El Nobel a los ‘hibakusha’ y el futuro del movimiento antinuclear: entrevista con Jirō Hamasumi (Nihon Hidankyō)
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Un impulso al activismo antinuclear
ENTREVISTADOR Han pasado dos años desde que supimos que el Premio Nobel de la Paz de 2024 le fue concedido a su organización, la Confederación Japonesa de Organizaciones de Víctimas de las Bombas Atómica y de Hidrógeno (Nihon Hidankyō). En 2025, Japón conmemoró el octogésimo aniversario de los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki, y este año Nihon Hidankyō celebra el septuagésimo aniversario de su fundación. ¿Ha notado algún cambio en la actitud de la sociedad japonesa hacia los movimientos por el desarme nuclear y la paz en los últimos dos años?
HAMASUMI JIRŌ El anuncio del Premio Nobel se produjo el 11 de octubre y, desde ese momento hasta la ceremonia de entrega el mes de diciembre siguiente, los teléfonos no dejaron de sonar y hubo un flujo casi constante de cobertura mediática. La atención tampoco se limitó a la sede central de Hidankyō. La prensa local acudió en masa a diversas delegaciones regionales y se produjo un enorme aumento en las solicitudes de ponentes.
El año pasado también, el octogésimo aniversario de los bombardeos dio lugar a abundante cobertura informativa y, entre eso y los actos que organizamos nosotros mismos, estuvimos bastante ocupados.
Han aumentado las solicitudes por parte de grupos internacionales por la paz y antinucleares para que los hibakusha (supervivientes de la bomba atómica) viajen al extranjero a compartir sus testimonios. En 2025 participamos en programas en Francia y España, y este año vamos a enviar miembros a Italia, España, Corea del Sur y Singapur. La obtención del Premio Nobel también nos ha animado a proseguir nuestras actividades con un renovado sentido de urgencia con la esperanza de revitalizar el movimiento por la paz.
Otro resultado positivo del Premio Nobel y de la atención que nos brindó es que hemos recibido un alud de consultas de personas que desean saber más sobre Hidankyō y sus programas. Esto nos ha dado más oportunidades no solo de difundir nuestro mensaje principal —“No más Hiroshimas, no más Nagasakis”—, sino también de dar a conocer la historia de la organización y las dificultades que los hibakusha han afrontado desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
Durante años tras la guerra, incluso después de que Japón recuperara su soberanía, el Gobierno japonés no ofreció apoyo alguno a las víctimas de los bombardeos atómicos. Tras el incidente del Daigo Fukuryū Maru(*1) en 1954, cobró impulso en Japón un movimiento para prohibir la bomba atómica y, en 1956, los hibakusha armaron el valor de sumar fuerzas bajo las siglas de Nihon Hidankyō. Antes de eso, los supervivientes pasaron por momentos sumamente difíciles(*2).
Hay hibakusha en todas partes. Muchos supervivientes abandonaron Hiroshima y Nagasaki para buscar trabajo o iniciar una nueva vida. Entre los hibakusha había bastantes coreanos, así como japoneses que ahora residen en otros países de todo el mundo. Son hechos que no se conocen ampliamente ni siquiera en Japón, y creo que ahora existe un mayor entendimiento, ya que hemos tenido la oportunidad de hablar con más personas.
También hemos percibido con claridad un renovado fervor entre los activistas del desarme nuclear en el extranjero. La decisión de Francia de reforzar su arsenal nuclear parece desacoplada del sentir popular. Los miembros de Hidankyō que han sido invitados por grupos internacionales a ofrecer su testimonio en decenas de actos populares en el extranjero han quedado impresionados por la cantidad de gente que rechaza de plano el concepto mismo de la disuasión nuclear.
Conectar con las generaciones más jóvenes en internet
ENTREVISTADOR ¿Tiene la sensación de que está avanzando en su acercamiento a una nueva generación de activistas?
HAMASUMI En 2020, cuando estaba recogiendo firmas para el Llamamiento de los Hibakusha(*3), me lamentaba de la falta de oportunidades para que los supervivientes de la bomba atómica compartieran sus experiencias debido a la pandemia de la COVID-19. En aquel momento, un joven simpatizante sugirió que empezáramos a celebrar actos en línea mediante videoconferencias. En nuestro primer evento a distancia, utilicé una computadora de escritorio para hablar con 50 o 60 estudiantes de centros educativos de todo el país —de primaria, secundaria y universidad—. Hubo mucha interacción por parte del público en forma de preguntas y comentarios, y me di cuenta de que se trataba de un formato muy viable. Más adelante ese mismo año, intervine y solicité firmas durante una videoconferencia con unos 400 participantes.
Asimismo, tras recibir diversos comentarios de jóvenes sobre la dificultad de organizar encuentros presenciales con hibakusha, empezamos a celebrar reuniones en línea o “cafés virtuales”. Utilicé uno de esos actos para relatar mi propia historia e, inmediatamente después, uno de los participantes organizó en su universidad la proyección de una película sobre el tema. Algunos de estos estudiantes universitarios tienen una gran iniciativa. También estoy viendo a más gente joven en la plantilla y en los comités directivos de las distintas organizaciones por la paz con las que nos hemos asociado a lo largo de los años.

