Las obras de Tokio 2020: de los Juegos del crecimiento a los Juegos de la madurez

Tokio 2020

Japón está dando el “acelerón final” a las obras de las instalaciones de nueva construcción o reformadas que serán utilizadas en los Juegos de Tokio 2020. En las estaciones de Tokio y Harajuku, así como en las nuevas instalaciones deportivas, se está poniendo todo a punto para que los recién llegados puedan saborear la hospitalidad japonesa.

Un nuevo edificio con cafetería para acoger la estación de JR Harajuku

Si los Juegos Olímpicos Tokio 1964, con todas las obras públicas que acarrearon, fueron un escaparate donde mostrar el milagroso crecimiento económico que estaba experimentando el país, los Juegos Olímpicos y Paralímpicos Tokio 2020 darán testimonio de su madurez como sociedad. La cita olímpica va a ser una inmejorable ocasión para que este país que bate récords mundiales de envejecimiento demográfico demuestre que ha pasado de una fase de crecimiento a otra de madurez y que el ideal de la eficiencia ha dado paso al de la comodidad. Para ello, en todos los rincones pueden verse muestras del empeño que se está poniendo en que dicha comodidad llegue por igual a las personas con discapacidades, a los ancianos y a los extranjeros en general.

Con el majestuoso bosque del santuario sintoísta Meiji y la atestada calle Takeshita, foco de la cultura kawaii que tantos fans ha obtenido en el extranjero durante los últimos años, el barrio de Harakuju bulle siempre de gente. La estación de ferrocarril de Harajuku, de la compañía East Japan Railways, es la más próxima al Estadio Nacional de Yoyogi y será remozada para la ocasión dotándola de un nuevo edificio y nuevos andenes. Su apertura se espera para el 21 de marzo. La reforma se hace, según la compañía ferroviaria, tomando la practicidad y la comodidad como líneas maestras.

El actual edificio es históricamente el segundo que aloja la estación y fue inaugurado en 1924. De dos pisos y dotado de cubierta rematada por una linterna en el crucero, es el edificio ferroviario de madera más antiguo que queda en la capital. La nueva estación, de dos niveles, ocupa un espacio próximo al de la actual, hacia el lado del puente de Jingūbashi, y ha sido construida elevada sobre las vías y andenes. El vestíbulo central de la estación tendrá el triple de su actual amplitud y los baños públicos, el doble. El edificio incluirá también un konbini (minisupermercado) y una cafetería. Además, el andén de la parte del santuario Meiji, que actualmente solo se utiliza durante los días de Año Nuevo en que miles de personas visitan el santuario, pasará a ser andén exclusivo de la línea exterior Yamanote (sentido Shibuya→Shinjuku). De esta forma, separando los usuarios de las líneas Yamanote exterior e interior, se persigue descongestionar en lo posible la estación. El andén exclusivo de la línea Yamanote exterior estará comunicado con la salida de Takeshitaguchi por un pasillo subterráneo y se instalarán ascensores de gran capacidad tanto en las entradas como en el nuevo andén.

Otra estación próxima al Nuevo Estadio Nacional que será remodelada es la de Sendagaya, que verá ampliados su zona de control de billetes (acceso) y su vestíbulo.

Interiores todavía más amplios para la estación de Tokio

También la estación de Tokio (central), que con un promedio de 900.000 pases diarios es una de las más importantes puertas de entrada a la capital, va a sufrir una importante reforma que afectará a la zona situada entre el Pasaje Central (Chūō tsūro) y el Pasaje Libre Norte (Kita jiyū tsūro). Cuando se inauguren los Juegos habrán abierto allí sus puertas cerca de 70 establecimientos en una zona comercial completamente nueva que tendrá aproximadamente 6.300 metros cuadrados. El Pasaje Norte, que une la puerta Norte de la salida Marunouchi con la puerta Norte de la salida Yaesu, renacerá como un corredor mucho más desembarazado, de 12 metros de anchura. En el Pasaje Subterráneo Central se habilitará un espacio de doble altura a modo de sala de espera o punto de encuentro alrededor de la cual habrá una sala para familias con bebés (lactantes) y otros servicios. Para mejor movilidad, se instalarán tres ascensores que unirán el primer sótano y la planta baja con la planta de conexión a los andenes.

