicándome en inglés, pero en cierto momento empecé a pensar que Barcelona era una ciudad que merecía ser estudiada. Esa decisión de aprender sobre la ciudad es la que me ha llevado hasta donde estoy ahora.

La cultura latina habla sin tapujos

ENTREVISTADORA ¿Cuál de los proyectos en los que ha participado hasta ahora le ha dejado una impresión más profunda?

Vistas desde la mesa de Yoshimura en la Agencia de Ecología Urbana de Barcelona, frente a la playa.

YOSHIMURA El primer proyecto en el que trabajé al entrar en la Agencia de Ecología Urbana de Barcelona, poco después de llegar a Barcelona. Era un plan para peatonalizar Gracia, un distrito situado en la parte norte de la ciudad. Gracia iba atrasado en cuestiones de planificación urbanística; el tráfico se amontonaba en callejuelas en las que a duras penas pasaba un coche, y todos los días se producían atascos. El proyecto en cuestión consistió en desarrollar un plan para convertir Gracia en un barrio de calles fácilmente transitables, donde los ciudadanos pudieran vivir y moverse tranquilos.

Aquella temporada lo pasé muy mal porque no tenía ni idea de cómo comunicarme con los ciudadanos para lidiar con su oposición al plan. Supongo que fue por mi inmadurez y mi inexperiencia, pero la cuestión es que ese proyecto me dejó una huella imborrable. Eso sí, después de implementar el plan Gracia empezó a llenarse de bonitas tiendas que atrajeron a gente de toda Barcelona, y acabó convirtiéndose prácticamente en el barrio más en boga de la ciudad.

Calles de Gracia antes del proyecto de peatonalización (izquierda) y después (derecha).

ENTREVISTADORA ¿Cómo venció la oposición de los ciudadanos del barrio al plan?

YOSHIMURA El diálogo fue la clave. En los países latinos las conversaciones se eternizan. Por ejemplo, pasó muchas veces que una reunión programada para las cuatro de la tarde empezaba a las cuatro y media, y aunque se preveía terminar en dos horas, continuaba hasta las ocho, cuando nos entraba hambre y bajábamos al bar para seguir discutiendo hasta la medianoche.

A veces, a pesar del diálogo, la opinión de los ciudadanos no se tiene en cuenta. Sin embargo, he aprendido que aquí decir lo que se quiere sin tapujos y preguntar hasta aclarar todas las dudas es una forma de participar en la comunidad. De esta comunicación desbordante acaba naciendo el punto de compromiso entre ambas partes, y a partir de ese compromiso se va decidiendo cómo avanzar. Cuando surge un problema en un proyecto nuevo, se vuelve a buscar el compromiso mediante el diálogo. Puede que esa búsqueda constante del compromiso para ir superando las dificultades sea un rasgo propio de la cultura latina.

Como en Japón se persigue la eficiencia, no suelen entablarse largas discusiones en busca del compromiso para solucionar los problemas. El enfoque radicalmente distinto de la cultura latina resultó todo un descubrimiento para mí.

Aprendiendo de los errores de la Barcelona turística

ENTREVISTADORA Barcelona es un popular destino turístico que recibe visitantes de todo el mundo. Sin embargo, en la conferencia de hoy usted ha señalado varios ejemplos de errores de gestión turística en la ciudad.(*1)

YOSHIMURA Sí, hoy he decidido hablar de los errores porque, aunque Barcelona suele presentarse como un éxito turístico mundialmente reconocido, creo que también hay mucho que aprender de sus fallos. Y, como responsable directo de proyectos urbanísticos, me siento obligado a difundir las lecciones aprendidas de los errores.

El mayor error de Barcelona en materia de turismo fue centrarse exclusivamente en atraer más turistas sin contar con la infraestructura urbana necesaria para acogerlos. El aumento del número de visitantes multiplicó la basura de las calles y la contaminación acústica. También se observó un deterioro en el decoro público, ejemplificado por los turistas de las zonas de playa que entraban medio desnudos a comprar a las tiendas. El “aburguesamiento” de la ciudad fue una consecuencia innegablemente nefasta de la excesiva turistificación, que hizo que se disparara el precio de los alquileres y los residentes originales tuvieran que trasladarse a otras zonas más asequibles.

Creo que en el trasfondo del boom turístico está la moda del turismo barato. Los universitarios londinenses, por ejemplo, van a pasar el fin de semana a Barcelona con vuelos baratísimos. Con los vuelos low-cost se puede volar de Londres a Barcelona por un euro. Ese tipo de turistas solo utilizan las infraestructuras de la ciudad y vuelven a su país sin gastarse el dinero en Barcelona. Y ese es el tipo de turismo que creció. Como el turismo es fruto de una conducta privada, no se puede negar a los turistas que vengan. Además el turismo es una importante fuente de ingresos para la ciudad. Por eso mismo es necesario gestionar el turismo para garantizar la buena convivencia de turistas y residentes.

ENTREVISTADORA En Japón el aumento del turismo extranjero también está conllevando problemas de ruido por el alojamiento de turistas en viviendas privadas y problemas de recogida de la basura.

