Las mujeres en la política: ¿qué cambiará con la Ley de Paridad japonesa?

Política

En mayo de 2018 entró en vigor la Ley para la Promoción de la Igualdad de Género en Política. La profesora de la Universidad de Sophia Miura Mari, que participó en la elaboración de la ley, nos habla de ello en la siguiente entrevista.

Miura Mari MIURA Mari

Profesora de la Facultad de Derecho de la Universidad de Sophia. Nacida en 1967. Especialista en política contemporánea de Japón, política social internacional y estudios de género. Doctorada en ciencias políticas por la Universidad de California en Berkeley. Antes de ocupar su puesto actual fue investigadora en el Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad de Tokio. Entre sus publicaciones se incluyen Nihon no josei giin: dō sureba fueru no ka (Cómo aumentar el número de diputadas en Japón) (Editora. Asahi Shinbun Shuppan, 2016) y Watashitachi no koe wo gikai e: daihyō minshushugi no saisei (Nuestras voces en la Dieta: la renovación de la democracia representativa; Iwanami Shoten, 2015).

Japón, que ocupa el puesto 165 en la clasificación de 193 países del mundo según el número de mujeres diputadas en la Dieta, ha puesto en vigor la Ley para la Promoción de la Igualdad de Género en Política (Ley de Igualdad de Género en Candidaturas Políticas). Impulsada y desarrollada por un grupo femenino civil, se la conoce también con el nombre de Ley de Paridad Japonesa porque incorpora el concepto de la paridad de género en la política. La profesora Miura Mari asegura que su aprobación es muy significativa, a pesar de que se trata de una ley no coercitiva.

Un grupo de mujeres asisten a la aprobación de la Ley para la Promoción de la Igualdad de Género en Política desde la galería en la sesión de la Cámara Alta, el 16 de mayo de 2018, en la Dieta Nacional de Japón. (Jiji Press)
Un grupo de mujeres asisten a la aprobación de la Ley para la Promoción de la Igualdad de Género en Política desde la galería en la sesión de la Cámara Alta, el 16 de mayo de 2018, en la Dieta Nacional de Japón. (Jiji Press)

ENTREVISTADORA  Este año se celebran las primeras grandes elecciones tras la aprobación de la Ley de Igualdad. ¿Qué efecto cree que puede ejercer la ley sobre estos comicios?

MIURA MARI  Los medios de comunicación están impulsando el apoyo a las candidatas. Existe una gran expectativa por comprobar en qué medida influirá la ley en las elecciones regionales y se habla mucho de las mujeres, incluidas las que se presentan por primera vez. Pienso que este tipo de cobertura mediática alienta a las candidatas que albergan dudas.

Como la ley exige a los partidos que logren la máxima igualdad de género posible entre los candidatos, los medios comparan las distintas medidas que toman para respaldar las candidaturas femeninas y ejercen una presión importante sobre ellos. Los partidos que se muestran más proactivos al respecto, de cara a las elecciones a la Cámara Alta, son el Partido Democrático Constitucional de Japón (objetivo del 40 % de mujeres), el Partido Comunista (objetivo del 50 % de mujeres) y el Partido Democrático del Pueblo (objetivo del 30 % de mujeres). Ante las acciones de la oposición, el Partido Liberal Democrático también ha empezado a enfocar seriamente el apoyo a las candidaturas femeninas.

Las elecciones a la Cámara Alta rebelarán si la oposición, entregada a la promoción de sus candidatas, logrará ampliar sus escaños y si aumentará el número de diputadas entre sus filas. La Cámara Alta, que sustituye a la mitad de sus miembros con elecciones cada tres años, presenta actualmente un 20,7 % de mujeres; más que la Cámara Baja, con solo un 10,1 %. La opinión pública está pendiente de si en estas elecciones se logrará superar el porcentaje de hace seis años.

ENTREVISTADORA  Las noticias dicen que algunos partidos tienen dificultades para hallar candidatas.

MIURA  El problema es que la poca transparencia organizativa de los partidos hace que las mujeres no sepan cómo presentar su candidatura. En las asambleas municipales muchas mujeres se presentan como candidatas independientes, pero en las elecciones nacionales no se puede ganar si no es con el aval oficial de un partido. Como el proceso interno de elección de candidatos de los partidos no es transparente, las mujeres no encuentran la vía para entrar si no es mediante influencias personales.

Por su parte los partidos, formados principalmente por hombres, no tienen oportunidad de relacionarse con personas ajenas a su red interna, por lo que tampoco logran expandir sus horizontes. Si se abriesen más, lograrían captar a una mayor diversidad de candidatos. Se impone una reforma por parte de los propios partidos.

El problema del acoso sexual obstaculiza la participación de las mujeres en la política

ENTREVISTADORA  La Ley de Igualdad busca crear un entorno que facilite la participación de las mujeres en la política, pero al parecer el acoso sexual que sufren obstaculiza dicha participación.

