El Consejo Nacional de Inteligencia, una prioridad del Gobierno para el “fortalecimiento del poderío nacional”
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Un plan basado en el acuerdo entre el PLD y el Nippon Ishin no Kai
La idea de crear el Consejo Nacional de Inteligencia (CNI) y la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI) se incluyó en el acuerdo de coalición que el Partido Liberal Democrático y el Nippon Ishin no Kai (Partido de la Innovación de Japón) firmaron justo antes de la toma de posesión del Gobierno de Takaichi, en octubre de 2025. Se trata de un plan para elevar el nivel de la actual Oficina de Investigación e Información del Gabinete, que depende de la Secretaría del Gabinete, y situarla al mismo nivel que la Agencia de Seguridad Nacional, encargada de coordinar las políticas de asuntos exteriores y seguridad. Dicho plan se convirtió en ley sin apenas cambios.
De este modo, las funciones de esa “comunidad de inteligencia” del Gobierno (que actualmente se hallan repartidas entre la Agencia de Seguridad Nacional, la Dirección General de Seguridad de la Agencia Nacional de Policía, la Agencia de Investigación de Seguridad Pública del Ministerio de Justicia, la Oficina del Director General de Inteligencia Internacional del Ministerio de Asuntos Exteriores y el Cuartel General de Inteligencia del Ministerio de Defensa), se integrarán en la ANI. Esta se encargará de investigar y deliberar sobre cuestiones que incluyen “actividades de inteligencia de importancia”, como la seguridad nacional, el terrorismo y las situaciones de emergencia, así como las “actividades de inteligencia exterior”, como el espionaje, con el fin de respaldar la toma de decisiones del Gobierno.
Tras esta apuesta por reforzar las funciones de inteligencia se encuentra una creciente complejidad y diversidad de las amenazas, entre las que se incluyen las restricciones a las exportaciones a Japón impuestas por China en los últimos años, la difusión de desinformación y las campañas de manipulación de la opinión pública a través de las redes sociales, así como los ciberataques. Se ha señalado también el problema de la compartimentación de las actividades de inteligencia, divididas por ministerios. Para subsanar esta situación se ha hecho necesario establecer un “sistema integrado capaz de proporcionar información de mayor calidad para la toma de decisiones políticas” (según la Secretaría del Gabinete).
Tal y como la propia Takaichi ha señalado, se trata del “primer paso de una reforma destinada a reforzar las funciones de inteligencia”(*1), por lo que la capacidad de inteligencia se considera parte del “poderío nacional integral”, al mismo nivel que la capacidad diplomática y la capacidad de defensa. La primera ministra ejercerá de presidenta del consejo, que estará compuesto por el secretario jefe del Gabinete, la ministra de Servicios Financieros, el presidente de la Comisión Nacional de Seguridad Pública, y los ministros de Justicia, Asuntos Exteriores, Finanzas, Economía, Industria, Comercio, Transporte, Infraestructuras y Turismo, y Defensa.
Se baraja la posibilidad de promulgar una ley contra el espionaje
La reorganización de las estructuras de mando relacionadas con la seguridad nacional de Japón puede considerarse una gran reforma, solo superada por la creación, en 2014, durante el mandato de Abe Shinzō, del Consejo de Seguridad Nacional (NSC: National Security Council) y su secretaría, la Oficina de Seguridad Nacional (NSS: National Security Secretariat). Dicho consejo se inspiraba en el NSC que Estados Unidos estableciera en 1947, tras la Segunda Guerra Mundial; algunos lo llaman el “NSC japonés”.
Con la creación del CNI, Takaichi tiene previsto, tras unificar y centralizar las actividades de inteligencia, establecer un comité de expertos con el objetivo de promulgar, como siguiente reforma, una “Ley contra el espionaje” (*2). Además, de acuerdo con el pacto de coalición entre el Partido Liberal Democrático y el Nippon Ishin no Kai, se está estudiando la creación de un organismo independiente de inteligencia exterior, con la denominación provisional de “Agencia de Inteligencia Exterior”.
