Nieve en Akihabara: repensando el haiku

Irmela Hijiya-Kirschnereit [Perfil]

[30.05.2012] Leer en otro idioma : ENGLISH | 日本語 | 简体字 | 繁體字 | FRANÇAIS | العربية | Русский |

En muchos países del mundo, el haiku parece funcionar como un icono estándar de la cultura japonesa, en línea con otros ejemplos como la ceremonia del té, los jardines japoneses, o el teatro y el  teatro kabuki. Por lo tanto, puede no parecer particularmente emocionante echar otro vistazo a ese “género bonsái” de la literatura japonesa, etiquetado también como “la exportación más famosa de la literatura japonesa” o  “la forma lírica más corta del mundo”. Sin embargo, en esta era de la globalización tiene sentido retomar algunos aspectos que han atraído de generación en generación a los amantes del Japón, los adictos a la literatura y los estudiosos de la literatura japonesa.

Curiosamente, la polémica sobre la globalización del haiku todavía continúa. Para una de las facciones, el haiku es trivial, y a menudo raya en lo kitsch. Algunos observadores maliciosos atribuyen el que el haiku sea un género preferente en los estudios japoneses a su brevedad y facilidad para ser enseñado. Para la otra facción, el “espíritu del haiku” es tan esencialmente japonés que no se puede traducir nunca. Pero, ¿qué hacemos con el hecho de que la fama del haiku está creciendo en muchas partes del mundo?

Además, siempre existe el problema de su traducción. Libros enteros pueden ser y han sido escritos acerca de cómo transferir adecuadamente una forma de arte japonesa con más de tres siglos de historia a una literatura y cultura extranjera. No obstante, lo que nos interesa aquí es el hecho de que el haiku se ha establecido como un género lírico en muchas literaturas y ha desarrollado una vida propia más allá de los confines de la lengua japonesa.

El haiku se globaliza

¿Qué hace al haiku tan popular? Hay clubes y sociedades de haiku, revistas, concursos de haiku, y en muchos países hay un número cada vez mayor de publicaciones sobre el haiku.  Alemania es el hogar de más de una editorial especializada exclusivamente en el haiku, además de hospedar muchos sitios web y blogs con animados debates de todo tipo acerca del mundo del haiku.

Los políticos pueden recurrir al haiku como un medio sofisticado de comunicación, como cuando Corazón Aquino, la undécima presidenta de Filipinas, en su visita oficial a Japón en 1986 honró a su país de acogida con un haiku de su propia creación. El Presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, ha publicado una colección de su propios haikus en forma de libro el año pasado, y es conocido por emplear sus versos en numerosos actos oficiales. Sin embargo, el haiku es muy popular entre la gente de todas las clases sociales y en todas las generaciones. Los niños pueden familiarizarse con su estructura a través de los libros de texto, ya sea en Canadá o en los Países Bajos. Los adultos pueden disfrutar de haikus compuestos en todo tipo de situaciones: felices o tristes, tranquilas o patéticas, en días rutinarios o excepcionales. 

El atractivo del haiku, obviamente, radica en su disponibilidad, su ligereza aparente y en la sencillez de sus reglas. El haiku funciona como una forma de auto-terapia, de introspección, o como una manera para capturar un momento intenso. Estas cualidades que tiene el haiku como entretenimiento y acto social -que, dicho sea de paso, conecta el haiku con sus orígenes en el renga, poesía encadenada compuesta por varios poetas- explican su atractivo universal como un tipo de pasatiempo en el que cualquiera se puede convertir en un poeta aficionado.

El haiku como forma de arte

Empero, la otra cara del haiku es una forma de arte seria que ha sido adoptada en las diversas tradiciones líricas del mundo por aquellos escritores que quieren explorar las posibilidades de asimilación de una forma exterior y poder ampliar así el horizonte de sus propias tradiciones. Entre ellos encontramos a los representantes más famosos de su época: Rabindranath Tagore, el primer no europeo galardonado con el Premio Nobel de Literatura (en 1913), que compuso haikus en bengalí, el alemán Rainer Maria Rilke, en la década de 1920, y otros ganadores del Premio Nobel como el poeta polaco Czeslaw Milosz (1980) y el ganador del año pasado, el poeta sueco Tomas Tranströmer.

Mientras tanto, las discusiones sobre qué constituye el haiku continúan en muchos países, incluido Japón. Se ha señalado acertadamente que no tendría sentido imitar el haiku japonés en otros idiomas. Cuando comparamos el haiku en inglés con los que, por ejemplo, están escritos en las lenguas del sudeste de Europa, nos encontramos con que todos ellos han desarrollado una vida y estética propia. Sin embargo, hay quienes tratan de orientarse tanto como sea posible con las reglas del haiku “clásico”, con la formula estándar que consta de 17 sílabas como unidades de sonido, o moras en la dicción occidental, manteniendo el esquema de 5-7-5. Además, se espera que un haiku contenga un kigo, una referencia estacional, y que sea una expresión humorística en su forma original. Es fascinante ver cómo hay maestros que logran combinar estas reglas con su creatividad artística propia y escribir haikus que pueden funcionar perfectamente de forma natural en el contexto de una tradición lírica europea.

Tal es el caso de Durs Grünbein, el poeta contemporáneo más importante de Alemania, galardonado con los mayores premios literarios de su país, que ha publicado una colección de sus haiku compuestos durante varias de sus visitas a Japón iniciadas desde 1999 titulada In Praise of the Typhoon (Elogio del tifón).  A continuación podemos leer su haiku de octubre de 2005, en su visita a Akihabara, también conocida como la “ciudad eléctrica”, en Tokio.  (El haiku en alemán es el original, la traducción en inglés es mía y la traducción al japonés está hecha por el profesor Nawata Yūji de la Universidad de Chūō, que fue publicada junto con el haiku alemán en el libro de Grünbein).

Welche Jahreszeit?
Was weiß ich, wo es ringsum
Auf den Bildschirmen schneit.

Which season?
How do I know, amongst
snowstorms on all screens.

夏か冬か。知らず、見廻らす限り画面にて雪降れば

¿En qué estación estamos?
Cómo podré saberlo
con tormentas de nieve en cada pantalla.(*1)

 (Traducido al español del original escrito en inglés el 16 de marzo de 2012)

(*1) ^ La traducción al español que hemos presentado aquí del haiku es una adaptación propia de la versión inglesa.

  • [30.05.2012]

Profesora y directora del Curso de Posgrado en Literatura Friedrich Schlegel en la Universidad Freie de Berlín, Alemania. Es una traductora literaria en activo y autora de una serie de estudios sobre la literatura y la cultura japonesa. En 1992 ganó el premio Gottfried Wilhelm Leibniz, el premio de investigación alemán de mayor prestigio, por su estudio sobre Japón. También se ha desempeñado como directora del Instituto Alemán de Estudios Japoneses en Tokio y como presidenta de la Asociación Europea de Estudios Japoneses.

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