Qué revelan las negociaciones entre Sharp y Hon Hai

Satō Yukihito [Perfil]

[11.01.2013] Leer en otro idioma : ENGLISH | 日本語 | 简体字 | 繁體字 | FRANÇAIS |

Una empresa de Taiwán reflota a una gran firma japonesa. Una situación que habría resultado impensable hace apenas unos años, pero que revela cuál es la verdadera situación del sector japonés de la electrónica. El caso de las negociaciones para establecer una alianza entre Hon Hai y Sharp es muy representativo de lo que está ocurriendo.

Fuerte caída de la cotización paraliza las negociaciones

La noticia de la alianza empresarial y financiera establecida entre Sharp y la compañía taiwanesa Hon Hai Precision Industries sacudió Japón a finales de marzo de 2012. La conmoción fue grande, pues suponía, de hecho, una operación de salvamento de la firma japonesa por parte de la taiwanesa. El hecho dejaba entrever el callejón sin salida en que se halla la industria nipona de la electrónica, el ascenso de las empresas de Taiwán y del resto de países emergentes, y la búsqueda que se está realizando en pos de nuevas cadenas de valor.

Cerca del 40% de las acciones de la planta de Sakai (prefectura de Osaka), que son el origen del déficit que arrastra Sharp, ha sido adquirido ya por el propietario y presidente de Hon Hai, Terry Gou, por 66.000 millones de yenes. El grupo Hon Hai iba a aportar capital por valor equivalente a algo menos del 10% del total de la propia Sharp, lo que lo convertiría en el principal accionista de la empresa. Sin embargo, posteriormente se ha producido una fuerte caída en el valor de las acciones de Sharp y las negociaciones entre las dos empresas se han estancado. A finales de agosto de 2012 Gou visitó Japón, pero ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo suspendió incluso la rueda de prensa que había sido convocada. Durante este mes de noviembre no ha aparecido ninguna información que permita conocer en qué etapa se encuentra el proceso de negociación y la aportación de capital a Sharp no se ha efectuado todavía.

Trasfondo del desplome de Sharp

Lo que subyace bajo la caída en una situación tan apurada de una empresa como Sharp, que hasta hace algunos años gozaba de una excelente reputación, es la pérdida de efectividad del modelo de negocios que ha guiado a la industria japonesa de la electrónica.

Esta industria ha prosperado creando dispositivos de alta calidad con los que se conseguían aparatos que nadie más podía ofrecer en el mercado. Esto queda ejemplificado con los televisores con pantalla de cristal líquido (LCD) de Sharp. Pero el hecho es que muchos clientes ya no están dispuestos a pagar un precio extra por esa diferenciación de calidad mantenida por Sharp. Ahora el consumidor paga lo necesario por artículos que permitan una cómoda conexión con internet, como el iPhone o el iPad, y también por las aplicaciones y otros contenidos accesibles por esos medios. Además, debido también al rápido avance de los fabricantes surcoreanos o taiwaneses, las pantallas y los televisores LCD se han convertido en artículos de características técnicas estandarizadas. Por eso, el modelo de negocios seguido por Sharp, consistente en fabricar televisores LCD de fabricación propia y vender alta calidad cobrando un precio extra se ha revelado cada vez más inoperante.

Sharp ha sido perfectamente consciente de ello. Sobre la premisa de centrar su negocio en vender sus pantallas a otras empresas, construyó en Sakai una planta de pantallas de décima generación que resultase la más productiva del mundo, confiando en poder aventajar así a sus competidores. Al mismo tiempo, era de esperar que se decidiera a asignar a sus propios televisores una posición secundaria en su estrategia. Pero se dice que, al mejorar la situación económica de la empresa, Sharp comenzó a colocar sus pantallas preferentemente en sus propios aparatos. La inconsistencia de su estrategia, al no persistir en su postura inicial de fabricar pantallas para otros fabricantes de televisores, terminó alejando a los clientes. Entrado el año 2011, se agudizó la recesión en todo el mundo y el yen continuó su ascenso, con lo que la producción de la planta de Sakai dejó de tener salida, ocasionando a la empresa enormes pérdidas. Por esta razón, desprenderse de esta planta era una apremiante tarea para Sharp.

Pero la crisis de Sharp va más allá. La empresa se propone ahora rehacer sus finanzas haciendo girar el negocio sobre el eje de las pantallas LCD de mediano y pequeño tamaño, cuya demanda está en aumento gracias al crecimiento del mercado de los teléfonos inteligentes y las tabletas. En particular, Sharp dispone de la IGZO, una excelente tecnología para pantallas LCD. Sin embargo, hasta el momento, no parece que la producción en masa esté bien encarrilada y el saneamiento de Sharp como empresa sigue siendo una tarea pendiente.

El modelo EMS de Hon Hai está agotándose

Tampoco a Hon Hai le resulta fácil renunciar a su alianza con Sharp. Es la propia continuidad de su crecimiento lo que está en juego. Hon Hai es una fabricante de piezas fundada en 1970 por su actual presidente, Gou, pero el gran impulso a su crecimiento solo llegó cuando, en 1990, comenzó a fabricar ordenadores por encargo en una planta situada en China continental. A partir de ese momento y en poco más de diez años, la compañía pasó a recibir encargos de fabricación de todo tipo de productos electrónicos y hoy en día se la considera la mayor EMS (siglas de Electronics Manufacturing Service, “Servicio de Manufactura de Productos Electrónicos”) del mundo. Sin embargo, como tal empresa, carece de marca propia (los productos de las EMS pasan a portar las marcas de sus clientes) y esto la ha mantenido en un discreto segundo plano, de forma que hasta hacerse públicas, en marzo de 2012, las negociaciones que sostenía con Sharp, muchos japoneses ni siquiera conocían su nombre.   

