¿Habrá caos en la red de trenes durante Tokio 2020?
[31.07.2018]

Durante los Juegos Olímpicos los pasajeros de la red ferroviaria aumentarán en un 10 %. Existe la posibilidad, no obstante, de que los trenes se vean detenidos por la congestión en las estaciones terminales. Una de las mejores soluciones según un experto es que los espectadores se bajen una estación antes o una después y caminen, para “conocer Japón”.

Faltan dos años hasta que den comienzo los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio, en 2020.

Y no obstante, existen aún todo tipo de obstáculos para poder ofrecer una celebración ante el mundo de la que el país pueda sentirse orgulloso.

“Se van a producir grandes congestiones y caos en las redes metropolitanas las mañanas de los días en los que haya competiciones populares en los Juegos”, predice el profesor Taguchi Azuma, del Departamento de Ciencia e Ingeniería de la Universidad Chūō.

Taguchi, especialista en Ciencias de la Información, también realiza investigaciones sobre ferrocarriles; en 2005 señaló que la corporación Tōkyū, que mantiene la concurrida línea Den’entoshi, debería cancelar su servicio exprés las mañanas entre semana, y hacer todos los trenes locales; la corporación siguió posteriormente ese plan en una parte del trazado de la línea durante las horas punta.

En 2016 Taguchi desarrolló un simulador para calcular el nivel de congestión en las líneas ferroviarias durante los Juegos Olímpicos de Tokio. El investigador continúa examinando los resultados relativos al efecto que tendrá la afluencia de espectadores y las posibles medidas a tomar. Tratemos ahora de comprender qué significa exactamente esa congestión ferroviaria en la zona metropolitana.

¿Qué ocurrirá cuando llegue ese día?

Una imagen del simulador: los cuadrados indican los principales lugares de celebración de las competiciones; los rombos son las estaciones. Los rombos más grandes indican las estaciones de las que partirán más personas en tren. (Fuente: “¿Tiene capacidad la red ferroviaria metropolitana para hacer frente a los pasajeros de los Juegos Olímpicos de Tokio?”)

Taguchi estima que el número diario de pasajeros en las líneas ferroviarias metropolitanas es de 7,9 millones, basándose en cifras de un censo sobre tráfico realizado por el Ministerio del Territorio, Infraestructuras, Transportes y Turismo.

Además, utilizando horarios provisionales creados cuando Japón se presentó como candidato olímpico, Taguchi también calculó el tráfico pedestre por minuto en las estaciones que frecuentarían los espectadores de los Juegos el día de mayor congestión, en el que se celebrarán 54 eventos deportivos en 37 lugares diferentes, con un aforo total de 660.000 personas.

A primera vista parece poco probable que un incremento de menos del 10% en el número de transeúntes (esos 7,9 millones) pueda afectar de forma notable al tráfico ferroviario, pero… ¿qué pasará realmente? Se lo preguntamos al investigador.

-¿Qué ocurrirá en las líneas ferroviarias de Tokio, ese día?

Ante todo, a la hora de comenzar los eventos deportivos se van a reunir ingentes cantidades de personas en las estaciones más cercanas a ellos.

Esto no se corresponderá con ese famoso 10 %, sino que será el doble de la afluencia normal; ¿qué medidas podrán tomar las autoridades al respecto?

Otro problema es que, por mucho que los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 sean más compactos de lo habitual, los estadios se encuentran repartidos por toda la ciudad, y la gente se concentrará en las estaciones que hacen de nodo entre líneas.

Si en las estaciones que ya existe congestión por la mañana aumenta aún más el número de pasajeros, existe la posibilidad de que el servicio se colapse por completo. El periodo más preocupante es la franja entre las ocho y las nueve de la mañana.

Cuidado con las estaciones de Tokio, Shinjuku y Nagatachō

-¿Qué pasará en las estaciones que sirven de nodo entre líneas?

Los atascos de tráfico en autopista, por ejemplo, se pueden producir simplemente cuando los automóviles reducen la velocidad para subir cuestas o al entrar en túneles, o cuando se producen incorporaciones laterales al tráfico.

Lo mismo sucederá en estaciones como Tokio o Shinjuku, y la gente no podrá avanzar. Durante los Juegos Olímpicos habrá muchos pasajeros que, a diferencia de quienes están ya acostumbrados a trasladarse en tren y metro por la metrópoli, no tienen idea de dónde están; no solo aumentará el número de pasajeros, sino que serán motivo de grandes atascos.

