El inesperado fin de un largo mandato: las incógnitas sobre la era post-Abe

Política

El Gobierno de Abe se dirige a un fin inesperado tras un largo mandato de siete años y ocho meses debido al deterioro de la salud del primer ministro. Estos fueron algunos de los hitos de esta longeva administración.

Un problema de salud precipita el fin

El primer ministro Abe Shinzō, cuyo índice de popularidad había caído en los últimos meses debido a su respuesta a la crisis sanitaria del nuevo coronavirus, entre otras cosas, anunció que abandonará el cargo debido al empeoramiento de la colitis ulcerosa crónica que sufre. Durante años se ha considerado al Gobierno de Abe como una administración fuerte. El primer ministro se ha mantenido en el cargo durante más de siete años, y en noviembre del 2019 superó la marca de Katsura Tarō como primer ministro que más tiempo ocupado el cargo, un récord al que sumó recientemente el de primer ministro que más tiempo ha ocupado el cargo de forma ininterrumpida en la historia tras superar la marca de Satō Eisuke.

Pero a pesar de haber construido la administración más longeva en la historia de la política constitucional desde que se promulgara la Constitución de Meiji, la impresión es que este final es algo decepcionante. En los primeros días de la propagación del nuevo coronavirus el caos reinó en parte de la administración Abe a la hora de plantear medidas contra la epidemia, y el Gobierno tuvo que hacer frente a las críticas de la población. No obstante, el sistema para prevenir que la epidemia se extienda ha mejorado hoy respecto a la primera tanda de medidas que se tomaron. Se esperaba que el índice de apoyo al Gobierno subiera de nuevo una vez la situación estuviese más controlada.

Sin embargo, el premier japonés se ha visto obligado a renunciar a su cargo a causa de sus problemas de salud. En su comparecencia ante los medios de comunicación el 28 de agosto, Abe explicó este era el mejor momento para retirarse si se tiene en cuenta que en septiembre se podrá elegir un nuevo líder para el partido y aún habría tiempo antes de celebrar una sesión extraordinaria de la Dieta sin causar demasiado revuelo en la política nacional.

La reforma del sistema político hizo posible una administración longeva

Abe Shinzō ha podido conservar el poder durante tanto tiempo gracias a una serie de reformas del sistema político que se desarrollaron a partir de la década de 1990 y que permitieron fortalecer los cimientos del poder del primer ministro. A la hora de analizar la Administración Abe no podemos obviar estas condiciones previas.

En primer lugar, en 1994 se llevó a cabo una reforma política que renovó el sistema electoral de la Cámara Baja (de representantes) e inauguró el sistema de circunscripción uninominal y de representación proporcional. Al mismo tiempo, se reforzó el reglamento sobre los fondos políticos y se introdujeron las subvenciones a los partidos. Bajo el nuevo sistema electoral, además, obtener el reconocimiento del partido se volvió una cuestión central para que los políticos pudieran ser elegidos en unos comicios, y el primer ministro, como líder de su formación política, pasó a gozar de una gran influencia a la hora de elegir qué candidatos reciben el visto bueno. Esto amplió el poder que el primer ministro tiene dentro de su propia formación política.

Por otra parte, en 2001 se llevó a cabo una reestructuración de los ministerios y agencias gubernamentales que reforzó la autoridad legal del primer ministro y le permitió plantear políticas directamente. Para servir de apoyo a este último fin también se ampliaron los poderes de la secretaría del Gabinete y se creó la Oficina del Gabinete. Igualmente, se amplió la autoridad del primer ministro para diseñar las políticas de su Gobierno. El éxito de las dos reformas expuestas arriba sirvió para fortalecer el mando del primer ministro tanto dentro de su partido como en el Gabinete.

En 2013 se estableció la reunión del Consejo de Seguridad Nacional, que amplió el poder del primer ministro en las cuestiones de seguridad y política exterior, y en 2014 se llevó a cabo la reforma del sistema de funcionarios públicos con la que se creó la Oficina de Personal del Gabinete. Como resultado, se ampliaron los derechos que tiene el primer ministro en cuestiones de personal en el aparato burocrático de los ministerios y sus departamentos.

La gestión de una política centrada en los resultados

Debemos tener en cuenta también la forma en la que el primer ministro Abe Shinzō ha gestionado su administración. Abe ha transmitido en una forma fácilmente comprensible para el pueblo las políticas más importantes que ha propuesto en cada período. Desde la puesta en marcha de su Gobierno hasta el otoño de 2015 el primer ministro insistió en el “Abenomics” y en las “Tres flechas”, dos conceptos bajo los que englobó sus políticas para el crecimiento económico. A partir del otoño de 2015 habló de la “Reforma del estilo de trabajo” y de la “Revolución de los recursos humanos”, dos expresiones que resumían sus políticas sociales.

