Minamata: un homenaje a W. Eugene Smith

Sociedad

Hace ya 41 años desde la muerte del fotoperiodista W. Eugene Smith, el hombre que arrojó luz sobre la llamada enfermedad de Minamata. En 2020 se estrenará la película Minamata sobre su vida, protagonizada por Johnny Depp. Nos habla de él Ishikawa Takeshi, que trabajó como ayudante de Eugene en Minamata, Kumamoto.

1. W. Eugene Smith

Un periodista de talla mundial en un pueblo de pescadores de Japón

Aunque quizá ya no sea así, en otra época eran muchas las personas que al oír el nombre de Minamata pensaban de inmediato en W. Eugene Smith o en la enfermedad de Minamata. Han pasado ya 63 años desde que el 1 de mayo de 1956 dicha dolencia fuera categorizada como uno de los mayores desastres medioambientales simbólicos del siglo XX; sin embargo los juicios aún continúan.

Eugene nació en 1918, en Wichita, Kansas. Fue un fotoperiodista de talla internacional. Se acercó a las vidas de todo tipo de personas y las retrató en sus ensayos gráficos. Como corresponsal de guerra durante la Segunda Guerra Mundial escribió sobre Saipán, Guam e Iwojima, y en 1945 fue gravemente herido en Okinawa por un obús del ejército japonés. Sufrió 32 operaciones en el espacio de dos años, y a pesar de ello le quedaron cerca de las vértebras del cuello fragmentos del obús que no le pudieron extraer. Posteriormente trabajó en fotografías cuyo tema era el amor humano, como Country Doctor (“Médico de campo”, 1948) o Dr. Albert Schweitzer (1954). En 1971 oyó hablar de un serio problema de salud pública que estaba ocurriendo en un pequeño pueblo de pescadores de Japón llamado Minamata; tenía más de 50 años cuando comenzó a trabajar en ello.

Eugene Smith fotografiando la fábrica de Chisso en Minamata desde las montañas posteriores (imagen de 1971)
Eugene Smith fotografiando la fábrica de Chisso en Minamata desde las montañas posteriores (imagen de 1971)

En aquella época la revista semanal Life, con siete millones de ejemplares de tirada en su momento de mayor auge, una de las más importantes en el fotoperiodismo mundial, publicó Death-Flow From a Pipe (“La muerte que fluye de una tubería”, número del 2 de junio de 1972), sobre la enfermedad de Minamata. En 1975 se publicó el álbum de fotografías Minamata; Words and Photographs (“Minamata; palabras y fotografías”; W.E. Smith y A. M. Smith), que dio a conocer internacionalmente la enfermedad.

En 2020 se estrenará Minamata, película protagonizada por Johnny Depp, en la que el actor dará vida a Eugene en los días en que cubría la enfermedad en Japón.

A la izquierda: Death-Flow From a Pipe, publicada en la revista Life (2 de junio de 1972). A la derecha: MINAMATA: Words and Photographs, de W. Eugene Smith y Aileen Mioko Smith (1974).
A la izquierda: Death-Flow From a Pipe, publicada en la revista Life (2 de junio de 1972). A la derecha: MINAMATA: Words and Photographs, de W. Eugene Smith y Aileen Mioko Smith (1974).

2. La enfermedad de Minamata

La enfermedad causada por polución más simbólica del siglo XX

La enfermedad de Minamata es una dolencia que causa graves daños en los miembros del cuerpo y los cinco sentidos, pérdida de visión y parálisis de los nervios cerebrales, y se ve provocada por la ingestión de pescado y marisco contaminados por vertidos al mar, como los de metilo de mercurio que realizó en su día la empresa de productos químicos Chisso desde su fábrica de Minamata, en la prefectura de Kumamoto, al mar de Shiranui / Yatsushiro. Los casos más graves implican la muerte del paciente. En el caso de una madre embarazada que haya ingerido pescado contaminado con metilo de mercurio, dicho mercurio traspasa la placenta y daña al feto; en esos casos el enfermo padece lo que se denomina enfermedad congénita de Minamata. Los pacientes no solo sufren la enfermedad en sí, sino que han padecido todo tipo de resentimientos debido a las compensaciones que reciben, además del dolor que les causan los interminables juicios.

