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Endoscopios Olympus: tecnología contra el cáncer
I+D+i en Japón
[03.09.2013] Leer en otro idioma : ENGLISH | 日本語 | 简体字 | 繁體字 | FRANÇAIS | Русский |

Olympus, Fujifilm y Pentax, tres empresas japonesas, se reparten más del 90% del mercado mundial de endoscopios, instrumentos utilizados en medicina para examinar y tratar el estómago y el intestino grueso. Entre ellas destaca Olympus, que controla el 70% de este mercado. En este artículo contamos los entresijos de esta delicada tecnología que ha supuesto un avance a la hora de tratar ciertos tipos de cáncer.

Un gran paso en la cirugía endoscópica

La endoscopia gastrointestinal (en adelante, endoscopia), consiste en observar e intervenir en el estómago y el intestino grueso del paciente insertando un tubo flexible por uno de sus orificios corporales, algo que no es muy agradable para un enfermo, pero que aun así es mejor que la tradicional cirugía invasiva que obligaba a abrir cavidades en el abdomen.

Las diagnosis y el tratamiento concentrados en un extremo de apenas unos milímetros. Dentro del visor del endoscopio hay una lente, un CCD e iluminación. Hay dos tipos de luces que evitan que el instrumental proyecte sombras. El canal en el que se inserta todo el instrumental se puede usar asimismo para extraer líquidos del organismo.

Actualmente lo habitual es utilizar el llamado “sistema de videoscopia” por el que se puede observar el interior del paciente en un monitor gracias a un sensor de imagen CCD (del inglés Charge-coupled device, “dispositivo de carga acoplada”) instalado en el extremo del aparato.

Según apunta Yamaoka Masao, jefe del equipo de publicidad e imagen corporativa de Olympus Medical Systems, “la mayor ventaja de la endoscopia no es sólo que podamos examinar al paciente en tiempo real, sino además la posibilidad de intervenir”. En un endoscopio hay un túnel al que se llama “canal” de unos dos o tres milímetros de diámetro, en el que se insertan distintos tipos de instrumental para realizar la cirugía. Además de diseccionar cáncer y pólipos, con un endoscopio se pueden aplicar inyecciones, detener hemorragias o extraer objetos extraños que se haya tragado el paciente.

La cirugía endoscópica ha avanzado a pasos de gigante en los últimos años gracias a la evolución de los endoscopios y del instrumental, así como de la habilidad de los cirujanos. En el pasado solo era posible remover pequeños carcinomas a través de la endoscopia. Actualmente, en cambio, es posible tratar cánceres de más de dos centímetros en una etapa temprana gracias a la Disección Submucosa Endoscópica (ESD, por sus siglas en inglés). Comparada con la intervención quirúrjica, el daño para el cuerpo es mínimo, y el paciente puede volver a sus quehaceres diarios en menos tiempo.

La Disección Submucosa Endoscópica es una nueva técnica que se realiza con la ayuda del endoscopio. En la antigua técnica de la Resección Mucosa Endoscópica se utilizaba un instrumento con el que se rodeaba con un lazo el tumor para después cortarlo, pero esta técnica estaba limitada por el tamaño del tumor. En cambio, con la Disección Submucosa Endoscópica se pueden cortar tumores de más de dos centímetros utilizando el bisturí endoscópico. En Japón, uno de cada cuatro pacientes con cáncer de estómago es ya intervenido con una Disección Submucosa Endoscópica. Fuente: Gan o kirazu ni naosu naishikyō chiryō ESD ga wakaru hon (Cómo tratar el cáncer sin diseccionarlo a través de la endoscopia, Kodansha).

Un sistema sencillo con un sinfín de patentes

Una potente iluminación gracias a las luces de xenón. El cuerpo del sistema de videoscopia consiste fundamentalmente en una unidad lumínica que envía un haz de luz al extremo del aparato, y un procesador de vídeo donde son recogidas las imágenes desde el CCD, entre otros componentes. Para poder observar dentro de la oscuridad de los órganos se utilizan lámparas de xenón, del mismo tipo de las que se usan en los tanques.

El sistema para doblar el extremo del endoscopio es tan sencillo como tirar de un cable que se ha introducido en el tubo. La estructura fundamental del visor del endoscopio apenas ha cambiado desde hace 20 años. Sin embargo, existen numerosas patentes y conocimientos técnicos en lo que se refiere al complejo mecanismo del videoscopio y a los materiales que se utilizan. A pesar de que Olympus no publica qué patentes utiliza en qué instrumentos, según la documentación de la Oficina de Patentes de Japón, la empresa habría inscrito un número abrumador de ellas relacionadas con el endoscopio.

Incluso el material que recubre el tubo donde se inserta el visor, que a primera vista parece una simple resina negra, es fruto de un conjunto de investigaciones. “Es fácil pensar que cuanto más suave sea el tubo del endoscopio menor daño hará al paciente, pero la realidad es que si el tubo es demasiado suave, habrá ocasiones en las que será más difícil de introducir. Para obtener la dureza y flexibilidad adecuada para introducirlo sin problemas se necesita unir distintos materiales en una combinación apropiada. Además, estos materiales no pueden ser dañinos para el organismo”.

En los últimos años una técnica de observación en la que se utilizan luces especiales está siendo el centro de atención. La técnica de Imágenes de Banda Estrecha (NBI, por sus siglas en inglés) de Olympus, aplica una luz azul y otra verde con una longitud de onda corta, consiguiendo que destaquen nítidamente los vasos sanguíneos que son difíciles de ver con una luz común, facilitando así el diagnóstico.