Poco después de inaugurar su Gabinete, el primer ministro Abe no tembló a la hora de poner al frente del Banco de Japón a Kuroda Haruhiko para que se hiciese cargo de la política de flexibilización monetaria. Además, como estrategia para lograr el crecimiento económico, rebajó el impuesto sobre los beneficios de las empresas, llevó a cabo una reforma de la gobernanza corporativa y del sector agrícola, e impulsó otras medidas. Con su “Reforma del estilo de trabajo” impuso un límite sobre las horas extra, y logró aprobar la gratuidad de las guarderías para los niños de entre 3 y 5 años, así como del cuidado de los niños de entre 0 y 2 años y de la educación superior para las familias con bajos ingresos. Por otra parte, en abril de 2014 aumentó el impuesto sobre el consumo al 8 %, y realizó una nueva subida al 10 % en octubre de 2019.

Logros en el campo de la diplomacia y la seguridad nacional

Otro de los “legados” del primer ministro Abe que podemos destacar es el cambio en la interpretación del texto de la constitución referido al derecho a la autodefensa colectiva, que permitió el establecimiento de una legislación de seguridad bajo la que se permite ejercer la autodefensa colectiva en determinadas circunstancias. Los lazos con los Estados Unidos también se estrecharon durante su Gobierno. La administración Abe lideró la firma del TPP11 (Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica) tras la retirada de los Estados Unidos e hizo realidad el Acuerdo de Asociación Económica entre Japón y la Unión Europea.

En la región del Indo-Pacífico, Abe Shinzō reforzó asimismo las relaciones con la India y Australia. El líder japonés defendió la idea global de un “Indo-Pacífico abierto y libre” y la colaboración de los distintos países de la región y Japón en el mantenimiento de la seguridad y la cooperación económica. Si bien es cierto que hubo otros problemas que no pudo solucionar: las relaciones con Corea del Sur se deterioraron, las negociaciones con Rusia se estancaron y no pudo resolver la cuestión de los secuestros de japoneses por parte de Corea del Norte, entre otras cosas. Pero a pesar de ello, logró resultados en un buen número de frentes.

Recientemente, además, varias de sus decisiones políticas han levantado sospechas por su falta de transparencia, como por ejemplo la aprobación de un plan para la construcción de una facultad de veterinaria en la Universidad de Ciencias de Okayama bajo la dirección de Kake Gakuen, algo que ha atraído duras críticas contra su Gobierno. Además, la administración Abe se ha visto envuelta en otros escándalos como la venta de unos terrenos de propiedad estatal a la gestora educativa Moritomo Gakuen o la alteración de documentos oficiales.

¿Qué nos depara la era post-Abe?

La carrera por la sucesión de Abe está en marcha y plagada de incertidumbres en este punto. ¿Continuará este desbarajuste hasta el final?

Aún no se sabe si las elecciones a la presidencia del Partido Liberal Democrático se llevarán a cabo bajo el reglamento formal de las elecciones presidenciales o exclusivamente en la asamblea general de los diputados del PLD en ambas cámaras de la Dieta. Se comenta que el modo en el que se llevarán a cabo las elecciones será una decisión exclusiva del actual secretario general del PLD Nikai Toshihiro. Por otra parte, si se llevaran a cabo las elecciones en la asamblea general de los diputados del PLD en ambas cámaras, sin contar con el voto del resto de los militantes del partido, la decisión no reflejaría la opinión pública y cobrarían mayor importancia las ideas de los principales miembros de la formación.

Entre las principales figuras que se postulan para suceder a Abe están el secretario jefe del Gabinete Suga Yoshihide, el jefe del Comité de Estudios Políticos Kishida Fumio y el exsecretario general Ishiba Shigeru. Que Kishida tiene la intención de convertirse en el sucesor del primer ministro Abe es algo de lo que se ha hablado desde hace mucho tiempo en los medios. Suga también es otro candidato que ha llamado la atención desde el principio. E Ishiba goza de una gran popularidad en las encuestas.

Si hacemos una valoración basándonos en la información de la que disponemos hasta ahora, los principales miembros del PLD consideran que Suga y Kishida son los candidatos que cuentan con más posibilidades. No obstante, las encuestas recientes sitúan al exsecretario general Ishiba Shigeru como el político más popular entre la población como sucesor del primer ministro. A él le sigue el ministro de Medioambiente Koizumi Shinjirō y el ministro de Defensa Kōno Tarō. Las próximas elecciones generales se celebrarán en un año. Sin duda en unos comicios de esa naturaleza se elegirá al “rostro del partido”, por lo que, pensando en las próximas elecciones, es probable que muchos de los actuales diputados manifiesten su apoyo a los políticos más populares. Pero no sabemos aún cómo procederán estos candidatos.

La presencia del PLD en la Cámara Alta (de consejeros) puede dificultar aún más las cosas. El partido cuenta con más de 110 diputados en esta cámara, y dado que no hay elecciones a la vista parece que tampoco estén reflexionando demasiado sobre quién debe ser el próximo “rostro del partido”. Debemos prestar atención en especial a cuáles serán las tendencias si las elecciones para presidir el PLD se realizan en una asamblea general de los miembros de ambas cámaras.

Fotografía del encabezado: el primer ministro Abe Shinzō anuncia que tiene la intención de dimitir durante una rueda de prensa celebrada el 28 de agosto de 2020. (Jiji)

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