Los ciervos del parque de Nara se asilvestran por la falta de turistas

Naturaleza Turismo

El descenso del número de turistas que visitan el parque de Nara ha provocado que los ciervos que lo habitan se vuelvan un tanto asilvestrados. A tenor de las circunstancias, los expertos coinciden en que lo ideal sería dejar que volvieran a formar “grupos salvajes”.

Los ciervos del parque de Nara se asilvestran

La pandemia no solo ha cambiado el estilo de vida del ser humano, sino que también afecta a las costumbres de los ciervos. Según un estudio llevado a cabo por la Universidad de Hokkaidō en colaboración con la Asociación para la Protección de los Ciervos de Nara, los cérvidos del parque de esta ciudad japonesa, declarados Monumento Natural de la Nación, se están volviendo un tanto asilvestrados debido a que tienen menos contacto con los turistas y, por lo tanto, reciben menos comida que antes.

El grupo de investigadores, encabezado por el profesor Tatsuzawa Shirō, quería saber qué cambios se habían producido en la conducta de estos animales tras el descenso en el número de turistas a raíz de la pandemia. Para ello, compararon el comportamiento de los ciervos en enero, antes de que se comenzara a propagar el coronavirus en Japón, con el de junio, cuando ya había un gran número de contagios en el país.

Menos ciervos en la parte central del parque

Según los datos de que se dispone, en julio de 2019 había 1.388 ciervos en las inmediaciones del parque de Nara. Veamos ahora qué porcentaje de ejemplares había en la zona en enero y en junio de este año en comparación con el total mencionado:

Durante las horas de sol

Enero: 71,9 %
Junio: 50,2 %

Por la noche

Enero: 56,5 %
Junio: 34,9 %

Como se puede apreciar, la diferencia entre enero y junio es abismal, tanto de día como de noche. Este descenso marcado se debe a que hay menos posibilidades de que les den comida.

El grupo de investigadores de la Universidad de Hokkaidō cree que los ciervos pasan menos horas en la zona central del parque por la falta de comida allí, mientras que dedican más tiempo a buscar alimento de forma natural, en los montes y otros lugares aledaños.

Los cérvidos silvestres salen de los bosques en torno al amanecer y se dirigen a las praderas en busca de alimento. Al atardecer, hacen el camino contrario; es decir, regresan al bosque a pernoctar.

Antes no era raro ver grupos grandes de ciervos desplazándose por el parque de Nara por la mañana y por la tarde. Sin embargo, en los últimos años, cada vez hay menos ejemplares que se comportan de esta forma; son más los que se quedan, incluso de noche, en la hierba y otros lugares abiertos, sobre todo en las zonas llanas.

Ciervos del parque de Nara (imagen del sitio web El parque de Nara hoy).
Ciervos del parque de Nara (imagen del sitio web El parque de Nara hoy).

Más ciervos descansando

Otro de los hallazgos del grupo de investigación es que ahora hay más ciervos que se sientan a descansar en el césped. Según la información recabada en enero, un 19,3 % de los animales se quedaba a reposar en el parque durante las horas de sol, mientras que en junio el dato se situó en un 59,1 %. Por la noche, la cifra de enero subía hasta un 37,9 % (un 49,5 % si le sumamos la cantidad de ciervos que van a buscar comida por sus propios medios); la de junio, hasta un 55,2 % (un 90,1 % con el dato añadido).

Los expertos creen que esto se debe a un menor contacto con los turistas (las personas que acuden al parque). Por otra parte, interpretan como algo positivo el hecho de que haya más ciervos que descansan, ya que esto favorece la regurgitación (devolver a la boca la comida ingerida) y guarda relación con una mejora de su nutrición.

Asimismo, señalan que, a pesar de que se los alimenta con buenas intenciones, lo cierto es que se les está privando de tiempo para descansar, regurgitar y buscar alimento de forma natural, todas ellas conductas indispensables para estos animales silvestres, y, por ello, sufren estrés.

Las opiniones del profesor Tatsuzawa

—Los ciervos se está asilvestrando a raíz de la pandemia. ¿Cree que es beneficioso para ellos?

Lo ideal sería dejar que volvieran a formar “grupos salvajes”.

Un ciervo del parque de Nara (imagen del sitio web El parque de Nara hoy).
Un ciervo del parque de Nara (imagen del sitio web El parque de Nara hoy).

—¿Cuál es la diferencia entre un ciervo silvestre y uno que no lo es?