Hamasumi Jirō interviene en Nueva York el 26 de abril de 2026 en un acto de protesta contra las armas nucleares celebrado durante la undécima Conferencia de Revisión de las Partes del Tratado de No Proliferación Nuclear, que tuvo lugar en la ciudad. (© Jiji)

Una manifestación frente a la sede de las Naciones Unidas en Nueva York el 26 de abril de 2026. (© Jiji)
Los límites de la no proliferación
ENTREVISTADOR Mientras el movimiento por el desarme nuclear de Japón ha ido cobrando impulso en los últimos dos años, la situación internacional se ha deteriorado. A los conflictos en curso en Ucrania y Gaza se sumó la decisión de Estados Unidos e Israel de iniciar una guerra contra Irán. ¿Cuál es su reacción ante estas crisis que se suceden?
HAMASUMI Una delegación de hibakusha viajó a Nueva York para la undécima Conferencia de las Partes encargada del Examen del Tratado sobre la No Proliferación (TNP) de las Armas Nucleares celebrada la primavera pasada, y yo intervine en la sesión dedicada a las presentaciones de las organizaciones no gubernamentales, pero no se logró alcanzar un acuerdo sobre un documento final. En una rueda de prensa de regreso en Japón, comenté que aquello era lamentable. Sin embargo, si se piensa bien, el tratado, tal como está redactado, desacata el derecho internacional al permitir que los Estados poseedores de armas nucleares dominen por la fuerza a los países no nucleares. Israel, Estados Unidos y Rusia son todos potencias nucleares. China y Francia, otros dos Estados con armas nucleares, están ocupados reforzando sus arsenales.
Los tres pilares fundamentales del TNP son la no proliferación, el desarme y el uso pacífico de la energía nuclear. Pero últimamente el único énfasis se ha puesto en la no proliferación en el sentido de denegar a países como Irán la capacidad nuclear. Los Estados con armas nucleares actúan ahora con abierta indiferencia y ya ni siquiera mencionan el desarme.
En el documento final de la Conferencia de Examen de 2000, las partes acordaron “un compromiso inequívoco de los Estados poseedores de armas nucleares de lograr la eliminación total de sus arsenales nucleares”. Esto se reafirmó en la conferencia de 2010, pero se ignoró en 2015. Las palabras de moda que más se oyen hoy en día son “expansión nuclear” y armas nucleares “utilizables”. Esta es una situación intolerable.
La postura de Japón respecto al desarme nuclear
ENTREVISTADOR En noviembre se celebrará la primera Conferencia de Examen del Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares (TPAN). ¿Diría que el principal objetivo del movimiento antinuclear hoy en día es promover el TPAN?
HAMASUMI Sí, lo principal ahora es conseguir que más países firmen y ratifiquen el TPAN. Hidankyō comenzó a presionar a las Naciones Unidas para que redactaran un tratado de este tipo hacia 1975, y poco después se puso en marcha un periodo especial de sesiones de la ONU sobre el desarme. No fue hasta 2017 cuando la Asamblea General aprobó finalmente el TPAN. Un factor determinante fue el concepto de seguridad humana, sobre el cual la ONU aprobó por unanimidad una resolución en 2012. Esto señalaba la necesidad de abordar las armas nucleares centrándose en cómo afectan a los seres humanos, no solo desde el punto de vista de la seguridad internacional. Ese concepto impulsó el nacimiento del TPAN.
La próxima primera Conferencia de Examen es una oportunidad única, y queremos aprovecharla al máximo para transmitir la postura de Hidankyō: que las armas nucleares son armas intrínsecamente perversas que niegan a las personas el derecho a vivir y morir como seres humanos. Quiero recordar a todos los presentes el terrible impacto que las armas nucleares han tenido en personas reales.
ENTREVISTADOR ¿Por qué cree que Japón debería firmar y ratificar el TPAN? ¿Podría compartir con nosotros la postura de Hidankyō?
HAMASUMI El Gobierno japonés sostiene que su máxima prioridad debe ser apoyar el tratado de no proliferación, es decir, a los Estados con armas nucleares como Estados Unidos, aliado de Japón. Esa es la postura básica del Gobierno.
Los hibakusha siempre han mantenido que Japón, al haber iniciado la guerra, debe asumir su responsabilidad por el sufrimiento de los hibakusha. Los representantes del Gobierno japonés siempre se refieren a Japón como el único país que ha sufrido un ataque nuclear, pero lo cierto es que el sufrimiento lo han soportado las víctimas y los supervivientes, no el país. Sin embargo, el Gobierno ha ignorado las necesidades y las súplicas de los supervivientes, que han sufrido más que nadie.