MIURA  La mayoría de los hombres creen que la política es un campo masculino, y los hay que están dispuestos a recurrir a métodos viles para excluir a las mujeres de él. A pesar de que Japón está en el puesto 165 de la clasificación de 193 países según la proporción de mujeres en la Dieta, temo que el aumento de su presencia mediática conlleve una reacción de parte del sector masculino para evitar que la participación femenina siga creciendo. Es el momento de plantearse cómo evitar el acoso y los ataques a las candidatas y diputadas estudiando la situación actual para tomar medidas.

Para terminar con el acoso y la discriminación sexuales en la política, es necesaria la colaboración tanto de los partidos como de la Dieta. Los partidos tienen la responsabilidad de evitar el acoso por parte de sus miembros y simpatizantes. A las mujeres les resulta difícil introducirse en partidos que no son capaces de aplicar sanciones y medidas estrictas. Para captar candidatas, es imprescindible tomar medidas contra el acoso.

En 2014, cuando la diputada Shiomura Ayaka formulaba una pregunta sobre el sistema de apoyo a la fertilidad femenina en la Asamblea del Gobierno Metropolitano de Tokio, unos cuantos diputados saltaron con comentarios burlones y sexualmente discriminatorios del estilo de “Mejor que te cases rápido”. La sanción de las burlas por parte de la asamblea terminó en agua de borrajas. Se impone que la Dieta o asamblea local establezca un código de conducta y cree un organismo que atienda las reclamaciones.

Por otro lado, para evitar el acoso por internet mediante las redes sociales en el futuro, será necesario implicar a sus responsables para imponer medidas contra la incitación al odio y otros ataques contra las mujeres.

ENTREVISTADORA  Parece que los medios de comunicación muestran una actitud sesgada a la hora de tratar sobre las mujeres políticas.

MIURA  Cuando hablan de mujeres, los medios no se centran en su trabajo, sino en su aspecto o su vestimenta, y en cotillear sobre su vida privada. El hecho de ser minoría ofrece a las mujeres, como políticas, la ventaja de estar en el punto de mira incluso si tienen poca experiencia, pero implica también una enorme desventaja si cometen algún error. Cuando se trata de un error de juicio político, la desventaja no es tanta, pero si estalla un escándalo sexual, entran en escena los dobles estándares y las mujeres salen mucho peor paradas que los hombres. Mostrar diversidad de mujeres líderes nuevas constituiría un paso importante de cara a eliminar los estereotipos en los medios de comunicación.

La poca competitividad entre partidos también juega en contra

ENTREVISTADORA  ¿Cómo resumiría la situación de las mujeres políticas en la era Heisei?

MIURA  Las elecciones a la Cámara Alta de 1989 fueron un gran hito, con el Madonna boom que elevó repentinamente la proporción de diputadas al 18 %. Los años noventa vieron el derrumbe del unipartidismo del Partido Liberal Democrático, llamado el sistema de 1955, y la reforma del sistema electoral de 1994 contribuyó a convertir la década en “la era del surgimiento femenino” en política.

Examinando la evolución de las medidas relacionadas con la mujer, observamos que una serie de leyes importantes se aprobó entre la segunda mitad de los noventa y principios de los dos mil. Fueron las mujeres políticas quienes tomaron la iniciativa para la aprobación de leyes como la Ley de los Trabajadores a Tiempo Parcial (1993), la Ley de Permiso por Cuidados Infantiles y Familiares (1995), la Ley Básica para la Igualdad de Género (1999) o la Ley para la Prevención de la Violencia Doméstica (2001).

Sin embargo, el avance de las mujeres en política no tuvo continuidad. Después de que el primer ministro Koizumi Jun’ichirō adoptase su estrategia para aumentar el número de mujeres en política en 2005, el Partido Liberal Democrático mantuvo la misma proporción de candidatas. En 2009, el ascenso al Gobierno del Partido Democrático, con una proporción relativamente elevada de mujeres, conllevó la ampliación de la presencia femenina en la Dieta. Se trataba, no obstante, de una mejora incipiente; en un sistema en que los hombres al poder eran quienes elegían a las candidatas, las mujeres no podían adoptar un papel proactivo dentro ni fuera del partido, lo que limitaba su influencia. No se cristalizó ninguna medida destacable como las que había posibilitado la colaboración entre diputadas de distintos partidos en los años noventa.

ENTREVISTADORA  El concepto de la división del trabajo por sexos es uno de los factores que dificulta la participación de la mujer en política en cualquier país. ¿Japón presenta alguna particularidad al respecto?

MIURA  En otros países la competitividad entre partidos sirve de impulso para aumentar el número de mujeres, pero en Japón los cambios de partido gobernante son rarísimos. Como, además, la mayoría masculina suele quedarse en el cargo durante mucho tiempo, las nuevas candidatas no tienen la oportunidad de entrar en los partidos hasta que alguien se jubila o dimite.

La Ley de Igualdad no es más que un paso del proceso: en el futuro habrá que introducir un sistema de cuotas de género.

ENTREVISTADORA  Recuérdenos qué significado tiene aumentar el número de mujeres en la política.

