Tentoglou arrebata el oro olímpico a Echevarría en el último salto

Deporte Tokio 2020

Miltiadis Tentoglou vuela tras un salto durante la final de salto de longitud de los Juegos Olímpicos, el 2 de agosto de 2021 en Tokio. AFP
Miltiadis Tentoglou vuela tras un salto durante la final de salto de longitud de los Juegos Olímpicos, el 2 de agosto de 2021 en Tokio. AFP

Tokio, Japón | AFP

por Diego REINARES

El griego Miltiadis Tentoglou conquistó el oro olímpico en salto largo de los Juegos de Tokio-2020 con su último intento, llegando a la primera posición con 8,41 metros, este lunes en una emocionante final en la que el cubano Juan Miguel Echevarría (8,41 m) ganó la plata y su compatriota Maykel Massó (8,21 m) el bronce.

El desarrollo de la final tuvo sabor muy amargo para los cubanos, que antes del último salto del griego eran virtualmente oro y plata, por lo que estaban a un paso del doblete.

El vuelo del heleno en su sexto y último salto les relegó al segundo y tercer lugar, dejando además al español Eusebio Cáceres (8,18 m, su mejor marca personal), que era tercero, en la cuarta posición, bajándole del podio en el último instante.

“Ha sido una competición increíble. Qué salto más increíble, el último además”, celebró el campeón griego.

Pese a que Tentoglou y Echevarría tenían la misma distancia, 8,41 metros, la primera posición en la clasificación era para el griego por el desempate entre sus dos segundos mejores saltos (8,15 m contra 8,09 m).

Echevarría pasaba así del oro a la plata pero tenía otro intento para tratar de volver a la primera posición.

Sin embargo, durante su carrera camino de la línea de salto se frenó, aparentemente con un problema físico o un dolor muscular. De rodillas, golpeó con el puño el suelo en señal de rabia y se levantó cojeando ligeramente, con la amargura de haber visto esfumarse un título olímpico que durante gran parte del concurso sintió tener muy cerca.

“No es lo que esperaba, no es el resultado que esperaba, pero en todo caso es un premio que es bienvenido”, explicó Echevarría.

Cuba lleva desde Pekín-2008 sin colgarse un oro olímpico en atletismo. Hace cinco años, en Rio-2016, su balance había sido de apenas un bronce, el logrado por Denia Caballero en el lanzamiento de disco, algo que ya supera nada más con el resultado de esta prueba.

En el medallero de Tokio-2020, a la espera de la resolución de los metales que el país tiene ya asegurados en boxeo y lucha, Cuba acumula oficialmente cuatro preseas, dos platas y dos bronces. Las del salto largo se añaden a la plata de la judoca Idalys Ortiz y al bronce del taekwondista Rafael Alba Castillo.

Juan Miguel Echevarría se lamenta sobre la pista por no haber podido realizar un último salto, mientras el juez levanta la bandera roja de intento nulo, durante la final de salto de longitud de los Juegos Olímpicos, el 2 de agosto de 2021 en Tokio. AFP
Juan Miguel Echevarría se lamenta sobre la pista por no haber podido realizar un último salto, mientras el juez levanta la bandera roja de intento nulo, durante la final de salto de longitud de los Juegos Olímpicos, el 2 de agosto de 2021 en Tokio. AFP

Bronce para Massó

Echevarría, de casi 23 años, se quedó así en puertas de emular a Iván Pedroso, que triunfó en Sídney-2000 y que es el único cubano que ha podido proclamarse campeón olímpico en el salto largo.

En 2018 había logrado ya proclamarse campeón mundial bajo techo y en 2019 campeón panamericano. Sin embargo, en el Mundial de Doha-2019, donde llegaba como gran favorito, se tuvo que conformar con un bronce también con sabor amargo.

Más allá del color de sus medallas, Echevarría se ha confirmado en los últimos años como una de las sensaciones de su prueba. Tiene una mejor marca personal de 8,68 metros desde 2018 y varias veces ha destacado con saltos impresionantes, acercándose al récord del mundo del estadounidense Mike Powell (8,95 metros en 1991), aunque no homologados por vientos demasiado favorables.

Llegó por ejemplo a 8,83 metros el 10 de junio de 2018 en Estocolmo, pero con un viento de +2,1 m/s. El 10 de marzo de 2019 alcanzó los 8,92 metros en La Habana (+3,0 m/s).

Maykel Massó, de 22 años, vivía sus segundos Juegos Olímpicos, pero en Rio-2016, siendo muy joven, había quedado eliminado en la ronda de calificación.

En el Mundial de Londres-2017 sí que había estado peleando por las medallas pero quedó finalmente en quinta posición.

En la final, Massó solo realizó dos saltos, los dos primeros, por motivos físicos. El primero de 8,21 metros es el que le permitió colgarse este bronce.

“En la ceremonia (de entrega de medallas) las lágrimas se me van a salir solas. Esto es algo que siempre ha soñado”, admitió sobre su bronce, que consideró “increíble” y “una sorpresa”.

La decepción de la final olímpica fue el jamaicano Tajay Gayle, campeón mundial pero lesionado en una rodilla durante la ronda de calificación. Apenas pudo ser undécimo, llegando únicamente a 7,69 metros.

Los cubanos Juan Miguel Echevarría (izq) y Maykel Massó, durante la final de salto de longitud de los Juegos Olímpicos, el 2 de agosto de 2021 en Tokio. AFP
Los cubanos Juan Miguel Echevarría (izq) y Maykel Massó, durante la final de salto de longitud de los Juegos Olímpicos, el 2 de agosto de 2021 en Tokio. AFP

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Tokio 2020 AFP