Por eso, allá donde vamos, cuestionamos la negativa de Japón a firmar el TPAN. Al ver a Japón dar la espalda a este intento de abolir las armas nucleares, no podemos sino preguntarnos si el Gobierno realmente piensa que una guerra nuclear es admisible.
Lecciones existenciales
ENTREVISTADOR En la actualidad hay menos de 100.000 hibakusha reconocidos, y su edad media supera los 86 años. El pasado mes de junio, usted señaló que Nihon Hidankyō dedicaría el año siguiente a deliberar sobre el futuro de la organización. ¿Se encuentra la disolución entre las opciones en consideración?
HAMASUMI Comenzamos a debatir la cuestión del envejecimiento y el futuro de la organización hace algún tiempo, pero la conversación se vio interrumpida por la pandemia. Después, más recientemente, las deliberaciones pasaron a un segundo plano en medio del ajetreo en torno al Premio Nobel. En nuestra asamblea anual del pasado mes de junio, decidimos tomarnos un año más para debatir y recabar opiniones sobre la cuestión. ¿Debería la organización estar dirigida por hibakusha de segunda generación? ¿Deberían compartir la dirección con simpatizantes en general? O, como opinan algunos, ¿deberíamos simplemente bajar el telón de Hidankyō una vez que hayan fallecido todos los hibakusha? Parte del problema radica en que la situación difiere de una región a otra. Algunas delegaciones locales están dirigidas principalmente por los hijos de los hibakusha, mientras que en otros lugares los simpatizantes desempeñan el papel principal.
Todo se reduce a cuántas personas se toman lo suficientemente en serio el movimiento encabezado por Hidankyō como para dar un paso al frente y tomar nuestro relevo. No importa tanto si nuestros sucesores son de segunda generación o no, sino si pueden asumir y profundizar en las experiencias acumuladas de sus predecesores. La organización sin ánimo de lucro No More Hibakusha está construyendo un Centro del Legado cuyo propósito es recopilar y preservar los recuerdos y registros de las diversas luchas y actividades de los supervivientes para transmitirlos a las generaciones futuras. El destino de la organización a partir de ahora dependerá en parte de cómo la gente aproveche esos materiales y aprenda de ellos.

Hamasumi frente a la sede de Nihon Hidankyō en Tokio. (© Hanai Tomoko)
ENTREVISTADOR A menudo se dice que la juventud japonesa se está volviendo más conservadora. ¿Cuál es su opinión al respecto? ¿Hay algún mensaje que le gustaría hacer llegar a los jóvenes de Japón?
HAMASUMI En primer lugar, hay que tener en cuenta la economía. Los jóvenes viven en una época de creciente inquietud económica, en parte debido a la disminución del empleo fijo, y muchos de ellos sienten que bastante tienen con mantenerse a flote como para preocuparse por el panorama general. Entiendo eso, pero aun así creo que es necesario reflexionar un poco más profundamente sobre cuestiones como la manera de orientar la propia vida en el mundo actual y cómo va a sobrevivir la humanidad. Vivimos en un mundo con 12.000 cabezas nucleares. Creo que hay algo que aprender de la forma en que han vivido sus vidas los supervivientes de Hiroshima y Nagasaki.
El presidente del Comité Nobel Noruego, Jørgen Watne Frydnes, pronunció un discurso excelente en la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz (enlace en inglés) de 2024, que animaría a todo el mundo a leer. Al concluir, dijo lo siguiente: “Es ingenuo creer que nuestra civilización pueda sobrevivir a un orden mundial en el que la seguridad global dependa de las armas nucleares. El mundo no está concebido para ser una prisión en la que esperemos la aniquilación colectiva. Por muy largo y difícil que sea el camino, debemos aprender de Nihon Hidankyō: nunca debemos rendirnos”.
(Artículo publicado originalmente en japonés y basado en una entrevista realizada en Tokio el 25 de septiembre de 2026 por Ishii Masato, de nippon.com. Imagen del encabezado: Hamasumi Jirō, secretario general de Nihon Hidankyō. © Hanai Tomoko.)
(*1) ^ La contaminación de un barco pesquero japonés por la lluvia radiactiva procedente de los ensayos termonucleares estadounidenses en el atolón de Bikini, que provocó la muerte de uno de los tripulantes. Nota de la redacción.
(*2) ^ En 1957 se promulgó una ley que garantizaba revisiones médicas y asistencia sanitaria gratuitas a los hibakusha, pero el Gobierno japonés se ha negado sistemáticamente a indemnizar a las víctimas por su sufrimiento. Nota de la redacción.
(*3) ^ La Campaña Internacional de Recogida de Firmas en apoyo al Llamamiento de los Hibakusha para la Eliminación de las Armas Nucleares, que reclamaba un tratado internacional para prohibir las armas nucleares, se llevó a cabo desde 2016 hasta finales de 2020. Recogió unos 13,7 millones de firmas en Japón y en todo el mundo. Nota de la redacción.