El largo camino hacia una sociedad incluyente: los desafíos de los Juegos Paralímpicos de Tokio

Tokio 2020 Deporte

Japón no consiguió ninguna medalla de oro en los Juegos Paralímpicos de Río. Es necesaria una base firme en la creación de una sociedad incluyente para que los deportistas puedan conseguir preseas en unos juegos paralímpicos donde aumenta cada vez más el rendimiento.

Un correo electrónico de un deportista con discapacidad física

En septiembre de 2018 recibí un correo electrónico que relataba una triste historia sucedida en la competición anual Japan Masters. En este torneo, organizado por la Asociación de Deportes de Japón, participan deportistas profesionales de todo el país que han permanecido activos hasta el momento y se realiza siguiendo el segundo plan básico de deportes del Gobierno. Sus misiones son “la justicia y el bienestar”, “el medioambiente y la inclusión” y “la paz y la amistad”, razón por la cual las personas con discapacidad también pueden participar.

El incidente se dio en la competición de natación. Un deportista sin un antebrazo que participaba en la categoría de estilo pecho sería descalificado si no tocaba la pared de la piscina con las dos manos. Este deportista y la organización a la que pertenece comunicaron su situación a la Asociación de Natación de Japón, a cargo de la competición, pero no pudieron hacer que cambiara su postura. La razón que adujeron es que aplicaban las reglas de la Federación Japonesa de Natación que se basan en las normas para nadadores sin discapacidad de la Federación Internacional de Natación.

Este tipo de incidentes no es novedad. No obstante, aunque se denunció el hecho en el momento, no hubo ningún cambio. Después de ese episodio, el deportista, que también ha participado en competencias internacionales, denunció el hecho ante organizaciones relacionadas y, a partir de la edición de 2019, se acepta como excepción que no se toque la pared con ambas manos. Aunque esto parece un avance, la realidad es que continúa siendo solo un permiso especial.

La razón por la que debemos alzar la voz en pos de la inclusión

El 6 de diciembre de 2018, Mori Yoshirō, presidente del Comité Organizador de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos, se comprometió a aprovechar los Juegos de Tokio 2020 para hacer realidad una sociedad incluyente.

La visión de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos incluye la diversidad y armonía. Es decir, que para que la sociedad avance, se necesita aceptar la naturaleza de las personas sin importar raza, color de piel, sexo, preferencias sexuales, idioma, religión, ideología política o discapacidades y hacer de los Juegos Tokio 2020 un encuentro en el que las personas de todo el mundo puedan corroborar la importancia de la diversidad y la armonía para construir una sociedad incluyente.

Tanto los organizadores de esta cita deportiva como el plan básico de los encuentros subrayan que los Juegos Paralímpicos son una oportunidad para revolucionar la conciencia y materializar una sociedad incluyente.

A pesar de lo anterior, analizando los trabajos de preparación para los Juegos Olímpicos y Paralímpicos, parece haber aspectos que obstaculizan la creación de una sociedad incluyente, como por ejemplo la accesibilidad en lo que respecta a lo físico, y la conciencia de las personas en el software. Por esta razón, el director Mori se comprometió totalmente a hacer realidad la inclusión. 

Pasado y presente de Japón, un país que ha excluido a las personas con discapacidad

¿Por qué razón el concepto de sociedad incluyente aparece tanto cuando se habla de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio? Y, sobre todo, ¿qué significa una sociedad incluyente?

Si analizamos el pasado de Japón, la razón se hace muy evidente. Según un informe de 2010 del Consejo Central de Educación del Ministerio de Educación y Cultura, fue en 1947 cuando, en la legislación escolar, se otorgó la oportunidad de tener acceso a educación especial a las personas con discapacidad, que estaban excluidas de la escolarización tradicional. También se revela que incluso en la década de 1970 predominaba un sistema de educación separada para las personas con discapacidad, al contrario de la educación inclusiva que era el estándar internacional. Desafortunadamente, hay criticas de que ni siquiera tras la ratificación de la Convención Internacional sobre los Derechos para las Personas con Discapacidad en enero de 2014, ha habido un avance en la situación de la educación inclusiva.

