Fragmentos de Japón

“Kotatsu”

Cultura

Los kotatsu son las típicas mesas con un futón y un calefactor que se encuentran en muchas casas japonesas. Es uno de los lugares agradables en los que las familias pasan el rato durante el invierno.

Un calefactor bajo la mesa

El kotatsu es uno de los métodos de calefacción más tradicionales de Japón. Es una sencilla mesa colocada en el suelo con un calefactor acoplado a la misma, y cubierta por una gruesa colcha o futón para crear un espacio confortable en el que refugiarse del frío del invierno. Hay tres tipos de kotatsu, uno que se coloca encima de un agujero en el suelo en el que introducimos las piernas, conocido como horigotatsu; otro que es una simple mesa baja en el suelo conocido como okigotatsu; y últimamente también encontramos otros en forma de mesas de comedor de patas largas y con sillas. Antiguamente se utilizaba como combustible para la calefacción carbón vegetal y mineral en el horigotatsu. Hoy lo más habitual es el uso de calefactores eléctricos.     

Un gato en el kotatsu.

No existe un método de calefacción tan constante, por eso las familias japonesas adoran el kotatsu. Y de hecho por eso se convierte en el lugar por excelencia para pasar tiempo en familia mientras se comen mandarinas, se prepara la tradicional olla caliente nabe, o simplemente se ve la televisión.  

Una familia ve la televisión sentada o tumbada en el kotatsu.

Bajo el kotatsu como si fuéramos caracoles: ser un “kotatsumuri”

El kotatsu es para los japoneses un método de calefacción tan confortable que incluso tienen una expresión especial para las personas que pasan mucho tiempo en él: “kotatsumuri”, un juego de palabras que surge al unir los sustantivos kotatsu y katatsumuri (caracol). La razón es que hay personas que se dejan envolver por el calor y la sensación agradable del kotatsu como un caracol por su concha, y pasan los días de invierno sin apenas salir de ahí. Hay quienes al convertirse en un kotatsumuri no se mueven salvo para ir al baño, hasta el punto que se podría decir que el kotatsu se ha convertido en una parte de su cuerpo. Y a los gatos, que son muy frioleros, les gusta tanto el kotatsu que incluso hay una canción infantil cuya letra dice “el gato se hace un ovillo en el kotatsu” (neko wa kotatsu de maruku naru).

Hoy cada vez menos familias tienen un kotatsu en el hogar

Pese a todo, en los últimos años el volúmen de producción de kotatsu ha descendido, y si lo comparamos con el máximo alcanzado hace 40 años, se ha reducido hasta menos de una décima parte. Las razones de esto pueden estar en que hoy han reemplazado al kotatsu el aire acondicionado y el sistema de suelo radiante en algunos edificios de apartamentos. Especialmente el aire acondicionado, que se difundió en muchos hogares a partir de la década de 1970, está presente hoy en un 90,5 % de los hogares.

No obstante, el kotatsu consume la mitad de energía que el aire acondicionado, que calienta toda la habitación. Por esta razón las ventas de kotatsu se han recuperado un poco después del Gran Terremoto del Este de Japón del 11 de marzo de 2011, al surgir una mayor conciencia sobre el ahorro energético.

Un “tren-kotatsu” ©Jiji

Además, se han vuelto a poner en valor las bondades del kotatsu, como su capacidad para acercar a las personas. Esto se ha explotado con iniciativas como los “kotatsu al aire libre” en los que se puede disfrutar de una cerveza al calor de una de estas mesas, los “trenes-kotatsu”, vagones en los que han dispuesto varias de estas mesas en lugar de los asientos habituales o los paseos por un río en un barco también equipado con varios kotatsu, unas atractivas ofertas que reciben una gran demanda.

Fotografías cortesía de:

l  Un gato bajo un kotatsu Matthew McVickar
l  Familia 克年 三沢

futon Kotatsu