La Collina Ōmi Hachiman: dulces deliciosos y magníficos paisajes en Shiga
Guíade Japón
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Un paisaje salido de las películas de Ghibli
En 2015, en las faldas del monte Hachiman, al sureste del lago Biwa, se inauguró La Collina Ōmi Hachiman, un complejo comercial que lleva nueve años consecutivos siendo el paraje turístico más visitado de la prefectura de Shiga. Su popularidad no ha pasado desapercibida entre los turistas extranjeros, y en 2025, el décimo año desde su apertura, ganó el premio Cool Japan Award 2025.
Se trata de la sucursal insignia del grupo Taneya, una dulcería cuya historia data de 1872. Sus instalaciones tienen una extensión de 115.000 metros cuadrados y sus paisajes se asemejan a los de un parque natural. El grupo tiene origen en Taneya, una tienda de dulces japoneses tradicionales, famosa por sus pastelillos kurimanjū y dorayaki, así como por sus obleas rellenas, las monaka. Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial comenzó a fabricar dulces de estilo occidental y, en la década de 1980, llegó a los grandes almacenes de Tokio y otras partes de Japón. También es la firma gestora de la marca Club Harie, especializada en dulces de estilo occidental, particularmente baumkuchen, además de panaderías. En La Collina, que significa “la colina” en italiano, se puede disfrutar de todos estos productos, visitar la fábrica y deleitarse con los atractivos de este “pueblo de los dulces”.

La tienda principal que sirve como entrada a las instalaciones. La antorcha, a la izquierda, se usa durante el festival Hachiman en el santuario local Himure Hachimangū.

En la tienda de dulces occidentales el visitante puede ver los productos que se sirven en las cafeterías del recinto.
Otro de los atractivos de La Collina es su arquitectura única y sus objetos artísticos. El complejo fue diseñado por Fujimori Terunobu, arquitecto y especialista en historia de la arquitectura, con la intención de que los edificios no desentonaran con el paisaje de montaña. Es por esto por lo que el techo de la tienda principal y entrada a las instalaciones está cubierto de hierba. En su interior se hallan los dulces típicos de Taneya y Club Harie, y en la cafetería del primer piso se puede disfrutar de pastelillos dorayaki recién hechos y de bebidas. Es conveniente que el visitante elija con cuidado, antes de marcharse, los productos que se va a llevar como recuerdo.

Es recomendable llevarse dulces tradicionales japoneses como recuerdo.

Una pared decorada con moldes de madera para dulces frescos namagashi y panecillos manjū.
Después de atravesar la tienda principal se encuentra una zona de arrozales, campos en terrazas y edificios cubiertos de vegetación. Las construcciones más llamativas son la fábrica de forma cilíndrica, semejante a un pastel baumkuchen, el edificio de la sede central, de techo curvado de cobre, y unas torres pequeñas de arcilla con puerta y ventanas diminutas. En redes sociales algunas personas describen este lugar como un paisaje salido del mundo de Ghibli.

En el recinto hay senderos similares a los que rodean los campos sembrados.

Los edificios, cubiertos de vegetación, se funden con la naturaleza.

Pequeñas puertas, colocadas por doquier, se convierten en el lugar perfecto para hacerse fotos.
Sabores únicos directos de fábrica
El dulce más popular de La Collina es su mini baumkuchen recién horneado. Este pastel se ganó el corazón de los visitantes desde la inauguración del complejo y, cuando se abrió la fábrica Baum Factory en 2023, llamó todavía más la atención porque en ella se puede disfrutar recién horneado.
El baumkuchen es un bizcocho de origen alemán y tal como indica su nombre, que se podría traducir como “pastel de árbol”, se asemeja a los anillos de crecimiento de un árbol. La masa se prepara con harina de trigo, mantequilla, huevos y azúcar, y se unta finamente sobre un eje. Se hornea formando capas delgadas en un horno giratorio. Conforme se va cocinando cada capa se pone una nueva para formar esa especie de anillos de crecimiento de los árboles.

En la fábrica especializada se producen cerca de mil unidades de mini baumkuchen al día; allí se puede observar el proceso, desde la preparación de la masa hasta el horneado y el empaquetamiento, a través de los cristales.
El baumkuchen de Club Harie se caracteriza por su humedad, que se obtiene al dejarlo una noche reposando; pero uno recién horneado posee una textura especialmente esponjosa, la cual solo se disfruta si se consume ese mismo día. De modo que se trata de un dulce único que solo se puede comer aquí. Además, después de observar de primera mano el laborioso proceso, no cabe duda de que este dulce se hace aún más delicioso.

