Trazos tradicionales: talleres de caligrafía para turistas en Tokio

Richard Medhurst [Perfil]

[07.05.2018]

“La belleza de la caligrafía es que solo se puede hacer una vez”, dice Miyazaki Atsushi, quien enseña este arte en Tokio. “Nunca trazas la misma línea dos veces. Y cada persona traza sus propias líneas, que nadie más puede crear. Para mí, ese es su encanto”. Miyazaki enseña sobre todo a japoneses, pero también tiene una clase para turistas extranjeros, los cuales suelen ser principiantes totales en caligrafía. Visitamos su aula de Shinjuku para ver qué podíamos aprender.

Belleza geométrica

Tras una introducción sobre cómo sujetar el pincel en el ángulo correcto y mantener la muñeca recta, llegó la hora de empezar a dibujar. El primer trazo a dominar era una línea horizontal levemente ascendente. En caligrafía, la variación en el grosor de las líneas es lo que les da individualidad. Esta dimensión extra añade complejidad en comparación con la escritura a lápiz. Después llegaron las líneas verticales, y finalmente estábamos preparados para intentar escribir un kanji.

En la clase básica Miyazaki enseña kaisho, caligrafía regular, en la que los caracteres parecen similares a los de un texto impreso. En los estilos más complejos es más difícil reconocer los ideogramas. El estilo sōsho (cursiva), con trazos más libres y artísticos, es especialmente difícil de leer, y puede dejar perplejos incluso a los japoneses. Es por eso que el kaisho es más apropiado y satisfactorio para la clase.

Estudiando caligrafía por lo alto y por lo bajo.

Los primeros kanjis que intentamos escribir fueron 上 (ue, “arriba”) y 下 (shita, “abajo”). Era una buena oportunidad para usar nuestras líneas horizontales y verticales. El nuevo reto, no obstante, consistía en mantener el equilibrio adecuado en las longitudes de las líneas y en los espacios entre ellas. Durante su explicación, Miyazaki demostró la belleza geométrica de los caracteres dibujando un triángulo que apuntaba hacia arriba, en torno a 上, y otro que apuntaba hacia abajo, en torno a 下.

El profesor utiliza formas geométricas para resaltar el equilibrio ideal del kanji: un triángulo para 左 (hidari, “izquierda”) y un diamante para 右 (migi, “derecha”). Las líneas adicionales y pequeños círculos son guías para la colocación apropiada de los trazos y los espacios vacíos.

Gatos y zorros

Al final, los estudiantes escogen su propio kanji para escribirlo en una cartulina o un abanico, dependiendo del curso, y guardarlo como recuerdo. Miyazaki ofrece sugerencias de la libreta de práctica. Cuando le pregunté cuáles eran los más populares contestó que los participantes suelen elegir las letras más por su significado que por su apariencia. Caracteres como 愛 (ai, “amor”) o 福 (fuku, “suerte”) son atractivos, pero también difíciles; de modo que muchos optan por 和 (wa, “paz” o “armonía”). También dijo que 猫 (neko, “gato”) era una elección muy común, y que le sorprendía cuánta gente elegía 狐 (kitsune, “zorro”).

La libreta de la clase contiene muchas sugerencias de kanjis.

A mí me gustan las gotas de lluvia que representan los cuatro trazos cortos de 雨 (ame, “lluvia”), pero decidí añadir un toque de complejidad con 雪 (yuki, “nieve”). Quedé agradablemente sorprendido por mi versión final. La forma amable y experta en que instruye Miyazaki me tranquilizó mucho durante nuestra lección. Dado que muchos de los turistas que acuden al curso no hablan japonés, enseña en inglés. Dijo que la mayoría de los estudiantes extranjeros vienen de Norteamérica, Europa o Australia, aunque a veces hay participantes de otras partes del mundo.

Lenguaje y estética

Miyazaki vivió cuatro años en la República Checa, estudiando checo e historia del arte. Su interés inicial por Europa Oriental nació con la caída del comunismo, en 1989, cuando la región no dejaba de aparecer en los titulares de periódico. Durante su estancia en Praga le pidieron que enseñara caligrafía japonesa, la cual, según supo, la descubren muchos checos a través del aikidō, el arte marcial.

Al enseñar a extranjeros ha conocido a muchos estudiantes zurdos, una característica que a los jóvenes japoneses se les trata de corregir, incluso hoy día. Explicó que la caligrafía japonesa es más difícil para los zurdos, especialmente el estilo kaisho, pero demostró que es posible levantando el pincel con la mano izquierda y dibujando un trazo perfecto. Cuando le pregunté si era ambidiestro de nacimiento me dijo que solo era algo que había aprendido a base de enseñar a tantos zurdos, a lo largo de los años.

Miyazaki corrige usando tinta de color que resalta contra el negro de la escritura de sus estudiantes.

La caligrafía es una disciplina que combina el idioma con la estética. ¿Cuál de las dos desempeña un papel más importante, en su opinión? “La verdad es que depende de la obra”, dice Miyazaki. “A veces el elemento literario es más importante, y otras veces lo es más el arte visual”.

Clase de caligrafía japonesa en Tokio

Visite el enlace para más detalles.

Miyazaki Atsushi

Nacido en Kioto en 1979. Miembro asociado de la organización de caligrafía Sōgen Shodōkai. Ganador del Premio Mainichi para calígrafos de menos de 23 años en 2003. Ganador de la competición Sōgen Shodōkai en 2012. Autor de un libro de texto para principiantes de caligrafía en la República Checa.

Miyazaki delante de una obra propia: 著 (cho, ichijirushii, “excepcional”), escrita en estilo sōsho.

(Artículo traducido al español del original en inglés. Imágenes y vídeo de Miwa Noriaki.)

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  • [07.05.2018]

Traductor y editor en nippon.com. Realizó un Máster en poesía moderna y contemporánea en la Universidad de Bristol en 2002. Vino por primera vez a Japón ese mismo año, donde impartió inglés durante tres años en la prefectura de Chiba. Ha vivido también en China y Corea del Sur. Ha trabajado en el ayuntamiento de Imizu en la prefectura de Toyama durante cinco años hasta 2013, año en el que se traslada a Tokio y comienza a trabajar a jornada completa como traductor. Se une a nippon.com en 2014.

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