La gran reorganización territorial de Japón en la Restauración Meiji

Historia

Han pasado 150 años desde que el Gobierno Meiji eliminara el sistema de los han (dominios feudales) para establecer la división por prefecturas en Japón. La reforma administrativa del nuevo Gobierno, que puso fin a una organización territorial con más de 260 años de continuidad e instauró una Administración centralizada moderna, fue en realidad un golpe de Estado urdido a toda prisa por los líderes de los dominios de Satsuma y Chōshū.

El Gobierno Meiji, en guardia ante la reforma militar de los han

El Gobierno de la era Meiji devolvió al emperador la soberanía sobre el territorio y los ciudadanos japoneses, hasta entonces dominados por el shogunato, en junio de 1869, un mes después de que finalizara la guerra de Boshin. Aun así, la situación no cambió mucho porque los líderes de los dominios fueron nombrados gobernadores para seguir controlando sus territorios.

El nuevo Gobierno prácticamente carecía de poder militar propio. Quienes lucharon en la guerra de Boshin en su nombre fueron soldados procedentes de los han que regresaron a sus dominios al terminar el conflicto. La capacidad militar que demostraron los han hacía imposible eliminarlos a la fuerza. Por otro lado, los levantamientos de los campesinos y los movimientos contra el Gobierno proliferaban cada vez más. Conscientes del peligro inminente de una gran rebelión que desembocara en otra guerra civil, los líderes de los dominios emprendieron una reforma militar de gran escala.

Cabe destacar el caso de Kishū (actual prefectura de Wakayama), donde Tokugawa Mochitsugu contrató a Tsuda Izuru para que se encargara de reorganizar por completo su ejército. Tsuda redujo el estipendio de vasallos que recibían 550 koku (unidad de arroz correspondiente a unos 140 kilogramos) o más a la décima parte y el de los que recibían entre 25 y 549 koku a 50 hyō (1 hyō equivalía aproximadamente a medio koku) para destinar la mayor parte de lo ahorrado al ejército. Adoptó el modelo militar prusiano, reclutó a un oficial de Prusia llamado Carl Cöppen como asesor y logró desmantelar el ejército de Kishū e introducir un servicio militar obligatorio para todos los hombres adultos a principios de 1870, tres años antes de que lo hiciera el Gobierno Meiji. Esto permitió aumentar el ejército permanente a 7.000 soldados, con una cantidad similar de reservas, y armarlos con fusiles de aguja Dreyse.

El Gobierno Meiji también estaba en alerta ante la evolución del dominio de Satsuma (actual prefectura de Kagoshima), donde Shimazu Hisamitsu (padre del gobernador oficial Tadayoshi y figura que gobernaba de facto) se oponía a las reformas del Gobierno central y Saigō Takamori ignoraba sus órdenes de comparecencia y seguía promoviendo la reforma del ejército.

La creación de un ejército permanente con soldados de Satsuma, Chōshū y Tosa

Ōkubo Toshimichi, miembro del Gobierno Meiji, viajó a Satsuma (actual Kagoshima) en la primavera de 1870 para llamar a Tokio a Hisamitsu y Saigō, que se mostraban reacios a acudir. Hisamitsu lo amonestó y denunció al Gobierno; Saigō se negó a desplazarse hasta la capital. Ante la resistencia de ambos, Ōkubo y Kido Takayoshi pidieron al emperador que los convocara oficialmente y tomaron rumbo a Satsuma con el enviado imperial Iwakura Tomomi a principios de 1871. Hisamitsu alegó que no podía viajar a Tokio de inmediato porque estaba enfermo, pero Saigō accedió a condición de encargarse personalmente de reformar el nuevo Gobierno.

La propuesta de reforma que Saigō presentó preveía que los dominios de Satsuma, Chōshū y Tosa facilitaran soldados para instituir un ejército nacional permanente. En Haihanchiken kindai kokka tanjō no butaiura (Tras las bambalinas de la abolición del feudalismo y la creación del Estado moderno), el historiador Katsuta Masaharu, especialista en historia moderna de Japón, interpreta que Saigō lo sugirió porque consideraba que el ejército sobredimensionado de Satsuma lastraba las arcas del dominio y quería que el Gobierno central asumiera parte de los costes. El plan se aprobó en la primavera de 1871 y, para el verano, se habían reunido ya en Tokio 8.000 soldados de Satsuma, Chōshū y Tosa. Respaldados por este poder militar, anunciaron que el sistema feudal de dominios iba a abolirse el 29 de agosto.

En realidad, el movimiento había empezado a forjarse dos años antes, cuando pequeños dominios que no podían permitirse pagar la remuneración de sus vasallos pidieron la eliminación de los han. A principios de 1870, el Gobierno accedió a las peticiones de desmantelamiento de los han de Yoshii y Sayama, de 10.000 koku cada uno, y luego a las de unos diez dominios más. Otros dominios más importantes, como Tottori, Owari (actual Aichi), Kumamoto y Tokushima, también se decantaron por abolir la división feudal para unificar el país.

