Juegos de Milán-Cortina 2026: Sakamoto Kaori, lista para el broche de oro de su carrera
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El equipo japonés lidera el panorama mundial
En los cuatro Campeonatos Mundiales celebrados tras los Juegos de Pekín, Japón ha acumulado un total de 14 medallas, entre las que descatan las del tricampeonato de Sakamoto en solitario y los dos títulos mundiales de la pareja Miura-Kihara. Con estos resultados, el país ha cimentado su posición como uno de los referentes que lideran el mundo del patinaje artístico.

La selección olímpica de patinaje artístico para Milán-Cortina. (Fila delantera, desde la izquierda) Miura Kao, Satō Shun y Kagiyama Yūma en categoría masculina; Sakamoto Kaori, Nakai Ami y Chiba Mone en femenina. (Fila trasera, desde la izquierda) En patinaje por parejas: Kihara Ryūichi, Miura Riku, Moriguchi Sumitada y Nagaoka Yuna, y el dúo de danza sobre hielo Yoshida Utana y Morita Masaya. 21 de diciembre de 2025, Gimnasio Nacional Yoyogi, Tokio. (Jiji Press)
Sakamoto: sin margen de error para alcanzar “la plata o más”
Sakamoto, el as del equipo femenino, ha mantenido resultados estables desde su tercer puesto en Pekín mientras exploraba nuevos géneros musicales y formas de expresión. No obstante, para esta temporada (que ha declarado será la última de su carrera), ha decidido apostar por su esencia original: “Quiero imprimir en el programa mi deslizamiento fluido y esa poderosa sensación de velocidad que me caracteriza”. Tras obtener el bronce individual y la plata por equipos (tras una reasignación) en Pekín, aspira a una medalla de plata o superior en ambas categorías: “Quiero una medalla de plata auténtica”.
Hasta poco antes de iniciar la temporada, estuvo practicando el triple axel, un salto de gran dificultad. Sin embargo, ahora se concentra en competir con su estilo consolidado. A pesar del aumento de competidoras con saltos de alta complejidad, Sakamoto atesora las enseñanzas de su coreógrafo, Benoît Richaud: “Si no puedes lograr ese salto, hay otras formas de ganar”. Al ver cómo sus puntuaciones subían gradualmente y lograba victorias, consiguió liberarse de esa presión.
Se espera que la rusa Adelia Petrosian, tricampeona nacional de su país, compita bajo bandera neutral. Petrosian domina saltos de extrema dificultad como el cuádruple Lutz, el cuádruple toe loop y el triple axel. “Incluso si otras patinadoras ejecutan grandes saltos, debo mantener mis opciones de podio. Desde la temporada 2023-2024, en la que gané todo, incluyendo el Mundial, comprendí que puedo lograrlo elevando la calidad de lo que ya hago y no cometiendo errores”, reflexiona Sakamoto.
Esta temporada tuvo un inicio pausado. Quedó segunda tanto en su primera competición de las Challenger Series como en el primer evento de la serie del Grand Prix (GP) en Francia. Pero, como ella misma dice, “fue un segundo puesto con significado”, ya que corrigió los errores en los giros que causaron su derrota para luego ganar el Trofeo NHK con 227,18 puntos, la mejor marca mundial oficial de la temporada.
“En la serie del GP he podido superar los 220 puntos desde el inicio y mantener una inercia positiva. A diferencia de antes, cuando sentía que debía esforzarme cada vez desde cero, ahora siento que simplemente estoy siguiendo la corriente”, comenta con confianza.
En la final del GP, un error inesperado en el programa corto la relegó al tercer puesto, con lo que perdió el título. Sin embargo, transformó esa frustración en motivación para ganar el Campeonato de Japón con una puntuación total de 234,36. A pesar de un ligero fallo en el grado de ejecución de su triple lutz, demostró su habitual temple competitivo.
