[Diapositivas] Las cuatro estaciones en el mar Interior de Seto

Kuroiwa Masakazu [Perfil]

[13.08.2018] Leer en otro idioma : ENGLISH | 日本語 |
El mar Interior de Seto está repleto de islas que conforman paisajes de belleza cautivadora. La zona goza de un clima templado que podría explicar el carácter tranquilo de sus gentes. En esta ocasión, reunimos algunas imágenes de las cuatro estaciones en este lugar, gracias a un fotógrafo experto en islas que ha visitado más de 350 de estos enclaves.

La belleza isleña que cautivó a Philipp Franz von Siebold

El mar Interior de Seto, que separa las islas japonesas de Honshū, Shikoku y Kyūshū, alberga una gran cantidad de islas de belleza singular; en concreto, 727, entre habitadas y desiertas. Desde tiempos antiguos se considera un enclave importante para el transporte marítimo.

El alemán Philipp Franz von Siebold, que llegó a Japón en el período Edo, dedicó unas palabras a estos paisajes:

“Cada vez que el barco cambiaba de rumbo, aparecían ante mí, como por arte de magia, varias islas de belleza. Me fascinó el paisaje de las costas de Japón (Honshū) y Shikoku, que se atisbaba entre las islas y rocas”.

El paisaje que describe Siebold en este fragmento, extraído de Edosanpukikō, no ha cambiado con el paso de los siglos.

El azul del cielo despejado y el del agua caracterizan los paisajes del mar Interior de Seto. En este caso, se trata de una vista desde el mirador del monte Takami, en Mukaishima.

Los encantos de quienes conviven con el mar

Kuroiwa nació en una zona montañosa de Wakayama, prefectura que da al mar Interior de Seto, de ahí que siempre haya sentido fascinación por esas aguas tan cercanas. A los 18 años decidió viajar por el Sudeste Asiático, y fue durante ese viaje cuando pensó en conocer las distintas islas de Japón, empezando por las de su prefectura natal. Posteriormente, fue visitando y fotografiando las del mar Interior de Seto, ya que le resultaba fácil desplazarse hacia ellas desde Kioto, lugar en el que comenzó a vivir en su época de estudiante. Lo que más le fascinó durante esas visitas fue el estilo de vida de la zona, en consonancia con la naturaleza. Le cautivó el día a día de quienes conviven con el mar, de ahí que decidiera ir a esas islas de forma periódica.

El gozo de los isleños

Las repetidas visitas a estas islas le sirvieron al fotógrafo para darse cuenta de que las gentes que las habitan conceden importancia a las cuatro estaciones, las creencias religiosas y los vínculos con los antepasados. La vida diaria en el mar Interior de Seto se caracteriza por su tranquilidad. Para quienes están acostumbrados al caos de las grandes ciudades, este es un entorno ideal.

Una pareja de ancianos disfrutando de la tranquilidad bajo los cerezos en plena floración en Ibukijima.

Sin embargo, una vez al año, con motivo de los festivales, los isleños muestran un carácter diferente al del día a día; no necesitan de fiestas vistosas ni de espectáculos pirotécnicos para mostrar lo enérgicos que son. Se enorgullecen de las celebraciones locales, a cada cual más impresionante. Fascina la vida que llevan, agradecidos al mar por sus frutos.

Una multitud sostiene troncos de bambú y los hace chocar entre sí durante la primera noche del festival de otoño del santuario de Ebisu, en Bōsejima.

Kuroiwa ha visitado prácticamente todas las islas habitadas que cuentan con rutas de acceso frecuentes, de ahí que lo próximo que deseara hacer fuera ir a aquellas a las que resulta más difícil acceder debido a la falta de un transporte regular. Para ello, obtuvo una licencia de navegación. El fotógrafo está deseoso de conocer a más personas que vivan en el mar Interior de Seto y decidido a continuar captando imágenes de la zona en las que se pueda observar qué aspectos de la vida diaria de allí cambian y cuáles no.

Atardecer en el mar Interior de Seto. El final del día se tiñe de un bello color en Kakuijima.

Todas las fotografías son de Kuroiwa Masakazu.

Imagen de la cabecera: Varias barcas navegan por el mar Interior de Seto bajo el cielo azul, color que se asemeja al de las tranquilas aguas de este, en Ōsakikamijima.

(Traducción al español del original en japonés)

  • [13.08.2018]

Fotógrafo nacido en la prefectura de Wakayama en 1982 y especializado en paisajes de todo Japón, principalmente islas. Tras finalizar sus estudios universitarios y ejercer de asistente de Mizobuchi Hiroshi, comienza a trabajar por su cuenta. A los 18 años decide recorrer el Sudeste Asiático acampando. Posteriormente, fotografía por un período prolongado la vida de una tribu en las montañas de la provincia china de Yunnan. A los 21 años queda fascinado por un festival de la isla Kamijima, en la prefectura de Mie, del que se entera por casualidad. Es entonces cuando se inicia en la fotografía de islas. Hasta la fecha, ha estado en más de 350 islas, con un total de mil visitas.
Sitio web oficial: http://kuroiwamasakazu.com

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