La alianza de cinco países de habla inglesa Cinco Ojos (entre los que se encuentran Estados Unidos, Reino Unido y Australia), que cuenta con un marco global para el intercambio de información confidencial, ha acogido con satisfacción esta medida como parte de la reforma de los servicios de inteligencia del Gobierno japonés. Al parecer, incluso se han recibido ofertas de apoyo (*3). Si la cooperación mutua entre los Cinco Ojos y Japón avanza, se espera que ello conduzca a un refuerzo y un mayor intercambio de actividades de inteligencia frente a los países autoritarios vecinos de Japón, como China, Rusia y Corea del Norte, y que se profundice aún más la colaboración entre países afines.
Cómo convivir con la NSS
Sin embargo, existen numerosos retos en torno al funcionamiento del CNI y la ANI. En primer lugar, es necesario prestar la debida atención a que, durante la recopilación de información, no se vulneren innecesariamente los datos personales ni la privacidad. Además, para garantizar la transparencia de las actividades de inteligencia y la función de control de la Dieta, es necesario contar con un mecanismo que permita informar a la Dieta de forma oportuna y adecuada.
A pesar de que estos aspectos se especifican claramente en la resolución adjunta a la ley de creación de estos organismos (*4), no se puede decir que la postura del Gobierno de Takaichi sea precisamente proactiva. Una cuestión fundamental de cara a las futuras labores de puesta en marcha será cómo concretar la transparencia de esas actividades de información, así como de los mecanismos de supervisión y control.
En Estados Unidos, por ejemplo, se han creado desde la década de 1970 en ambas cámaras del Congreso federal unas comisiones especiales de inteligencia (de carácter permanente) que supervisan las actividades ilegales de organismos como la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y que vigilan dichas actividades mediante audiencias públicas y otras medidas. Tanto Reino Unido como Alemania cuentan con comisiones similares en sus respectivos parlamentos que desempeñan funciones de supervisión, pero la Dieta de Japón carece de este tipo de comisiones.
En algunos sectores del Gobierno persisten las críticas por haber equiparado la ANI con la ya existente NSS. Esto se debe a que tanto la NSS, a la que se le ha otorgado la función de coordinación general de la política de seguridad, como el CNI, encargado de la recopilación y el análisis de información, tendrán la facultad de solicitar información a los distintos ministerios y organismos, lo que podría generar confusión en la cadena de mando.
Pese a que existen diferencias institucionales entre Japón y Estados Unidos, en este último país el NSC ocupa el puesto más alto en la jerarquía de mando, y el presidente cuenta con la autoridad establecida para elaborar y asesorar sobre políticas y estrategias. Como máximo responsable en el ámbito de la inteligencia se encuentra el director de Inteligencia Nacional (de rango ministerial), que supervisa los organismos de inteligencia del Gobierno; sin embargo, aunque se le denomine “director”, en el NSC no es más que un asesor de inteligencia.
Si bien es necesario reforzar las actividades de inteligencia ante la creciente complejidad de la situación internacional, la comprensión y el apoyo de la ciudadanía son imprescindibles para que la reforma tenga éxito. Como Estado democrático, es necesario que Japón encuentre la forma adecuada de definir el carácter del CNI y de la ANI, así como de gestionarlos de manera eficaz.
(Artículo traducido al español del original en japonés. Imagen del encabezado: residencia del primer ministro; fotografía realizada en enero de 2023, en el distrito de Chiyoda de Tokio – Jiji Press.)
(*1) ^ “Rueda de prensa sobre la aprobación de la Ley de creación del Consejo Nacional de Inteligencia” , página web de la Oficina del Primer Ministro, 27 de mayo.
(*2) ^ “Se aprueba la ley de creación del Consejo Nacional de Inteligencia; se acelera el estudio de la ley de espionaje, con la protección de los derechos como tema clave”, Kyodo News, 27 de mayo.
(*3) ^ “Oferta de apoyo de los Cinco Ojos: refuerzo de los servicios de inteligencia japoneses, la clave para cubrir los ‘puntos ciegos’ del Indo-Pacífico”, Sankei Shimbun, 4 de junio.
(*4) ^ “Resolución adjunta al proyecto de ley de creación del Consejo Nacional de Inteligencia, en la Comisión del Gabinete de la Cámara Alta”, 26 de mayo.