Un estudiante inventa una máquina para escribir los trabajos de la universidad “a mano”

Tecnología

El artífice de esta máquina de ensueño es un estudiante universitario. Es tan meticuloso que creó su propia fuente para escribir “a mano”. Tiene previsto hacer una versión nueva, a petición de varios usuarios de internet, que les facilitaría mucho la vida a los universitarios que buscan trabajo.

Uno de los aspectos de la vida universitaria que más preocupan a los estudiantes en Japón es si podrán graduarse sin tener que repetir curso. Para evitar ese mal trago, han de aprobar todas las asignaturas y obtener los créditos correspondientes, lo cual se consigue estudiando a diario. Sin embargo, la gran cantidad de deberes que se les encomienda puede suponer un obstáculo. Además, hay profesores que exigen que estas tareas estén escritas a mano. Aducen que así evitan que haya estudiantes que copien y peguen el contenido de sus trabajos, pero lo cierto es que, para algunos alumnos, escribir a mano llega a ser un suplicio, sobre todo si tienen mala letra o muchos ejercicios para entregar de una vez; a veces, se les pide incluso que vuelvan a escribirlos desde el principio. En momentos como ese, seguro que hay quienes se preguntan si no habrá alguna forma automática de hacer que algo parezca escrito a mano. Y lo cierto es que sí existe, y todo gracias a una máquina inventada por un estudiante.

“¿Cómo es posible que aún haya que escribir a mano los trabajos universitarios en la era Reiwa?”

El inventor de semejante máquina de ensueño es un estudiante universitario cuyo nombre de usuario en Twitter es @tamu_misw. La ha bautizado “Máquina para automatizar la escritura a mano de trabajos”, y gracias a ella es posible pasar al papel lo que se haya escrito en un ordenador. Podríamos pensar que se trata de una impresora, pero lo que diferencia a este artilugio es que se sirve de un plóter para sujetar un bolígrafo de verdad.

Así pues, la pluma se mueve y escribe exactamente igual que si alguien la sujetara con la mano; lo único es que lo hace por la señal de datos que recibe.

En su cuenta de Twitter, así como en un sitio web para compartir vídeos, @tamu_misw explica el proceso detrás de su invención y comenta, por ejemplo, que no entiende cómo es posible que aún haya que escribir a mano los trabajos universitarios en la era Reiwa.

“¿Por qué tengo que escribir los trabajos a mano?”
“¿Por qué tengo que escribir los trabajos a mano?”

A continuación, explicamos el funcionamiento de la máquina nacida de tal entusiasmo, y lo hacemos tomando como referencia el vídeo que nos proporcionó su creador.

Una impresora en tres dimensiones para crear la máquina

En primer lugar, @tamu_misw hizo las piezas que compondrían el plóter. Para ello, empleó el programa de diseño 3DCAD y una impresora 3D.

En primer lugar, diseñó las piezas con el programa 3DCAD; luego, utilizó una impresora en tres dimensiones para materializarlas. La seriedad que ya mostraba desde el principio es digna de admiración.
En primer lugar, diseñó las piezas con el programa 3DCAD; luego, utilizó una impresora en tres dimensiones para materializarlas. La seriedad que ya mostraba desde el principio es digna de admiración.

Tras ensamblar la base, montó dos ejes: uno para mover el bolígrafo en horizontal y otro para hacerlo en vertical. La correa y las ruedas dentadas, así como el resto de piezas montadas en los ejes, se mueven desde su microordenador de control, un Arduino. Por último, colocó la pluma, lo único que le faltaba para completar su máquina.

La máquina es apta para hojas A4, aunque parece un poco más grande.
La máquina es apta para hojas A4, aunque parece un poco más grande.

Con este plóter, se pueden escribir o dibujar muchas cosas: todo depende de los datos de que disponga la máquina. Así, es posible hacer una ilustración como la que vemos en la siguiente imagen.