El 1 de mayo de 1956 la enfermedad de Minamata fue reconocida oficialmente, pero no fue hasta 1968 cuando el Gobierno llegó a una visión unificada sobre las causas de la dolencia, y los vertidos continuaron hasta ese momento, con lo que los daños también siguieron extendiéndose. Hasta la fecha han sido más de 17.000 las personas que han solicitado en Kumamoto y Kagoshima ser declaradas pacientes de dicha enfermedad, aunque apenas 2.000 lo han conseguido. Sin embargo no se han realizado investigaciones pertinentes como para saber a ciencia cierta si se trata de la enfermedad de Minamata o no, y algunas de ellas han fallecido antes de poder realizarse el reconocimiento oficial, o no han podido presentar su solicitud por algún motivo, por lo que se sigue sin tener una idea clara de cuántas personas se han visto afectadas. Hoy día se estima que son más de 1.700 los pacientes que solicitan dicha certificación en las prefecturas de Kumamoto y Kagoshima.

La enfermedad de Minamata es el legado negativo de la sociedad moderna, que ha progresado mediante el favorecimiento de la actividad económica y los beneficios por encima de cualquier otra consideración. El dolor de los afectados por este problema aún no ha terminado.

El desagüe de vertido Hachiman. Desde 1932 hasta 1968, la fábrica continuó realizando vertidos directos al mar, incluyendo metilo de mercurio, sin ningún tipo de control (imagen de 1972)
El desagüe de vertido Hachiman. Desde 1932 hasta 1968, la fábrica continuó realizando vertidos directos al mar, incluyendo metilo de mercurio, sin ningún tipo de control (imagen de 1972)

3. Cuaderno de Minamata (1971-2012), de Ishikawa Takeshi

Un encuentro trascendental

Existe una persona que compartió techo y comida con Eugene por motivo de la enfermedad de Minamata. Ishikawa Takeshi, el fotógrafo que por una extraña casualidad trabajó con él, nos cuenta la historia.

“En aquella época (1971) yo vivía en Harajuku. Acababa de graduarme de la escuela de fotografía”, cuenta Ishikawa. Había visto la exposición “Let Truth Be the Prejudice” (Que sea la verdad el prejuicio), y unos días después vio al propio Eugene en Harajuku, por casualidad. Reunió valor y fue a hablar con él. “¿Es usted Eugene Smith?” “Sí”, contestó él, sonriendo. “Me encantó la exposición”, dijo, a lo que Eugene respondió: “¿Tú también eres fotógrafo? ¿Te apetece venir a casa un rato?”. No tenía razón alguna para rechazar la invitación de aquel artista de renombre mundial. Y ni en sueños habría imaginado que aquel sería el detonante para que Eugene lo empleara como ayudante durante tres meses, que terminaron siendo tres años, para fotografiar la enfermedad de Minamata. Eugene alzaba la “pequeña voz” de la fotografía para hablar en lugar de aquellas personas arruinadas por la enfermedad.

Los Smith habían alquilado una vieja casa, propiedad de Mizoguchi, un enfermo de Minamata (imagen de 1972)
Los Smith habían alquilado una vieja casa, propiedad de Mizoguchi, un enfermo de Minamata (imagen de 1972)

Entre 1971 y 1974 Ishikawa trabajó con Eugene y su esposa Aileen Mioko Smith como ayudante. Tras el periodo de fotografía, en 1975 le pidieron que los ayudara con la publicación en inglés del libro de fotografía Minamata, así como con una exposición, de modo que Ishikawa viajó a Nueva York. No obstante, Ishikawa no llegó nunca a considerar la enfermedad de Minamata como un tema personal. Siempre pensó que la dolencia era un campo exclusivo de Eugene.

