¿Se acerca Japón a un periodo de gran actividad volcánica?
Experto en vulcanología interpreta el momento actual para nippon.com
[05.11.2015] Leer en otro idioma : ENGLISH | 日本語 | 简体字 | 繁體字 | العربية | Русский |

Desde que las imágenes del humeante Ontake-san dieron la vuelta al mundo en 2014, las erupciones volcánicas se suceden en Japón: Kuchinoerabujima, Hakone-yama, Sakurajima, Aso-san… ¿Cómo hay que entender lo que está ocurriendo? Charlamos con Nakada Setsuya, vicepresidente del Consejo Coordinador de Previsiones Volcánicas y profesor del Instituto de Investigaciones Sísmicas de la Universidad de Tokio.

Nakada Setsuya

Nakada SetsuyaProfesor del Instituto de Investigaciones Sísmicas de la Universidad de Tokio. Experto en petrología y geología volcánicas. Nacido en la prefectura de Toyama en 1952. Completó una maestría en la Escuela de Ciencias de la Universidad de Kanazawa. Doctor en Ciencias por la Universidad de Kyūshū. Fue ayudante de profesor en la Universidad de Kyūshū y profesor asociado en el Instituto de Investigaciones Sísmicas de la Universidad de Tokio antes de pasar a desempeñar su actual puesto en 1999. Es también vicepresidente del Consejo Coordinador de Predicciones Volcánicas.

Los volcanes japoneses guardaban un extraño silencio

ENTREVISTADOR Los volcanes japoneses entran en erupción uno tras otro. ¿Cómo interpretar lo que está ocurriendo?

NAKADA SETSUYA Primero hablaré sobre la perspectiva desde la que debería contemplarse la actividad volcánica. Las erupciones siguen unos patrones. Pequeñas erupciones ocurren continuamente. Pero erupciones gigantes como la que produjo la caldera del volcán Aso-san (Kyūshū) ocurren cada 10.000 años. Aunque durante algún tiempo no se produzcan erupciones, eso no quiere decir que la actividad haya cesado. A su debido tiempo vendrá una erupción que compense por la larga falta de actividad.

Existe una forma de medir la magnitud de una erupción, mediante el índice de explosividad volcánico (IEV), que nos permite conocer la energía liberada a partir de la cantidad de ceniza volcánica expulsada. Se maneja una escala del 0 al 8. Un aumento de un grado representa una energía 10 veces mayor.

Las erupciones de IEV 4 se describen como “cataclísmicas”. Las de IEV 5 y 6, como “paroxísticas” y “colosales”. En Japón, se considera normal que ocurran erupciones IEV 5 algunas veces cada 1.000 años. Las de IEV 4 se repiten cada 30 años.

Durante los últimos siglos, los volcanes japoneses han estado demasiado silenciosos. Tuvimos un IEV 5 hacia 1730 (la erupción del Tarumae-san, en Hokkaidō), y ya no hemos vuelto a tenerlo durante los casi 300 años que han transcurrido. En cuanto a los IEV 4, que son 10 veces menores, tuvimos uno en 1929 con la erupción del Komagatake, también en Hokkaidō, pero ya no hemos vuelto a tener noticia de ellos.

Lo que ocurre, decía, es que los volcanes tarde o temprano entran en erupción y se resarcen por esos periodos de contención. Hay que verlo de ese modo. Las eventualidades de los niveles 4 y 5 son las que debería preocuparnos. Y los vulcanólogos suelen recordarnos que una cosa así puede ocurrir ya en cualquier momento.

No puede decirse que estemos ya en una fase activa

Por ahora, lo que estamos experimentando en Japón son erupciones de magnitud muy pequeña, como la del Aso-san, IEV 1. La del Ontake-san, ocurrida el año pasado, fue también IEV 1. Por muchas erupciones de este tipo que puedan ocurrir, no podremos decir que los volcanes japoneses hayan entrado en una “época de actividad”.

