De la Fuente-Jardine, técnicos finalistas dedicados a formar chicos

Deporte Tokio 2020

El seleccionador español Luis de la Fuente (I) da indicaciones a sus futbolistas durante el partido frente a Argentina por la primera ronda del grupo C masculino de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, el 28 de julio de 2021 en Saitama. AFP
El seleccionador español Luis de la Fuente (I) da indicaciones a sus futbolistas durante el partido frente a Argentina por la primera ronda del grupo C masculino de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, el 28 de julio de 2021 en Saitama. AFP

Yokohama, Japón | AFP

Luis de la Fuente, 60 años, técnico de España, y André Jardine, 41 años, DT de Brasil, han pasado gran parte de sus vidas formando chicos y su premio grande les llega el sábado, cuando se disputen el oro del torneo masculino de fútbol de Tokio-2020, aunque ambos ya se sienten ganadores con sus exitosos proyectos. 

Españoles y brasileños protagonizarán una final de ensueño en Yokohama, ambos buscando colgarse la medalla de oro por segunda vez, tras los triunfos en Barcelona-1992 y Rio-2016, respectivamente, pero para sus técnicos además significa ver crecer a muchachos que conocen hace años e hicieron crecer en todo sentido. 

Por eso, el título sería el premio a su trabajo de formación. 

Sus historias en el fútbol fueron por caminos diferentes, tuvieron algunos puntos de contacto, y acabaron en el mismo lugar: Yokohama. ¿Estilos? Ambos proponen, los chicos dispondrán.

El seleccionador de fútbol olímpico de Brasil, Andre Jardine, observa el partido frente a México por las semifinales de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, el 3 de agosto de 2021. AFP
El seleccionador de fútbol olímpico de Brasil, Andre Jardine, observa el partido frente a México por las semifinales de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, el 3 de agosto de 2021. AFP

Base conocida

De la Fuente fue jugador profesional. Militó en el Athletic de Bilbao siete temporadas como lateral izquierdo, para luego jugar un par en el Sevilla y colgar las botas en 1994 en el Alavés --previa vuelta al origen en Bilbao--, antes de retirarse y meterse como entrenador.  

Había disputado encuentros de Copas de Europa, fue internacional Sub-21 y hasta defendió a la Roja en un Juego Olímpico. 

Sin embargo, su renombre se lo ganó sentado en el banquillo. Tras arrancar dirigiendo clubes modestos como el Portugalete, en categoría regional, en 1997, recién en 2013 llega a la Federación Española para trabajar con las juveniles. 

En julio de 2015 logra su primer título de fuste, el Europeo Sub-19 de Rumania, del que vienen chicos que conoce y hacen base del actual Sub-24 de Tokio-2020: el capitán olímpico Mikel Merino o el goleador salvador de semis Marco Asensio. 

“Cuando yo me hice cargo de este grupo dije que estaba muy tranquilo porque los conozco y me conocen”, contaba De la Fuente. Hace cinco años “fuimos campeones de Europa Sub’19 y ellos saben qué grado de exigencia tengo y qué les puedo pedir”, agregaba. 

La clasificación a los Juegos-2020 llegó de la mano del título Europeo Sub-21 de Italia y San Marino 2019, en donde actuaban chavales como Mikel Oyarzabal, Dani Olmo o Dani Ceballos, hoy en Yokohama. 

“Siento un gran orgullo y una alegría inmensa por reencontrarnos. Siento alegría de trabajar con ellos. Los cambios que he visto son de madurez. Los conocí en 2015 y ya eran muy buenos. Ahora son todavía mucho mejores. Han madurado y me enorgullece ver que, en la parte que nos toca de lo que hemos trabajado en su formación, hemos dejado ese legado que queríamos”, explicaba el riojano en la prensa española. 

Palabras que solían decir formadores de raza como el argentino José Pekerman o el francés Raymond Domenech, que luego pasaron a la absoluta fruto de sus proyectos exitosos con los chicos. 

“Un hombre exitoso es aquel que hace cada día lo que le apasiona”, afirma De la Fuente. “Yo soy un hombre de éxito porque hago lo que me apasiona. Poder hacer de mi pasión mi trabajo, es un lujo que está al alcance de muy poca gente”, filosofa. 

El Profe físico 

Sin ser futbolista profesional –hizo inferiores en Gremio-- pero apasionado por formar menores, Jardine arrancó entrenando chicos de diez años en Inter de Porto Alegre, su ciudad natal, luego de recibirse de profesor de Educación Física. 

Su buen trabajo en la cantera lo mantuvo diez años en el cargo, de 2003 a 2013, para luego cruzar de vereda y dirigir las bases del Gremio en 2014. Años más tarde, fue reclutado por el Sao Paulo para seguir formando jóvenes, de 2015 a 2018.  

En abril de 2019, la Confederación Brasileña lo convoca para tomar las riendas del Sub-20 y su proyecto se amplió a la Sub-23 con la salida de Sylvinho en esa categoría. 

“Jugar la final olímpica es un sueño. Estoy orgulloso de este grupo. Durante las charlas previas elogié a los jugadores por su dedicación y esfuerzo en todo momento. Ninguno mostró vanidad y siempre han respetado mis decisiones”, contó en conferencia de prensa el entrenador auriverde. 

gv/psr 

© Agence France-Presse

Tokio 2020 AFP