Superpoblación felina: el “Paraíso de los Gatos” de Ehime se desborda
[01.11.2018] Leer en otro idioma : Русский |

En el “Paraíso de los Gatos”, un enclave con gran afluencia de turismo extranjero, ha comenzado una campaña de esterilización. La despoblación de la isla, donde solo viven nueve ancianos, obliga a tomar una decisión radical. Se han llegado a realizar ciento setenta y dos operaciones de esterilización en un día.

Más de cien gatos en una isla de nueve habitantes: esterilizaciones masivas en el “Paraíso de los Gatos”

Conocida con el sobrenombre de “Paraíso de los Gatos”, la isla de Aoshima, perteneciente al municipio de Ōzu (prefectura de Ehime), recibe un gran número de turistas internacionales.

La isla, situada en el mar de la localidad de Nagahamachō, tiene tan solo nueve habitantes. Es un lugar donde escasean los alojamientos y no hay ni máquinas expendedoras, pero la población gatuna supera los cien ejemplares.

Los habitantes de este pequeño enclave decidieron esterilizar a toda la población felina. ¿Qué fue lo que les llevó a tal decisión?



Aoshima se dio a conocer como paraíso felino hace unos cinco años, y desde entonces recibe la visita de turistas procedentes de todo el mundo. Sin embargo, recientemente los isleños, que son quienes se encargan de cuidar a los gatos, han tenido que tomar una importante decisión. Por eso el 2 de octubre de 2018 llegó a la isla un grupo de más de veinte personas con un cargamento de unas ciento treinta jaulas de gran capacidad.

Una decisión forzada por el declive demográfico de la isla

Al llegar a la isla, Sagami Kunihisa, presidente de la organización Dōbutsu Kikin, comenta que el plan es esterilizar a todos los gatos—entre ciento treinta y ciento cuarenta— en solo tres días. Esa es la gran decisión que se tomó en el Paraíso de los Gatos: operar a toda la población felina de Aoshima para que no siga reproduciéndose.

“Este año dos vecinos se van de la isla. Uno se ha ido ya y, cuando se vaya el otro, no vamos a ser suficientes para seguir alimentando a los gatos. La situación no es la misma que hace tres o cuatro años”, explica una isleña de 68 años que colabora en el cuidado de los felinos.

Una vecina de 68 años que se dedica al cuidado de los gatos de la isla

Hace cinco años la isla tenía dieciséis habitantes, pero ahora solo quedan nueve, todos de edad avanzada. A pesar de los problemas demográficos de la isla, derivados del envejecimiento y la despoblación, en estos últimos años se ha esterilizado a decenas de gatos. Con todo, a día de hoy la población gatuna sigue sin reducirse.

Dōbutsu Kikin es una organización que se dedica a esterilizar animales callejeros con el objetivo de acabar con el sacrificio sistemático de perros y gatos por parte de las autoridades. Opera a más de veinte mil animales al año en todo el país de forma gratuita.

Al empezar la campaña de captura de los gatos, resulta evidente que los isleños habían estimado la población felina muy a la baja; se estima que en realidad supera los doscientos ejemplares.

El día después de la llegada de la organización, los tres veterinarios enviados inician las esterilizaciones. Son operaciones rápidas, que duran un minuto en el caso de los machos y unos quince en el de las hembras.

Tras ser operados, los gatos se ponen en observación y el personal los cuida hasta que se despiertan totalmente de la anestesia.

Ciento setenta y dos operaciones de esterilización en un día: ¿qué opinan los isleños?

En la campaña de esterilización se operó a 172 gatos en un día (97 machos y 75 hembras). Era la primera vez que los tres veterinarios colaboradores realizaban un número tan grande de intervenciones en una misma jornada.

A las seis de la mañana del día siguiente, los veterinarios comprobaron el estado de salud de los felinos y los soltaron a todos. La isla recuperó su paisaje habitual.


“Ya podían dejar a los gatos como estaban, en lugar de invertir todo ese dinero y esfuerzo en ellos. Pero claro, pensando en cuando nosotros ya no estemos, supongo que no se pueden dejar a su suerte”, comenta un hombre de 68 años.

Otra isleña de la misma edad opina: “A partir de ahora creo que lo mejor es dejarnos a todos vivir a nuestro aire, tanto gatos como personas. Quisiera pasar los años que me quedan conviviendo con los gatos”.

Una isla que acabará quedándose sin personas y una población felina que no puede sobrevivir sin la ayuda humana. La decisión tomada en Aoshima hace que volvamos a cuestionarnos la relación entre personas y animales.

Ehime Broadcasting

Traducido al español del artículo original publicado el 19 de octubre de 2018 en FNN Prime Online.

https://www.fnn.jp/

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  • [01.11.2018]
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