El potente terremoto registrado en Kumamoto interrumpe la producción de chips semiconductores en Kyūshū

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Tokio, 30 de julio (Jiji Press)—El potente terremoto que sacudió la prefectura de Kumamoto el martes obligó a las fábricas de semiconductores de la región a suspender sus operaciones de forma simultánea.

Kyūshū es conocida como la “isla del silicio” de Japón por la concentración de instalaciones dedicadas a la producción de chips semiconductores. Dado que estos componentes son indispensables para fabricar automóviles, electrodomésticos y una amplia variedad de productos, una interrupción prolongada de su suministro podría afectar a numerosos sectores. Las empresas trabajan a contrarreloj para restablecer la producción.

Renesas Electronics reanudó en la noche del 29 de julio la producción en su planta de Nishiki, una de las dos fábricas de la prefectura de Kumamoto que habían detenido su actividad a raíz del terremoto. En esta planta se fabrican principalmente microcontroladores para automóviles. La otra instalación afectada, la planta de Kawajiri, tiene previsto reanudar las operaciones el 5 de agosto. Esta fábrica también suspendió su actividad tras los terremotos de Kumamoto de 2016 y entonces necesitó aproximadamente un mes para recuperar los niveles de producción anteriores al desastre.

Mitsubishi Electric reanudó parcialmente el 30 de julio la actividad en sus dos fábricas de la prefectura de Kumamoto. Ese mismo día, Ebara Corporation reinició la producción en su planta de equipos para la fabricación de semiconductores de la localidad de Nankan, después de confirmar que las instalaciones eran seguras.

Tokyo Electron, fabricante de equipos para la producción de semiconductores, detuvo temporalmente la actividad en sus dos plantas de Kumamoto para realizar inspecciones. No obstante, su presidente, Kawai Toshiki, declaró durante la presentación de resultados celebrada el 30 de julio que espera que ambas instalaciones vuelvan a funcionar a comienzos de la próxima semana.

Por su parte, Sony Group reanudó el 29 de julio las operaciones en sus fábricas de las prefecturas de Nagasaki y Ōita, aunque la planta de Kikuyō, en la prefectura de Kumamoto, dedicada a la producción de sensores de imagen utilizados, entre otros, en cámaras para teléfonos inteligentes, permanece parada desde el momento del terremoto. Asimismo, Toppan Holdings mantiene suspendida la actividad en su fábrica de la ciudad de Tamana, donde produce materiales para semiconductores.

La planta de Kikuyō de la taiwanesa TSMC, el mayor fabricante mundial de semiconductores por encargo y símbolo del resurgimiento de la “isla del silicio” de Kyūshū, ha confirmado que la estructura del edificio no sufrió daños, aunque ha advertido de que “el ajuste y recalibración de los equipos requerirá cierto tiempo”.

Atsushi Osanai, profesor de la Escuela de Posgrado de la Universidad de Waseda, explicó que “las fábricas de semiconductores cuentan con salas blancas y equipos de fabricación de alta precisión, por lo que están sujetas a criterios distintos de los que se aplican a los edificios convencionales y requieren inspecciones minuciosas y una reanudación extremadamente cuidadosa de la producción”. En su opinión, “lo importante no es tanto que las plantas se hayan detenido, sino la rapidez con la que logren recuperar la producción”.

Gracias a la abundancia de recursos hídricos, Kyūshū comenzó a concentrar numerosas fábricas de semiconductores desde la década de 1960. Aunque la región perdió protagonismo durante un tiempo debido al aumento de la competencia internacional, en los últimos años ha experimentado un fuerte resurgimiento impulsado por el apoyo del Gobierno japonés y el incremento de las inversiones de grandes empresas nacionales y extranjeras. Según el Consejo de Innovación Digital y de Semiconductores de Kyūshū, actualmente la región alberga más de 700 empresas e instalaciones relacionadas con este sector.

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