En la cita olímpica se prevé que la lucha por el oro sea contra Petrosian y la estadounidense Alysa Liu, quien regresó a la competición la temporada pasada para coronarse campeona mundial.
Al ser nominada oficialmente tras ganar el Campeonato de Japón, Sakamoto admitió con una sonrisa amarga: “Antes que pensar en los Juegos, sentí primero que este era mi último nacional”. No obstante, cuenta con una vasta experiencia en grandes escenarios. “Si ejecuto lo que debo hacer a la perfección, llegarán los resultados”, afirma, declarándose lista para la batalla.
Japón cuenta con otras dos representantes femeninas. Nakai Ami, con el triple axel como arma, tuvo un debut impactante en el GP de Francia esta temporada, donde derrotó a Sakamoto con 227,08 puntos. Si logra repetir esa actuación en el gran escenario podría entrar en la lucha por las medallas. Por su parte, Chiba Mone posee una gran estabilidad y el potencial para alcanzar puntuaciones en el rango medio de los 220, por lo que también tiene posibilidades si rinde al máximo.
Kagiyama asume su rol como referente
En los anteriores Juegos de Pekín, Kagiyama fue el japonés mejor clasificado, con la medalla de plata. Fue un logro valiosísimo, conseguido mientras competía con las figuras principales del patinaje nipón: Hanyū Yuzuru y Uno Shōma.
Durante las dos temporadas entre 2022 y 2024, tras una lesión en el tobillo izquierdo, limitó los saltos de alta dificultad. Utilizó ese tiempo para priorizar la calidad y la perfección artística de sus programas por encima de la complejidad técnica. Mientras tanto, rivales internacionales como el estadounidense Ilia Malinin han evolucionado vertiginosamente, ejecutando todo tipo de cuádruples, incluido el cuádruple axel.
Incluso en este entorno tan exigente, Kagiyama ha demostrado su inmenso talento subiendo al podio en cuatro Campeonatos Mundiales consecutivos desde su debut en 2022. Los Juegos de Milán serán la prueba definitiva de su liderazgo como as del equipo japonés.

Kagiyama Yūma durante su programa corto masculino en la final del Grand Prix; 4 de diciembre de 2025, IG Arena, Aichi. (Jiji Press)
Tras la retirada de Hanyū y Uno en la temporada 2024-25, Kagiyama fue señalado como el sucesor natural para liderar el patinaje masculino japonés. Él mismo empezó a sentir la presión, y a considerar “cómo debería ser un as”.
El Campeonato Mundial fue el reflejo de esa presión. Tras un programa corto en el que quedó segundo a solo 3,32 puntos de Malinin, se desmoronó en el programa libre con múltiples errores en sus saltos cuádruples, cayendo al décimo puesto de la sesión y terminando tercero con el total con 278,19 puntos. “Los ases que vi de cerca fueron Hanyū y Shōma. Ambos tenían estilos diferentes. Para mí, lo más importante es ser natural; esa es la base de mi rendimiento y mi fortaleza. Creo que es fundamental ser yo mismo y mostrar lo que he trabajado”, comenta.
Hacia su mejor actuación personal
En la primera mitad de esta temporada, su objetivo para fortalecer su base técnica fue limitar los cuádruples en el programa libre al Salchow y dos toe loops. La meta era superar rápidamente la barrera de los 300 puntos y acercarse a su marca personal de 310,05 lograda en Pekín.
Kagiyama afrontó un calendario exigente de cuatro competiciones consecutivas con apenas una semana de descanso entre dos competiciones desde su primer evento del GP en noviembre hasta el Campeonato de Japón. Aunque inicialmente le costó alcanzar el objetivo de los 300 puntos, en la final del GP de diciembre logró su mejor marca personal en el corto con 108,77 y un total de 302,41, llevándose la plata y cumpliendo su objetivo mínimo.
En el Campeonato de Japón posterior, aunque rozó su meta con 104,27 en el corto, encadenó errores a mitad del programa libre y se quedó en 287,95 puntos. A pesar de no elevar su puntuación, obtuvo el billete olímpico como número uno nacional y ya ha cambiado el chip.