En la visita a la fábrica se exponen los envases de este bizcocho a lo largo de la historia (arriba a la izquierda). La cafetería del primer piso, donde el visitante podrá deleitarse con un pastel recién horneado, cuenta con un espacio cilíndrico similar a un baumkuchen, a juego con su aspecto exterior.

En la tienda de la planta baja se pueden encontrar productos poco comunes, tales como un tronco entero de baumkuchen o un panecillo relleno de pasta de judías blancas endulzadas llamado baum man, para el que se usa la misma masa que para el baumkuchen.
En la tienda de regalos, con un diseño similar al de un garaje, se halla una sucursal de la panadería J’oublie le Temps, que Club Harie gestiona en la ciudad de Hikone. A un lado hay una zona de restaurantes y camiones de comida en los que se venden helados, pastelillos de arroz (dango), arroz glutinoso con carne de Ōmi o sopa de konjac, un plato famoso de la zona, además de croquetas italianas de arroz. Después de esas comidas ligeras el visitante podrá deleitarse con una infinidad de dulces lo que resta del día.

En la tienda de recuerdos hay un autobús londinense decorado. En ella hay pan, galletas y productos originales.

Kuri Hyappon es una tienda especializada en el bizcocho kasutera. La cafetería está abundantemente decorada con madera de castaños.
Las mesas de la terraza se disponen alrededor del bucólico paisaje. El visitante puede relajarse y deleitarse con riquísimos dulces. Uehara Yūka, del departamento de publicidad, nos cuenta que en primavera se puede disfrutar de las flores, en verano del verdor de los arrozales, en otoño de las hojas rojas, y en invierno, por supuesto, de los paisajes nevados. Esta característica hace de La Collina un lugar diferente a otros parques temáticos gastronómicos y es la razón por la que muchos visitantes vuelven en repetidas ocasiones, a fin de disfrutar paisajes variados en cada estación.

La vista desde el comedor del primer piso. La naturaleza se extiende hasta las montañas.
Su éxito reside en los beneficios para todos
Hasta 2009, los terrenos repletos de naturaleza de La Collina eran un hotel con piscina y pista de práctica de golf que formaban parte de las instalaciones del sistema de pensión nacional. Fueron remodeladas por el grupo con la idea de que era necesario aprender de la naturaleza para producir alimentos seguros. Así fue como se decidió hacer renacer los paisajes de aldeas con montañas de Ōmi Hachiman. Los terrenos se limpiaron repetidamente y se labró la tierra para plantar árboles.
En la actualidad, los empleados se encargan de cultivar más de 450 tipos de hierbas de montaña y arroz sin fertilizantes. Además, como parte de los esfuerzos para mejorar el futuro de la alimentación y la agricultura, en sus instalaciones se realizan visitas guiadas por el lugar y talleres para sembrar árboles y cultivar arroz en los campos en terrazas. La Collina se ha convertido en un pueblo de dulces en el que se puede disfrutar con los cinco sentidos de la naturaleza, y es una de las principales atracciones de la prefectura que mayor popularidad ha logrado, gracias al impulso de la sostenibilidad que ha crecido en años recientes.

Los empleados mismos cultivan productos agrícolas.
Uehara dice que los comerciantes de Ōmi Hachiman han sabido conservar el espíritu del beneficio para tres grupos: los vendedores, los compradores y la sociedad. Este espíritu se ha mantenido desde la fundación de la empresa y señala, orgullosa, que han podido construir instalaciones que hacen felices a las personas.
Cerca de La Collina se encuentran el canal Hachiman, que en el pasado sostuvo la prosperidad del comercio de la zona con su transporte fluvial, y el santuario Himure Hachiman, que dio nombre a la zona. En el sendero hacia el pabellón principal se pueden encontrar tiendas tanto de Taneya como de Club Harie, con un toque clásico. Además de saborear de los dulces famosos de Ōmi, también recomendamos disfrutar del paisaje histórico.

El canal Hachiman en el sendero hacia el santuario Himure Hachiman, y Taneya Himure no Ya.
La Collina Ōmi Hachiman
- Dirección: Kitano shō-chō 615-1, ciudad de Ōmi Hachiman, prefectura de Shiga.
- Horario: de 9 a. m. a 6 p. m. (el comedor abre de 10 a. m. a 5 p. m.).
- Cerrado el 1 de enero.
- Acceso: 10 minutos en el autobús de Ōmi Tetsudō desde la estación de JR Ōmi Hachiman hasta la parada Kitanoshō La Collina Mae.
- Página web oficial: https://taneya.jp/la_collina/
Reportaje, texto y fotografías: redacción de nippon.com.
(Artículo traducido al español del original en japonés.)