A la izquierda, la ilustración; a la derecha, el dibujo hecho por la máquina.
A la izquierda, la ilustración; a la derecha, el dibujo hecho por la máquina.

Como se aprecia en la fotografía, el dibujo de la máquina no tiene nada que envidiarle a la ilustración de muestra.

La rapidez con la que funciona la máquina varía según lo que se escriba o dibuje. No obstante, si se programa para que vaya más despacio, el bolígrafo funcionará con más precisión.

Fuentes hechas a mano para aumentar el realismo

El creador se topó con un problema: las fuentes. Con esta máquina, las únicas que se podían utilizar eran del tipo Stroke; esto es, las que se sirven de líneas (trazados, ‘stroke’ en inglés) para formar los distintos caracteres. Pero no había ninguna gratuita que pareciera escrita a mano.

Las fuentes del tipo Stroke no parecen escritas a mano.
Las fuentes del tipo Stroke no parecen escritas a mano.

Y aquí es donde el creador de la máquina hizo lo increíble: se puso a escribir, con el ratón y un lápiz táctil, hasta llegar a los 2.406 caracteres —hiragana, katakana, kanji, alfabeto latino y números arábigos—. Además, para que las letras quedaran bonitas, las hizo varias veces y almacenó los datos correspondientes a la media, toda una prueba de su gusto por los detalles. Si hacemos cuentas, llegó a escribir 7.000 caracteres, ya que cada uno lo hacía unas tres veces.

Una labor interminable.
Una labor interminable.

Cuando la máquina dispone de los datos necesarios para emplear esta fuente creada específicamente para ella, se pone manos a la obra y comienza a escribir el trabajo en cuestión. El dispositivo mueve el bolígrafo, pero el acabado de las letras parece realmente obra de una persona. Es lógico emocionarse si tenemos en cuenta todo lo que se ha esforzado el creador para llegar hasta aquí.

Si miramos las letras desde cerca, ¡sí que parecen hechas a mano!
Si miramos las letras desde cerca, ¡sí que parecen hechas a mano!

En internet son muchas las personas que han elogiado la invención; hay quien la considera una chapuza elaborada, o quien dice necesitarla. Nosotros hemos querido preguntarle directamente a su inventor qué le motivó a hacerla.

“Decidí utilizar todo mi potencial para rebelarme contra los trabajos a mano”

ENTREVISTADOR ¿Por qué decidió hacer esta máquina?

INVENTOR En la Facultad de Ciencias e Ingeniería en la que estudio, tenemos una asignatura que se llama Experimentación, y resulta que, en algunos departamentos, los informes de los ensayos tienen que estar escritos a mano... Me disgusta que se siga pidiendo esto en una universidad en la era Reiwa, así que decidí utilizar todo mi potencial para rebelarme contra los trabajos a mano. Empecé a construir la máquina a mediados de agosto; la terminé a mediados del mes siguiente.

A la izquierda, un texto escrito con la máquina; a la derecha, a mano. El parecido de las letras sorprende.
A la izquierda, un texto escrito con la máquina; a la derecha, a mano. El parecido de las letras sorprende.

ENTREVISTADOR ¿Hay algo de lo que se sienta orgulloso o que le costara más?

INVENTOR Conseguir que las letras parecieran escritas a mano. Con las fuentes gratuitas del tipo Stroke no se consigue este efecto, así que el profesor se hubiera dado cuenta. Por eso, diseñé un programa que me permitiera crear la fuente. Lo más difícil fue, efectivamente, lograr esa fuente escrita “a mano”. Quería conseguir ese efecto y que, al mismo tiempo, la letra quedara bonita, así que consulté artículos relacionados con la escritura y me serví de las tecnologías aplicadas a las matemáticas, todo ello para mejorar mi mala letra. Fue, sin duda, lo que más me costó.