Dentro del Gobierno, Ōkuma Shigenobu, natural de Saga, abogó por que la Administración central destinara funcionarios a todos los dominios para lograr la unidad política. Etō Shinpei lanzó una propuesta para abolir los dominios feudales cuyo contenido coincidía casi totalmente con el plan definitivo que se adoptaría cuatro meses más tarde.

El plan del golpe de Estado para desmantelar los dominios

La coyuntura del país estaba lista para aceptar la abolición de los han, pero fue la facción de Satsuma y Chōshū quien la llevó a la práctica mediante un reducido grupo de altos funcionarios que armó un golpe de Estado exprés.

Nomura Yasushi y Torio Koyata, dos funcionarios de rango medio de Chōshū expertos en asuntos militares, fueron quienes pusieron sobre la mesa la eliminación de los dominios. A mediados de agosto de 1871 comunicaron su plan de golpe de Estado al estadista Yamagata Aritomo y lograron su apoyo. El 20 del mismo mes se presentaron ante Inoue Kaoru y lo obligaron a escuchar la propuesta. Inoue adivinó de qué venían a hablarle. Como responsable de las finanzas del Gobierno, barajaba la necesidad de acabar con los dominios desde el punto de vista económico y aceptó persuadir al líder de Chōshū, Kido Takayoshi. Este último, que tres años atrás ya había escrito algo en su diario que demostraba su apoyo a una reforma que unificara el país, dio el visto bueno de inmediato, al día siguiente.

Saigō Takamori preveía el fin del sistema feudal

El mayor impedimento que quedaba por superar era convencer a Saigō Takamori, que controlaba a los samuráis de Satsuma. Le tocó a Yamagata persuadirlo. Cuando le expuso el tema, Saigō dijo “Creo que es aceptable” y luego preguntó “¿Qué opina Kido?”. Pero Yamagata insistió: “Primero quiero conocer tu opinión”. Saigō repitió: “Es aceptable”. Aturdido, Yamagata sugirió: “¿Comprendes que eliminar los dominios seguramente conllevará un baño de sangre?”. Saigō sentenció: “Lo acepto”. En ese instante, Yamagata supo que el plan iba a llegar a buen puerto.

¿Por qué aceptó Saigō, si aquello suponía el fin de Satsuma? El historiador Matsuo Masahito lo analiza como sigue: “Saigō probablemente percibió que el sistema territorial feudal estaba llegando a su límite. Satsuma no podía seguir manteniendo aquel ejército enorme por más reformas que adoptara. Cuando transfirió al Gobierno soldados que tenía bajo su control, pudieron soltar algo de lastre. Pero, para mantener aquella situación, era inevitable transformar el sistema territorial (Haihan chiken, La abolición de los dominios feudales).

El 22 de agosto, tras saber que Saigō había accedido a la propuesta, Kido escribió en su diario: “Su aceptación vehemente hará mucho bien al país y ayudará a impulsar el plan”. Se reunieron con él al día siguiente y acordaron la hoja de ruta para la gran reforma del sistema territorial. Saigō había visitado la residencia de Ōkubo Toshimichi el día anterior, al recibir la consulta de Yamagata Aritomo, y había obtenido su visto bueno.

La emisión del edicto imperial

El 24 de agosto, Ōkubo, Kido y Saigō —considerados los tres líderes de la Restauración Meiji— se reunieron para debatir junto con personalidades de Satsuma como Ōyama Iwao y Saigō Jūdō, y representantes de Chōshū como Inoue Kaoru y Yamagata Aritomo. Según lo que Kido escribió en su diario al día siguiente, el asunto se mantuvo en absoluta confidencialidad.

Miembros poderosos del Gobierno como Sanjō Sanetomi e Iwakura Tomomi no conocieron la existencia del plan hasta el 27 de agosto, dos días antes de que se pusiera en marcha. El diario de Kido explica que, aunque la intención era no avisar a Iwakura, al final decidieron hacerlo por su posición en el Gobierno Meiji. A Sanjō lo informaron el mismo día. Aunque a ambos los halló totalmente desprevenidos, no les quedó más remedio que respaldarlo.

El 29 de agosto por la mañana, los gobernadores de Satsuma, Chōshū, Tosa y Hizen (actual prefectura de Saga) y otros representantes fueron llamados a la corte imperial, donde se les comunicó la abolición de sus dominios mediante un edicto imperial firmado por el emperador Meiji. También se les notificó a los gobernadores de Tottori, Owari, Kumamoto y Tokushima, quienes, como hemos explicado arriba, la habían solicitado anteriormente. Aquel mismo día, a las 2 de la tarde, se convocó a 56 gobernadores más que estaban en Tokio para ponerlos al día. El sistema feudal de los dominios, que llevaba casi 700 años en vigor, tocaba a su fin.

El edicto imperial que acabó con el sistema de dominios feudales. (Archivo Nacional de Japón)
El edicto imperial que acabó con el sistema de dominios feudales. (Archivo Nacional de Japón)

Los gobernadores fueron cesados de sus cargos y se les ordenó residir en Tokio, mientras que el Gobierno central envió a sus funcionarios a controlar las nuevas administraciones prefecturales.

¿Por qué no hubo ninguna rebelión?

