Resonancias históricas de los clanes de Minamoto y Taira

Genpei, la gloria y el prestigio que todos ambicionaron

Historia

La serie Kamakura-dono no jū-san-nin (El consejo de los 13 de Kamakura, NHK, 2022), cuenta la vida de Yoshitoki, señor de la casa de Hōjō que, a raíz de su encuentro con Minamoto no Yoritomo, pasó de ser un feudatario de la provincia de Izu a ostentar el poder efectivo sobre todo el país. Entrarán en escena también personajes como Taira no Kiyomori o Minamoto no Yoshitsune. Así entendieron y utilizaron el prestigio de estos dos clanes los tres grandes hombres que dominaron las escena política japonesa durante el periodo de los Países Beligerantes.

Clanes del más alto origen aristocrático

Los linajes de Taira y Minamoto tienen un origen igualmente aristocrático, pues ambos se originaron en el seno de la familia imperial. En un momento dado, sus antepasados perdieron esta condición y se convirtieron en vasallos del emperador, una práctica conocida como shinseki kōka (literalmente, “descenso a condición de vasallo”).

Los linajes nobles de la antigüedad japonesa se identificaban a partir de dos elementos: uji, equivalente a “nombre del clan familiar” y kabane, que designaba principalmente el rango o la posición social.

Un ilustre ejemplo es el de los Soga, uno de los linajes más poderosos del país durante el periodo Asuka (mediados del siglo VI - principios del siglo VII). Soga era el nombre del clan y ostentaban el rango de ōomi (literalmente, “gran vasallo”), que era el rango máximo entre la nobleza de la época.

Una vez desgajados de la familia imperial, los Minamoto y los Taira recibieron dichos nombres como nombres de clan. Fue justo en esa época cuando los nombres de clan (uji) pasan a denominarse sei, que será la palabra que utilizaremos en adelante. Su kabane o rango era el de ason (literalmente, “vasallo cortesano”). Así pues, el famoso Yoritomo fue un ason de los Minamoto y el no menos insigne Kiyomori, de los Taira.

Existe una curiosa palabra, genpei-tōkitsu, que es una especie de acrónimo formado por las lecturas chinas de los signos de los linajes de Minamoto (gen), Taira (hei o pei), Fujiwara () y Tachibana (kitsu). Son los linajes que están en el origen mismo del concepto de apellido en el Japón actual. En el Kioto de finales de la era Heian (794-1185), prácticamente toda la nobleza japonesa llevaba alguno de estos apellidos. Júzguese, pues, la importancia que tuvieron estos linajes.

Valga señalar aquí que no todos los Minamoto, ni todos los Taira, eran guerreros (bushi) del estilo de Yoritomo o Kiyomori. Los hubo también que se identificaron y vivieron como miembros de la nobleza cortesana (kuge).

La esposa principal de Kiyomori, Tokiko, procedía de una de las casas más distinguidas que formaban la sección cortesana del clan de los Taira, y si damos un salto en el tiempo hasta los años finales del periodo Edo (1603-1868), encontraremos al famoso Iwakura Tomomi, que encabezó la famosa embajada que lleva su nombre, y que procedía de una rama lateral de la casa de Koga, integrada en la sección cortesana del clan de los Minamoto.

Estas secciones guerreras de los Taira y los Minamoto tienen a sus respectivos fundadores en el emperador Kanmu, que reinó entre el 781 y el 806, y en el emperador Seiwa, que lo hizo entre el 858 y el 876. Las ramificaciones familiares de los Minamoto se extendieron por las antiguas provincias de Shinano, Settsu, Yamato, Kai, Hitachi y Kawachi, mientras los Taira lo hacían por Bandō, Ise y otras zonas del país, donde echaron raíces y, gracias a su poderío militar, terminaron por desplazar a la aristocracia cortesana del centro del poder.

Minamoto no Yorinobu, considerado el fundador de los Minamoto de Kawachi, fue abuelo de Yoshiie, que aparece en la ilustración del encabezado. Es el antepasado común de personajes tan famosos como Yoritomo, Kiso Yoshinaka, Ashikaga Takauji o Nitta Yoshisada. En el escrito se lo denomina Minamoto (no) ason Yorinobu (“Yorinobu, ason de los Minamoto”). (Zenken kojitsu, colección de la Biblioteca Nacional de la Dieta)
Minamoto no Yorinobu, considerado el fundador de los Minamoto de Kawachi, fue abuelo de Yoshiie, que aparece en la ilustración del encabezado. Es el antepasado común de personajes tan famosos como Yoritomo, Kiso Yoshinaka, Ashikaga Takauji o Nitta Yoshisada. En el escrito se lo denomina Minamoto (no) ason Yorinobu (“Yorinobu, ason de los Minamoto”). (Zenken kojitsu, colección de la Biblioteca Nacional de la Dieta)

Yoritomo desciende de los Minamoto de Kawachi, y Kiyomori de los Taira de Ise. Se da el caso de que los Hōjō, que apoyaban a Yoritomo y posteriormente se hicieron regentes del bakufu o gobierno militar de Kamakura, en manos de los Minamoto, parecen proceder, aunque algunos son escépticos al respecto, de los Taira de Ise. Y los Chiba y los Miura, linajes de la región de Kantō (actual Tokio y cercanías) que se aliaron con Yoritomo, eran en realidad descendientes de los Taira de Bandō.