No es fácil establecer la diferencia, pero yo considero “silvestres” a los ciervos que pueden desplazarse, alimentarse y reproducirse por sí mismos. Recordemos la importancia de su condición de “silvestres” a la hora de nombrarlos Monumento Natural.

—¿Ve muy posible que, si vuelven los turistas, los ciervos reviertan su conducta?

En el estado actual sí, es muy posible. Además, algunos ciervos se han desplazado hasta el centro de la ciudad. Por ello, podrían aumentar los conflictos entre estos animales y los seres humanos: accidentes de tráfico, daños en la agricultura, destrozos varios...

—¿Ese asilvestramiento beneficia a los ciervos del parque de Nara?

A mí me parece positivo, así como necesario para estos cérvidos Monumento Natural. Además, como comunidad animal, la sobredependencia del ser humano hace que se reduzca su capacidad de resistencia y el grupo se vuelva más vulnerable ante las enfermedades. De hecho, la población de ciervos del parque de Nara está envejecida y tiene una tasa baja de crecimiento. Por todo ello, antes de que enfermen, lo aconsejable es dejar que vuelvan a formar “grupos salvajes” que sean fuertes y puedan recuperarse.

La importancia de la conciencia del ser humano

—¿Qué hay que hacer para que los ciervos del parque de Nara vuelvan a formar esos “grupos salvajes”?

Esta es una cuestión fundamental. Debemos debatir también sobre aspectos como si es necesario o no dejar que vuelvan a ese estado, o si es posible. Además, aún nos queda mucho por aprender sobre la situación actual.

Personalmente, creo que hay dos motivos por los cuales los ciervos dependen más del ser humano en estos últimos treinta años, a saber:

1. El ser humano tiene un comportamiento diferente respecto a ellos (en resumidas cuentas, los considera mascotas).

El ciervo se ha vuelto un animal muy querido por la gente. Además, ahora hay más personas que no guardan las distancias cuando ven a uno de estos animales y los tratan como si fueran mascotas. No olvidemos tampoco el aumento del turismo.

2. El parque de Nara se está convirtiendo en un parque urbano (el entorno natural se está simplificando)

El mantenimiento y la gestión están enfocados en hacer de él un parque urbano. Este enfoque y la alta densidad de la población de ciervos que se ha buscado conservar allí han provocado una pérdida del ambiente natural

Exista la manera de obligarlos a asilvestrarse controlando la estructura poblacional (estructura grupal) y la nutrición; por ejemplo, reforzando la alimentación y recortando el número de ejemplares.

No obstante, esa medida no se puede sostener a largo plazo, de ahí que me parezca indispensable hacer cambios teniendo en cuenta los dos puntos que acabo de mencionar.   

—¿A qué cambios concretos se refiere?

  • Hay que reducir la interferencia por parte del ser humano (controlar los métodos y lugares de alimentación).
  • Y recuperar la vegetación natural (lugar de alimento y de crianza).

Obviamente, “volver a asilvestrar” a los ciervos será un proceso de ensayo y error durante el cual habrá una mayor dispersión fuera del parque y aumentarán los conflictos con la población humana; es posible que aumente la tasa de mortalidad de estos animales, de modo que será necesario que el ser humano responda de forma acorde.

Sin embargo, gracias a nuestros antepasados, los ciervos del parque de Nara se convirtieron en Monumento Natural y en habitantes de un Patrimonio de la Humanidad; ellos eran expertos en un trazado urbano por el que los cérvidos se contoneaban y disponían de mecanismos para evitar los daños que pudieran causar estos animales.

Si pensamos al respecto, somos nosotros, los seres humanos, quienes estamos en tela de juicio por nuestra conciencia y nuestra conducta, no los ciervos.

Según el profesor Tatsuzawa, lo importante es garantizar que las intervenciones innecesarias no priven a los ciervos del parque de Nara, que se están asilvestrando a causa de la pandemia, de buscar alimento por sus propios medios, descansar y regurgitar. Esa es la clave para conservar el valor que tienen estos animales Monumento Natural y transmitirle a la siguiente generación la mejor “etiqueta” para tratar con ellos.

(Traducción al español de un artículo en japonés publicado originalmente el 19 de julio de 2020 en FNN Prime Online)

https://www.fnn.jp/

[© Fuji News Network, Inc. All rights reserved.]

Nara Fuji News Network ciervos Coronavirus COVID-19