Si bien el terreno se había allanado para acoger la gran reforma, los artífices del golpe de Estado estaban preparados para que algunos samuráis se indignaran por haber perdido a sus señores feudales y se rebelaran. Por eso Saigō declaró a otros altos funcionarios del Gobierno: “Si hay algún dominio que se oponga, les mandaremos al ejército”.

Con todo, no se produjo ningún intento de sublevación; en parte, porque la iniciativa se emprendió tan de golpe que no dio tiempo a reaccionar. Pero el principal motivo fue que el Gobierno Meiji asumió las deudas de los dominios y se comprometió a pagar los salarios de los samuráis.

El Gobierno había logrado unificar el país, pero, como el golpe de Estado fue liderado por la facción de Satsuma y Chōshū, esta adquirió un poder abrumador en la nueva Administración. En este sentido, se puede afirmar que la abolición de los dominios representó la toma del poder por parte de esta facción.

El repentino anuncio del cambio no significó que las administraciones prefecturales pasaran inmediatamente a estar bajo el control del Gobierno central. La abolición de los 261 han dio lugar a 305 prefecturas entre las que se contaban tres fu (prefecturas especiales): Tokio, Osaka y Kioto.

El Ministerio de Hacienda, con Ōkubo Toshimichi a la cabeza, se encargó del proceso administrativo en la transición de los dominios a las prefecturas. La extensión de las prefecturas resultaba tan dispar que el ministerio estableció un estándar de producción de entre 300.000 y 400.000 koku, una escala financiera que se consideró adecuada para un Gobierno regional.

Concretamente, la nueva organización partía de los dominios principales para homogeneizar a los más pequeños y dividir a los que eran demasiado extensos. En un principio, incluso se barajó dividir Chōshū en dos prefecturas, Toyoura y Mitajiri. La propuesta definitiva terminó de perfilarse a finales de octubre del mismo año y dejaba la división en 72 ken (prefecturas corrientes), tres fu (prefecturas urbanas) y un shi (territorio especial). El shi correspondía a Kaitakushi, actual Hokkaidō.

Solo 13 prefecturas conservaron el nombre original: Akita, Yamagata, Shizuoka, Utsunomiya, Wakayama, Tottori, Okayama, Hiroshima, Yamaguchi, Kōchi, Fukuoka, Saga y Kagoshima. Todas las demás se rebautizaron. Katsuta Masaharu asegura que el Gobierno quiso evitar todo lo posible usar nombres antiguos para cortar la relación con los han y optó por adoptar nombres de localidades y accidentes geográficos. Por el mismo motivo, casi todos los gobernadores que se enviaron a las prefecturas eran originarios de otro han. Sin embargo, en prefecturas que destacaron en la guerra de Boshin, como Kagoshima, Kōchi o Saga, se nombró a gobernadores de la zona; muchos eran altos funcionarios del Gobierno que velaban por las necesidades de su territorio.

Okinawa se convirtió en prefectura en 1879, mientras que en 1882 Kaitakushi (Hokkaidō) se dividió en tres prefecturas, Sapporo, Hakodate y Nemuro. La organización territorial siguió modificándose hasta que, en 1888, alcanzó la configuración de 47 prefecturas (43 ken, tres fu y un ).

La sustitución de los dominios por prefecturas en 1871 brindó al nuevo Gobierno un poder político unificado que le permitió aplicar grandes reformas a nivel nacional, como la reforma tributaria, la del sistema militar y la del sistema educativo, lo que impulsó la industrialización, la prosperidad nacional y la capacidad militar.

Cronograma de la reorganización territorial de Japón

Marzo de 1869 Los líderes de Satsuma, Chōshū, Tosa y Hizen redactan una petición para devolver los registros de los dominios al Estado. Otros líderes (daimio) presentan sus peticiones.
Junio de 1869 Fin de la guerra de Boshin.
Julio de 1869 Se autoriza la devolución de los registros al Estado por parte de los dominios y se nombra a los señores feudales de los han como gobernadores de las prefecturas.
Agosto de 1869 Se establece Kaitakushi.
Septiembre de 1869 Ezochi pasa a llamarse Hokkaidō.
Principios de 1870 Los líderes de distintos dominios empiezan a pedir que se eliminen los han.
Verano de 1870 Se inicia el debate legal sobre el sistema de los han.
Principios de 1871 La comitiva de Iwakura Tomomi se desplaza a Kagoshima. Saigō Takamori presenta su propuesta de reforma administrativa.
Abril de 1871 Se forma el ejército nacional con soldados de Satsuma, Chōshū y Tosa.
Agosto de 1871 Los dominios feudales quedan abolidos y se establece el sistema prefectural, pasando de 261 han a 305 prefecturas.
Enero de 1872 La división territorial se reorganiza en 75 prefecturas.

Fotografía del encabezado: Saigō Takamori, Ōkubo Toshimichi y Kido Takayoshi, considerados los tres artífices de la Restauración Meiji, fueron los responsables de la reorganización territorial de Japón. Imagen cedida por la Biblioteca Nacional de la Dieta.

(Traducido al español del original en japonés.)

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