“Siento fuertes deseos de incluir el cuádruple flip en el programa libre, pero no sé si se asentará en un mes. Más allá del flip, quiero darlo todo en cada elemento, tanto en el corto como en el libre. Quiero vivir cada día sin arrepentimientos y disfrutar al máximo del escenario olímpico”, expresa.
Kagiyama sitúa el umbral para obtener una medalla en los 300 puntos. “Es una condición absoluta, y también quiero batir mi récord personal. Si lo hago, el resultado vendrá por sí solo. Ha sido un año en el que he perdido mucho contra mí mismo y creo que he reflexionado lo suficiente, así que quiero aplicar ese aprendizaje en los Juegos”.
En la delegación masculina lo acompañan Satō Shun (Aim services / Universidad Meiji) y Miura Kao (Oriental Bio / Universidad Meiji), con quienes ha entrenado desde la primaria. Satō ha ganado el nivel necesario para aspirar a una medalla esta temporada, y Miura es un dinamizador esencial para el grupo. El hecho de acudir a sus segundos Juegos Olímpicos en un ambiente relajado con amigos cercanos es un factor positivo.
Hasta ahora muchas competiciones servían como trampolín para algo más. Sin embargo, Milán es el duelo definitivo. Aunque el nivel de Malinin es excepcional, si Kagiyama mantiene una actitud ofensiva, los resultados deberían llegar. “Más que proteger mi plata anterior, quiero atacar buscando la victoria”, asegura.
La pareja “Rikuryū”, principal candidata al oro
La pareja formada por Miura y Kihara, conocidos como “Rikuryū”, se encuentra en su tercera temporada desde su formación. Un mes después de quedar séptimos en Pekín, aseguraron su posición al quedar segundos en un Mundial donde no participaron las cinco mejores parejas rusas. El año siguiente elevaron sus puntuaciones drásticamente y conquistaron su primer título mundial. Pese a sufrir diversas lesiones, han mantenido su estabilidad: quedaron segundos en 2024 y ganaron nuevamente en 2025.

Miura Riku (izquierda) y Kihara Ryūichi durante el programa corto de parejas del Campeonato de Japón; 20 de diciembre de 2025, Gimnasio Nacional Yoyogi, Tokio. (Jiji Press)
“Durante el verano pudimos prepararnos con calma en nuestra base en Canadá”, afirman. En su primera competición internacional en septiembre, las Challenger Series, iniciaron la temporada con 222,94 puntos, superando por más de 3 puntos su marca del Mundial anterior. Fue un comienzo inmejorable.
En la serie del GP también avanzaron a la final con victorias consecutivas. En dicha final mostraron un patinaje lleno de velocidad y potencia, logrando su mejor marca personal en el libre. Con un total de 225,21 puntos (a solo 0,84 de su récord histórico), ganaron con la mejor puntuación mundial de la temporada.
En el Campeonato de Japón, a pesar de que Miura se dislocó el hombro izquierdo durante los seis minutos de calentamiento previos, lograron liderar el programa corto con 84,91 puntos. Optaron por retirarse del programa libre por precaución, pero al haber pasado por lesiones similares, saben cómo gestionarlo. Esta temporada han ganado aún más estabilidad y, si se preparan bien, serán los máximos favoritos al oro. La segunda pareja japonesa, Nagaoka Yuna y Moriguchi Sumitada (Kinoshita Academy), que obtuvo su plaza olímpica en el clasificatorio final, también ha crecido rápidamente y aspira a quedar cerca de los puestos premiados.
(Artículo traducido al español del original en japonés. Imagen del encabezado: Sakamoto Kaori durante su programa libre en el Campeonato de Japón; al quedar en la cima nacional, sentó la base desde la que buscar una medalla olímpica. 21 de diciembre de 2025, Gimnasio Nacional Yoyogi, Tokio - Jiji Press.)