Un estudio sugiere que la alimentación en el Japón del período Edo era más rica en minerales que la actual
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Tokio, 17 de agosto (Jiji Press)—Investigadores de la Universidad Ryūkoku y del Instituto Nacional de Literatura Japonesa, entre otras instituciones, han determinado en un estudio que la dieta de los japoneses del periodo Edo (1603-1868) era más rica en minerales que la de la población actual.
El estudio se realizó mediante el análisis de cabellos extraídos de libros antiguos (wahon) de los periodos Edo y Meiji (1868-1912), y concluyó que, aunque la alimentación de las personas que vivían en zonas urbanas era sencilla y se basaba principalmente en el arroz y los productos marinos, la concentración en el cabello de elementos como el calcio, el hierro y el manganeso era elevada.
El equipo de investigación publicó su hallazgo en la revista científica británica Scientific Reports.
En las ciudades del periodo Edo existía la costumbre de recoger y reciclar el papel usado, por lo que en los libros antiguos es habitual encontrar cabellos dentro del papel reciclado empleado en las cubiertas.
El profesor Maruyama Atsushi, de la Universidad Ryūkoku, y el profesor Iriguchi Atsushi, del Instituto Nacional de Literatura Japonesa, junto con otros investigadores, extrajeron muestras de cabello de unos 400 ejemplares de los que pudieron identificarse el editor y la fecha de publicación, de entre los aproximadamente 70.000 ejemplares que posee la universidad. La mayoría fueron impresos en zonas que hoy corresponden a Kioto, Osaka y Tokio. Las fechas abarcaban desde mediados del siglo XVII hasta finales del XIX, y se presupone que los cabellos pertenecían a miembros de las clases populares que residían en las zonas urbanas en cada época.
El equipo de investigación llevó a cabo análisis de isótopos estables y mediciones de elementos traza mediante haces de partículas. Como resultado, se observó que la concentración en el cabello de minerales esenciales para el cuerpo humano, como el cloro, el potasio, el calcio, el manganeso, el hierro y el cobre, era superior a la de la población actual, mientras que la de zinc, abundante en la carne de cerdo, era inferior. El análisis de los isótopos de carbono y nitrógeno confirmó una dieta dependiente del arroz y los pescados marinos.
Entre los minerales, el potasio y el silicio, abundantes en el arroz integral, disminuyeron a medida que avanzaba el tiempo, lo que coincide con la difusión de la costumbre de consumir arroz blanco. Por otro lado, elementos que no disminuyeron, como el manganeso, el calcio, el hierro y el cobre, se encuentran en gran cantidad en el pescado; se cree que esto se debió al incremento en el consumo de pescado asociado al desarrollo de la red de distribución y a la generalización del uso de fertilizantes a base de harina de pescado.
El profesor Maruyama, que originalmente investigaba los hábitos alimentarios de peces y anfibios, comenzó a probar la estimación de la dieta a partir del cabello como un juego para que sus estudiantes comprendieran el contenido de sus investigaciones. Todo comenzó cuando un investigador amigo escuchó del profesor Iriguchi que aparecían cabellos en los libros antiguos y los puso en contacto.
“Suele decirse que la alimentación en el periodo Edo era sencilla, pero contenía más minerales que la de la población actual. Varios de ellos son elementos de los que se dice que carecen los japoneses hoy en día. Ahí puede haber pistas sobre qué deberíamos comer”, declaró el profesor Maruyama.
[Copyright The Jiji Press, Ltd.]

