La extracción de tierras raras en Minamitorishima: en busca de una menor dependencia de China

Política Economía

Japón ha logrado extraer lodo de tierras raras del fondo marino profundo frente a las costas de Minamitorishima, algo que ha suscitado un gran interés en el país. El camino hacia el autoabastecimiento no será fácil, pero debemos valorar la gran importancia esta iniciativa desde el punto de vista diplomático y estratégico para Japón.

Extracción de lodo de tierras raras a 5.700 metros de profundidad

En febrero de 2026 la Agencia Japonesa de Ciencia y Tecnología Marítimo-Terrestre (JAMSTEC, por sus siglas en inglés) logró extraer lodo con tierras raras del fondo marino, a unos 5.700 metros de profundidad, frente a las costas de la isla Minamitorishima(*1).

Los elementos de tierras raras se utilizan en fuentes de energía, como las grandes turbinas eólicas y los motores de los vehículos eléctricos, así como en dispositivos de datos, y son indispensables para llevar a cabo tanto la transformación digital como la ecológica, ambas tendencias internacionales del siglo XXI. Además, dado que también se emplean en aviones de combate y motores de cohetes, son minerales esenciales para la seguridad nacional.

En la actualidad, el mercado de las tierras raras se encuentra dominado por China tanto en la extracción como en la refinación (la separación por elementos), por lo que para las economías occidentales y para Japón reducir la dependencia de China es una cuestión urgente. Por ello se han alzado voces de júbilo al considerar que este éxito de extracción en Minamitorishima allana el camino hacia la autosuficiencia en tierras raras. Sin embargo, no son pocos los problemas por superar: se debe garantizar la rentabilidad de la extracción en alta mar, en una isla remota situada a 2.000 kilómetros del centro de Tokio, y también establecer por cuenta propia el proceso de refinado, por ejemplo.

Al tiempo que se repasan las iniciativas del Programa de Creación de Innovación Estratégica (SIP, por sus siglas en inglés) de la Oficina del Gabinete, que ha impulsado este proyecto, se analiza cómo debería aprovechar Japón las tierras raras de Minamitorishima, teniendo en cuenta la evolución internacional en este ámbito.

Los recursos de tierras raras de Minamitorishima y el SIP

El buque de exploración del subsuelo terrestre Chikyū, propiedad de JAMSTEC, conectó unas 600 tuberías de extracción de lodo de 10 metros de longitud, las bajó hasta el fondo marino, a unos 5.700 metros de profundidad, y extrajo sedimentos que contenían tierras raras.

Los elementos de tierras raras son 17 en total; poseen propiedades eléctricas y químicas, como los imanes permanentes. De ellos, los siete de menor masa se denominan “tierras raras ligeras”, mientras que los diez de mayor masa se denominan “tierras raras medias y pesadas”(*2). Las tierras raras medias y pesadas son indispensables en sectores directamente relacionados con la seguridad nacional, como el equipamiento láser y la industria aeroespacial, por lo que tienen un mayor valor. En abril de 2025 China comenzó a endurecer el control sobre las exportaciones de siete tipos de tierras raras(*3) (véase la tabla siguiente) con el fin de impedir su uso para fines militares y garantizar su seguridad nacional; todas ellas son tierras raras medias y pesadas. Pese a que las tierras raras ligeras se hallan distribuidas de forma relativamente uniforme por todo el planeta, las tierras raras medias y pesadas se concentran en China(*4), lo que constituye uno de los motivos por los que este país puede utilizar estratégicamente esas restricciones a la exportación.

Las tierras raras sujetas al refuerzo de controles de exportación por China y sus principales aplicaciones

  • Samario: sensores, instrumental médico, partes para vehículos.
  • Gadolinio: contrastantes para resonancias magnéticas, barras de control de reactores nucleares.
  • Terbio: impresión fluorescente antifalsificación, procesamiento láser.
  • Disprosio: motores de vehículos eléctricos e híbridos, turbinas eólicas y dispositivos de almacenamiento de datos.
  • Lutecio: láseres, radioterapia.
  • Escandio: materiales para electrodos, láseres, componentes aeronáuticos.
  • Itrio: filtros electrónicos, láseres, superconductores.

(Elaborado por el autor basándose en: Saitō Katsuhiro, Rea metaru rea āsu no odoroku beki nōryoku (“Las asombrosas propiedades de los metales raros y las tierras raras”; Instituto de Investigación C&R, 2019, pp. 216-229.)

En las aguas frente a Minamitorishima se encuentran sedimentos que contienen altas concentraciones de más de seis tipos de tierras raras, entre ellas el disprosio, el neodimio, el samario, el itrio y el gadolinio. Como se puede comprobar al consultar la tabla, se trata de tierras raras de peso medio y pesado, cuya exportación está restringida por China, por lo que revisten un gran valor para Japón.

