Las cerveceras se preparan para una competencia más intensa ante la unificación del impuesto en octubre
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Tokio, 28 de septiembre (Jiji Press)—El 1 de octubre entrará en vigor la reforma del impuesto sobre las bebidas alcohólicas, mediante la que se unificarán los tipos impositivos de la cerveza, el happōshu (bebida espumosa de bajo contenido en malta) y la llamada “tercera cerveza” (bebidas con sabor a cerveza).
Esto provocará que se reduzca la diferencia de precios entre estos productos, por lo que se prevé que la demanda vuelva a orientarse a la cerveza, que resultará más barata gracias a la rebaja fiscal. Las cuatro grandes cerveceras están renovando sus productos estrella y convirtiendo en cerveza sus marcas de tercera cerveza, mientras se preparan para una competencia más intensa en su principal campo de batalla.
Las bebidas de tipo cerveza se dividen en tres categorías según la proporción de malta, entre otros criterios, y hasta ahora la cerveza tenía el tipo impositivo más alto. Los tipos se han ido revisando de forma escalonada desde 2020. A partir de octubre, el impuesto sobre la cerveza bajará unos 9 yenes por lata de 350 mililitros, mientras que el del happōshu y la tercera cerveza subirá unos 7 yenes. Se prevé que estos cambios se trasladen a los precios de venta al público.
Ante el previsible regreso de los consumidores a la cerveza, Asahi Breweries ha renovado su producto principal, Super Dry, para darle más cuerpo. Kirin Brewery también ha renovado Ichiban Shibori Nama Beer y está llevando a cabo la mayor campaña de marketing de su historia. Sapporo Breweries da a conocer los atractivos de Black Label en un local exclusivo para socios en el barrio de Ginza, en Tokio.
Por su parte, Suntory ha reformulado Kinmugi, líder en el segmento de la tercera cerveza, para que pase a considerarse cerveza. Le ha puesto un precio inferior al de las cervezas principales de sus competidores. Según su presidente, Nishida Eiichirō, la estrategia busca “responder a quienes quieren disfrutar de una bebida satisfactoria a un precio asequible”. Asahi con Clear Asahi, Kirin con Honkirin y Sapporo con Mugi to Hop también han convertido estas marcas en cerveza para aumentar la demanda.
Los fabricantes no son los únicos que ven una oportunidad de negocio en la reforma fiscal. Este año, la cadena Ito-Yokado y la gran cadena de tiendas de bricolaje y hogar Cainz han lanzado cervezas de marca propia. Su principal atractivo es un precio varias decenas de yenes más bajo que el de los fabricantes. Un responsable de Ito-Yokado explicó: “Hemos reducido costos encargando la producción a fabricantes extranjeros y revisando los materiales de envasado, entre otras medidas”. Otro reto es cómo atraer a los jóvenes y a otros grupos que cada vez beben menos cerveza.
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