La nueva amenaza del coronavirus, una lucha contra el tiempo para las pymes

Economía

A medida que se extiende la amenaza del nuevo coronavirus la economía se deteriora con rapidez. Las pequeñas y medianas empresas con escasos ahorros se preocupan por su financiación. Visitamos el distrito Ōta, en Tokio, donde se concentran muchas pymes.

“Me siento muy inseguro”

En marzo la propagación del coronavirus se extendió aún más, y las pymes japonesas, cuyas ventas han caído bruscamente, ven con preocupación la llegada de los costes de mano de obra y otros pagos diversos. Se dice que este tipo de negocios suelen contar con efectivo y depósitos por cantidades de “como mucho 1,5 veces sus ventas mensuales” (según Tōkyō Shōkō Research); los Gobiernos central y locales han comenzado a ofrecer ayudas para su financiación. Marzo suele ser el final del año fiscal para las empresas, y también un momento en que las demandas de financiación tienden a ser altas, por lo que puede dificultarse la consecución de fondos.

El distrito tokiota de Ōta, donde se considera “el apoyo a las pequeñas y medianas empresas como una prioridad”, comenzó una serie de préstamos especiales (hasta 5 millones de yenes) el 9 de marzo. La tasa de interés de estos préstamos es cero, porque el propio distrito suministra todos los intereses. El incentivo consiste en que el reembolso debe completarse en los tres años siguientes, con un período de gracia de hasta seis meses.

Asesoría para préstamos especiales en Kamata, Ōta.
Asesoría para préstamos especiales en Kamata, Ōta.

Tanaka Yūji (seudónimo), gerente de una lavandería, visitó a finales de marzo, con su esposa, la asesoría de préstamos especiales de Kamata, en el complejo industrial de Kamata del distrito de Ōta. Las ventas ese mes habían disminuido entre un 30 % y un 40 %, en comparación con el año anterior. La esposa solicitó un préstamo al distrito para la futura financiación del negocio, y se lo concedieron en el acto.

Ese mismo mes la gente comenzó a dejar de salir; “Me sorprendió escuchar que la gente estaba dejando de usar ropa de calle. La cantidad de teletrabajo corporativo aumenta, así que casi no nos traen ningún traje. Los cerezos están floreciendo más rápido que el año pasado, por lo que deberíamos estar ocupados ya con la demanda generada por el cambio de ropa. Hasta ahora no podíamos ponernos al día a menos que trabajáramos horas extra, pero ahora el trabajo termina a las dos o tres de la tarde”, dice la esposa, exasperada.

Durante la temporada del cambio de ropa, desde principios de primavera hasta justo antes de la temporada de lluvias, es la época de hacer recuento. Es una situación desesperada, porque se acumula el déficit de las otras estaciones. Tanaka dice que, a pesar de haber podido asegurar de momento el capital para la operación del negocio gracias a ese financiamiento especial, se siente muy inseguro.

Turismo y manufactura

En el distrito de Ōta se encuentra el aeropuerto de Haneda, y por ello normalmente existe una gran demanda en los negocios por parte de turistas extranjeros que visitan Japón, pero esta demanda se ha visto fuertemente afectada por la presente situación. Yoshii Kōichi (seudónimo), un vendedor de antigüedades especializado en relojes de lujo, fue otra de las personas que visitaron la asesoría. “La falta de demanda por parte de visitantes chinos y otros extranjeros es devastadora”. El colapso del mercado ha hecho que los vendedores se retiraran, y Yoshii dejó de poder comprar; “Así no hay negocio”.

En el bar español que regenta Suzuki Taichi (seudónimo) cerca del aeropuerto se han producido también grandes cambios en febrero. Al parecer ya no acuden turistas de Europa y Estados Unidos, hasta ahora su grupo principal de clientes. Dejaron de venir cuando los medios, tanto en Japón como en el extranjero, empezaron a informar a diario y en profundidad sobre las infecciones en el crucero Diamond Princess. A pesar de que el bar ahora se mantiene gracias a clientes locales, sus ventas cayeron un 30 % en febrero en comparación con el año anterior.

Desde que abrió, la asesoría para préstamos especiales se ha visto inundada de consultas. Según la División de Promoción Industrial del distrito, se concedieron 102 préstamos en los primeros 10 días. Inicialmente había muchas solicitudes de empresas afectadas directamente por una disminución en el número de clientes, como los minoristas, la industria de la alimentación y los fabricantes de bebidas, pero recientemente las peticiones también provienen de la industria manufacturera, con casi el 30 % del total. Según Tōkyō Shōkō Research, las pymes manufactureras del país tienen dificultades para adquirir materias primas debido a los problemas existentes en los lugares de producción chinos, con lo cual se ven imposibilitadas para producir.

