Días festivos nacionales en Japón: el Día de la Constitución

Sociedad Historia

El Día de la Constitución, que se celebra cada año el 3 de mayo en Japón, conmemora la promulgación de la carta magna de posguerra del país en 1947.

El Día de la Constitución conmemora la promulgación de la Constitución japonesa de la posguerra el 3 de mayo de 1947. Fue designado oficialmente como fiesta nacional en 1948.

Manifestaciones y simposios en todo el país

Cada año, en el Día de la Constitución, tanto los que apoyan el texto vigente como los que abogan por su revisión celebran concentraciones y simposios en todo el país, participando en un debate continuo sobre la Constitución y el rumbo futuro de Japón. Los partidarios de la Constitución actual destacan su carácter de “constitución pacifista”, en particular el Artículo 9, que renuncia a la guerra y al mantenimiento de fuerzas con potencial bélico. En cambio, quienes defienden su reforma reclaman la elaboración de una “constitución independiente”, basándose en que la actual fue promulgada bajo la ocupación estadounidense, e incluyen propuestas como el reconocimiento explícito del derecho de autodefensa y la modificación del propio Artículo 9. Asimismo, los periódicos de todo el país publican tradicionalmente reportajes especiales en esta fecha en los que abordan temas como la revisión constitucional y el significado de la carta magna vigente.

Durante el proceso de redacción en la posguerra, el Gobierno japonés consideró inicialmente designar el 3 de noviembre, cumpleaños del emperador Meiji, como Día de la Constitución. Sin embargo, el Cuartel General de la Comandancia Suprema de las Fuerzas Aliadas se opuso a vincular al emperador Meiji con la nueva Constitución. Como resultado, se eligió el 3 de mayo, fecha en que la Constitución entró en vigor, con el propósito de conmemorar su promulgación y expresar la esperanza de desarrollo para la nación.

Material de referencia

(Imagen del encabezado: el edificio de la Dieta Nacional en Tokio. © Pixta.)

Constitución de Japón Festividad nacional