El Gimnasio de Ariake, flotando en la bahía

Las instalaciones deportivas de nueva construcción, que comenzaron a quedar listas a partir del pasado otoño, están plagadas de detalles pensados para transmitir al mundo la cultura y la tecnología del país, siendo los conceptos clave “madera” y “sostenibilidad”. El estadio principal y emblema de los juegos será el Estadio Nacional, cuyas obras quedaron finalizadas el 30 de noviembre de 2019. El evento inaugural fue el 21 de diciembre y el primer acto deportivo celebrado en él fue la final de la Copa del Emperador de Fútbol, el primer día del año en curso. El Gimnasio de Ariake, donde se disputarán las diversas disciplinas olímpicas de gimnasia y cama elástica, así como la competición de bochas de los Juegos Paralímpicos (la estación de acceso es Ariake Tenis no Mori, en la línea del nuevo sistema de transporte Yurikamome), quedó completado el pasado mes de octubre. La competición deportiva inaugural, que sirvió además para probar la funcionalidad de la instalación, fue el Campeonato Mundial de Cama Elástica, celebrado en noviembre.

Fotografía por cortesía de Tokyo 2020.
Fotografía por cortesía de Tokyo 2020.

La imagen que pretende transmitir el edificio es la de un gran recipiente de madera que flotase en el área de la bahía de Tokio y viene a ser un homenaje a la tradición maderera del barrio de Kiba y sus alrededores, donde existieron grandes depósitos de ese material. Con sus finos pilares que sostienen desde fuera las paredes exteriores, hechas de cedro japonés (sugi), muestra un diseño muy original. Visto desde lejos, se tiene la impresión de que, efectivamente, el “recipiente” de madera está flotando en el aire. Su aforo es de 12.000 personas.

Este edificio es el más “lignario” de todos los que se han construido para la magna reunión atlética, y en él se ha tratado de extraer de la madera todo su encanto, su calidez y su aroma. Para ello, además de la referida madera de cedro japonés, se han usado otras especies propias del país, como el alerce del Japón (karamatsu), en volumen total próximo a los 2.300 metros cúbicos. Entre todos los elementos, el más llamativo probablemente sea la techumbre, que, con un entramado de maderas arqueadas cubriendo una superficie de 120 x 90 metros, se ha convertido en una de las mayores del mundo construidas en este material. Una vez finalizados los juegos, este estadio se transformará en un salón de muestras. Los asientos, también de madera, serán desmontados y reutilizados en otro lugar.

Fotografía por cortesía de Tokyo 2020.
Fotografía por cortesía de Tokyo 2020.

El Ariake Arena y su “respetuosa” cubierta cóncava

En el estadio Ariake Arena, al que se accede desde la estación Ariake Tenis no Mori de la línea del nuevo sistema de transporte Yurikamome, se disputarán los encuentros de voleibol olímpico y baloncesto paralímpico en silla de ruedas. Las obras quedaron finalizadas el día 9 de diciembre de 2019 y el estadio será inaugurado el próximo 2 de febrero. Tiene cinco plantas sobre el suelo y una capacidad de 15.000 personas. Su rasgo más llamativo es el diseño de la cubierta cóncava, que permite, por una parte, ahorrar en aire acondicionado e iluminación gracias a la reducción del espacio interior y, por otra, evitar que los fuertes reflejos de luz solar que produciría una cubierta convencional (convexa) sobre los edificios de apartamentos circundantes puedan resultar una molestia para el vecindario. Es, pues, un estadio respetuoso con el entorno. Cuando concluyan los juegos, los derechos de explotación se venderán a empresas privadas que podrán utilizar el espacio para eventos deportivos, musicales o de otra naturaleza.

Jiji Press.
Jiji Press.

Una villa hecha para renacer

La Villa Olímpica, que alojará durante los juegos a cerca de 18.000 personas, está situada en los distritos 4 y 5 de Harumi (Chūō-ku, Tokio). Su construcción sigue adelante y se confía en que todo estará listo para el día 14 de julio, cuando abrirá sus puertas a los atletas y sus equipos. En un amplísimo espacio rodeado por el mar en sus tres cuartas partes, además de los 21 edificios de entre 14 y 18 plantas y un total de 3.800 apartamentos, tendrá un comedor que trabajará sin descanso las 24 horas del día con capacidad para 45.000 servicios diarios, un gimnasio, centro de servicios, terminal de autobuses, aparcamiento, parque y otras áreas. Toda una ciudad al servicio del deporte.

Fotografía por cortesía de Tokyo 2020.
Fotografía por cortesía de Tokyo 2020.

A diferencia de la villa olímpica de Tokio 1964, que fue demolida y convertida en el actual parque de Yoyogi, esta otra villa será reformada y se construirán en sus terrenos otras dos grandes torres de viviendas de 50 plantas, con lo que el área ofrecerá un total de 5.600 apartamentos, que serán vendidos o puestos en alquiler. Se creará así un nuevo barrio de cerca de 12.000 residentes cuyo nombre será Harumi Flag.

Fotografía del encabezado: el nuevo Estadio Nacional. (Jiji Press)

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