Cuando una medida popular aumenta el escepticismo político: análisis de una paradoja
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Una propuesta popular entre el electorado
El proyecto de ley para reducir el número de escaños en la Cámara de Representantes propuesto por el Partido Liberal Democrático (PLD) junto al Nippon Ishin no Kai (Partido de la Innovación de Japón) ha causado un gran revuelo en el tramo final de este período de sesiones parlamentarias. La propuesta busca reducir en un 10 % el número de escaños de la Cámara Baja de la Dieta y estipula que, a falta de un acuerdo negociado entre los partidos gobernantes y la oposición en un plazo de un año, se eliminen automáticamente 45 escaños de los 176 asignados por representación proporcional.
Los partidos de la oposición han expresado su desacuerdo, alegando que se trata de “un cambio de sistema que favorece a los partidos gobernantes” y negándose a sentarse a participar en las deliberaciones, en una muestra de unidad sin precedentes entre la bancada opositora. Finalmente, el proyecto de ley no ha podido ser aprobado en el actual período de sesiones y ha sido pospuesto para el periodo extraordinario de sesiones de otoño.
En realidad, la idea de recortar el número de escaños lleva ya años siendo una propuesta muy popular. Por ejemplo, en un sondeo realizado en agosto de 2012 por ANN, filial de TV Asahi, el 80 % de los encuestados respondió afirmativamente a la pregunta de si creían que se debería reducir el número de diputados en la Cámara Baja a partir de las siguientes elecciones generales. Más recientemente, en una encuesta llevada a cabo por Yomiuri Shimbun este mismo junio, el 67 % de los interrogados se mostró a favor de los planes para la reforma del sistema electoral propuestos por la coalición gobernante, entre los que se incluye la reducción del número de representantes.
Desde hace aproximadamente diez años se han formulado preguntas similares en numerosas encuestas, y en todos los casos las medidas para recortar el número de escaños han obtenido el respaldo de entre la mitad y el 80 % de los votantes.
Cabe preguntarse por qué goza de tanto apoyo la reducción del número de diputados. En una encuesta telefónica realizada en julio por JX Press y Senkyo Dot Com, la razón más citada fue “el gasto excesivo en parlamentarios”, respuesta que alcanzó un 35,8 %, seguida de “la insatisfacción y/o desconfianza para con los políticos o parlamento actual”, con un 20,7 %. Queda claro, por lo tanto, que más de la mitad de los encuestados tiene poca confianza en la labor de los diputados y la democracia parlamentaria, cuya rentabilidad cuestionan dado su coste.
Pasto para la desconfianza hacia la política
Y aquí surge una paradoja.
Lo que subyace tras el apoyo a esta propuesta no es la expectativa de que traiga reformas, ni un deseo de adaptar el sistema a los cambios de la sociedad, sino una valoración negativa del propio coste de la democracia parlamentaria y de la cantidad de parlamentarios. Sin embargo, aun si se llegara a recortar el número de escaños tal y como desean los partidarios de la propuesta, esto no supondría un ahorro mayor que unos tres mil millones de yenes, cantidad insignificante si se compara con los 122 billones de yenes que representa el presupuesto nacional. Por consiguiente, es básicamente imposible que la medida se traduzca en efectos tangibles para los votantes en asuntos como la reducción del enorme coste de la seguridad social. Es más, si no perciben un aumento en la “calidad” de la política como resultado del recorte de escaños, es posible que la desconfianza aumente, alimentada por la sensación de que al final no cambia nada, y de que hace falta tener incluso menos diputados.
Lógicamente, la falta de confianza política también se extendería entre los votantes que se oponen al recorte de escaños. Según la encuesta ya mencionada de JX Press y Senkyo Dot Com, al preguntar a los encuestados contrarios al recorte de escaños el porqué de su posición, la respuesta más común, con un 37,1 %, fue que “podría favorecer solo a ciertos partidos”, seguida de “haría más difícil que la diversidad de opiniones del pueblo llegue a la Dieta”, con un 29,8 %. Reducir tan solo los escaños de representación proporcional haría que cuanto más dependa un partido de este tipo de representación —como suele ser el caso de los partidos pequeños y medianos—, mayor sea el golpe que sufran. Por eso, si estos partidos minoritarios perdieran escaños en unas elecciones tras el cambio electoral, el recelo de que algunas opiniones no llegan a las esferas políticas también saldría reforzado.
