Las grullas de papel de Sadako vuelan por todo el mundo
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Últimamente las grullas de origami han empezado a traspasar las fronteras japonesas para volar al resto del mundo. Pero ¿cómo se han difundido estas aves de papel por el planeta? Nos lo cuenta Sasaki Masahiro, hermano de la pequeña Sadako, cuyo esperanzado empeño en elaborar pequeñas grullas la convirtió en el símbolo de las víctimas infantiles de la bomba atómica.

Las grullas que hizo el presidente Obama

Cuando el presidente Obama fue a Hiroshima en mayo de 2016, en lo que supuso la primera visita a la ciudad por parte de un presidente estadounidense en activo tras la guerra, trajo cuatro grullas de papel que había elaborado él mismo. “Me quedé boquiabierto de que el presidente hubiera hecho aquellas piezas de origami”, declara Sasaki Masahiro, de 77 años y autor de Sadako no senbazuru (Las mil grullas de Sadako).

“Aunque Obama no pudo pedir perdón como presidente, creo que con aquel gesto transmitió una disculpa a título personal. Aquellas grullas de papel me transmitieron su humanidad y su mensaje”, explica Sasaki. El expresidente estadounidense regaló también dos grullas de papel a Nagasaki.

Fotografía del presidente Obama y la embajadora Kennedy doblando las grullas de papel en su visita a Hiroshima, en 2016. (Jiji Press)

El origami es un pasatiempo de interior típico de Japón. Prácticamente todos los japoneses aprenden a hacer grullas de papel de pequeños. Símbolo de longevidad, estos pájaros suelen ofrecerse para desear la recuperación de los enfermos y para alentar a las víctimas de desastres naturales y a los equipos deportivos.

Recientemente las grullas de papel han empezado a reconocerse en el resto del mundo como símbolo de plegaria por la paz y superación de las dificultades. Cuando, en junio de 2018, un grupo de niños quedaron atrapados en una cueva de Tham Luang, en el norte de Tailandia, las noticias informaron de que los compañeros de clase de las víctimas habían doblado mil grullas de papel en tres días para rogar por su rescate.

La proliferación de las grullas de papel en el mundo

Sadako la primera vez que vistió kimono, a los 12 años. (Fotografía cortesía de Sasaki Masahiro y el Museo Memorial de la Paz de Hiroshima)

El vehículo con el que las grullas de origami se dieron a conocer en todo el mundo fue la historia de Sasaki Sadako, hermana de Sasaki Masahiro y dos años menor que este. Sadako sufrió la radiación de la bomba lanzada en Hiroshima en 1945 cuando tenía solo 2 años. Diez años después desarrolló leucemia y terminó falleciendo a los 12 años, tras ocho meses luchando contra la enfermedad. Aficionada a correr, Sadako elaboró entre mil trescientas y mil quinientas grullas con la esperanza de curarse y regresar a casa. Se dice que en ella se inspiró la Estatua de los Niños de la Bomba Atómica, que sostiene una grulla de papel y se halla en el Parque Memorial de la Paz de Hiroshima. Todos los años Hiroshima recibe diez millones de grullas de origami desde distintos lugares del mundo. La historia de Sadako y las grullas ya es más conocida fuera de Japón que dentro.

Tras visitar Hiroshima en 1956, el periodista judío austriaco Robert Jungk transmitió la historia de Sadako al resto del mundo con una obra titulada Luz en las ruinas. Como superviviente del Holocausto, Jungk se sintió profundamente conmovido por la vida de Sadako, su sabiduría y su consideración para con sus padres. La historia de Sadako sigue llegando a muchos niños del mundo mediante incontables libros infantiles, de texto y de lectura juvenil.

Preguntamos a Sasaki Masahiro, propietario de una barbería y hermano de Sadako, sobre la difusión de las grullas de papel por el mundo mediante la historia de su hermana menor. Masahiro fundó la organización sin ánimo de lucro The Sadako Legacy y trabaja para promover la paz en el mundo mediante conferencias y con la ayuda de las grullas de papel que legó Sadako.

La Estatua de los Niños de la Bomba Atómica y las cabinas donde cuelgan las grullas de papel.

Grullas enviadas desde distintas partes del mundo adornan las paredes de la barbería de Sasaki Masahiro. El barbero lleva una corbata con estampado de grullas. (Fotografía: Doi Emiko)

Una grulla de papel en Pearl Harbor

En el Centro de Visitantes de Pearl Harbor se exhibe una grulla de papel diminuta que dobló Sadako. Es una de las piezas regaladas por Sasaki Masahiro. “No basta con que yo quiera regalar las grullas. Los que las reciben han de comprender su significado y creer que son necesarias”, explica.

