Fragmentos de Japón

‘Tsukimi’: la tradición japonesa de contemplar la luna en otoño

Cultura

Desde poemas antiguos hasta comida rápida moderna, la costumbre japonesa del tsukimi, que consiste en contemplar la luna en otoño, ha perdurado y evolucionado hasta convertirse en una tradición cultural fundamental.

¿Qué es el tsukimi? Disfrutar de la luna de otoño en Japón

El otoño en Japón trae consigo cielos frescos y despejados, lo que lo convierte en la estación ideal para el tsukimi, la tradición de contemplar la luna. La decimoquinta noche del octavo mes del calendario lunar se conoce como jūgoya, término que significa literalmente “decimoquinta noche”, y se celebra desde hace mucho tiempo como la ocasión para contemplar el chūshū no meigetsu, considerado tradicionalmente como la luna más hermosa del año. En el calendario moderno, el jūgoya cae en algún momento entre septiembre y octubre.

El tsukimi es algo más que simplemente contemplar el cielo nocturno. Además de apreciar la belleza de la luna y el paisaje que la rodea, también es una ocasión para dar gracias por la abundante cosecha otoñal. Incluso hoy en día, la cultura de la contemplación de la luna sigue siendo una parte familiar de la vida en Japón, desde las celebraciones tradicionales hasta los alimentos de temporada.

Una luna llena en el despejado cielo otoñal sobre hierba susuki. (© Adobestock)
Una luna llena en el despejado cielo otoñal sobre hierba susuki. (© Adobestock)

Tradiciones del tsukimi que continúan hoy día

La costumbre de exhibir tsukimi dango (bolas de arroz glutinoso), matas de hierba susuki (eulalia o plateado chino, Miscanthus sinensis) y productos otoñales como boniatos y taro junto a una ventana o en un nicho tradicional tokonoma sigue vigente hoy en día. Las bolas redondas representan la luna llena, y se dice que el susuki simboliza las espigas de arroz, lo que expresa la esperanza de una cosecha abundante, al tiempo que sirve como decoración que, según se cree, aleja el mal.

Bolas tsukimi dango y hierba susuki. (© Adobestock)
Bolas tsukimi dango y hierba susuki. (© Adobestock)

El tsukimi no se limita a los platos asociados a las celebraciones tradicionales de contemplación de la luna. La idea se ha convertido en un motivo habitual en la cocina japonesa cotidiana. Muchos restaurantes ofrecen platos cuyos nombres comienzan por tsukimi, los cuales suelen incluir una yema de huevo que recuerda a la luna llena. Entre los ejemplos clásicos se encuentran el tsukimi udon, un plato de fideos udon calientes coronados con un huevo crudo, y la hamburguesa tsukimi, que consiste en una hamburguesa con un huevo frito que se ha convertido en una oferta estacional habitual en las cadenas de comida rápida durante el otoño.

Tsukimi udon, a la izquierda, y hamburguesa tsukimi. (© Adobestock)
Tsukimi udon, a la izquierda, y hamburguesa tsukimi. (© Adobestock)

También se puede disfrutar de la contemplación de la luna fuera de casa. Algunos santuarios, templos, edificios históricos y jardines japoneses organizan eventos especiales llamados kangetsukai, dedicados a la contemplación de la luna. El templo Daikakuji de Kioto y su estanque Ōsawa, el estanque Sarusawa del Parque de Nara y el templo Ishiyamadera de Shiga están considerados como los tres lugares más famosos de Japón para contemplar la luna. También se celebran eventos en la Villa Imperial de Katsura, en Kioto, que fue diseñada pensando en la contemplación de la luna, y en el Castillo de Himeji, tesoro nacional y Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

La luna sobre el estanque de Ōsawa, en Daikakuji, Kioto. (© Pixta)
La luna sobre el estanque de Ōsawa, en Daikakuji, Kioto. (© Pixta)

De fiestas de la corte a tradiciones de la cosecha

Se dice que la costumbre de contemplar la luna se introdujo en Japón desde China durante el periodo Heian (794-1185). Los aristócratas de la época celebraban reuniones en las que componían poemas waka mientras admiraban la luna, no solo directamente en el cielo, sino también reflejada en la superficie de los estanques o en las copas de sake. Durante el periodo Edo (1603-1868), la costumbre se extendió entre la gente común de las ciudades, y la contemplación de la luna pasó a asociarse también con la acción de gracias por la cosecha de otoño.

Por qué en Japón se ve un conejo en la luna

En Japón, se dice tradicionalmente que en la luna vive un conejo que prepara pasteles de arroz mochi con un mazo, según la imagen que forman los patrones de la superficie lunar. La asociación entre la luna y los conejos se remonta a los cuentos budistas Jataka de la India. En uno de ellos, un conejo se sacrifica para alimentar a un anciano hambriento, que en realidad es la deidad Indra, conocida en Japón como Taishakuten. Conmovido por la generosidad del conejo, el dios dibuja su imagen en la luna. La historia acabó llegando a Japón, lo que contribuyó a consolidar la duradera asociación entre los conejos y la luna. Por este motivo, durante la temporada de contemplación de la luna, es habitual ver dulces japoneses decorados con conejos o con forma de conejo.

¿Puede ver un conejo machacando mochi con su mazo? El animal está inclinado sobre el mortero, con la cabeza y las orejas extendidas horizontalmente sobre la luna. (© Adobestock)
¿Puede ver un conejo machacando mochi con su mazo? El animal está inclinado sobre el mortero, con la cabeza y las orejas extendidas horizontalmente sobre la luna. (© Adobestock)

(Artículo publicado originalmente en japonés, y traducido al español de la versión en inglés. Imagen del encabezado: © Adobestock.)

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