Una lucha contra el tiempo

La infección terminará gracias al sistema médico, eventualmente, y la actividad humana tendrá que regresar a la normalidad. Sin embargo aún resulta difícil estimar cuándo llegará ese momento. El Gobierno ha pedido cautela con respecto a la celebración de eventos a nivel nacional, dado que su comité de expertos sobre el nuevo coronavirus advierte de los peligros del llamado overshoot (una posible explosión de infecciones) en áreas urbanas; además pide que los ciudadanos de cinco prefecturas de la zona metropolitana moderen sus salidas a la calle en la medida de lo posible. ¿Pueden resistir las pymes esta situación? Los empresarios de estas empresas son pesimistas sobre este tema.

Según Tanaka, de la industria de la limpieza, “Si las cosas se calman en estos dos meses de abril y mayo nos salvaremos, pero es poco probable que la propagación de la infección termine tan rápido”. Si las personas continúan restringiendo sus movimientos, se perderá por completo la temporada alta del cambio de ropa, antes de la temporada de lluvias; “Probablemente la industria se verá reducida a la mitad, de golpe”, dice Tanaka, compungido.

Yoshimoto Hiroshi (seudónimo), que dirige un bar cerca de la estación JR Kamata, donde el tráfico nocturno ha cesado por completo, vio sus ingresos reducidos a la mitad en marzo. Debido a su experiencia durante la crisis de Lehman Brothers en 2008 es muy consciente de que “El negocio de los restaurantes se desarrolla a largo plazo, hasta que el cliente regresa, a excepción de los clientes fijos”, y añade con pesadumbre que esta vez no cree que vuelvan en un año, aproximadamente.

El reembolso de los préstamos especiales del distrito de Ōta comenzará alrededor de septiembre, después de un período de gracia de seis meses. Los prestatarios se muestran preocupados ante la idea de hasta qué punto podrán recuperar su clientela.

Bancarrota y cierre de negocios

La difícil situación del distrito de Ōta es un microcosmos de Japón en su conjunto. Según una encuesta a nivel nacional realizada por Tōkyō Shōkō Research, empresa que cuenta con gran crédito, el 52,7 % de todas las pymes encuestadas declararon haberse visto afectadas desde febrero, cuando comenzaron los primeros casos graduales de la infección en Japón; de ese total, un 40 % declaró haber experimentado una reducción de más del 10 % con respecto a las ventas del año anterior. Era inevitable que las ventas cayeran aún más en marzo, cuando comenzaron a generalizarse la moderación de los ciudadanos con respecto a eventos y salidas, y el cierre de escuelas.

Para el 30 de marzo, 17 empresas se habían declarado en quiebra debido a la expansión del nuevo coronavirus. Esas empresas van desde hoteles tradicionales en la prefectura de Aichi, en los que la cantidad de turistas chinos se redujo drásticamente, hasta cruceros, agencias de viajes y restaurantes de sushi. “Es inevitable que el número de bancarrotas aumente en el futuro. Algunas pequeñas y medianas empresas con problemas de sucesión pueden aprovechar la oportunidad para cerrar”, comenta Tomoda Nobuo, director del departamento de información de Tōkyō Shōkō Research.

Kumano Hideo, economista en jefe del Instituto de Investigación de Economía de Vida Daiichi, valora el apoyo del Gobierno y los municipios para el financiamiento de pymes, pero señala que, como solución fundamental, se debe lograr frenar la infección cuanto antes, paliando la incertidumbre de los ciudadanos por medio de pruebas exhaustivas de PCR. “Si esta situación continúa se van a dar terribles dificultades de contratación, sea cual sea el tamaño de las empresas”.

El Gobierno, en la elaboración de su presupuesto suplementario, proyecta establecer medidas económicas de emergencia con un foco especial en 1) pagos en efectivo a individuos y empresas afectados por la recesión económica, y 2) fortalecimiento de los subsidios a las pequeñas y medianas empresas que han logrado mantener a sus empleados.

(Artículo traducido al español del original en japonés. Imagen del encabezado: intersección de Shibuya, Tokio, apenas cruzada por peatones debido a la petición del Gobierno de reducir las salidas innecesarias, tarde del 28 de marzo - Jiji Press)

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