En Estados Unidos, la expresión “No more Hiroshimas” (No más Hiroshimas) suele hallar como respuesta un “Remember Pearl Harbor” (Recuerda Pearl Harbor). La exposición del Centro de Visitantes de Pearl Harbor, donde empezó el enfrentamiento entre Japón y Estados Unidos, solía mostrar principalmente a las víctimas del bando americano. Sin embargo, en 2012 se planteó dar a la exposición un enfoque más centrado en la paz y hubo quien abogó por la inclusión de la grulla de Sadako.

Clifton Truman Daniel, de sesenta años, es el nieto del presidente estadounidense Truman, que ordenó el lanzamiento de la bomba atómica sobre Hiroshima. Sasaki Masahiro habló por teléfono por primera vez con Daniel en 2004, cuando visitó los Estados Unidos con ocasión de la renovación de la estatua de Sadako del Parque de la Paz de Seattle. Sasaki lo cuenta así: “Le dije que, aunque yo era una víctima de la bomba atómica, no quería hablarle en representación del horror y la desolación de las víctimas. Lo que deseaba era que ambos conociéramos la causa del desastre que causó la bomba y estableciéramos un diálogo al nivel de las bases sobre cómo eliminar ese tipo de causas. Y quería hablar con alguien con un punto de vista totalmente distinto al mío”. Daniel captó la intención de Sasaki al instante. Le contó que había leído el libro de Sadako y que en su país los niños estudiaban su historia en el colegio. Fue precisamente él quien presionó para que la grulla figurase en la exposición de Pearl Harbor.

Grullas que hizo Sadako durante su enfermedad. La del centro está a medio doblar. En aquella época el papel de origami era caro, por lo que Sadako hacía las grullas con envoltorios de medicamentos o retales de libreta. Las piezas más pequeñas que una uña las doblaba con la ayuda de una aguja. (Fotografía: Doi Emiko)

Sasaki y Daniel se reunieron en persona por primera vez en septiembre de 2010. “Quería visitar Hiroshima y Nagasaki algún día, pero no me atrevía por lo que pudiera pasar si se sabía que yo era el nieto de Truman. Me decidí después de hablar con Masahiro”, confiesa Daniel.

Daniel visitó Japón por primera vez en agosto de 2012, acompañado de su esposa y sus tres hijos. Asistió a las ceremonias conmemorativas de Hiroshima y Nagasaki, donde escuchó los testimonios de más de cuarenta víctimas de las bombas atómicas. En la rueda de prensa posterior declaró “He venido para buscar el modo de superar el rencor pasado entre Japón y Estados Unidos y pensar en qué podemos hacer para los niños del futuro”.

Ari Beser (izquierda), nieto del operador del bombardero Enola Gay, Jacob Beser, Clifton Truman Daniel (centro) y Sasaki Masahiro (derecha) en su visita al Parque Memorial de la Paz de Hiroshima, el 4 de agosto de 2012. (Aflo / AFP Photo / Kazuhiro Nogi).

La plegaria de Sadako perdura

En la actualidad Daniel y Sasaki están tramitando la creación de la ONG The Paper Cranes Foundation, destinada a promover la paz a través de las grullas de papel en Estados Unidos.

“El odio solo engendra odio; no engendra afecto. Para evitar repetir los horrores de la guerra, debemos recurrir a la humildad y saber qué sienten los demás. Y para ello primero hay que transmitirles lo que sentimos nosotros”, afirma Sasaki. “Sadako era una niña especial. Fingía que no sabía que tenía leucemia para no entristecer a la familia y luchaba contra sus miedos y su intenso dolor. Quería vencer la enfermedad haciendo grullas de papel. Creo que era una niña que había nacido con una misión en la vida”.

Sadako (fila frontal, en el centro) era una corredora veloz en el colegio. (A la derecha) The Complete Story of Sadako Sasaki (La historia completa de Sadako Sasaki), de Sue DiCicco y Sasaki Masahiro.

Sesenta años después del fallecimiento de Sadako, personas de todo el mundo transmiten sus deseos mediante las grullas de origami. A veces las grullas llegan en las cartas que se envían desde otros países con donaciones y fondos para la recuperación tras un desastre. Hasta niños que se ven inmersos en conflictos étnicos y raciales doblan grullas en clase para rezar por un futuro mejor.

Ese deseo de vivir con el que Sadako se aferró a la esperanza hasta el final, haciendo grullas en su lecho de enferma, sigue vivo en los corazones de los que elaboran las mismas aves de papel en cualquier rincón del mundo.

Fotografía del encabezado: Grullas de papel regaladas por el presidente Obama. Hiroshima, 27 de mayo de 2016. (Jiji Press)

Reportaje y texto: equipo editorial de Nippon.com.

  • [06.08.2018]
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