Animales que trabajan

De las carreras a los cortejos imperiales: Shōyū, caballo escolta de la Guardia Imperial

Entretenimiento Vida

Esta serie presenta animales que trabajan en Japón y que al hacerlo sanan y enriquecen las vidas de quienes los rodean. En esta quinta entrega conocemos a Shōyū, un equino que es escolta de la Guardia Imperial. Lo visitamos en su establo dentro del Palacio Imperial, un lugar repleto de naturaleza, donde también conocimos a otros caballos que entrenan junto a él.

Escolta de los carruajes de las ceremonias de presentación de cartas credenciales

“Todos los corceles que están aquí fueron caballos de carreras. Es decir, llegaron aquí tras trabajar corriendo con todas sus fuerzas”.

Satō Mitsuru, funcionario técnico encargado de la caballería de la Guardia Imperial, nos dice que los 14 equinos purasangre que viven en el establo del Palacio Imperial trabajan exclusivamente para la guardia de la familia imperial y se los conoce como caballos escolta.

Satō Mitsuru conoce como la palma de su mano el estado de los caballos y el establo.
Satō Mitsuru conoce como la palma de su mano el estado de los caballos y el establo.

Su tarea principal es escoltar los carruajes en las ceremonias de presentación de cartas credenciales (cuando los nuevos embajadores extranjeros en Japón se presentan ante el emperador).

Desfilan, junto con caballos de la Agencia de la Casa Imperial y la Policía Metropolitana de Tokio, escoltando de cerca el carruaje en el que viaja el nuevo embajador desde la estación de Tokio hasta el Palacio Imperial.

Caballos escolta durante una presentación de cartas credenciales en 2019. Protegen el carruaje colocándose delante y detrás del mismo.
Caballos escolta durante una presentación de cartas credenciales en 2019. Protegen el carruaje colocándose delante y detrás del mismo.

Uno de estos caballos es Shōyū, nacido el 5 de mayo de 2005. Actualmente tiene 16 años. Llegó a la Guardia Imperial tras retirarse de las carreras a los cuatro años.

Satō nos cuenta que visitó el club hípico de un amigo y que en el momento en que montó al caballo recién llegado se decidió por él porque sintió que era apto para la escolta.

Shōyū regresa al establo tras el entrenamiento. El jinete escolta cambia dependiendo del día y los cuidados del caballo, tales como el baño, peinado y el arreglo de las pezuñas están a cargo de este.
Shōyū regresa al establo tras el entrenamiento. El jinete escolta cambia dependiendo del día y los cuidados del caballo, tales como el baño, peinado y el arreglo de las pezuñas están a cargo de este.

Satō comenzó a montar caballos cuando cursaba la educación secundaria. Hoy es un profesional de la equitación que ha participado varias veces en la hípica de los festivales deportivos nacionales. Llegó a su empleo actual gracias a una recomendación de un profesor con quien trabajaba como aprendiz. Es un jinete veterano que lleva 35 años desempeñándose como oficial de la Guardia Imperial e instructor de escoltas y caballos.

Satō señala que no todos los equinos son aptos para este trabajo. Tienen que ser tranquilos y serios. Deben mantenerse serenos y no alterarse fácilmente. Shōyū era exactamente este tipo de caballo.

Le preguntamos si la apariencia es un aspecto relevante, ya que estos caballos participan en las elegantes ceremonias de presentación de cartas credenciales frente a mucha gente, a lo que nos respondió sin titubear que no.

Entre risas, nos dijo que no seleccionan “caballos guapos”. Sin embargo, sí se consideran algunas creencias relacionadas con estos animales. Por ejemplo, se dice que muchos caballos buenos se caracterizan por tener sakōippaku, es decir, la parte extrema de la pata posterior izquierda de color blanco. También, dicen que los caballos con dos remolinos de pelo en la frente, que en estos animales se conoce como shumoku, tienen doble personalidad, entre otras ideas. Por cierto, nos dice divertido, algunos de los caballos de la Guardia Imperial tienen dos remolinos, pero no doble personalidad. Es por eso que no cree a pie juntillas en estas cosas, pero no puede evitar recordarlas.

Los caballos escolta son unos importantes compañeros de trabajo

Los caballos que se integran a la Guardia Imperial abandonan el nombre que utilizaban como caballos de carreras y los funcionarios los bautizan con uno nuevo formado por dos kanji, elegido por votación.

Así comienza su segunda vida.

Primero se los prepara para su nuevo ambiente a través de un entrenamiento por parte de los funcionarios técnicos. Los escoltas de la Guardia Imperial cabalgan a estos caballos cuando ya están suficientemente acostumbrados a que cualquier persona los pueda montar.

Si practican en un caballo que es bueno para montar, los escoltas obtienen la confianza necesaria para mejorar su habilidad rápidamente. La labor de los caballos como instructores de los nuevos escoltas es un trabajo igual o más importante que sus participaciones oficiales reales.

Estas son, por supuesto, desfilar en público mientras escoltan los carruajes en las ceremonias de presentación de cartas credenciales. Su trabajo se desarrolla entre edificios y bajo la mirada de multitudes, un ambiente totalmente diferente a su hábitat cotidiano rodeado de la naturaleza del Palacio Imperial. Existe la posibilidad de que haya ruidos extraños u objetos que vuelen por los aires.

Pase lo que pase, estos caballos siguen las indicaciones de los jinetes y avanzan mientras escoltan los carruajes. Esto lo logran gracias a sus características innatas, pero también es resultado de los entrenamientos diarios.

Cada día, los caballos salen del establo acompañados por los escoltas con los que van a entrenar y se dirigen a la pista, que está a unos minutos de distancia, y allí caminan, corren y saltan obstáculos para ejercitarse. Al regresar al establo, los jinetes los limpian cuidadosamente y les arreglan las herraduras.

Los caballos frente al establo tras el entrenamiento (el segundo de la izquierda es Shōyū).
Los caballos frente al establo tras el entrenamiento (el segundo de la izquierda es Shōyū).

Los caballos escolta se retiran poco después de cumplir 20 años. Shōyū todavía tiene mucho que hacer.

Estos 14 caballos de confianza son importantes compañeros de trabajo tanto para Satō como para los miembros de la Guardia Imperial.

Los caballos trasladándose en fila del establo a la pista. Detrás de los árboles se asoman los rascacielos de la zona de Marunouchi.
Los caballos trasladándose en fila del establo a la pista. Detrás de los árboles se asoman los rascacielos de la zona de Marunouchi.

Perfil

Nombre: Shōyū

Edad: 16 años

Ocupación principal: participar en los desfiles de presentación de cartas credenciales escoltando los carruajes donde van los embajadores.

Lugar de trabajo: sede de la Guardia Imperial

Sede de la Guardia Imperial

https://www.npa.go.jp/kougu/index.html

(Traducido al español del original en japonés. Fotografía del encabezado: Shōyū participando activamente en los entrenamientos. En las ceremonias de presentación de cartas credenciales no se acostumbra a que salten obstáculos, pero ellos practican diariamente con el fin de estar preparados para obedecer las órdenes de los escoltas pase lo que pase. Fotografías: Yamaguchi Noriko.)

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