El modelo de negocios seguido por Hon Hai basa su fortaleza en la gran escala a la que trabaja y el bajo coste de sus productos, que se manufacturan en China. Pero este modelo está agotándose. Para Hon Hai, que fabrica por encargo un gran número de aparatos electrónicos, ya no hay demasiado margen para ampliar horizontalmente su campo de negocios. Y, lo que es más grave, la fuerza laboral china que trabajaba a bajos salarios, principal factor de sostenimiento del sistema producción a bajo coste de Hon Hai, está desapareciendo. Últimamente la rentabilidad de Hon Hai muestra una creciente tendencia a bajar. Existirán probablemente otras causas transitorias o cíclicas, pero hay que pensar también en el efecto de estos otros factores estructurales.

Hon Hai no se ha cruzado de brazos ante estas dificultades. Ya está tratando de ampliar sus actividades, moviéndose, por ejemplo, hacia campos como la logística. Porque si la EMS Hon Hai desarrollara productos de marca propia, terminaría chocando con sus propios clientes, que es lo que trata de evitar. Al mismo tiempo, está trasladando sus plantas de la zona costera de China hacia las regiones del interior, donde los salarios son todavía bajos. Pero para todos estos intentos hay un límite. La habilidad que pueda demostrar Hon Hai en el campo de la logística es todavía una incógnita y el traslado de sus plantas al interior de China no deja de ser un apaño.

Recibir más pedidos de Apple, verdadera meta

Otra línea de evolución para el modelo de negocios de Hon Hai sería buscar una mayor integración vertical, profundizando más en el esquema de la fabricación por encargo, esto es, aumentar el valor añadido que obtiene suministrando piezas. Si a su repertorio puede sumar las pantallas LCD, que representan una gran parte de costo de las piezas, el modelo de Hon Hai quedará muy reforzado(*1). De hecho, previamente a su aproximación a Sharp, Hon Hai se había acercado ya a la división de pantallas LCD de Hitachi.

Su objetivo último es Apple, el mayor cliente para ese tipo de pantallas. Hon Hai dispone ya de una filial que las fabrica, pero no tiene capacidad para responder a la demanda de Apple. Si consigue integrar en su producción las pantallas LCD de tamaño mediano y pequeño de Sharp, que pueden satisfacer esa demanda, Hon Hai estará en condiciones de consolidar su cooperación con Apple y comenzar a pensar en posibles nuevos desarrollos para sus negocios. Apple, por su parte, está tratando de comprar menos piezas a la surcoreana Samsung, que es su competidora en el mercado de los teléfonos inteligentes y tabletas. Incluso se dice que las negociaciones para establecer una alianza entre Hon Hai y Sharp fueron inspiradas por Apple. Sea como fuere, para el presidente Gou, que ve a Samsung como a una competidora, Sharp se ha convertido en algo imprescindible.

Hon Hai mueve pieza

Con respecto a la planta de Sakai, que está ya en poder de Hon Hai, la empresa taiwanesa ha puesto ya manos a la obra para reflotarla. Lo que necesita esa planta es poder dar salida a su producción y elevar así su rendimiento. Se dice que desde la planta quedó bajo dominio de Hon Hai su rendimiento se ha elevado, pero Gou no se ha limitado a eso. Ha comenzado a vender televisores de 60 pulgadas, con pantalla LCD, a un precio que es menos de la mitad del inicialmente fijado. Y no se trata de producción de televisores encargados por alguno de sus clientes, sino de un proyecto desarrollado por la propia Hon Hai.  

De esta estrategia podemos inferir qué posibilidades tendrá y a qué problemas deberá enfrentarse el nuevo modelo de negocios de Hon Hai. Porque, si bien la planta de fabricación de pantallas LCD será un elemento clave en este nuevo modelo, Hon Hai deberá impulsar por sí misma la demanda si los pedidos de sus clientes no son suficientes para dar salida a toda la gran capacidad de producción de esta planta.

Surgen ahí dos problemas. El primero es la posibilidad de chocar con los clientes de los que recibe encargos de producción. Hon Hai está tratando de evitar el choque no asignando una marca propia al televisor de 60 pulgadas. El segundo problema es la necesidad que tiene Hon Hai de desarrollar una estrategia de mercadotecnia que le permita llegar al consumidor final, un terreno en el que la firma taiwanesa no tiene demasiada experiencia. El mayor o menor éxito que tenga Hon Hai al enfrentarse a estos retos influirá también considerablemente en las negociaciones con Sharp.

(Publicado el 27 de noviembre de 2012 y traducido al español del original en japonés)

(*1) ^ Algunos afirman que lo que pretende obtener Hon Hai de Sharp no es exactamente las pantallas LCD, sino la capacidad de desarrollo tecnológico que tiene la empresa japonesa. En todo caso, Hon Hai se propone profundizar en la integración vertical de la fabricación por encargo.

  • [11.01.2013]

Director del Grupo de Investigaciones de Negocios e Industrias en el Centro de Estudios Interdisciplinarios del Instituto de Economías en Desarrollo - Organización Japonesa para el foment de comercio exterior (IDE - JETRO). En 1986 se graduó en Economía por la Universidad de Tokio. En 1991 concluyó un máster en la Universidad Nacional de Taiwán. En 2008 se doctoró por la Universidad de Kōbe. Se ha especializado en el análisis de la política y la economía taiwanesas. En 1986 se incorporó al instituto en que actualmente trabaja, donde asumió tu actual puesto en 2011, después de haber sido investigador en Taipei.

Artículos relacionados
Lo más reciente

Últimos vídeos

Últimas series

バナーエリア2
  • Opinión
  • Detrás de la noticia