Enfoques Culturas foráneas a la vuelta de la esquina: los barrios étnicos en Japón
El Nuevo Barrio Chino de Ikebukuro

Yamashita Kiyomi [Perfil]

[31.08.2015] Leer en otro idioma : ENGLISH | 日本語 | 简体字 | 繁體字 | العربية | Русский |

El origen de los barrios chinos en Japón se remonta a los tiempos en los que el país salió del aislamiento y se abrió al extranjero. En los últimos años, las relaciones sinojaponesas han empeorado, pero eso no ha impedido la creación del Nuevo Barrio Chino de Ikebukuro.

Yokohama, Kobe y Nagasaki: los tres barrios chinos más grandes de Japón

Las ciudades portuarias de Yokohama, Kobe y Nagasaki, foco de la apertura al extranjero que se produjo en las postrimerías del shogunato de Tokugawa, albergan desde esa época sus respectivos barrios chinos. Estos tres enclaves, los más grandes de su especie en Japón, se han convertido en importantes lugares turísticos. En ellos, además de restaurantes especializados en gastronomía china, se concentran establecimientos dedicados a la venta de artículos procedentes de China tales como artesanía, comestibles, dulces y té, todo ello en un ambiente exótico que evoca el país vecino.

Aunque las relaciones entre Japón y China han empeorado en los últimos años, si uno se acerca al Barrio Chino de Yokohama durante el fin de semana, se sentirá como si estuviera en un tren en hora punta, por la gran cantidad de visitantes que se pasean por la zona. Esto evidencia que a los japoneses no solo les gusta la cocina china, sino que también tienen un gran interés en la cultura que la acompaña.

Más ‘nuevos mercaderes chinos’

La puesta en marcha de una serie de reformas económicas en China propició un aumento en el número de ciudadanos que deciden abandonar el país para trabajar o cursar estudios en el extranjero. Con anterioridad, a los chinos que emigraban se les conocía como los ‘viejos mercaderes’, razón por la cual se ha extendido la denominación ‘nuevos mercaderes’ para hacer referencia a aquellos que siguen sus pasos, pero en nuestros tiempos.

En Japón, el incremento de la cantidad de chinos que obtienen un visado para estudiar en centros educativos como las escuelas de lengua japonesa se produjo a partir de la segunda mitad de la década de 1980. Según datos del Ministerio de Justicia, en 1980 el número de personas de nacionalidad china que se encontraban en el archipiélago nipón ascendía a 52.896. Diez años más tarde, la cifra había aumentado hasta 1.075.317. En el año 2000 se situaba ya en 1.686.444; en 2010, en 2.134.151. En 2011 se produjo un incremento en la cifra de chinos que decidieron volver a su país debido al Gran Terremoto del Este de Japón, pero a finales de 2014 el dato era de 2.121.831.

En el tiempo que llevo investigando sobre los distintos barrios chinos de Japón y el resto del mundo –desde mi época universitaria–, he podido percibir que los ‘nuevos mercaderes chinos’ están creando vecindarios en América del Norte, Europa y Oceanía, entre otros enclaves. En el caso de los tres grandes barrios chinos del archipiélago nipón que ya hemos mencionado, se trata de zonas establecidas por los ‘viejos mercaderes’ llegados de China durante una larga historia de intercambios con la sociedad japonesa. Llegué a pensar que los ‘nuevos mercaderes chinos’, una comunidad creciente en Japón, dejarían de crear nuevos barrios en el país.

El Barrio Chino de Ikebukuro

Sin embargo, lo que me dijo un estudiante de intercambio chino a finales de la década de 1990 me ayudó a resolver mi propio enigma: “Ikebukuro es una zona muy práctica para los chinos. Hay muchos lugares donde podemos trabajar por horas y se vende todo lo que nos hace falta”.

La salida norte de la estación de Ikebukuro.

Basta con un paseo por los alrededores de las salidas este y oeste de la estación de Ikebukuro para darse cuenta de que en las inmediaciones de la salida norte se concentran numerosos establecimientos relacionados con China: restaurantes, supermercados especializados en productos importados, librerías, cibercafés, agencias de viajes… Esta estampa hizo las veces de confirmación del nacimiento de nuevos barrios chinos del que había sido testigo en el extranjero. En 2003 denominé la zona Barrio Chino de Ikebukuro. En aquel entonces, si uno buscaba esta denominación en Internet, lo único que salía era mi página web; ahora aparecen más de 100.000 resultados. Además, en la prensa y la televisión se ha empezado a hablar de esta zona, y ya son muchos los que saben de su existencia.

Según datos que yo mismo he recabado, a junio de 2015 en los alrededores de la salida norte de la estación de Ikebukuro se contaban aproximadamente unos 210 establecimientos relacionados con China; de ellos, 60 eran restaurantes.