De este modo, hay una alta probabilidad de que la reducción de escaños acabe por convertirse en pasto para la desconfianza hacia la política, tanto entre los partidarios de la medida como entre quienes se oponen a ella. Es la paradoja de una medida popular que, de ser implementada, haría aumentar el escepticismo político.
Un precedente en Osaka
A pesar de todo, Ishin no Kai insiste en la propuesta. Tras este empeño se halla un exitoso precedente que el partido tuvo en Osaka.
En la época del gobernador Hashimoto Tōru, la prefectura de Osaka impulsó, tras la declaración del estado de emergencia financiera, varias reformas administrativas y fiscales que afectaban a los servicios administrativos y a los salarios de los empleados. Dado el impacto negativo que las reformas tendrían para el personal administrativo y los residentes de la prefectura, se consideró de rigor que los políticos que impulsaban estas medidas también “asumieran sacrificios”. Así, en 2011 y bajo la iniciativa del recién formado Osaka Ishin no Kai, se eliminaron 21 escaños de la Asamblea Prefectural de Osaka, pasando de 109 a 88. Otros partidos se resistieron, levantando barricadas hasta bien entrada la noche; sin embargo, Hashimoto y los miembros de Ishin no Kai consiguieron superar las barreras y enmendar la ordenanza, ganándose de esta forma el apoyo de los votantes. Este episodio se ha convertido en un hito fundacional para la formación.
Según una encuesta de Asahi Shimbun, en 2010 el índice de aprobación del gobernador Hashimoto ascendía al 79 %; otra encuesta de Yomiuri Shimbun lo colocaba en el 83 %. Se podría decir que aquella “reforma con asunción de sacrificios” fue un punto de inflexión que consolidó las bases del apoyo que Ishin no Kai tiene desde entonces en Osaka.
Lo importante es aclarar el propósito
Mientras tanto, en el caso de la propuesta de reducción de escaños que Ishin ha traído esta vez a la Dieta, al votante no acaba de quedarle claro exactamente qué es lo que se quiere conseguir o qué reformas se pretenden impulsar a cambio del recorte. Volviendo a la encuesta antes citada: entre las personas a favor de la medida, solo un 5,2 % escogió como razón que “los políticos tienen que apretarse el cinturón primero si quieren hacer reformas”. Los que dijeron apoyar la reducción de escaños como un medio para hacer posible otros fines, así como los que citaron que “el número de diputados debería reducirse en concordancia con la reducción de la población”, apenas llegaban juntos al 20 %.
Así, cuando los medios priman sobre el fin, una medida que se espera que reciba un gran apoyo puede acabar convirtiéndose en un mecanismo de amplificación de la desconfianza. Es más, si ese escepticismo político se dirige hacia el propio sistema de la democracia parlamentaria, existe el peligro de que abra el camino al auge de partidos de extrema derecha e izquierda, o que propicie el surgimiento de líderes autoritarios.
Por eso, se ha de mirar más allá de las cifras superficiales de las encuestas y prestar atención a los motivos subyacentes que hacen que la ciudadanía exija una reducción del número de diputados. En las próximas sesiones de la Dieta es necesario un debate que se centre en aclarar no sólo cuántos escaños se han de reducir, sino para qué se van a reducir y cómo se va a verificar que los recortes han tenido efecto.
(Imagen del encabezado: la Asamblea Prefectural de Osaka aprueba una ordenanza para reducir el número de representantes ante la ausencia de numerosos grupos políticos durante el mandato del gobernador Hashimoto Tōru, en 2011. El partido Nippon Ishin no Kai considera este episodio uno de sus grandes éxitos. Fotografía tomada el 4 de junio de 2011 en el distrito de Chūō, Osaka - Jiji Press)