La técnica para observar fácilmente el estado de los vasos sanguíneos consiste en  aplicar una luz azul con una longitud de onda de 415 nanómetros, y otra luz verde, con una longitud de onda de 540 nanómetros. La particularidad de esta longitud de onda es que la luz es absorbida por los vasos sanguíneos, lo que permite distinguirlos nítidamente, mientras que con una luz normal estos quedan ocultos entre el color rosado de los órganos. La longitud de onda de la luz utilizada es objeto de una patente. Los fabricantes están envueltos en una fiera competición por encontrar las longitudes de onda y su combinación adecuada para el diagnóstico.

Las Imágenes de Banda Estrecha (NBI) permiten resaltar los vasos sanguíneos. Con la iluminación común, los vasos sanguíneos quedan ocultos entre el color rosado del órgano (Izquierda) . Al aplicar la luz azul (longitud de onda de 415 nanómetros) y la luz verde (longitud de onda de 540 nanómetros) los vasos sanguíneos son más fáciles de distinguir (derecha). Fotografías: Kawamura Takuji, Departamento de Gastroenterología del segundo hospital de la Cruz Roja de Kioto.

Respondiendo a las exigencias de los profesionales de la precisión

Los médicos que utilizan endoscopios esperan de este un manejo fácil y preciso a la hora de deslizarlo e insertarlo, o bien al aplicar fuerza para arquearlo. Esto es importante, por ejemplo, al manejar el instrumental en el extremo del endoscopio mientras se observa el monitor durante una Disección Submucosa Endoscópica, ya que se podrían dañar los delicados órganos del paciente si el endoscopio no responde a su manipulación según lo esperado. Obviamente por esta razón los profesionales exigen una alta precisión y sensibilidad.

No solo se recibe feedback de los médicos con comentarios concretos sobre la “facilidad de manejo”, sino que a menudo también llegan valoraciones más abstractas con comentarios como “la sensación al tirar es débil”. Se requiere a los ingenieros que capten las indicaciones de los profesionales y las apliquen en el instrumental médico.

“Uno de los puntos fuertes de las empresas japonesas es que son capaces de reflejar con su tecnología y su know-how los requerimientos de varios profesionales en el producto final. Nosotros nos esforzamos en fabricar un endoscopio que sea fácil de utilizar en cualquier condición”. Los endoscopios gastrointestinales de Olympus se producen mayoritariamente en fábricas de Japón. Para mantener el estándar de calidad, se utiliza una meticulosa tecnología para el control de la producción característica de las empresas japonesas.

Los profesionales demandan igualmente una buena calidad de imagen. “Al principio los fabricantes norteamericanos iban por delante en tecnología de videoscopios. Una de las razones por las que Olympus ha logrado ponerse a la vanguardia es porque ha podido atender las demandas de los médicos que exigían nitidez en la imagen para poder detectar las enfermedades”. Por ejemplo, se ha comprendido que para ayudar a los facultativos a observar detalladamente los vasos sanguíneos, de color rojo, que se extienden por los órganos internos, de color rosado, es muy importante reproducir la combinación sutil de colores (imágenes de banda estrecha, o NBI). Sin embargo, la calidad de imagen que se exige para un endoscopio y la que se exige para una cámara digital es distinta. Lo importante es una alta calidad adecuada para que el médico pueda detectar fácilmente la enfermedad, diagnosticarla y tratarla. En este caso hablamos, sin duda, de los conocimientos técnicos.

Más de 60 años liderando el mercado

No sólo se trata de endoscopios, las empresas fabricantes que pueden marcar la diferencia con respecto a sus competidores tanto en funcionalidad como en facilidad de uso de sus productos son las que destacan. Especialmente en lo que se refiere a las herramientas para uso profesional, aunque la competencia ofrezca algunas funcionalidades más y precios más reducidos, los usuarios que se han acostumbrado al manejo de ciertas herramientas no las cambiarán fácilmente. “No creemos que vaya a producirse súbitamente un gran cambio en lo que respecta a endoscopios. Nosotros continuaremos como hemos venido haciendo, sencillamente aumentando de manera constante el nivel de desarrollo y producción de nuestros endoscopios”, asegura Yamaoka.

Han pasado 60 años desde que se utilizase el primer gastroscopio del mundo, y no hay duda de que lo que ha permitido que Olympus destaque como líder en el mercado mundial es haber respondido incesantemente a las necesidades de los profesionales de la salud.

El primer gastroscopio fabricado en 1950

La tecnología de los endoscopios de Olympus nació con el primer gastroscopio. En él se reunían todos los mecanismos de una cámara fotográfica: una lente en un extremo de solo varios centímetros, película y flash, entre otras funciones. Su desarrollo comenzó en la segunda mitad de la década de 1940 tras la propuesta de varios médicos del hospital de la Universidad de Tokio. Se llegó al uso práctico en una situación en la que era difícil conseguir aun una película. Sin visor, no se podía comprobar qué se había fotografiado hasta el revelado. Se cuenta que los médicos, que tomaban la foto en una habitación completamente a oscuras, suponían qué zona habían capturado gracias a la luz del flash que atravesaba la piel del estómago. A través del desarrollo y el uso práctico del gastroscopio se establecieron la colaboración con los médicos y la estructura de reparación y servicios, que eran las bases del negocio médico de la empresa.

(Traducido al español del original en japonés escrito por Kimura Ryōji)

  • [03.09.2013]
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