La casa de los shogunes durante el periodo Muromachi, los Ashikaga, provenían de los Minamoto de Kawachi. Y tanto los Hosokawa como los Shiba o los Imagawa, que sustentaron el régimen de la época, son ramificaciones de los Ashikaga.

Ya en el periodo Sengoku (“de los Países Beligerantes” o “de los Países en Guerra”, siglo XVI), se sabe que el famoso Takeda Shingen es un Minamoto de Kai, y que los Nagao, linaje en el que nació el no menos famoso Uesugi Kenshin, venía de los Taira de Bandō.

Son solo algunas muestras a través de la historia de cómo los grandes clanes de Minamoto y Taira fueron extendiéndose y posicionándose como estirpes guerreras.

Los Tres Bravos de Sengoku ambicionaron uno de los dos nombres

En el periodo Sengoku, además de los guerreros procedentes directamente de estos clanes, entraron en escena, gracias a su genio o poderío militar, guerreros de otros orígenes. Entre ellos están los tres personajes más famosos de aquella época: Oda Nobunaga, Toyotomi Hideyoshi y Tokugawa Ieyasu, conocidos como los Tres Bravos (san-eiketsu). Se cree que ninguno de ellos tenía sangre Minamoto ni Taira, pero todos quisieron arrogarse alguno de los dos insignes nombres de clan.

Nobunaga se presentó como un Taira. Su nombre completo era Oda Kazusa-no-suke Taira-no-ason Nobunaga (la parte de ‘Kazusa-no-suke’ o “señor de Kazusa” es a veces omitida).

El apellido (myōji) Oda se originó en el topónimo Oda, un gran latifundio feudal de la provincia de Echizen. El “nombre íntimo” (imina) Nobunaga era solo usado, en vida del interesado, por sus padres o por los superiores. (Ilustración: Satō Tadashi)
El apellido (myōji) Oda se originó en el topónimo Oda, un gran latifundio feudal de la provincia de Echizen. El “nombre íntimo” (imina) Nobunaga era solo usado, en vida del interesado, por sus padres o por los superiores. (Ilustración: Satō Tadashi)

Hay documentos que acreditan que, a partir de 1570, Oda comenzó a decir que era descendiente de Sukemori, nieto del gran Taira no Kiyomori. Era la época en que guerreaba contra Asai Nagamasa, Asakura Yoshikage, contra el templo budista de Ishiyama Honganji, que contaba entonces con un importante ejército, y contra el resto de los poderes que se confabularon contra él. Sin embargo, en una orden escrita recogida en Katō Bunsho que emitió en 1549, firma como Fujiwara. Nobunaga venía de una familia cuyos miembros habían heredado el cargo de sacerdote del santuario sintoísta de Otatsurugi, en la provincia de Echizen (actual prefectura de Fukui), y los de Otatsurugi decían proceder de los Fujiwara. Otros afirman que los sacerdotes de Otatsurugi eran de la familia Inbe, dedicada a los rituales sintoístas, y esta teoría parece tener más base, pero Nobunaga nunca usó ese nombre.

Su súbita pretensión de ser un Taira puede explicarse desde la teoría de la alternancia en el poder Minamoto-Taira. Si a Kiyomori (Taira) le sucedió Yoritomo (Minamoto), tras este vino la casa regente de Hōjō (Taira) y tras esta la de Ashikaga (Minamoto), era de esperar que el siguiente hombre fuerte de Japón fuera de nuevo un Taira. Y así fue como se vio Nobunaga.

Que la alternancia continuaría en el futuro tomó, al parecer, forma de creencia popular durante el periodo Muromachi. Pero no tenemos ninguna prueba irrefutable de que Nobunaga se la hubiera tomado al pie de la letra.

Ieyasu, el tercero de los bravos, pretendió ser un Minamoto.

El verdadero apellido de Ieyasu era Matsudaira. Era una pequeña familia de propietarios radicada en la aldea homónima, en lo que entonces era la provincia de Mikawa (actual ciudad de Toyota, prefectura de Aichi). Los antepasados de los Matsudaira procedían de la aldea de Tokugawa (también llamada Egawa), dentro del latifundio de Nitta, en la antigua provincia de Kōzuke (actual ciudad de Ōta, prefectura de Gunma). Los Matsudaira de Tokugawa eran descendientes de los Serata, ramificación del linaje de los Nitta, que a su vez provenían de los Minamoto de Kawachi. Es decir, que si los Matsudaira suceden a los Serata, ser un vástago de los Matsudaira equivalía a ser un Minamoto, o al menos eso es lo que Ieyasu debía de pensar. Consecuentemente, en 1566, Ieyasu cambió su apellido de Matsudaira a Tokugawa, en honor a Tokugawa Yoshisue, fundador de los Serata, si bien lo escribió con un signo diferente.