La mirada penetrante de Eugene, durante una reunión de afectados por la enfermedad de Minamata (fotografiado en 1972)
La mirada penetrante de Eugene, durante una reunión de afectados por la enfermedad de Minamata (fotografiado en 1972).

Minamata revisitada

En otoño de 2008 se realizó en Kioto una reunión para conmemorar los treinta años desde el fallecimiento de Eugene. Acudieron más de 150 personas, pero es curioso que solo dos o tres de ellas llegaran a conocerlo directamente. ¿Qué sería lo que vio el fotógrafo en Minamata? ¿Qué pensaba? Ishikawa sintió deseos de ver de nuevo el lugar. Durante esos cuarenta años se había mantenido en contacto de vez en cuando con los afectados, y quiso regresar al pueblo, considerando la enfermedad como un tema ya propio. “Aquel fue un viaje centrado en el legado de Eugene y en mi propia fotografía”.

En 2012 publicó Minamata Note (1971-2012) (Cuaderno de Minamata (1971-2012)), una recopilación de las imágenes que había sacado en la década de 1970 en Minamata, hasta ese momento mantenidas a buen recaudo, con nuevas fotografías de los pacientes sacadas, en lo posible, en los mismos lugares. Habían pasado más de cuarenta años, el mar contaminado había ido ganando terreno y algunas personas ya habían fallecido, pero todos recordaban. Deseaba dedicarme a la tarea de Eugene, quien se había encargado de presentar al mundo las pruebas de la dura vida de los enfermos de Minamata.

Minamata, hace cuarenta años y ahora

Los “pequeños tesoros”

“La primera vez que escuché la palabra takarago (“pequeños tesoros”) fue en 1971, cuando visité con Eugene la casa de los Kamimura”, cuenta Ishikawa. Quien se la enseñó fue Yoshiko, la madre de Tomoko que aparece en la fotografía Tomoko in Her Bath (Tomoko en su baño, o “Tomoko y su madre en el baño”, en su título en japonés), símbolo de la enfermedad de Minamata, que Eugene sacó en el cuarto de baño. Aunque Eugene visitara a enfermos, eran escasas las ocasiones en las que enseguida sacaba fotografías. Tras muchas visitas con Eugene y muchas charlas, Yoshiko les contó lo siguiente.

“Tomoko me sacó todo el mercurio que yo había ingerido. Nació con la carga de ese mercurio venenoso; por eso yo, y los otros seis hermanos que vinieron después de ella nacieron sin problema. Tomoko es el pequeño tesoro de la familia”. Tomoko fue, de entre todos los niños afectados por la enfermedad congénita, la que presentó síntomas más graves. Murió en 1977, a los 21 años de edad.

Tomoko: Nació el 13 de junio de 1956. Fue declarada paciente congénita de Minamata en noviembre de 1962 (imagen de 1972, cuando tenía 17 años).
Tomoko: Nació el 13 de junio de 1956. Fue declarada paciente congénita de Minamata en noviembre de 1962 (imagen de 1972, cuando tenía 17 años).

“No puedo retratar a Jitsuko”

Tanaka Jitsuko tenía 18 años. Padecía la enfermedad de Minamata desde que nació. De sus labios hinchados escapaba un hilillo de saliva. De vez en cuando contemplaba a los fotógrafos con una mirada vacía y sonreía. “Jitsuko está enferma. Es una chica en edad de casarse. Una chica incapaz de decirle ‘Me gustas’ al chico que le gusta”, decía Eugene, llorando. “Jitsuko, en mis fotografías no se ven las tinieblas de tu corazón voluble, ni su fondo”. Al final, de entre las mil fotografías que Eugene sacó de Jitsuko, solo una terminó en el libro. Eugene, el gran maestro, lloró como un niño delante de Ishikawa.

