Peregrinaje monocromático

Donde habitan los dioses: el punto de desembarco de la diosa creadora de Ryūkyū

Naturaleza Arte Cultura

Ōsaka Hiroshi capta con cámara monocromática elementos de la naturaleza a los que se rinde culto por ser el hogar de divinidades. En la decimotercera entrega de esta serie visitamos Yaharazukasa y Hamagawa Utaki, los lugares sacros más antiguos de la isla de Okinawa según cuenta la tradición.

La playa de arena blanca que acogió a la diosa

Tras descender desde los cielos a la isla de Kudaka, Amamikiyo, la diosa creadora de Ryūkyū, llegó a una playa en la isla principal de Okinawa. El nombre de esta cala es Yaharazukasa. Venerada como uno de los lugares más sagrados del país durante la época del Reino de Ryūkyū (1429-1879), incluso el rey la visitaba para rezar por un año de cosechas abundantes. Visitamos este rincón cuyo nombre, según cuentan, significa “sereno recinto sacro”.

Yaharazukasa se encuentra en el extremo norte de la playa de Hyakuna, en la ciudad de Nanjō. Avanzando hacia el norte por un camino rural que bordea el litoral, conocido como la Vía de Amamikiyo, se llega a la entrada de un exuberante bosque en el que termina el pavimento. A la derecha hay un estrecho sendero arenoso que desemboca, tras caminar un poco, en una hermosa playa de arena blanca.

Entre las aguas poco profundas se alza una estela de piedra caliza de Ryūkyū, con la palabra “Yaharazukasa” inscrita en caracteres desgastados. En pleamar el monumento queda sumergido, pero con la marea baja resurge hasta mostrar un incensario de piedra colocado en la base: según dicen, es posible acercarse por el sendero marino para ofrecer plegarias desde allí mismo. Observando desde la costa se ve, más allá de la estela, la isla divina de Kudaka.

Un bosque junto al mar convertido en morada divina

Regresamos al camino rural y nos adentramos en la penumbra del bosque. En lo alto de una pequeña cuesta hay una explanada con un lugar de rezo protegido por un muro de piedra. Esto es Hamagawa Utaki, lugar donde se cuenta que Amamikiyo tomó cobijo temporalmente tras su desembarco. El nombre, Hamagawa, se refiere a un manantial que borbotea incesante al costado del santuario; la diosa, dice la leyenda, alivió su fatiga bebiendo esta agua.

En el escarpado barranco frente al lugar de rezo, incontables raíces de gajumaru (ficus microcarpa) constriñen una enorme roca, aferrándose a ella. Su imponente presencia parece proclamar al visitante que se trata de un lugar sagrado. Por un resquicio del acantilado llegan destellos del mar azul y esa hermosa playa que acogió a Amamikiyo.

En el bosque donde reposa Hamagawa Utaki, los árboles extienden sus raíces sobre los peñascos. Fotografía: Ōsaka Hiroshi.

En el bosque donde reposa Hamagawa Utaki, los árboles extienden sus raíces sobre los peñascos. Fotografía: Ōsaka Hiroshi.

Yaharazukasa y Hamagawa Utaki

  • Hyakuna, Tamagusuku (ciudad de Nanjō). Prefectura de Okinawa. Extremo norte de la playa de Hyakuna.

Yaharazukasa es una playa de arena blanca frente a un arrecife de coral, ubicada en el sureste de la isla principal de Okinawa. En el Ryūkyūkoku Yuraiki, compilación de 1713 de la historia del Reino de Ryūkyū, se menciona este sitio como el punto donde la diosa Amamikiyo desembarcó al llegar a la isla principal. El nombre también se refiere a la estela de piedra erigida en su zona intermareal.

En el bosque junto a la playa se encuentra Hamagawa Utaki, que se dice que sirvió de morada temporal para Amamikiyo. Ambos son lugares sagrados de larga tradición a los que el rey de Ryūkū acudía durante el peregrinaje conocido como agariumaai. La ciudad de Nanjō alberga varios puntos de este recorrido; entre ellos, Sefa Utaki, construida por la mismísima Amamikiyo. Así, la zona sigue a día de hoy atrayendo a peregrinos.

Hamagawa Utaki: restos de lo que según la leyenda fue una residencia temporal de Amamikiyo. Fotografía: Ōsaka Hiroshi.
Hamagawa Utaki: restos de lo que según la leyenda fue una residencia temporal de Amamikiyo. Fotografía: Ōsaka Hiroshi.

Extremo norte de la playa de Hyakuna, donde se cuenta que desembarcó Amamikiyo. Fotografía: Kitazaki Jirō.
Extremo norte de la playa de Hyakuna, donde se cuenta que desembarcó Amamikiyo. Fotografía: Kitazaki Jirō.

Descendiendo desde Hamagawa Utaki por los escalones de piedra construidos en el acantilado se llega a la playa de Yaharazukasa. Fotografía: Kitazaki Jirō.
Descendiendo desde Hamagawa Utaki por los escalones de piedra construidos en el acantilado se llega a la playa de Yaharazukasa. Fotografía: Kitazaki Jirō.

Reportaje, texto y edición: Kitazaki Jirō.

Imagen del encabezado: La estela de Yaharazukasa con la isla de Kudaka al fondo. Fotografía de Ōsaka Hiroshi.

(Traducido al español del original en japonés.)

Fotografía Espiritualidad Naturaleza Okinawa Ryūkyū