El nuevo coronavirus: las medidas que los especialistas recomiendan al Gobierno

Salud

El Consejo Estratégico para las Enfermedades Infecciosas, un panel de expertos presidido por el profesor Kaku Mitsuo de la Universidad Médica y Farmacéutica de Tōhoku, ha emitido una serie de propuestas al Gobierno japonés entre las que se incluyen la creación de centros para el control y la prevención de enfermedades.

La expansión del virus, un desastre de gran escala que amenaza Japón

A mediados de febrero el Consejo Estratégico para las Enfermedades Infecciosas recomendó urgentemente a los japoneses la adopción de unos “nuevos hábitos cotidianos” para contener la expansión del coronavirus. En vista de la expansión actual del nuevo virus, considerada “un desastre de gran escala que amenaza Japón”, el consejo ha creado una serie de medidas contra el contagio que el Gobierno deberá implementar en adelante. A continuación se detallan estas medidas gubernamentales para hacer frente a posibles brotes de enfermedades infecciosas en el futuro.

(1) Revisión del sistema sanitario, del sistema de equipos de especialistas y del sistema de toma de decisiones

Se sostiene que el nuevo coronavirus procede de la carne de un animal salvaje que se comercializa en el mercado de la ciudad china de Wuhan, pero esta hipótesis no se ha confirmado todavía. Es posible que este tipo de brotes vuelvan a originarse y se extiendan por todo el mundo en un futuro. Por nuestra parte, los japoneses debemos ser conscientes de que las enfermedades contagiosas pueden surgir en cualquier momento y lugar.

Es necesario establecer un sistema de control de riesgos de contagio, crear equipos de especialistas —no solo de enfermedades infecciosas sino de una amplia gama de disciplinas como las ciencias de la información y la inmunología—, así como establecer un sistema para asesorar al Gobierno al respecto.

Los centros para el control y la prevención de enfermedades de Estados Unidos cuentan con una plantilla de entre 12.000 y 13.000 profesionales y un presupuesto que supera los 800.000 millones de yenes anuales, para desempeñar una serie de funciones que van desde la recopilación y la difusión de información entre los ciudadanos hasta la aplicación de cuarentenas. En Japón, en cambio, el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas se compone de solo 300 empleados y recibe un presupuesto de unos 8.000 millones de yenes al año. Urge crear una nueva red de centros para el control y la prevención de enfermedades que cuenten con una plantilla y unas instalaciones suficientes y que sirvan como torre de control de los riesgos de contagio.

(2) Ampliación y restructuración de los sistemas de detección de enfermedades infecciosas y cuarentena

Como no es posible detectar la infección del coronavirus en pacientes asintomáticos, el contagio de origen y vía desconocidos se está extendiendo por Japón. Por eso resulta imperativo crear nuevos centros médicos para la detección temprana de la infección.

Si, a pesar de contar con nuevas técnicas e instalaciones para diagnosticar la enfermedad, estas no se incluyen en la cobertura del seguro sanitario, los costes de las pruebas recaen sobre los centros médicos. Hay que desarrollar un sistema que incluya el suministro de equipos y dispositivos de detección, así como la asignación del personal médico necesario.

(3) Introducción de contenedores médicos siempre disponibles

En la actualidad, para evitar la expansión del contagio cuando se diagnostican pacientes potencialmente infectados con el nuevo coronavirus, en muchos casos las pruebas se llevan a cabo en casetas prefabricadas o instalaciones similares situadas en un rincón de los centros médicos.

Los contenedores médicos pueden aislarse de los centros sanitarios, con lo cual se reduce el riesgo de penetración del virus en el centro. Al permitir segregar fácilmente las “zonas rojas”, probablemente contaminadas con el virus, y las “zonas limpias”, totalmente seguras, estas instalaciones hacen posible seguir tanto con las visitas ambulatorias corrientes como con las de diagnóstico de pacientes contagiados.

Gracias a los contenedores equipados con dispositivos de rayos X y TAC (tomografía axial computarizada), las instalaciones de los centros médicos pueden seguir usándose sin que se contaminen. Los contenedores móviles, que pueden trasladarse e instalarse donde sean necesarios, permiten disponer de estos equipamientos tanto en situación normal como en casos de emergencia.

(4) Introducción de un sistema de prescripciones de emergencia y creación de un sistema de información constante

El control de la medicación que se emplea actualmente, mediante la cartilla de medicamentos y similares, no contempla los casos de polifarmacia (efectos perjudiciales del consumo simultáneo de múltiples fármacos), el orden de prioridad de los medicamentos recetados ni los criterios para interrumpir su administración. Cuando se produce un desastre, el control de la medicación se complica y los pacientes crónicos pueden empeorar o incluso fallecer.