YOSHIMURA Así es. Precisamente uno de los mensajes que pretendía transmitir en la conferencia de hoy iba dirigido a la celebración de las Olimpiadas de Tokio 2020. El Gobierno japonés está dedicando recursos a atraer el turismo extranjero, pero no basta con aumentar el número de visitantes; hay que pensar en qué será necesario para acogerlos.

ENTREVISTADORA Otro problema que sufre Barcelona y al que tal vez deberá hacer frente Japón en un futuro es el de la inmigración. Tengo entendido que en España los inmigrantes representan entre el 10 y el 15 % del total de la población.

YOSHIMURA Sí, es un gran problema. En el área metropolitana de Barcelona existen zonas que concentran la inmigración, donde más o menos la mitad de los residentes son inmigrantes. Eso dificulta a los residentes oriundos el acceso a dichas zonas y crea problemas de segregación y aislamiento.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, tiene una larga trayectoria como activista social y sus políticas priorizan este tipo de problemas, por lo que creo que la situación mejorará en un futuro.

Las TIC y la despoblación rural

ENTREVISTADORA Japón sufre un problema de despoblación de las ciudades de provincias. ¿Cree que el área que investiga puede contribuir a resolver ese problema?

YOSHIMURA La aplicación de las tecnologías de la información a la despoblación es uno de los ejes que deben abordarse a partir de ahora. Solo he vivido en grandes metrópolis como Boston o Barcelona, pero en efecto la despoblación de las ciudades de provincias supondrá un grave problema en el futuro. Las ciudades de provincias japonesas, que ya se enfrentan al problema, están buscando desesperadamente la forma de aumentar la afluencia de turistas.

La celebración de las Olimpiadas de Barcelona 1992 atrajo a un gran número de turistas a la ciudad, y me gustaría investigar sobre qué tipo de medidas tomaron los pueblos circundantes para recibir la oleada de visitantes. Estoy convencido de que es un tema que aún no ha investigado nadie. Me imagino que los catalanes lanzaron iniciativas como promocionar el atractivo rural de los pueblos cercanos a Barcelona, y me gustaría aplicar sus soluciones para atajar el problema de la despoblación en Japón. Sin embargo, para ello habrá que evitar limitarse a atraer turistas para aumentar los ingresos de las ciudades, y urdir a la vez un plan de gestión del turismo para buscar la buena convivencia de los visitantes y los residentes de cada zona.

ENTREVISTADORA Como en Tokio hay escasez de instalaciones para el cuidado geriátrico, se habla de trasladar los recursos geriátricos a las zonas de provincias. También hay jóvenes que dominan las tecnologías de la información y que huyen de Tokio a las ciudades de provincias en busca de una vida más plena. Es posible que la estructura de la población urbana y los movimientos demográficos cambien, ¿verdad?

YOSHIMURA Las tecnologías de la información, y en particular el análisis de los Big Data (ciencia de datos), permiten acceder a los datos de forma remota, con lo que se puede trabajar desde cualquier lugar mientras se disponga de Wi-Fi. Creo que este es un punto clave para acabar con la despoblación de las zonas rurales.

Todos los años en las vacaciones de verano voy a pasar un mes en Petín, un pueblecito de 400 habitantes situado en un valle de las montañas de Ourense, en Galicia (región al noroeste de España). Creo que las personas necesitamos pasar cierto tiempo en un entorno rural, rodeados de naturaleza: despertarse cuando canta el gallo, comprar pan recién horneado en la única panadería del pueblo y comer las verduras cosechadas en el huerto. Incluso en un lugar así se puede usar la conexión Wi-Fi para analizar datos y trabajar. Aunque la despoblación de las provincias también supone un problema en España, creo que las tecnologías de la información son la solución para la despoblación.

Paisaje de Petín, el pueblo donde Yoshimura pasa las vacaciones de verano. Encima de la torre metálica hay un nido de cigüeñas. Estos nidos son muy comunes en España.

Contribuir en Tokio 2020

ENTREVISTADORA ¿Qué proyectos tiene para el futuro?

YOSHIMURA Quiero contribuir en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio 2020. Como Barcelona 92 fue un ejemplo mundialmente notable de revitalización de una ciudad mediante las olimpiadas, me gustaría utilizar lo aprendido en Barcelona para asesorar a Japón sobre cómo enfocar los juegos de 2020, concretamente en materia de turismo.

Como decía antes, parece que Japón se está centrando exclusivamente en aumentar la afluencia de turistas. Aunque eso es sin duda importante, a la vez es necesario pensar en la gestión del turismo, es decir en qué acciones tomar para recibir a los visitantes. De cara a 2020 me gustaría emitir ciertas propuestas en ese sentido.

ENTREVISTADORA ¿Tiene la intención de quedarse a vivir en Barcelona?

YOSHIMURA No lo sé. En este momento tengo tres bases: Barcelona, Boston y Japón. En el futuro seguramente me moveré entre esos tres puntos. He estado en muchas ciudades del mundo, pero Barcelona es la mejor para vivir.

(Entrevista realizada el 21 de diciembre de 2015 por Hosoda Haruko, profesora asociada de la Facultad de Comercio de la Universidad Nihon)

(*1) ^ Yoshimura impartió una conferencia magistral titulada “Luces y sombras del sector turístico de Barcelona” en el seminario de negocios Turismo MICE y Datos Abiertos.

  • [15.03.2016]
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