MIURA  El hecho de que solo haya un 10 % de mujeres en política, cuando las mujeres representan la mitad del electorado, es un problema democrático. La calidad de la política es mayor cuanto mejor es la comunicación entre el electorado y los políticos. Para el electorado femenino, hay temas que resultan más fáciles de discutir con otras mujeres, como por ejemplo la violencia de género. En una sociedad regulada según un modelo masculino, los problemas de las mujeres tienden a tratarse como asuntos periféricos y particulares. Tenemos que convertir los problemas de las mujeres en problemas políticos para ir transformando esta sociedad en que la desigualdad de género está cronificada: ese es, precisamente, el papel que se espera que desempeñen las mujeres en la política.

Plantar las semillas para criar a las nuevas generaciones de políticas

ENTREVISTADORA  La Ley de Igualdad exhorta a los partidos políticos a adoptar medidas de formación de personal. ¿Cuál es el objetivo de las clases de formación de mujeres líderes que usted imparte?

MIURA  Nuestra actividad (el Curso para la Formación de Mujeres Líderes en Política, organizado por la Parity Academy, que vela por la igualdad de género) tiene como objetivo sembrar semillas a largo plazo para las jóvenes. Si las mujeres no se implican en la política, es porque su visión de esta es demasiado estrecha; no la relacionan con los asuntos que les interesan. Pero los problemas a los que se enfrentan en la vida cotidiana, como el acoso sexual, son también problemas políticos. Por eso hemos de ser conscientes de la necesidad de que las mujeres participen en la política.

En el curso del año pasado asistieron muchas estudiantes de bachillerato, cuyo tema de interés común eran los tocamientos indeseados por parte de hombres en el tren. Al comunicar estos incidentes a los profesores, estos se limitaban a decirles que cambiasen de tren. Las niñas sentían que no podían confiar en los adultos porque estos no se tomaban sus problemas en serio. Hubo quien asistió a mi curso porque no le pareció normal que, cuando intentó presentarse como candidata a presidenta del alumnado, un profesor le dijera que una chica no podía ocupar ese puesto.

Los intereses de las personas varían según la fase vital en que se hallan: el bachillerato, la universidad, la búsqueda de empleo, la vida laboral, el matrimonio, la crianza de los hijos, etc. En cada fase se experimentan dificultades vitales e injusticias. Quiero lograr que las nuevas generaciones se den cuenta de que esas cuestiones pueden atajarse desde la política. A menos que las mujeres sean conscientes de que los problemas personales forman un continuo con la política, no aumentará el número de mujeres que participan en ella.

ENTREVISTADORA  Creo que mucha gente no ve a los políticos como a personas cercanas.

MIURA  Para los jóvenes, los políticos son o bien esas personas que salen por la tele criticando unilateralmente a la Administración Abe y pontificando, o bien esas que durante la campaña electoral aparecen por las calles repitiendo su nombre; solo tienen esos dos conceptos, y ambos corresponden a personas a las que no desean acercarse. No hay políticos cuyas palabras les lleguen al corazón ni políticos que les escuchen. Mientras se mantenga esta imagen de la política, lo normal es que cada vez inspire más desconfianza y que falte quien quiera dedicarse a ella.

En mis cursos uso vídeos de entrevistas realizadas a doce mujeres diputadas para cambiar la imagen de la política que acabo de explicar. Todas las entrevistadas afirman que el trabajo de los políticos es “escuchar a las personas”. A partir de ahí, se trata de considerar qué leyes y presupuestos hay que modificar para solucionar los problemas de esas personas. Por último, comentan que la guinda de su trabajo es intercambiar opiniones y llegar a un consenso sobre cuál es la mejor dirección a seguir para cambiar el sistema. Muchas de las mujeres que asisten a mis cursos se sorprenden al ver el vídeo porque no sabían que el trabajo de los políticos consistía en eso. A algunas, a las que les gusta escuchar a los demás, les entran ganas de probar un trabajo tan importante.

ENTREVISTADORA  He oído que algunas las mujeres se deciden a emprender una carrera política tras asistir a su curso.

MIURA  De las sesenta mujeres que participaron en mis tres cursos anteriores, cinco se presentaron a las elecciones regionales y dos a las de la Cámara Alta.

En las elecciones regionales suelen faltar candidatos, no se necesitan muchos votos para salir elegido y no se requiere una inversión de capital desmesurada. Es posible presentar candidatura si se obtiene el apoyo de muchos compañeros. Hay muchas mujeres que desempeñan un papel activo en la comunidad y cuentan con una red muy extensa, pero ni se han planteado presentarse como candidatas; si se introducen en la política regional, renovarán el ambiente de las asambleas y sacarán a la luz problemas que permanecían enterrados.

Entrevista y redacción: Itakura Kimie (redacción de Nippon.com)

Fotografía del encabezado: Miura Mari, profesora de la Facultad de Derecho de la Universidad de Sophia. Parité significa ‘paridad’ en francés. En el año 2000 Francia aprobó la Ley de Paridad, lo que impulsó una mayor igualdad de género en la política.

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