Escuelas de japonés y apartamentos baratos en Ikebukuro

Tres son los principales motivos por los cuales los ‘nuevos mercaderes chinos’ han decidido abrir negocios en Ikebukuro. En primer lugar, muchas escuelas de lengua japonesa se localizaban en la zona. En la segunda mitad de la década de 1980, Tokio albergaba una gran cantidad de este tipo de centros de estudios, principalmente en Ikebukuro y Shinjuku. En segundo lugar, alquilar un apartamento viejo era barato en el área que se extiende entre unos cinco y diez minutos a pie de la estación de Ikebukuro. En tercer lugar, Ikebukuro es una de las principales zonas de ocio de Tokio y, como tal, a los estudiantes chinos que acababan de llegar a Japón les resultaba fácil encontrar un trabajo por horas como friegaplatos en un bar o restaurante o para limpiar edificios, a pesar de que solo chapurreaban el japonés.

En este contexto, la apertura del supermercado especializado en productos chinos Zhiyin en las inmediaciones de la salida norte de la estación de Ikebukuro en 1991 desempeñó un papel importante en que muchos ‘nuevos mercaderes chinos’ decidieran abrir sus establecimientos en la zona. Para estos emprendedores este enclave forma parte de su marca comercial.

Un paseo por el Barrio Chino de Ikebukuro

La salida norte de la estación de Ikebukuro se ha convertido en la puerta de entrada al Barrio Chino. Son muchos los chinos que eligen este lugar como punto de encuentro. A un escaso minuto a pie de la salida, nos encontramos con el supermercado Yangguangcheng, cuyo letrero rojo evoca China inmediatamente; este establecimiento es uno de los más representativos de la zona. Enfrente, en el tercer piso de un edificio que alberga diferentes comercios, tenemos el supermercado Youyi Shangdian, sucesor de la tienda de comestibles Zhiyin y el lugar al que uno debe dirigirse para encontrar todo producto chino que desee; la primera planta la ocupa la librería Wenshengtang.

El Barrio Chino de Ikebukuro se diferencia de los de Yokohama, Nagasaki y Kobe en que la mayoría de los establecimientos se encuentra en los pisos superiores al primero o en el sótano de edificios que albergan múltiples comercios. En muchos casos, la planta baja la ocupa algún bar o restaurante de una cadena japonesa o un negocio con muchos años de historia; aunque los comerciantes chinos deseen establecerse en esta planta, son pocos los locales libres. El truco de esta zona está en ir caminando con la vista hacia arriba.

Yongxiang jianguan, establecimiento especializado en xiaolongbao.

A muchos japoneses les resulta difícil entrar en los restaurantes chinos que se encuentran en el sótano o en los pisos altos de estos edificios. En este caso, lo mejor es intentarlo al mediodía. Generalmente, los restaurantes chinos suelen servir un menú del día, cuyos platos van cambiando. Además de esta opción, los clientes pueden degustar especialidades de la gastronomía china tales como tofu en salsa picante (mapo dofu), ternera con pimiento (qingjiao niurou), cerdo agridulce (gulurou), gambas en salsa picante e hígado con ajetes; en muchos casos, el menú del día incluye un postre, la tradicional gelatina de almendra (xingren doufu), y su precio se sitúa entre los 680 y los 800 yenes. A la hora del almuerzo, los restaurantes están llenos de oficinistas y universitarios nipones. La carta, por supuesto, está disponible en japonés, y los empleados chinos hablan este idioma.

En las inmediaciones de la salida norte de la estación de Ikebukuro se encuentra Yongxiang jianguan, un establecimiento especializado en los famosos bollos xiaolongbao, típicos de Shanghái; los clientes japoneses también hacen cola a la puerta para comprarlos (4 unidades, 400 yenes).

El Barrio Chino de Ikebukuro es lo más parecido a China que uno puede encontrarse en Japón, una visita totalmente recomendada, incluso para aquellos que tienen prejuicios sobre comida que ni siquiera han probado. Es el lugar donde probar la auténtica gastronomía china.

Imagen de la cabecera: El supermercado Yangguangcheng, en Ikebukuro, especializado en productos chinos

(Traducción al español del original en japonés)

  • [31.08.2015]

Nacido en la ciudad de Fukuoka en 1951. Profesor de la Escuela de Posgrado de la Universidad Tsukuba, donde cursa sus estudios de doctorado en Ciencias. Su especialidad es la Geografía. Además, se dedica a visitar e investigar sobre los distintos barrios chinos del mundo. Entre sus obras, destacan Tōnan Asia kajinshakai to Chūgoku kyōgō: kajin, Chinatown no jinbunchirigakuteki kōsatsu (La sociedad de los chinos en el sudeste asiático y la madre patria china: estudio antropogeográfico de los chinos en el extranjero y sus barrios) y Chinatown: sekai ni hirogaru kajin network (Chinatown: la red de comerciantes chinos se extiende por el mundo), entre otras.

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