En lo que respecta al bienestar, fue a partir de 1981, Año Internacional de las Personas con Discapacidad, que cambió la legislación tradicional centrada en el ingreso a centros especiales a una visión donde estas personas fueran incluidas en la vida diaria en sus comunidades. Japón ratificó la Convención Internacional sobre los Derechos para las Personas con Discapacidad hace 5 años, tan solo 4 meses antes de conseguir la sede para los Juegos Olímpicos y Paralímpicos, en septiembre de 2013. Sin embargo, todavía no se ha enraizado en la mente de las personas una idea concreta de lo que es una sociedad incluyente.

El concepto de sociedad incluyente, difícil de comprender

Una sociedad incluyente, tal como lo dice la palabra, es un espacio donde todos se integran. No obstante, es difícil de comprender porque no evoca una idea concreta.

En inglés se usa la expresión “inclusive”, que también tiene el significado de “abarcar”. Un antónimo sería “exclusive”, es decir, que excluye. Quizá es un poco más fácil de entender si pensamos que se trata de una sociedad en la que no se deja fuera a nadie.

Hace poco, en una conferencia sobre la sociedad incluyente y los deportes que impartí en una universidad, el debate con los estudiantes fue muy apreciado y fácil de entender al plantear el problema desde la perspectiva de si la sociedad excluía o no, y, si sí lo hacía, si existía una razón de peso para hacerlo.

El camino para los paradeportistas no está preparado

Los deportes también se han visto gravemente afectados por la falta de una perspectiva incluyente en la educación de Japón.

Los deportes en Japón se han constituido principalmente basándose en ejercicios escolares. Hay actividades físicas adecuadas para cada edad sistematizadas por sendas organizaciones. Para los niños de primaria hay grupos juveniles de deportes, para los de secundaria Federación Atlética de los Institutos y, a nivel universitario, la Asociación de Educación Física y Deportes de Universidades. Especialmente los deportistas olímpicos que aspiran a un alto rendimiento, tienen un camino establecido después de haber asistido y conseguido los mejores puestos en las competencias nacionales de cada etapa.

Las personas con discapacidad se han quedado fuera de este proceso de la educación primaria a la universitaria. Por tal razón, aunque existe un sistema firme para los Juegos Olímpicos, en el caso de los Juegos Paralímpicos, este está todavía en construcción.

Los Gobiernos locales se empiezan a involucrar, pero no es suficiente

Los deportes para personas con discapacidad en Japón eran jurisdicción del Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar. A partir de los Juegos Paralímpicos de 1964 empezaron a desarrollarse como parte de las políticas de bienestar o con el objetivo de que las personas con discapacidad pudieran participar en la sociedad, por lo que ha habido competiciones nacionales que tenían como objetivo la participación social de las personas con discapacidad, pero no eran del mismo mecanismo que para las personas sin discapacidad. Es decir, eran parte de las políticas de bienestar, razón por la cual no existían políticas unificadas que permitieran fortalecer a los deportistas que aspiraban al alto rendimiento como paradeportistas.

Posteriormente, los deportes para personas con discapacidad pasaron del Ministerio de Trabajo al de Cultura y Educación y fue en octubre de 2015 cuando comenzó la iniciativa integral de los sistemas deportivos con la creación de la Agencia de Deportes. Sin embargo, a nivel de asociaciones deportivas y de prefecturas y municipalidades, todavía no existen medidas unificadas.

Según una encuesta del año fiscal 2017 de la Federación de Para-Natación de Japón, solo el 34,6 % de quienes respondieron está satisfecho con las condiciones para entrenar ya que no pueden usar las instalaciones o no hay instructores. Además, el 44 % ha sido víctima de discriminación o prejuicios cuando buscan un lugar para entrenar. Por otra parte, solo el 51,5 % dijo haber participado en alguna competición que no fuera específicamente para nadadores con discapacidad. Por último, el 82,1 % dijo que debería estar permitido que los paradeportistas participen en las competiciones generales.