Tanaka Jitsuko: desde la casa que comparte con su madre se ve el mar (imagen de 1972, cuando tenía 18 años).
Tanaka Jitsuko: desde la casa que comparte con su madre se ve el mar (imagen de 1972, cuando tenía 18 años).

Tanaka Jitsuko: vive con su hermana mayor, y con asistencia médica las 24 horas. Sus frecuentes caídas la obligan a llevar protección en la cabeza incluso dentro de casa (imagen de 2018)
Tanaka Jitsuko: vive con su hermana mayor, y con asistencia médica las 24 horas. Sus frecuentes caídas la obligan a llevar protección en la cabeza incluso dentro de casa (imagen de 2018)

El Convenio de Minamata: “Aún no ha terminado”

En agosto de 2017 entró en vigor el Convenio de Minamata sobre el mercurio, que sienta las bases internacionales sobre el uso de ese metal, con la intención de que no se repitan casos como los más graves que se han dado en todo el mundo. Incluso hoy en día se siguen dando casos de daños a la salud pública, sobre todo en lugares para extraer oro en países en desarrollo. Sakamoto Shinobu, afectada por la enfermedad, habló en la Primera Reunión de la Conferencia de las Partes en el Convenio de Minamata sobre el mercurio (COP1), celebrada en Ginebra, Suiza. “Yo también he empeorado. La enfermedad de Minamata aún no ha terminado. ¡Terminemos entre todos con la polución de mercurio!”

Sakamoto Shinobu: diagnosticada con la enfermedad congénita de Minamata en 1962, a los seis años. En la imagen se apoya en un muro de contención frente a su casa (1972, a sus 16 años).
Sakamoto Shinobu: diagnosticada con la enfermedad congénita de Minamata en 1962, a los seis años. En la imagen se apoya en un muro de contención frente a su casa (1972, a sus 16 años).

Apoyada en el muro de contención frente a su casa (imagen de 2009)
Apoyada en el muro de contención frente a su casa (imagen de 2009)

Tres afectadas por la enfermedad de Minamata, de picnic en Yunoko; desde la izquierda: Kagata Kiyoko (19 años), Sakamoto Shinobu (16 años), Maeda Emiko (19 años). Amigas desde la infancia (imagen de 1972)
Tres afectadas por la enfermedad de Minamata, de picnic en Yunoko; desde la izquierda: Kagata Kiyoko (19 años), Sakamoto Shinobu (16 años), Maeda Emiko (19 años). Amigas desde la infancia (imagen de 1972)

Desde la izquierda, Sakamoto Shinobu, Maeda Emiko y Kagata Kiyoko, durante un paseo para ver las flores de Yunoko, Minamata. Emiko (en el centro) murió en 2018. Hoy día Kiyoko no puede moverse sin su silla de ruedas (imagen de 2012)
Desde la izquierda, Sakamoto Shinobu, Maeda Emiko y Kagata Kiyoko, durante un paseo para ver las flores de Yunoko, Minamata. Emiko (en el centro) murió en 2018. Hoy día Kiyoko no puede moverse sin su silla de ruedas (imagen de 2012)

Pacientes de la tercera edad

Nagai Isamu (a sus 14 años): Incapaz de caminar desde que era niño, su agenda diaria comprende una dura rehabilitación. No existen tratamientos efectivos. Desde muy joven es un enamorado de las cámaras; en la época de esta fotografía (1973) solía imprimir sus propias imágenes en el estudio de Eugene
Nagai Isamu (a sus 14 años): Incapaz de caminar desde que era niño, su agenda diaria comprende una dura rehabilitación. No existen tratamientos efectivos. Desde muy joven es un enamorado de las cámaras; en la época de esta fotografía (1973) solía imprimir sus propias imágenes en el estudio de Eugene.