Pero a este cambio siguió inmediatamente otro, pues Ieyasu relegó al olvido sus pretensiones “minamotanas” para presentarse de la noche a la mañana como un Fujiwara. Su idea era hacerse acreedor, al menos, al rango nobiliario más modesto (jugoige) para así poder recibir el título de señor de Mikawa (Mikawa-no-kami). El repentino cambio se debió a que Ieyasu entendió que nunca un Serata, del linaje de los Minamoto procedentes del emperador Seiwa, había sido nombrado señor de Mikawa, y que para conseguir ese reconocimiento necesitaba ser un Fujiwara. 

Pero poco duró esta nueva identidad. Aunque no hay unanimidad acerca de la fecha, el hecho es que en algún momento entre 1586 y 1588 Ieyasu se desprendió del recién adquirido apellido para volver a ser un Minamoto, siguiendo sus siempre despóticos deseos. Su nuevo nombre completo quedó así: Tokugawa Jirō Saburō Minamoto-no-ason Ieyasu.

El azana Jirō Saburō puede entenderse como un apelativo de uso común. (Ilustración: Satō Tadashi)
El azana Jirō Saburō puede entenderse como un apelativo de uso común. (Ilustración: Satō Tadashi)

Como puede verse, Ieyasu adaptaba hasta su propio nombre a sus necesidades coyunturales. Desde su retorno a la identidad Minamoto, siguió usando este nombre de clan combinándolo de varias formas con las otras partes de su nombre en documentos públicos como los que se guardan de 1591. Una vez que Ieyasu fue ascendido al cargo honorífico de “generalísimo del ejército vencedor de los bárbaros”, la equivalencia Tokugawa-Minamoto quedó establecida y el prestigio que de ella se derivaba pudo ser transmitido al siguiente shōgun a lo largo de todo el periodo Edo.

Hideyoshi, como Ieyasu, a vueltas con sus orígenes

Hideyoshi “es” un Taira. Después de que su respetado superior, Nobunaga, fuera asesinato en una emboscada en el templo de Honnōji (1582), Hideyoshi introdujo el nombre de clan Taira en su nombre completo. Seguramente, se inspiró en Nobunaga para hacerlo.

Pero no quedó satisfecho con el cambio. Con ocasión de su proclamación como regente, en 1585, se ganó el apoyo de Sakihisa, un miembro de la prestigiosa casa noble de Konoe, para ser adoptado por ella. Dado que la casa de Konoe estaba integrada en el clan de los Fujiwara, Hideyoshi pasó así de ser un Taira a ser un Fujiwara. Al año siguiente, se presentaba, sin embargo, como un Toyotomi, un “clan” de nuevo cuño con el que pretendía ponerse a la altura de los cuatro clanes históricos comprendidos en el referido acrónimo genpei-tōkitsu. Su idea era que la gente dejase de considerarlo un guerrero advenedizo y se lo viera como un distinguido personaje de noble cuna.

Parece lógico pensar que si Hideyoshi no optó por el nombre de clan Minamoto fue, sobre todo, porque su “jefe”, Nobunaga, había tomado el de los Taira, enemigos tradicionales de aquellos. Pero la de Taira fue para él una “identidad de paso”. (Ilustración: Satō Tadashi)
Parece lógico pensar que si Hideyoshi no optó por el nombre de clan Minamoto fue, sobre todo, porque su “jefe”, Nobunaga, había tomado el de los Taira, enemigos tradicionales de aquellos. Pero la de Taira fue para él una “identidad de paso”. (Ilustración: Satō Tadashi)

El caso de Hideyoshi entra dentro de lo excepcional, pero en general puede decirse que los guerreros de todas las épocas siempre ambicionaron uno de los dos grandes nombres de clan: Minamoto o Taira, ambos llenos de sugestivas resonancias para los hombres de guerra japoneses, y cargados de prestigio y gloria también desde la perspectiva del pueblo llano. Un legado que los Tres Bravos de aquella tumultuosa época histórica supieron aprovechar al máximo.

Fotografía del encabezado: Minamoto no Yoshiie, jefe del clan de los Minamoto de Kawachi. Fue antepasado de Yoritomo. Conocido por el sobrenombre de Hachiman Tarō, fue uno de los personajes que más contribuyeron a prestigiar la entonces todavía incipiente clase guerrera. La imagen procede de la colección de biografías Zenken kojitsu, que presenta al personaje como Yoshiie, ason de los Minamoto. La era de esplendor del linaje Minamoto comienza con Yoshiie. (Colección de la Biblioteca Nacional de la Dieta)

Taira Período Sengoku Historia de Japón Minamoto