En julio de 2019 se inauguró el centro nacional de formación preferente a paradeportistas. Con esto se consiguió una instalación de primer nivel, pero sigue sin existir una base con un sistema claro. En otras palabras, es como si pudiéramos ver la cumbre del monte Fuji, pero las faldas estuvieran cubiertas por una espesa nubosidad.

La necesidad de que las personas con y sin discapacidad hagan deporte juntas desde edades tempranas

Ahora veamos el ejemplo de tres deportistas que han logrado llegar a la cima de la natación paralímpica. En los tres casos, sus tutores los alentaron a hacer varios tipos de deportes desde pequeños.

En una foto de un deportista sin piernas, lo vemos usando zapatos en sus manos y escalando montañas junto con los demás niños. Es necesario que desde pequeños reciban oportunidades adecuadas a medida que crecen como en el caso de las personas sin discapacidad.

En Canadá, las personas con discapacidad también son sujetos de las políticas Canadian Sport for Life (CAS4L) así como el modelo de formación de deportistas a largo plazo. Con el siguiente diagrama ejemplificaremos el caso de Japón. Un sistema que crea deportistas competitivos a nivel mundial solo es posible si existen competiciones y actividades adecuadas a cada franja de edad desde la infancia. La línea blanca hace evidente que, desde el principio, las personas con discapacidad estaban excluidas de los deportes de competencia. En 2015, cuando el Ministerio de Educación y Cultura creó la Agencia de Deportes, las personas con discapacidad empezaron a conseguir por fin un camino para su formación.

¿Japón puede cambiar?

Volvamos al incidente con el que comenzamos. Es correcto ser descalificado siguiendo la norma de tocar la pared con las dos manos que establece la Federación Internacional de Natación, y que es base de las reglas de la Federación Japonesa de Natación. Sin embargo, esto también revela que en el sistema de competiciones de Japón, no se tiene prevista la participación de los deportistas con discapacidad. Pareciera que no se han dado cuenta de que los niños con discapacidad, que venían practicando algún deporte con sus compañeros sin discapacidad en clubes escolares han perdido sus sueños al no poder participar en las competiciones con los demás.

No es que esta competición excluya a las personas con discapacidad. Entonces, ¿no se podría pensar en una forma para que los discapacitados puedan competir junto con los demás, no como algo excepcional? No nos deberíamos paralizar con el pretexto de que esa es la norma. Una sociedad incluyente debe aceptar las diferencias. De esta manera se podrían dar innovaciones y Japón desarrollarse de manera sostenible dentro de la sociedad internacional.

En Reino Unido, país con gran potencial en los deportes paralímpicos, cuando se celebran competiciones interuniversitarias, las universidades registran muchos paradeportistas porque eso aumenta la puntuación. Australia, un país fuerte en la natación, lleva mucho tiempo haciendo competiciones en las que participan juntos deportistas con y sin discapacidad. En un correo de promoción que recibí había una foto en la que aparecían tanto los seleccionados de natación como de paranatación. En Estados Unidos, con vistas a los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de 2028 en Los Ángeles, el Comité Olímpico Estadounidense se renombró como Comité Olímpico y Paralímpico Estadounidense. La fortaleza deportiva de Europa, Australia y Estados Unidos reside en que dan por sentada la existencia de una sociedad incluyente. Japón tiene aquí una importante pista para conseguir medallas de manera constante.

Japón tiene que reconocer su pasado y aprovechar los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio 2020 para avanzar hacia la materialización de una sociedad incluyente a través de los deportes. Esto fue lo que reflexioné cuando recibí el doloroso correo electrónico con el que comencé esta historia.

Fotografía del encabezado: Paranadadores compitiendo con nadadores sin discapacidad en la Competición de Natación de la prefectura de Hyōgo. En 2019 se hizo la primera prueba en la que ambos participaron juntos. (Cortesía de la Federación Japonesa de Para-Natación)

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