La sonda japonesa Hayabusa2 sobrevuela con éxito al asteroide Torifune
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Tokio, 5 de julio (Jiji Press)—La sonda japonesa de exploración de asteroides Hayabusa2 realizó con éxito el sábado una observación de sobrevuelo del asteroide Torifune, al pasar a gran velocidad a escasa distancia de este cuerpo celeste, situado a unos 100 millones de kilómetros de la Tierra. Según informó la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), la maniobra se completó con éxito y la sonda continúa operando con normalidad.
De acuerdo con el plan de la misión, Hayabusa2 pasó hacia las 18:30 (hora de Japón) a unos 800 metros del centro del asteroide, tomando fotografías de su superficie y realizando observaciones mediante una cámara infrarroja, un espectrómetro y otros instrumentos científicos.
En el centro de control de la JAXA, situado en la ciudad de Sagamihara, los miembros del equipo de operaciones siguieron con atención los datos enviados por la sonda, que llegaban con un retraso de aproximadamente cinco minutos. Una vez confirmada la maniobra, celebraron el éxito con aplausos y abrazos.
Lanzada en 2014, Hayabusa2 recogió muestras de arena y otros materiales del asteroide Ryūgū, y en diciembre de 2020 hizo regresar a la Tierra la cápsula que las contenía. Desde entonces continúa con una misión ampliada, cuyo objetivo es alcanzar en julio de 2031 el asteroide 1998 KY26, su próximo destino de exploración.
Torifune es un asteroide de tipo rocoso similar a Itokawa, el cuerpo celeste del que la primera sonda Hayabusa trajo muestras a la Tierra. Se estima que tiene un diámetro máximo de unos 800 metros.
A partir de unas dos horas antes del máximo acercamiento, Hayabusa2 ajustó de forma autónoma su trayectoria utilizando las imágenes captadas por sus cámaras y otros datos de navegación, con el fin de evitar una colisión y efectuar el sobrevuelo a muy corta distancia. En el momento del cruce, la velocidad relativa entre la sonda y el asteroide era de cinco kilómetros por segundo, aproximadamente cinco veces superior a la de una bala de fusil.
Los datos obtenidos durante la observación podrían aportar nuevas pistas sobre el origen de los asteroides y la historia del sistema solar. Además, la demostración de una tecnología capaz de guiar una sonda con gran precisión para que sobrevuele un asteroide a solo unos cientos de metros de su superficie podría contribuir al desarrollo de sistemas de defensa planetaria destinados a proteger la Tierra frente a posibles impactos de asteroides.
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