El SIP lleva ya más de diez años trabajando en la prospección de minerales raros en las aguas cercanas a Minamitorishima. En la primera fase (2014-2018), la prospección se centró en los yacimientos hidrotermales submarinos a menos de 2.000 metros de profundidad, mientras que en la segunda (2018-2022) el SIP llevó a cabo investigaciones dirigidas a establecer las técnicas necesarias para el estudio de los recursos del fondo marino a más de 2.000 metros de profundidad. A la luz de estos resultados, la tercera fase, que comenzó en el año fiscal 2023, se denominó “Construcción de una plataforma de seguridad marítima” y confirmó la existencia de yacimientos de tierras raras en el fondo marino, a unos 6.000 metros de profundidad, dentro de la zona económica exclusiva frente a Minamitorishima, que se considera pueden explotarse a escala industrial. Tras este primer éxito de extracción de lodo con tierras raras, en febrero de 2027 se pasará a la fase de demostración de la extracción de 350 toneladas diarias de dicho lodo(*5). Para entonces está previsto construir una instalación de deshidratación del lodo en Minamitorishima.

Tres retos para la autosuficiencia

La extracción de tierras raras en las profundidades marinas no tiene precedentes en el mundo, por lo que el éxito de esta iniciativa posee una gran importancia. Sin embargo, el camino hacia el autoabastecimiento de tierras raras no será fácil; para alcanzarlo es necesario resolver tres retos principales.

En primer lugar, las tierras raras no pueden utilizarse tal y como se extraen. Es necesario un proceso de refinado en el que, utilizando numerosos productos químicos, se separan por tipos las tierras raras que se encuentran mezcladas en un mismo mineral; en ese proceso se generan grandes cantidades de sustancias contaminantes: gases tóxicos, lodos contaminados y materiales radiactivos(*6). Por ello, en algunos países occidentales (como Estados Unidos y Francia), que hasta los ochenta lideraban el mercado internacional de las tierras raras, se intensificó el movimiento a favor de la protección del medioambiente. Mientras la mayoría de las empresas se retiraban de la extracción y el refinado de tierras raras, o reducían considerablemente la escala de sus operaciones, el liderazgo pasó a manos de China, donde la normativa medioambiental es más laxa en comparación con otros países(*7).

Y Japón no es una excepción: pese a contar con una tecnología de refinado muy avanzada, también ha promovido la transferencia de esa tecnología a China, lo que ha dado lugar a que esta acapare más del 90 % del refinado mundial de tierras raras(*8). En el caso del lodo del fondo marino, se prevé que el contenido de sustancias nocivas sea bajo, pero Japón debe reunir de nuevo toda la avanzada tecnología de refinado de sus empresas nacionales(*9).

Proporción de refinado de tierras raras por país (2023)

A continuación debemos plantearnos cómo garantizar la rentabilidad de la extracción. Aunque se estima que las reservas de tierras raras frente a las costas de Minamitorishima bastarán para realizar una explotación a escala industrial(*10), la isla se encuentra a 1.950 kilómetros de Tokio, y la operación del buque de exploración Chikyū en el marco del proyecto SIP supone un coste de más de 10.000 millones de yenes al año, decenas de millones de yenes al día. Aunque se logre llevar a cabo una extracción a gran escala a unos 5.700 metros de profundidad (por primera vez en el mundo), y se establecan los procesos de separación y refinado, logrando así una cierta reducción de costes, sería todavía muy difícil competir en precio con las tierras raras procedentes de China.

Por último queda la cuestión de cómo responder a las acciones de China, en apariencia un acto de obstrucción. En junio de 2025 el portaaviones Liaoning de la Armada china entró temporalmente en la zona económica exclusiva de Minamitorishima. Es posible que la intención de este acto fuera ejercer presión sobre las actividades japonesas de exploración de tierras raras. Tampoco se puede descartar la posibilidad de que en el futuro China utilice la amenaza de restringir las exportaciones de tierras raras para disuadir a las empresas que cooperen en proyectos en Minamitorishima, para evitar que Japón aumente su autosuficiencia en este sector.

En este sentido es importante destacar que, en la cumbre entre Japón y Estados Unidos celebrada en marzo de 2026, ambos países firmaron un memorando de entendimiento sobre la explotación de recursos minerales marinos en el que se mencionaba expresamente Minamitorishima(*11). Si bien el hecho de que Japón no pueda llevar a cabo por sí mismo la explotación de recursos dentro de su zona económica exclusiva podría considerarse una desventaja, la garantía de un suministro estable de minerales esenciales es un objetivo común que ambos países deben alcanzar. Si la cooperación entre Japón y Estados Unidos logra contener a China, se tratará de una colaboración de gran importancia a largo plazo.

Es necesario adoptar un enfoque a largo plazo

Teniendo en cuenta la situación internacional en torno a las tierras raras y los acontecimientos en la isla Minamitorishima, ¿qué debe hacer Japón para estabilizar el abastecimiento de minerales raros y reforzar la seguridad económica? Yo presentaría dos propuestas.