En la actual infección del nuevo coronavirus, queda pendiente establecer un sistema en que las personas con alto riesgo de contagio, como ancianos sin síntomas de resfriado y personas con enfermedades subyacentes, puedan recibir la medicación que necesitan sin tener que acudir a ningún centro médico.

Considerando lo expuesto arriba, se impone la introducción de un sistema electrónico para la gestión de la información sobre medicación, mediante el uso del número de identificación personal (My Number) o similares, para sustituir las cartillas de medicamentos en papel. También debe prepararse un sistema eficiente de receta provisional (de unos 7 días) para casos de necesidad como desastres o epidemias como la actual. Estas medidas permitirían suministrar la medicación necesaria a los pacientes aunque estuvieran aislados por el contagio de una enfermedad infecciosa.

El grupo de especialistas del Consejo Estratégico para las Enfermedades Infecciosas que emitió una serie de recomendaciones al Gobierno. A la izquierda, Kaku Mitsuo, secretario del consejo y profesor especial de la Universidad Médica y Farmacéutica de Tōhoku. Tokio, 27 de febrero de 2020.
El grupo de especialistas del Consejo Estratégico para las Enfermedades Infecciosas que emitió una serie de recomendaciones al Gobierno. A la izquierda, Kaku Mitsuo, secretario del consejo y profesor especial de la Universidad Médica y Farmacéutica de Tōhoku. Tokio, 27 de febrero de 2020.

(5) Planes de continuidad de negocio para hacer frente a enfermedades infecciosas e introducción acelerada del teletrabajo

Las medidas para prevenir enfermedades infecciosas deben centrarse, al igual que las medidas para prevenir desastres, en reforzar el país (crear un país fuerte y flexible a partir de la prevención y reducción de desastres, para proteger la vida y el patrimonio de los ciudadanos).

Los planes de continuidad de negocio son planes que las empresas y otras entidades adoptan para minimizar los daños en casos de emergencia, como desastres naturales o ataques terroristas, garantizando la continuidad y la recuperación del negocio. Todas las organizaciones —no solo las empresas— deben diseñar un plan de continuidad de negocio para los desastres y para epidemias como la que existe en estos momentos.

El teletrabajo no puede quedarse en una medida temporal, sino que debe convertirse en una iniciativa ciudadana permanente, que será de utilidad cuando en un futuro surjan nuevas crisis relacionadas con enfermedades infecciosas o desastres.

(6) Esterilización constante del entorno en lugares de alta concentración de personas como escuelas, oficinas, medios de transporte o centros de eventos

En lugares donde se concentran muchas personas, llevar a cabo una esterilización del entorno con agentes antimicrobianos y similares resulta muy efectivo para evitar la expansión de las enfermedades contagiosas. Sin embargo, esta medida no se aplica de forma exhaustiva en la actualidad debido a la falta de mano de obra y los costes que comporta. En el crucero lleno de personas infectadas que terminó convirtiéndose en un gran problema, mantener la higiene del entorno vital resultaba realmente difícil.

Los hospitales estadounidenses evitan las infecciones sirviéndose de robots que desinfectan mediante rayos ultravioleta exterminando las bacterias resistentes a los agentes químicos que no pueden eliminarse con la limpieza manual.

Se sabe que el uso de agentes antibacterianos con efectos desinfectantes duraderos permite reducir considerablemente la propagación de la gripe en las escuelas sin que se requiera desinfectar de forma frecuente. Es importante difundir técnicas y productos que incorporan los últimos avances científicos para la desinfección del entorno.

(7) Adhesión a “las siete costumbres” (para la prevención de infecciones) por parte de toda la ciudadanía

Se espera que los ciudadanos sigan siete costumbres cotidianas para la prevención del contagio que el Consejo Estratégico para las Enfermedades Infecciosas anunció el pasado 10 de febrero, como por ejemplo mantener la precaución sin caer en el pánico. Consulten estas recomendaciones al completo en el artículo Las siete propuestas de urgencia de los expertos ante el nuevo coronavirus.

Fotografía del encabezado: contenedores médicos que se instalarán como centro ambulatorio en el circuito de Aichi y Gifu del Campeonato Mundial de Rally que tendrá lugar en noviembre de 2020. (Nikkan Kogyo Shimbun / Kyodo News Images)

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