Un creciente número de centros médicos en Japón cuenta con perros de asistencia para reconfortar a niños hospitalizados
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Tokio, 6 de enero (Jiji Press)—Los llamados perros de asistencia (facility dogs), que acompañan a los niños hospitalizados durante sus tratamientos y su rehabilitación, ayudan también a aliviar la ansiedad que provoca la separación de la familia. Ahora su presencia se está extendiendo poco a poco en Japón. Aunque su elevado coste de mantenimiento es un obstáculo, han comenzado a surgir iniciativas para su introducción a través de la microfinanciación colectiva (crowdfunding).
Países como Estados Unidos cuentan hoy con muchos de estos perros de asistencia, que suelen ser de razas como el retriever, seleccionados por su carácter tranquilo. A diferencia de los perros de terapia, que visitan hospitales para interactuar con los pacientes, estos perros trabajan de forma permanente en el hospital junto a un adiestrador que ha completado una formación especializada. Allí acompañan a los niños antes de una operación y se convierten en compañeros de juego durante la rehabilitación.
Según la organización sin ánimo de lucro Shine On! Kids, con sede en Tokio, el primer centro médico japonés en introducir un perro de asistencia fue el Hospital Infantil Prefectural de Shizuoka en 2010. A fecha de diciembre de 2025, cuatro perros estaban activos en cuatro hospitales, incluido dicho centro. El interés ha ido en aumento y el número de consultas recibidas el año pasado por la organización, que se encarga de su asignación, fue ocho veces mayor que hace aproximadamente diez años.
Sin embargo, su implantación avanza con dificultad. Uno de los principales obstáculos es el elevado coste. La inversión inicial suele rondar los 16 millones de yenes por perro, incluyendo la formación y los salarios del adiestrador, así como los costes de crianza del animal, y posteriormente se requieren unos 10 millones de yenes anuales para su mantenimiento. Aunque la organización asumió los costes iniciales en los cuatro hospitales, los centros médicos también deben afrontar gastos adicionales, como la adaptación de las instalaciones.
Por este motivo, muchos hospitales recurren al crowdfunding para lograr su introducción. En el Hospital General de la Ciudad de Osaka, en septiembre del año pasado se inició una campaña de donaciones con el objetivo de reunir 62 millones de yenes, equivalentes a cinco años de costes operativos, de cara a introducir un perro de asistencia en abril de 2027. Sennyū Hiroyuki, jefe del departamento administrativo, expresó su esperanza de que el perro ayude a que los pacientes afronten el tratamiento con una actitud más positiva.
El Hospital Infantil de la Prefectura de Hyōgo, en Kōbe, también planea incorporar un perro en el ejercicio fiscal 2027 con el fin de animar a los niños que reciben tratamiento contra el cáncer. Entre mayo y julio del año pasado llevó a cabo una campaña de crowdfunding que recaudó algo más de 45 millones de yenes, equivalentes a dos años de costes del proyecto.
La doctora Sekiguchi Noriko, del mismo hospital, explicó: “Es necesario tomar medidas para evitar que los perros transmitan infecciones, por lo que estamos organizando sesiones de formación dentro del hospital. Esperamos que, con un perro cerca, los niños puedan pasar el tiempo de forma tranquila y relajada”.
Ante el creciente interés, la organización está avanzando en los preparativos para reforzar su sistema de formación. Kim Yoko, responsable de relaciones públicas, afirmó: “Empieza a vislumbrarse la esperanza de que la presencia de perros de asistencia en los centros de atención médica pediátrica se convierta en algo normal”.
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