Hacer la máquina no me supuso ningún problema: no tuve más que imprimir en tres dimensiones las piezas que había diseñado. El mecanismo es exactamente el mismo que el de los plóteres de toda la vida. Era la primera vez que hacía un vídeo, así que intenté que fuera divertido y, al mismo tiempo, fácil de seguir para quienes lo vieran.

Próximo objetivo: el curriculum vitae

ENTREVISTADOR ¿Qué impresiones tiene después de haber usado la máquina? ¿Y su entorno?

INVENTOR Cuando dibujé una ilustración con la máquina, el grado de precisión fue mucho mayor de lo que imaginaba, así que pensé que podría funcionar. A continuación, imprimí un trabajo de universidad de verdad y me emocioné mucho al ver que el bolígrafo no se había movido, que funcionaba siguiendo la información de la fuente a la perfección. A partir de ahora, no tendré que esforzarme tanto cuando me manden algún trabajo (risas).

Recordemos que los plóteres existen desde hace mucho, aunque desaparecieran con la invención de las impresoras. Los jóvenes de ahora no saben siquiera qué son esas máquinas, así que a la gente de mi entorno le pareció muy curioso y novedoso que el bolígrafo se mueva y vaya haciendo las letras una a una. Recibí muchos consejos en internet sobre cómo hacer que los caracteres parecieran escritos a mano, lo cual agradezco sobremanera. Hay bastante gente que me ha pedido una versión para redactar el curriculum vitae, y eso haré...

ENTREVISTADOR ¿Ha entregado algún trabajo escrito con la máquina? ¿Tiene previsto hacerlo?

INVENTOR Aún no. Lo cierto es que en mi departamento no nos suelen pedir escribir los trabajos a mano, así que es muy posible que no tenga oportunidad de usar la máquina. No obstante, hay otros en los que sí ocurre, por lo que espero que los estudiantes de allí sí que la aprovechen.

“Me gustaría ser ingeniero informático y darles a los consumidores servicios que puedan serles útiles de forma continuada”

ENTREVISTADOR ¿Ha construido alguna otra máquina? ¿Qué objetivos y sueños tiene de cara al futuro?

INVENTOR Normalmente hago juegos y aplicaciones, pero también he creado una máquina semiautomática para doblar la colada. Es una buena oportunidad, así que ya he hablado de ella en Twitter. Me gustaría usar esta red social para subir contenido sobre aparatos electrónicos que hagan reír a la gente. No tengo muy claro lo que quiero hacer en el futuro, pero creo que me gustaría ser ingeniero informático y darles a los consumidores servicios que puedan serles útiles de forma continuada.

ENTREVISTADOR ¿Cómo lleva la fama?

INVENTOR Es la primera vez que me ocurre algo así; no pensé que fuera a hacerme famoso. Me cogió un poco por sorpresa, pero me alegré mucho de que un montón de gente viera lo que había hecho. Por eso, seguiré subiendo vídeos y otros contenidos sobre mis creaciones. Los compañeros de otros cursos superiores al mío y los amigos que tengo en el club al que pertenezco me elogiaron y felicitaron por ser famoso. Muchos me preguntaron también cómo había hecho la máquina, por ejemplo.

Máquina semiautomática para doblar la colada, una herramienta que pliega camisas y otras prendas de ropa.
Máquina semiautomática para doblar la colada, una herramienta que pliega camisas y otras prendas de ropa.

La Máquina para automatizar la escritura a mano de trabajos no sirve únicamente para el fin que describe su nombre, sino que también es una prueba fehaciente de los esfuerzos y los conocimientos de su inventor.

Que se hable de este invento podría implicar que los profesores también sepan de su existencia. No obstante, lo suyo sería que se tuviera en cuenta la voluntad de los estudiantes y se fuera benévolo con ellos en caso de que se descubra un trabajo “falso”.

(Publicado originalmente en japonés en FNN's Prime Online el 4 de octubre de 2019. Traducido y editado por Nippon.com).

https://www.fnn.jp/

(Traducción al español del original en japonés)

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