Si se da el fenómeno de que la gente no pueda avanzar, aunque sea durante un breve tiempo, más y más gente comenzará a agolparse tras ellos y la velocidad general descenderá dramáticamente.

Si los andenes se llenan de gente, los pasajeros no podrán subir ni bajar de los vagones, con lo que el tren también quedará detenido.
Los espectadores de los Juegos usarán también las líneas de metro, por lo que la estación de Nagatachō también sufrirá congestiones.

Las empresas ferroviarias deben comprender que si los espectadores se suben al tren en estaciones que normalmente ya sufren congestiones por la mañana los trenes no podrán moverse; sin embargo, es difícil tomar medidas. Ese punto es muy preocupante.

Que la gente camine desde la estación de al lado y “conozca Japón”

-¿Qué medidas se pueden tomar con respecto a los espectadores?

Para empezar, lo mejor sería que se les animara a bajar del tren en la estación anterior o posterior a la del estadio en cuestión, y que caminaran.

Es complicado escribir estas ideas en un artículo académico, pero creo que sería una buena oportunidad para los negocios de la zona, que tendrían una nueva clientela potencial.

Si la idea de hacer negocios suena algo fría, podríamos hablar de la oportunidad de “conocer Japón”.

Es una forma de refrescarse en esa época calurosa: caminar desde una o dos estaciones antes del estadio y hacer todo tipo de compras por el camino.

Se puede pedir a los espectadores que acudan más pronto a la zona del estadio, y ofrecer por el camino clases deportivas y todo tipo de espectáculos a los que puedan dedicar su tiempo y su dinero.

Creo que una clave de este asunto reside en la idea de ver los Juegos Olímpicos y su impacto en el sistema de transporte como una oportunidad de ofrecer servicios y hacer que los turistas tengan una buena experiencia que llevarse a sus hogares, en lugar de hablar simplemente de cómo aliviar las congestiones de la hora punta.

-¿Y qué medidas existen para los pasajeros normales?

Creo que no se puede hacer más que pedirles que se queden en casa.

Además, ya que debemos reducir el número de pasajeros, soy de la opinión de que una buena solución al problema sería decirles directamente a las empresas, oficinas y escuelas de las zonas congestionadas que no usen el tren en ciertos días determinados.

-¿Y no habrá problemas a la hora de volver a casa por la noche?

Hay varias horas punta por la noche, dependiendo de los horarios de cada empresa, por lo que creo que el problema no será tan grave.

Se puede decir que la hora punta por la noche tiene la mitad de intensidad que la de la mañana.

Pero estoy generalizando; si se trata de estaciones que normalmente se congestionan por la noche, los espectadores de los Juegos pueden hacer que el servicio de tren peligre.

No se trata de ir metiendo miedo, como en el cuento de Pedro y el lobo; más bien quiero enfatizar que las mañanas serán muy difíciles, pero por las noches también deberemos tener cuidado.

En 2020 habrá un calendario de días festivos diferente… ¿Qué efectos tendrá?

Recientemente ha surgido la idea de que para poder hacer frente a las congestiones creadas por los Juegos Olímpicos se deberían cambiar ciertos días festivos del calendario de 2020 para hacerlos coincidir con los eventos.

Los Juegos darán comienzo el 24 de julio; el Día del Mar, el 20 de julio, se trasladará al 23.

El 12 de octubre, el Día del Deporte, se celebrará el 24 de julio, el día de la ceremonia de apertura de los Juegos; el Día de las Montañas, el 11 de agosto, se trasladará al 10 de ese mes, para el día posterior a la ceremonia de clausura.

-¿Y esos cambios tendrán un efecto real?

No niego que puedan tener efecto, pero también se debería hacer algo sobre el resto de los días.

No podemos simplemente proponer un puente de tres días como medida contra el caos. Hay que hacer algo más.

Taguchi Azuma

Profesor del Departamento de Ciencia y Tecnología y de Ciencias de la Información de la Universidad Chūō.

Graduado en el Departamento de Ciencia y Tecnología de la Universidad de Tokio. Ha trabajado como director de dicho departamento en la Universidad Chūō, y como presidente del Instituto Femenino de Yokohama de la Universidad Chūō.

Recibió el premio Kondō en la sexta edición de los premios Nihon Operations Research Gakkai (Asociación Japonesa de Investigación de Operaciones) en 2017 por su investigación con el modelo de cálculo de pasajeros en las líneas ferroviarias.

(Artículo traducido al español del original en japonés. Publicado el 2 de mayo en FNN Prime Online. El artículo original se puede consultar aquí

https://www.fnn.jp/

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  • [31.07.2018]
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