En primer lugar, Japón debe continuar con sus esfuerzos por diversificar el abastecimiento de tierras raras y, por el momento, considerar el proyecto de Minamitorishima como parte de esa diversificación, avanzando paso a paso en la creación de procesos de refinería y comercialización. Tras haber sido el primer país del mundo en sufrir las restricciones a la exportación de tierras raras impuestas por China (a raíz de la nacionalización de las islas Senkaku en 2012), Japón ha avanzado en la búsqueda de fuentes de abastecimiento alternativas a las de China. En concreto, ha realizado sucesivas inversiones y concedido préstamos a la empresa australiana de extracción y refinería de tierras raras Lynas, con la que ha firmado un contrato para el suministro de tierras raras de peso medio y pesado a Japón(*12); además, durante los años 2024 y 2025, ha aportado fondos al proyecto de refinería de la empresa francesa Caremag, y firmado un contrato de suministro para Japón(*13).

No hay muchas perspectivas de garantizar la rentabilidad o la competitividad de precios en lo que a la extracción submarina en las aguas de Minamitorishima se refiere, estando la isla situada a tanta distancia del territorio continental, por lo que el problema de la dependencia de China no se resolverá sin más. Aun así, el aumento de la autosuficiencia en minerales raros contribuye a reforzar la resistencia ante cambios en la situación internacional, como el endurecimiento de las restricciones a la exportación, lo que reviste una gran importancia para Japón.

En segundo lugar, si la extracción de tierras raras en el fondo marino de Minamitorishima llega a materializarse, ello reforzará la posición de Japón como nación marítima. El establecimiento de tecnologías de extracción de minerales raros con un bajo impacto medioambiental permitirá prestar asistencia técnica a países insulares en el desarrollo de los recursos del fondo marino, lo que podría convertirse en un medio para fortalecer las relaciones diplomáticas de Japón.

Considerando todo esto, creo que las iniciativas en Minamitorishima deben llevarse a cabo como parte de una estrategia nacional, teniendo en cuenta su importancia desde una perspectiva a largo plazo.

(Artículo traducido al español del original en japonés. Imagen del encabezado: el buque de exploración del subsuelo terrestre Chikyū; cortesía de JAMSTEC.)

(*1) ^ JAMSTEC, Informe preliminar sobre el estado de las pruebas de conexión del sistema de extracción de lodos de tierras raras en la Zona Económica Exclusiva de Minamitorishima, 2 de febrero de 2026.

(*2) ^ Saitō Katsuhiro, Rea metaru rea āsu no odoroku beki nōryoku, “Las asombrosas propiedades de los metales raros y las tierras raras”, Instituto de Investigación C&R, 2019, pp. 126-127.

(*3) ^ Ministerio de Comercio de la República Popular China, Anuncio n.º 18 de 2025 del Ministerio de Comercio y la Administración General de Aduanas: Decisión sobre la imposición de controles a la exportación de determinados productos relacionados con las tierras raras de peso medio y pesado, 4 de abril de 2025.

(*4) ^ Fukuda Kazunori, Nihon to Chūgoku no reaāsu seisaku, “Las políticas de tierras raras de Japón y China”, 2013, Kito-sha, pp. 20-21.

(*5) ^ Organización para la Promoción de la Ciencia y la Tecnología, Science Portal: Éxito en la prospección de tierras raras en la Zona Económica Exclusiva de Minamitorishima gracias al buque de exploración de profundidades Chikyū, 6 de febrero de 2026.

(*6) ^ Saitō Katsuhiro, Rea metaru rea āsu no odoroku beki nōryoku, “Las asombrosas propiedades de los metales raros y las tierras raras”, pp. 128-131.

(*7) ^ Shimamine Yoshikiyo, “Las tierras raras como precio de la guerra arancelaria con China (1): ¿Está Estados Unidos dispuesto a renunciar a las tierras raras que China tiene en situación de monopolio?” (en japonés), Global Trends/Informe de análisis macroeconómico, Instituto de Investigación Económica de Dai-ichi Life, 10 de abril de 2025.

(*8) ^ AIE, Global Critical Minerals Outlook 2024 (“Perspectivas mundiales sobre los minerales críticos 2024”, mayo de 2024, pp. 177-189.)

(*9) ^ En Japón, empresas como Shin-Etsu Chemical y Mitsui Metal se dedican a la refinería de tierras raras desde la década de 1960 y cuentan con una gran capacidad técnica. Más información en las páginas web: Shin-Etsu Chemical: https://www.rare-earth.jp/technology.html  Mitsui Metal: https://www.mitsui-kinzoku.co.jp/group/rare-material/company/

(*10) ^ Entrevista realizada por el autor al director del programa SIP el 11 de noviembre de 2025.

(*11) ^ The White House, Fact Sheet: President Donald J. Trump Strengthens U.S.-Japan Alliance for the Benefit of All Americans, 19 de marzo de 2026.

(*12) ^ Ministerio de Economía, Comercio e Industria: Japón obtendrá por primera vez derechos sobre tierras raras (tierras raras pesadas), 7 de marzo de 2023.

(*13) ^ Ministerio de Economía, Comercio e Industria: Los Gobiernos de Japón y Francia colaborarán para apoyar proyectos relacionados con las tierras raras pesadas en la República Francesa, 17 de marzo de 2025.

Tierras raras Minerales críticos