Nagai Isamu: Desde diciembre de 2010 su cuerpo perdió toda la fuerza, lo cual le impide subir y bajar de la silla de ruedas por sí mismo (imagen de 2011)
Nagai Isamu: Desde diciembre de 2010 su cuerpo perdió toda la fuerza, lo cual le impide subir y bajar de la silla de ruedas por sí mismo (imagen de 2011)

Eugene sufrió graves heridas en Okinawa, cuando trabajaba como corresponsal de guerra durante la Segunda Guerra Mundial, y como resultado apenas comía alimentos sólidos. En Minamata no podían faltarle diariamente diez botes de leche y una botella de whisky Suntory Red (de 640 mililitros). En retrospectiva, quizá fuera un sustituto de los analgésicos. En 1972 participó con los afectados por la enfermedad de Minamata en una protesta contra la empresa Chisso, ante su fábrica de Goi, en la ciudad de Ichihara (prefectura de Chiba), donde el grupo fue atacado por varios empleados que le infligieron heridas casi mortales y lo persiguieron hasta perderlo de vista. Sus nervios quedaron destrozados y en lo sucesivo le costaba pulsar el obturador de la cámara, pero a pesar de ello jamás pronunció una palabra de odio contra Japón.

Eugene con su esposa Aileen en Kumamoto, Minamata. Cenando en el salón, vestidos con dotera, una chaqueta de kimono acolchada (imagen de 1972).
Eugene con su esposa Aileen en Kumamoto, Minamata. Cenando en el salón, vestidos con dotera, una chaqueta de kimono acolchada (imagen de 1972).

Palabras de Eugene en la pared de su cuarto oscuro en Minamata (imagen de 1974)
Palabras de Eugene en la pared de su cuarto oscuro en Minamata (imagen de 1974).

(Palabras en la pared)
Mis fotografías
dicen muy suavemente…

Mira, tú; mira
esto y escucha…
Mira, tú; mira
esto y piensa…
Mira, tú; mira
esto y reacciona…
Y lo haces.
No porque te haya compelido a ello,
sino porque has reaccionado.
Mis fotografías, con urgencia,
pero suavemente, te mueven a
pensar y sentir.
Eso es lo que espero de ellas.
(Traducción: nippon.com)

En noviembre de 1974 Eugene dijo que volvería temporalmente a Estados Unidos. Tras aceptar un trabajo como profesor en la Universidad de Arizona, el 15 de octubre de 1978 murió por una hemorragia cerebral cerca de su casa de Tucson (Arizona), sin poder regresar a Japón. Tenía 59 años.

Hoy día Ishikawa todavía revela negativos en su cuarto oscuro de Tokio. Le preguntamos hasta qué punto influyó Eugene en él. “Un cien por cien. Me enseñó todo lo necesario de la vida, desde la fotografía hasta el jazz. Y la idea de que ‘la fotografía es una pequeña voz’, también”.

“Cuando vi a Eugene en un libro de texto por primera vez, pensaba que quería ganarme la vida con la fotografía. Pero ahora pienso únicamente en qué puedo hacer con ella”.

Eugene Smith, tomando whisky en una taza de té que le regalaron en un restaurante de sushi (imagen de 1974).
Eugene Smith, tomando whisky en una taza de té que le regalaron en un restaurante de sushi (imagen de 1974).

Imágenes cortesía de Ishikawa Takeshi, del libro Minamata Note (1971-2012) y otras fotografías adicionales

(Artículo traducido al español del original en japonés. Imagen del encabezado: Eugene Smith fotografiando a Tanaka Jitsuko en 1971. Fotografía de Ishikawa Takeshi.)

Ishikawa Takeshi nació en 1950. Se graduó en la escuela Tokyo Visual Arts. Mientras trabajaba como ayudante para el difunto Eugene Smith sacó sus propias fotografías de los afectados por la enfermedad de Minamata. Ha fotografiado a los peregrinos del río Ganges, en la India, y la sociedad de los hijira, el tercer género del subcontinente indio. Ha publicado Minamata Note (1971-2012) (Cuaderno de Minamata (1971-2012)) e Indo daisan no sei - hijira (Hijira: el tercer sexo de la India).

contaminacion medioambiente Minamata