Actividad volcánica tras el Gran Terremoto del Este de Japón (marzo de 2011)

Nov. 2013 Nishinoshima (islas Ogasawara) Erupción sostenida crea nueva isla (continúa proceso)
Jun. 2014 Kusatsu-Shirane-san (pref. Gunma) Se activa alarma de erupción en proximidades de cráter.
Ago. 2014 Kuchinoerabujima (pref. Kagoshima) Pequeña erupción en el Shintake.
Sep. 2014 Ontake-san (pref. Nagano) Liberación de vapor de agua se cobra vidas entre montañeros (63 entre muertos y desaparecidos).
Nov. 2014 Aso-san (pref. Kumamoto) El Cráter 1 del Nakadake comienza pequeña erupción.
Dic. 2014 Azuma-yama (pref. Fukushima y Yamagata) Se activa alarma de erupción en proximidades de cráter.
Abr. 2015 Zaō-san (pref. Yamagata) Se activa alarma de erupción en proximidades de cráter (desactivada en junio).
May. 2015 Kuchinoerabujima (pref. Kagoshima) Erupción explosiva en Shintake. Se decreta evacuación de la isla.
Jun. 2015 Asama-yama (pref. Gunma y Nagano) Erupción muy pequeña en el cráter situado en la cima.
Jun. 2015 Hakone-yama (pref. Kanagawa) Pequeña erupción en zona de Ōwakudani. Se imponen limitaciones al acceso.
Jul. 2015 Meakandake (pref. Hokkaidō) Se activa alarma de erupción en proximidades de cráter.
Ago. 2015 Sakurajima (pref. Kagoshima) Exhortación de desalojo en proximidades por repentina inflación del edificio volcánico (no implicó erupción). Retorna a ritmo habitual de pequeñas erupciones.
Iwō-tō (islas Ogasawara) Se observa serie intermitente de pequeñas erupciones.
Sep. 2015 Aso-san (pref. Kumamoto) Nueva erupción en el Cráter 1 del Nakadake. Se imponen limitaciones al acceso.

Aun así, es cierto que la frecuencia con que ocurren las erupciones más pequeñas ha aumentado a partir de 2014 con respecto a la situación que se daba durante los últimos decenios. Por eso, la sensación es la de que, poco a poco, estamos entrando en una etapa que podría servir de preparación a una erupción de grandes proporciones.

Siglo XVIII: 16.000 víctimas mortales en unos pocos lustros

Pero los volcanes pueden llegar a hacer estragos con pequeñas erupciones.

Grandes desastres de origen volcánico desde el siglo XVIII

Año Volcán Víctimas mortales
1721 Asama-yama 15 Por cenizas, escoria.
1741 Oshima Ōshima 1.467 Por precipitación de rocas al mar y tsunami.
1779 Sakurajima Más de 150 Cenizas, escoria, corrientes de lava, etc.
1781 Sakurajima 15 Por erupción en isla vecina y tsunami.
1783 Asama-yama 1.151 Por flujo piroclástico, avalancha de piedras e inundaciones en los ríos Azuma y Tone.
1785 Aogashima 130-140 Se estima que la población de la isla era de 327. Los supervivientes huyeron a la vecina isla de Hachijōjima.
1792 Unzendake 15.000 Por terremoto y avalancha de detritos volcánicos.
1822 Usuzan 103 Por flujo piroclástico.
1856 Hokkaidō Komagatake 19-27 Por cenizas, escoria, flujo. piroclástico.
1888 Bandai-san     461 (477 según otras cifras) Aldea sepultada por avalancha de detritos.
1900 Adatara-yama 72 Destrucción de la cantera de azufre del cráter.
1902 Izu-Torishima 125 Aislados, perecieron todos los isleños
1914 Sakurajima 58-59 Por erupción y terremoto.
1926 Tokachidake 144 Por avalancha de lodo causada por derretimiento de las nieves a consecuencia de la erupción.
1940 Miyakejima 11 Por bombas volcánicas y corrientes de lava.
1952 Rocas Bayonnaise 31 Erupción submarina (arrecife de Myōjinshō), perecen todos los ocupantes del buque de observación Dai-go Kaiyōmaru.
1958 Aso-san 12 Por cenizas, escoria.
1991 Unzendake 43 Por flujo piroclástico.
2014 Ontake-san 63 Por cenizas, escoria, flujo piroclástico.

Nota: Tabla elaborada a partir de los datos de la Agencia Nacional de Meteorología y otras fuentes.

En el pasado encontramos casos como el del periodo comprendido entre 1779 y 1792, en el que una sucesión de desastres de origen volcánico costaron la vida a más de 16.000 personas, siendo la población mucho menor que la actual. Si comparamos la situación posterior con la de este periodo, nos percataremos de hasta qué punto están silenciosos nuestros volcanes.

  • [05.11.2015]
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